Novilladas Plaza Mexico: La segunda es de selección.

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Por Pedro Julio Jiménez Villaseñor.

HACE POCOS días escribí que deseaba que la temporada chica, la recién inaugurada el pasado domingo, fuera grande, muy grande. Tanto así cómo para poder presumir que los empresarios taurinos mexicanos no son muy chingones, son chingonsísimos. ¡Que Diosito me escuche!

BONITA LA manera de iniciar el ciclo, el triunfo de la primer tercia, Diego Emilio, Juan Pablo Llaguno y Antonio Mendoza, da esperanzas para qué tengamos el infalible termómetro del éxito, que es de ver la plaza Monumental México a reventar… ¡¡¡Y en novilladas!!!

LA SEGUNDA será con cuatro jovencitos, Jorge Didier, Ángel Lizama “El Papo”, Rodolfo Mejía “El Tuco”, y Emilio Macías. Además de la señorita queretana Paola Sanromán… Inexplicablemente incluyen a un “caballista” llamado Joaquín Gallo que desde mi punto de vista descompone el cartel, considero que mí petición al cielo debí de haberla hecho desde antes… ¡¡¡Vaya desperdicio!!!

LA YA mencionada tercia inicial se ha quedado “en lista de espera” para ver cuando los empresarios abren los ojos y los vuelven a programar. El indulto logrado por Mendoza, la oreja de Llaguno y los buenos quehaceres de Diego, era el detonante que cualquier empresario serio busca, sin embargo la pólvora en esas manos se convirtió en inútil ceniza y la repetición tardía es ya de por si un infantil pecado. ¿No que querían triunfadores?

Y PUEDO asegurar que este domingo el olor a cloroformo invadirá la plaza México, Didier y “El Tuco” no sé andan por las ramas, van por todo, están desesperados y esto es más que entendible puesto que han mostrado un valor y carácter a raudales y no causa eco en las empresas que solo “quieren maestritos”. Los maestros se logran toreando y los genios hace muchos años que desaparecieron del mapa azteca. Hablo de empresarios y toreros.

OJALA LA entrada sea lo suficientemente buena para poder “pagarle” al montado un sueldo correcto, “mover” su cuadra le va de costar bastante. Quiera Dios él no ponga de su bolsa.

LOS NOVILLOS a lidiar serán de Guadiana… Nos Vemos.

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SANTANDER 2014 Segunda de abono: La sonrisa de Curro.

 José Ruiz Muñoz cortó dos orejas al tercero y salió a hombros de Santander. DAVID S.BUSTAMANTE

José Ruiz Muñoz cortó dos orejas al tercero y salió a hombros de Santander. DAVID S.BUSTAMANTE

De SOL y SOMBRA.

Era el hombre más feliz, más incluso que el verdadero triunfador del día. Curro Romero abandonaba el coso de Cuatro Caminos con la camisa pegada al pecho henchido del orgullo del hombre que se ha visto reflejado en un espejo y que mantiene la esperanza de vivir su propia reencarnación. El faraón sonreía porque su sobrino-nieto, José Ruiz Muñoz, acababa de salir a hombros por la puerta grande después de desorejar al primer novillo de su lote impregnando el ambiente de un olor a toreo clásico, diferente al de hoy en día: un aroma familiar.

Antes de entrar en detalle con lo ocurrido con los de luces hay que hablar de los novillos, cuatro de Parladé y dos de Juan Pedro. Cómoda, muy cómoda, la torada que Juan Pedro Domecq Morenés ha enviado a Santander. Bien hecha y con cuajo, la falta de poder ofensivo ha mermado un encierro que apenas ha puesto en dificultades a la terna y que ha colaborado en la media de lo posible con el triunfo de sus enemigos. Y, por recordarlo nada más, un animal bravo no tiene que colaborar, sino atacar, embestir con agresividad y transmisión a las telas.

Los herrados con el hierro de Juan Pedro, tercero y cuarto, han sido los más destacados, especialmente por su movilidad y clase, que no por su casta y bravura. Es decir, el ganadero estará contento. Lo que no es admisible es el poco trapío que mostraban los seis ejemplares que han saltado al ruedo. Cornicortos y con pitones abrochados, Santander debe exigir un novillo más acorde a la categoría de la plaza. Sin pasarse, pero sin quedarse cortos.

Entrando en materia humana, el gran triunfador de la tarde ha sido José Ruiz Muñoz. Ya de entrada llama la atención el tamaño de sus trastos de torear, que son eso, trastos, no sábanas para una cama de 1,35. Siempre erguido, moviéndose con naturalidad y muy vertical, desde que su rival ha puesto los pies en el albero la plaza sabía que iba a ver algo diferente.

Acompasando las telas con la embestida del novillo, el manejo de brazos relajado, cadente, ha traído a la mente de los más veteranos en imágenes inolvidables en blanco y negro de ese toreo que alguna vez les han hecho soñar despiertos. Una media de ensueño ha dado paso a una faena con un concepto personal que ha hecho al respetable olvidar que estaba contemplando a un novel con apenas dos paseíllos.

Cargando la suerte, con la patita en su sitio, los muletazos han fluido con temple, cadencia y son, con una facilidad que incluso le ha perjudicado a la hora de llegar con más eco a los tendidos. Después de una estocada a ritmo de vals, el público que apenas se había manifestado durante el trasteo sacó los pañuelos para pedir dos orejas que el usía acabó concediendo.

En el sexto volvió a brillar en un saludo capotero por verónicas que nadie vio en el graderío y solo el paulatino cambio a peor del novillo impidió que el concepto de José Ruiz volviera a conquistar Cuatro Caminos. Agradable sorpresa la del sobrino-nieto de Curro Romero, un torero que dará que hablar. Sin duda.

También ha tocado pelo Fernando Rey, ya casi torero de casa por apoderamiento, que con el primero de su lote brilló más de capa que en el último tercio. Después de saludar por verónicas y chicuelinas y quitar por zapopinas, el malagueño se encontró con un animal que se quedaba corto por ambos pitones y que no quería saber nada de la pelea.

Tampoco quería lucha el cuarto, que sí permitió con su nobleza y recorrido que Rey enlazara muletazos de mano baja al comienzo de faena. Con el paso de las tandas toro y torero se fueron amontonando y las ganas se comieron el clasicismo, imponiéndose una cercanía en la que el Juan Pedro protestaba. El entusiasmo del de luces caló en los tendidos, que pidieron para él un apéndice tras derribar al astado con una estocada caída.

El más cuajado de la terna, José Garrido, se ha marchado de vacío tras toparse con el peor lote, aunque con el quinto parte del respetable pidió para él un trofeo. El de Parladé estuvo en sintonía con sus compañeros, aunque su embestida algo más violenta (sólo un poquito), obligó al extremeño a tener que tirar del oficio que posee para poder embarcar los embroques.

Después de tres tandas aseadas optó por meterse entre los pitones en busca del fervor popular, algo que hizo que el trasteo perdiera interés. Anteriormente había recibido al toro con un saludo capotero por verónicas de una gran factura que pasó completamente desapercibido entre el público.

Pese a lo contado más arriba, lo mejor de la tarde ha sido sin duda el estado de los tendidos. Ya quisieran muchas plazas llenar más de tres cuartas partes de los mismos en una novillada. Y en lunes.

FICHA DEL FESTEJO

Segunda de abono de la Feria de Santiago. Plaza de toros de Cuatro Caminos, con algo más de tres cuartos de entrada- Cuatro toros de Parladé y dos de Juan Pedro Domecq, cuajados y bien hechos, cómodos de pitones y poco ofensivos. Descastados con movilidad.

Fernando Rey: Ovación con saludos y oreja.
José Garrido: Silencio y ovación con saludos.
José Ruiz: Dos orejas y silencio.

Via: http://www.massradio.fm/noticias/201407/21/la-sonrisa-de-curro-2056

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Morante en Roquetas y El Gallo en Écija.

Rafael el Gallo

Por José Ramón Márquez.

De la Monumental de Cantalejo a la Monumental de Roquetas: he ahí explicada de manera sumaria y precisa la rotundidad de la tauromaquia de Morante de la Puebla, el ruiseñor. De Segovia a Almería, ahora Morante ha decidido ir a escacharrar los relojes de los gaches y se reserva sus más puras verónicas de alhelí, sus naturales de bandullo y sus mohínes para los de los pueblos. A cambio, él les para los relojes, les revienta los pelucos, y pudiéndolo hacer en Madrid, en Sevilla, en Bilbao, en Valencia, él prefiere expresar su tauromaquia que destroza la relojería en pueblos humildes y en fiestas para aumentar la fiesta, y lo mismo que Nuestro Señor dio en nacer en el más humilde pesebre, así Morante, mofletudo torero, ha decidido anunciar su buena nueva en humildes plazas pueblerinas, llenas de ese alegre público festivo, donde gracias a que el toro es una mona puede manar de forma natural la sublime belleza de la verónica de alhelí, el natural bandullero y el mohín.

Para comparar, por pura travesura, traigamos aquí a Rafael el Gallo, que en septiembre de 1910 mató en Écija a un impresionante toro de Saltillo, cuya cabeza disecada decoraba su despacho. Esa corrida la contempló como excepcional espectador Rafael Guerra, Guerrita, que dejó dicho esa tarde y a propósito del torero: «Es un torero que, a todo lo que hace, le tiene usted que decir ole». Claro es que los que en nuestros días quisieran emparentar a Rafael con Morante, y no faltarán interesados que aboguen por tal sacrilegio, deberían empezar antes por echar un ojo al Saltillo, al que el revistero de turno tildaba en la época de «pequeño», mejor que quedarse sólo en la cosa del «arte», ya que las espantás y los triunfos de aquel «artista» se hicieron con toros que en nuestros días serían tachados de ilidiables o jurásicos por la femenil sensibilidad de nuestros contemporáneos revistosos del puchero o del telepuchero.

Morante no llega ni a la suela de la zapatilla a ninguno, ni a Rafael, ni a Chicuelo, ni a Curro Romero, ni al Paula; él se sirve de todos ellos, para hacer ver que el nicho que ellos ocuparon, cada uno en lo suyo, le pertenece a él por herencia -o mejor aún por expediente de dominio-, pero por más cuentas que uno le echa al de los mofletes, lo único que se ve es cálculo, diseño, mercadotecnia. Lo que debe hacer es darse prisa en ganar lo que sea suyo porque, como todo el mundo puede observar, su fisonomía tiende a la redondez de una manera que está totalmente reñida con el tarro de las esencias, aunque el tarro lo compres en Makro. A ver si le va a pasar lo que a Pepe Colemnar; aunque uno, puestos a elegir un torero gordo, se quede antes con el valor de Pepe que con el artisteo de José Antonio.

Via:http://salmonetesyanonosquedan.blogspot.mx/2014/07/morante-en-roquetas-y-el-gallo-en-ecija.html

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Plaza México: Antonio Mendoza indulta a Bandolero de Xajay (Video)

Video cortesia de http://www.toroestoro.com/

Twitter @Twittaurino

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Toros en Saint-Vincent-de-Tyrosse (Francia). Presentación de EL Pana que bulló en su propia salsa.

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Por J.A. del Moral.

Para quienes no lo sepan, Saint Vicent de Tyrosse es una población situada en la región de Aquitania, departamento de Landas, en el distrito de Dax y a muy pocos kilómetros de la villa de Hossegor, situada junto a la costa del océano Atlántico y circundante del lago del mismo nombre. Un lugar ciertamente paradisiaco en donde cada año pasamos unos días desintoxicadores de los Sanfermines que coinciden con la feria de Mont de Masan. Ayer muchos de los habituales del ciclo montois, nos acercamos a Saint Vicent para ver la presentación en Francia del veteranísimo y pintoresco diestro mexicano Rodolfo Rodríguez, más conocido como El Pana. Lo hizo junto a los jóvenes matadores españoles Manuel Escribano y Paco Ureña ante una corrida del miembro más joven de la familia Buendía llamada Rehuelga.

Tras un excelente almuerzo en el famoso restaurante Le Hittau (El Refugio), vivimos y sufrimos una tarde de pequeñas tormentas y sucesivos e intensos aunque breves chubascos, característicos en esta región durante este mes de julio tan taurino en España como en el sur oeste francés. Pese al mal tiempo, la plaza se cubrió en más de dos tercios de su aforo y seguro que, de no haber llovido tanto, se habrían agotado las localidades.

La plaza de toros de Saint Vicent es un bonito reciento ovalado al que da sombra una frondosa arboleda de grandes plátanos. Coso ciertamente singular que en su fachada figuras dibujos en hierro forjado del gran pintor y natural de esta zona, Jean Ducasse, hace poco tiempo en el otro mundo tras cubrir una vida fecundísima. Quizá algunos de mis lectores recordarán que fue quien ilustró mi libro “Ojeda, el último revolucionario”.

Fue el morbo que desde hace años acompaña a El Pana lo que despertó el interés de los aficionados para ver qué hacía o no podía hacer el casi anciano personaje. Y ciertamente que no defraudó. Sin triunfar porque le cuesta un mundo entrar a matar, El Pana tuvo suerte con sus dos toros, ciertamente chochones y de suficientes aunque por nada inquietantes cornamentas, que le permitieron dar rienda suelta a dos actuaciones al mismo tiempo estrafalarias, por breves momentos torerísimas y desde luego cercanos a lo circense que hicieron las delicias de los presentes. Tiene mucho mérito El Pana en ponerse delante de reses bravas dadas sus escasísimas facultades físicas y en dar un espectáculo en cualquier caso divertido aunque, en determinados momentos, resulte sonrojante. Y es que este señor carece totalmente del menor sentido del ridículo hasta el punto que, durante sus actuaciones, los olés alternan con las rechiflas. Sin apenas aquietarse, a parcos lances y a muletazos entrecortados, casi siempre ventajistas, unos arrugados y otros templados, de pronto se marca una revolera salerosa, un molinete subyugante, un recorte perfumado, un desplante enervante… Y ello adobado con carreras huyendo despavorido del toro que le persigue hasta frenarse  repentinamente y saludar El Pana al público con gestos de que “!aquí no pasa ná¡”que levanta clamores.

A El Pana le trajo al fresco no poder cortar orejas. Y no le importó porque se marcó por su exclusiva cuenta unos saludos reverentemente palaciegos y unas vueltas al ruedo entre heroicas y limosneras. Tras mal matar al cuarto toro dio dos vueltas seguidas y se arrodilló gesticulante para besar la arena del ruedo. Por aquí se hablaba de que El Pana era un personaje flamboyant. Un torero en el mismo borde del abismo que toca la gloria con los dedos sin alcanzarla nunca. Su paseíllo despertó mucha curiosidad y provocó asombro verle hacerlo fumando un gran habano humeante, y, por ir descubierto al debutar, dejando ver una coleta natural tan canosa como larga anudada en el extremo con un lazo de seda negro, llevando sobre el hombro una manta mexicana en vez del capote de paseo. Todo un caso El Pana. Se nos dijo que este verano actuará en otros ruedos franceses y españoles. Tiene asegurada la asistencia de curiosos en todas partes para verle. Pero no podrá repetir actuaciones en cada sitio que comparezca. Una y no más será suficiente en cada escenario.

Toda la suerte del mundo no terminó en tragedia para El Pana porque en los lotes de sus dos compañeros saltaron un par de toros muy peligrosos. Sobre todo el quinto. Y el sexto por el lado derecho. Manuel Escribano y Paco Ureña se los quitaron de en medio con franca solvencia. A Escribano le debieron dar una oreja del segundo con el que anduvo muy valiente, variado y eficaz al matar. Y a Paco Ureña las dos del tercero – cortó una -, un toro de gran clase y templadas embestidas con el que Ureña se nos destapó con maneras de elegido. Nunca le había visto y la verdad es que me encantó este joven murciano recriado en Sevilla. Entre los muchos aficionados conocidos que asistieron a esta corrida, vi que estaba el expresidente de gobierno de Francia y Gran alcalde de Burdeos, Alain Jupé. Me gustaría saber su opinión sobre El Pana.

Via: http://www.detorosenlibertad.com/?p=45963

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Sin Tapujos Bardianos: Primer rabo en Cinco Villas por Cristobal “El Conquistador” de Arenas.

NATURAL-MALE

Hoy el destino le da al Cuerno de la Taurina una semilla de esperanzador futuro que en sí es un ‘Conquistador’ así que por ello habrá sido que en la pila bautismal le remojaron la molleja al son de; te llamaras Cristóbal y tu destino será ser Figura del Torero y conquistaras las arenas toreras por eso te apellidaras Arenas, ¡Cristóbal Arenas! (Moncayo) parece ser que esto ocurrió apenitas hace unos ocho añitos en el estado que honra con el nombre al cura de la patria Hidalgo, el origen de la cuna no se le conoce como el de una familia practicante de la religiosidad torera aunque sin duda en ella debe de permear los vientos de la afición que fueron los que han mecido a este mesías.

Se trata de un chavalillo que en su corta edad ya trae una misión que es desarrollar y la de refrescarle a la fiesta la que siempre será de Toros y Toreros que ésta subsistirá plena de esplendor mientras en ella exista la divinidad de lo mágico, lo cual es muy distinto al solo mandato de mantener la tradición de desafiar a la muerte al ritmo del pasodoble y el huapango, que eso en términos es la jornaleria de este ritual el cual en el hidalguense terruño se da con abundancia en tiempos que no paran durante todo el año de ahí que Hidalgo sea tierra taurina.

Siendo así pues es natural que en ella se asiente una Plaza de Toros que recuerda el nombre de un torero revolucionario de esos de cananas y balas que lo fue Vicente Segura, albero en cuyas entrañas ha florecido la academia de la torería con el nombre de Escuela Taurina Jorge Gutiérrez, a cuya importancia se suma el hecho atinado y hasta afortunado de ser dirigida por un hombre que sabe perfectamente de lo que se trata, este galimatías de ser torero y más aun de orientarlos, formarlos, guiarlos y hasta desengañarlos porque hay que ser claro y hay que decirlo la ley de las probabilidades nos dice que la mayoría no llegarán a enfundarse con capacidad, valor y dignidad dentro del terno de luces y eso lo sabe muy bien ese faro de luz quien alumbra la docencia hidalguense en materia de catedra taurina que lo es el dilecto, fino y enterado diestro de alternativa lustrosa Luis Gallardo.

Al Matador Gallardo que en este caso hay que decirlo enarbolo el mensaje divino de la fiesta de la seda y el oro ‘Dejad que los niños se acerquen a mí’ y en misión de cumplimiento al destino recibió a un predestinado que por aquellos días sumaría apenitas unos siete añitos, ya gustaba de que lo vistieran como maletilla, pues tenía idea de que se trata ese lío y hasta pregunto que como podía subirse al tren de las ilusiones y aprender los secretos del cuento mágico llamado torería, que en su caso cabría agregar dependerá mucho de la paciencia, de que no le llegue el aburrimiento, de que no se distraiga con el jugueteo de su edad, que le aflore desmedidamente la pasión para aguantar lo arduo de los entrenamientos y los sacrificios, que el valor y el carácter le permitan sufragar los golpes fracturas y cornadas que recibirá dentro y fuera del ruedo y que su crecimiento físico sea solvente para el oficio.

Mas Cristóbal Arenas pronto debió de haber sorprendido con esa cauda de cualidades que trae adentro como el oro que se da en los adentros de las minas hidalguenses y eso sin duda fue lo que detecto el maestro Luis Gallardo, quién ahora tiene la delicadísima encomienda de darle brillo a esa luz natural de este pequeño, cuyas cualidades van en exceso del valor desmedido, al arte de quilates, de la técnica ya no incipiente, al funcionamiento de las neuronas frente a los animales bravos, pero sobretodo en él resaltan dos gemas en sus collar de virtudes, es la seriedad en el oficio y la trasmisión de lo angelical lo cual jamás de los jamases se ha podido adquirir en las boticas.

Sin duda estamos ante un elegido cuyo destino solo el tiempo lo rubricara, por lo pronto ya dio tres pasos muy importantes, descubrirse a sí mismo, llegar al manantial del saber y mostrarse ante el graderío, lo cual ha hecho en tres ocasiones un par de ellas, allá donde la tierra es un edén, que lo es Villahermosa Tabasco, donde en la plaza ‘Juan Bernardo’ ya ‘El Conquistador’ conquisto un par de peludas y a otro cornúpeta le bordo el toreo con tal magistralidad al grado de llevar al animal bravo a los dinteles donde la bravura se le desbordo y para ella reclamo y consiguió el indulto.

Y las más recientes de las conquistas la logro este Cristóbal el sábado pasado que fue 19 de julio del presente 2014 al filo de las 13. 30 hrs., en el feudo de Don Luis Marco Sirvent la Plaza más hermosa del continente que lo es la de Cinco Villas vecina de Pentecostés, que fue reino de un príncipe y monarca azteca y español llamado Silverio Pérez, como lo es el mismísimo albero en donde éste iluminado al ritmo del palmear de la Jota Aragonesa y frente a un ejemplar llamado ‘Peque’ de la dehesa de ‘La Cueva’ evangelizo al respetable que colmo el templo del taurinísimo y fue testigo de la encíclica más pura que ahí se ha dictado en base al evangelio, del arte, el valor, la afición que un enviado de los dioses haya cristalizado y cuyo dogma le fue brindado a Doña Lucero Domínguez Cobián que fue galardonado con el verde de la pañoleta que desde el palco ondeo el juez Don Felipe Díaz, apuntalado por Don Jorge Espinoza de los Monteros, y que le valió para canjear el primer rabo que se concede en esa plaza de tradiciones Zaragozanas ¡alabados! sean quienes recibieron la bendición del Cristóbal Arenas ‘El Conquistador’ de almas taurómacas.

• Este versículo fue bordado en pago a la vida por haberle devuelto la fe al Bardo de la Taurina, el que vivía en el mundo del escepticismo pensando que no había nacido quien nos devolviera la ilusión del toreo verdad.

SIN TAPUJOS BARDIANOS

‘Sin Tapujos’ lo digo, sin tapujos fue una idea totalmente Bardiana que nació de la idea de confrontar dos criterios sobre un mismo tema y a ella el Bardo invito a una pluma culta, audaz y vamos a decir que hasta polémica aunque lo correcto más bien sería decir carente de melcocha, esto se dio en el seno del salón de actos del emporio taurino de Cinco Villas, así caminamos por meses o más bien le pusimos letras al espacio y al alimón fuimos creciendo en el contexto hasta que terminó la temporada de Toros Invernal que se da en la Ciudad de México en cuyo fin el escribidor al que mi menda había invitado a compartir decidió bajarse del carro y se acabó la mancuerna letrista.

El titular de este espacio no alcanzo a ponerse de luto por la despedida del ausente cuando sonó el teléfono y era la voz abrillantada de ‘El Brillante’ Alfredo Gómez, quien me cuestionaba ¿con quién iba a sustituir al amigo que por un tiempo fue alternante?, le conteste que no lo haría con ‘naiden’ a menos que fuera con una sola pluma inalcanzable que lo es la de Víctor José López ‘El Vito’, hombre que no requiere de ningún panegírico por la respetabilidad que se ha ganado y cimentado a lo largo de más de una quintilla de décadas.

¡Ya Esta! Pronuncio ‘El Brillante’ me acaba de llamar desde su sede venezolana ‘El Vito’ y dice que el sale al relevo o lo que es lo mismo le entra al quite, lo cual me entusiasmo de sobre manera y me pavoneo de orgullo pues que un maestro de ese tamaño latiera en posibilidad de alternancia sonaba o más bien era algo extraordinario ‘Rifa el pollo’.

A los pocos minutos repiqueteo uno de los aparatos de comunicación telefónica y desde la boqueteada y desmadrada tierra bolivariana a la que el comunista o más bien el inpopulista inmaduro el grandulón tiene bocabajeada en su libertad pero no en su espíritu de lucha, se escuchó la voz de ‘El Vito’ y una vez que le exprese Gratitud y Orgullo le comente que la temática de este escaparate es muy sencillita, el escribano, éste, es decir ‘El Bardo’, cada semana elige y decide libremente el tema a tratar y lo comunica pa’ que sea desarrollado y así se remite a mi editorial y aquí se monta y se distribuye a los portales más importantes del orbe taurómaco.

Hace unos días recibo cibernéticamente el siguiente comunicado el cual pego aquí tal cual:

Apreciado y admirado Amigo.

Como veo que ya comienza la Temporada Chica en México, siento que nuestra columna al alimón SIN TAPUJOS debe volver a sus pasos andados con el concurso de mi admirado colega Leonardo Páez.

SIN TAPUJOS creció gracias a la confrontación, civilizada y taurina, de dos posiciones distintas y puntos de vista acertados aunque diferentes.

Valga esta para agradecerte la oportunidad de gozar participando.

Sin otro motivo, por ahora, te manifiesto que estaré siempre a tus gratas órdenes.

Saludos llenos de afecto para Magia, y los amigos comunes.

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ
El Vito

Y una vez que al igual en el inicio de la relación letrista le exprese al maestro Víctor José López ‘El Vito’, Gratitud y Orgullo lo hago ahora multiplicandamente y como dijera ese clásico del romanticismo que lo es ‘Juncal’ ¡Tomo Nota! Y comento; que por decisión del alto mando que gobierna los destinos de este escribano en este presente no se colocara el letrerillo de ‘Hay Vacantes’ y sí el cabezal dirá a partir de ésta edición ‘Sin Tapujos Bardianos’.

 

 

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La Inacabada Perfección – Polémico Indulto en Faena Grande de Mendoza.

Sale a hombros el debutante Antonio Mendoza. Foto: Humbert.

El borrón de la tarde, justo cuando más se necesitaba el gesto taurino y el rigor de la excelencia en el cerrojazo, se lo anota la Autoridad que preside el más que importante festejo. El cartelazo no falla, A pesar de la desigual presencia y poco juego en general del encierro de Xajay, los novilleros de menor a mayor, dan la cara y brindan emociones que revientan en el sexto. A punto de gloria y grandeza, el debutante Antonio Mendoza, deja una gran faena sin remate… para incógnita de la historia misma.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Son veintisiete, simbólicos, años sin que algún novillero corte un rabo en La México.

El tópico se anda haciendo leyenda, malamente. Ayer en la apertura novilleril poco falta en realidad para romper tal “maleficio” No es así, pues Antonio Mendoza duda, el corazón de mazapán engaña a la Afición y la autoridad falta en ejercer su potestad.

Que un festejo como este, a toma y daca con el viento, a la contra el tranco roto y la sosería expresa de los novillos más cierta llovizna, no puede dejar a tan buena entrada con esa confusión que siempre acarrea el indulto: el happy ending usual.

Donde todo es caramelo y algodones de azúcar.

El indulto en los toros, como se entiende hoy, es el camino fácil, lo que muchos decían debían acabar las películas de Emilio “Indio” Fernández, la puerta con remate feliz que daba el de Coahuila al público, ese instante en que todo puede arreglarse y con ello evadir enfrentar el rigor de la realidad final.

Porque cuando llega el final real –Dolores del Río mirar irse a su hijo abogado en “Las Abandonadas” o Miguel Inclán perder a Marga López en “Salón México”- el público se desencanta, siente pena. Y eso es muy humano. Pero ayer, resulta que la autoridad ni siquiera permite al público enfrentarse al humano desencanto… o a recibir la divina e inesperada gloria.

Como también en ciertas películas del “Indio” ocurre.

La llegada de la gloria espera cinco turnos. Que Xajay manda una novillada ligera en varios aspectos: presencia, casta y emoción.

Esa emoción, compañera inseparable de Diego Emilio, ayer le abandona un turno y medio en tarde tan señalada. Tarda en entrar en el festejo, aun con la suerte de que el espontáneo que salta al salir el novillo, no hace daño. Delante del brocho que abre Temporada, “Antequerano” está algo serio, sin proyectarse, aun a pleno sol. Diego se nota incómodo ante el paso vacilante y el viento terrible al recibo.

Solo la media resulta completa.

Y de ahí a la rigidez.

Salvo Mauro Prado, la cuadrilla de Diego Emilio no abona en positivo. El novillo se queda corto por el izquierdo y va a menos pues el novillero en su cite no cubre lo suficiente con la de cobrar. Se amarra. La estocada defectuosa coloca al esperado hidrocálido en sellado silencio y contrariedad viendo al xajay diluirse en medianía.

Así, cuando Juan Pablo Llaguno, galardonado de inicio, se abre de capa la Afición sonríe pues el parón tiene oportunidad y ordena al muy feo cárdeno claro segundo.

El toro trae las primeras gotas y el cambia el color del celaje al de su grisácea capa.

Tras el brinco mansurrón delante de Efrén Acosta hijo, el cárdeno se encuentra con la chicuelina, algo inclinada hacía adelante pero bien lograda y rematada. A diferencia de la cuadrilla del primer espada, Juan Pablo Llaguno consigue que sus infanterías coloquen el terreno, sean breves y diligentes para empezar doblándose con el novillo muy en brincos todavía.

Ahí Juan Pablo escala, uno por uno, los peldaños de la cuesta de la mansedumbre del novillo. Y lo hace con emoción, aplicando la medicina correcta, primero con la derecha en dos tandas, aliviando y midiendo la cantidad a pesar de la cara alta de “Coleador” para después cerca de tablas abrochar con tremendo trincherazo, uno de los muletazos grandes de la faena.

Que crece insospechadamente.

La primera tanda al natural templa hasta la sombra del toro. El joven Llaguno brinda aire, calma y pausa tras mágico desdén. El trincherazo que abre la siguiente es de asombro y de amplitud sus derechazos mayor con el novillo hacia fuera y que acaba en toril tras hermoso cambio de mano por detrás, al paso, que consume el de pecho.

Ahí no para, sino ataca el terreno con dosantinas, cambios de mano, uno sensacional por delante para inaugurar más naturales. Verticalidad y buen gusto. La suerte contraria trae la entera delantera, la petición consigo la acertada singular concesión.

Y mejor aún la acertada negación del premio doble.

Que en la Fiesta, al premiar, mas vale que falte y no que sobre. Por ello cuando da Juan Pablo la vuelta, hasta el sol sale de nuevo y claveles cierran su triunfal paso.

Inexplicable ovación al toro.

Con el tercero Antonio Mendoza da tantos pases que aburre al novillo y a la Afición.

Quizá a él mismo.

Conste que la afición le espera, tal como a Diego Emilio que con el chico cárdeno cuarto se queda con las ganas de torearle de capa gracias al viento. El hidrocálido con presión en los hombros, a plenas ráfagas, tras ayudados por alto, toma la muleta con la izquierda en los medios y el novillo lo toma a mal. Diego dilata en tomar la mano armada y citar por el pitón derecho, cuando lo hace el viento retoma su camino.

Entonces, al fin, Diego Emilio entra a la corrida. Le gana la partida al viento, frente a la Porra bajando mucho la mano derecha, casi al piso. Como cita perfecto el novillo repite y se templa, la Plaza cruje, la lentitud embelesa y suyos son los mejores muletazos de la tarde.

Porque a pesar de su rigidez inicial, con este cuarto Diego descubre el pitón derecho, tras adelantar en un momento de la suerte, retoma ya en los medios a compás lento, a muletazo profundo en la cintura fundido y tirado el toro a la cadera, suya es la verticalidad y el estruendo del tendido.

Pena que, dado que es un producto en creación, Diego no haya vuelto a la izquierda. Ya sabemos que lo que se hace por un pitón sirve siempre para el otro. De no pinchar la oreja estaba en la espuerta.

Afortunadamente, los pases derechazos han sido tan buenos que no importan los dos avisos, la tardanza en descabellar para que le sacaran al tercio. Con mucha fuerza.

Si Diego Emilio responde en el cuarto. Mendoza despierta al siguiente con un quite.

Es verdad, no le correspondía. Cierto, parece que el cornicorto novillo requiere un segundo puyazo. Llaguno no lo ve así y a las saltilleras, soberbiamente rematadas con rebolera por detrás, responde con tafalleras y encienden los ánimos.

Lástima que a Juan Pablo este novillo le cobra vía desarme y voltereta los derechazos. Muy disminuido tras la terrible voltereta mata a como puede para saludar y ser devuelto en el intento de vuelta al ruedo.

Y queda el sexto, bautizado, cosa rara, como “Bandolero” nombre tristemente célebre.

Hasta ayer.

Pues desde salida Antonio Mendoza, prosigue lo conseguido con el quinto en su quite, manejo bueno del lance natural con el capote. Las verónicas de inicio le muestran el camino al burel llegando a los medios al rematar. Luego el lance al paso y por las afueras que preparan uno de los mejores momentos, deja en suerte ante el caballo con genuflexa tijerilla.

Si bien el xajay recarga no es prolongada la exigencia. Mendoza, lanza su montera y de pie ilumina suerte por faroles que cintilan y encandilan el olé al rematar con el reverso del capote soltando una punta. “Bandolero” crece pues dispara su arrancada siempre largo y fijo en banderillas.

Entonces, atinadamente, el novillero con nombre de Virrey novohispano, tan moreliano, hace de las tablas el sitio exacto para, muy en corto, tras brindis e insistencia en el cite, consumar de dentro a afuera el pase cambiado por la espalda, replica dos veces y comienza, tras esa emocionante obertura la obra plena.

El negro astado, muy Xajay en su tipo y emoción, en su negro pelo y ligeramente tocado pitón izquierdo, siente el cobijo de las tablas y es pronto al cite pero a la mitad de los remates se quiere quedar para pensarlo un poco. Pero Mendoza, sabedor de esto, en momento supremo, abrocha los primeros derechazos con un pase de pecho clave en el devenir de la faena, un remate con doble toque en el cite y desahogo total.

El temple encela. Siempre.

Y más cuando, estira su brazo Antonio y su planta enreda la nueva tanda, de tanta fuerza y emoción, intensidad y expresión que eleva el compás del derechazo a más en calidad aun en menor cantidad protegido del viento, cuatro y el de pecho rotundísimos. La despaciosidad se asoma porque el que se impone es Mendoza que eleva al toro al bajarle la mano y evitarle la tentación de la cara alta, tan latente.

Aun le pega la vitolina muy cerrado en tablas y la mano izquierda se rompe en dos tandas al natural sensacionales, de mayúscula realización, lo mismo que el circular perfecto. Y en tales redondeces, previo a las manoletinas llega la petición de indulto a un toro siempre cobijado en tablas, nada destacado en el caballo.

Del final “feliz”.

Una de las obsesiones de “El Indio” Fernández era su “fortaleza” de la “Dulce Olivia” en Coyoacán. El terror de perder su casa le lleva incluso en 1952 a escribir para cine la injusticia de perderla, en pos de complacer las apariencias de un capricho femenino por parte de la autoridad.

“El Rapto”, se llama tal obra.

La faena de Antonio Mendoza recibe la injusticia de no poder ser consumada.

A pesar de hacer mejor al astado. Aun encelándole y dejando en evidencia al final de la faena el juego del astado con esas manoletinas, éste fue indultado, sin importar que su faena, por completa en toda su intervención, habría alcanzado la gloria total…

O la habría perdido, en el cadalso del pinchazo.

Los falsos felices finales del cine de “El Indio” Fernández, de no haber creído y defendido firmemente sus convicciones, le habrían convertido en un artista más, incapaz de expresar su sentimiento, de elegir y decidir el camino, riesgoso o no de la personal creación, la que asume los riesgos del arte.

Pero que nunca deja las cosas a medias.

Ayer, el Usía prefiere la inacabada perfección, más bien corrección del indulto, privándonos de vivir los riesgos de la gloria.

Espero haya sido, como en el cine de antes, un breve anuncio intermedio.

Hay películas que no se ven dos veces.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2014. Domingo, Julio 20 de 2014. Primera de la Temporada. Un cuarto de plaza en tarde de sol quemante y lluvia intermitente durante la lidia del segundo y molesto viento durante todo el festejo.

6 Novillos, 6 de Xajay (Divisa Rojo y Verde) Desigual en presencia, cuarto y quinto demasiado chicos muy feo el segundo, mansos en general salvo el sexto, precioso negro nombrado “Bandolero” indultado benévolamente por la autoridad. El quinto saca genio.

Diego Emilio (Verde Esperanza y Oro) División y Saludos tras dos avisos. Juan Pablo Llaguno (Grana y Oro) Oreja tras petición y Saludos con vuelta protestada. Antonio Mendoza nuevo en esta plaza (Turquesa y Oro) Silencio y Vuelta tras indulto. Salió a hombros.

Al finalizar el paseíllo se guarda un minuto de aplausos en memoria del Matador de Toros Raúl Espíndola fallecido esta semana.

El segundo espada fue galardonado por la Porra Libre, A.C., con el trofeo “Joselillo” como triunfador de la Temporada anterior.

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