VIDEO: Morante en Bilbao 2014 – Apoteosis de arte.

De SOL y SOMBRA.

Morante en Bilbao 20-08-14 con el toro de Nuñez del Cuvillo nº 177 de nombre Emcumbrado 555 kg.

Twitter @Twittaurino

Deja un comentario

Archivado bajo Morante de la Puebla, Ortega Cano

¡QUE FARSA! por Andrés Calamaro.

Soy carnívoro cultural, no me confundo pensando (ni mucho menos ventilando alegremente) que soy un cazador que necesita de la ingesta de carne -de mamíferos- para sobrevivir; como carne y derivados de animales (como queso o huevos) para deleitarme con suculentos platos preparados con artesanía y con ciencia culinaria, por restauradores o personas que saben preparar comida rica, merced la tradición o la práctica.

Sé que compartir un opíparo asado es un ejercicio pornográfico y cínico en un mundo que muere (literalmente) de hambre, no por eso repudio a otros como yo que comen rico, ni a aquellos que riegan sus comilonas con caldos añejados en roble, fermento de la vid, otros seres vivos: las uvas.

Desde mis lejanas y púberes vacaciones que me permito pescar con boyita o plomada sin culpa, y me gustaría tener un fin de semana para practicar la pesca del dorado, o el surubí, en el Paraná correntino. Y volvería a deleitarme con la parrilla -o la milanesa- mesopotámica, aun sabiendo que aquellos peces pescados murieron para mi placer deportivo o sibarita, puesto que comiendo hierba (pasto) podría alimentarme y crecer fuerte como un caballo, grandioso como un elefante o cualquier otro animal vegano de respetables hechuras.

Otro asunto que no levanta ampollas en la opinión pública es el uso de cosméticos o cremas para mejorar la piel, para cuya ciencia se sacrifican ya no miles, sino millones de mamíferos en Europa o donde sea que los laboratorios desarrollan asuntos cosméticos o medicinas de otra índole, incluso aquellas que salvan vidas humanas, solamente las vidas que pueden pagar los tratamientos.

Porque el gran crimen del que somos cómplices es la desigualdad y los más brutales asesinatos son el hambre y la guerra. Mucho menos espantoso es el fraude de ternura que supone adoptar mamíferos y castrarlos para que se adapten a nuestra vida sedentaria en apartamentos y hacerlos orinar una vez por día.

Enérgicamente desapruebo la deforestación y su consiguiente desastre ecológico, sin embargo no propongo prohibir la literatura y celebro que tantos grandes autores hayan publicado en papel impreso, cuando la opción editorial era una sola y no existían las pantallas digitales fabricadas por trabajadores esclavos en países de oriente.

La mayoría de los canallas que lean estos ingeniosos párrafos estarán de acuerdo en protestar por el hambre y la guerra, algunos más sensibles sentirán piedad por el surubí de las milanesas, por las ratas de laboratorio, por los árboles talados y los cachorros castrados. Pero de ahí a prohibir la libre tenencia de mascotas, la existencia de restaurantes, celebrar asados o comer libremente en un restaurante, hay una distancia sideral.

Llamar hijo de puta a cualquiera que se pasea con un perro es exagerado. Leer el periódico como pasatiempo y (de paso) enterarse que en Siria asesinaron a cien mil es una paradoja. Hay que tragarse todo esto, lo anteriormente citado y al periodista degollado… masticarlo, tragarlo y digerirlo. No volver a leer un libro impreso en papel, ni desear electrónica fabricada en el lejano oriente, no usar alianzas de oro ni camisetas de algodón, jamás sentarse a comer un asado por el mero placer de compartir la rica carne a la barbacoa con amigos o parientes. Y limpiarse el culo con la mano. El siguiente paso será desconfiar de la ficción.

¿Por qué? Porque el cine de terror, las películas bélicas, muchos cuadros en los museos -incluso la biblia- recrean escenas sanguinarias y (aunque virtual y arte) también es una forma de violencia.

Visto este panorama, protestar por la existencia de las corridas de toros es de una ingenuidad imperdonable, pero incubar un sentimiento de desprecio inquisitorial es infantil y –desde todo punto de vista- imperdonable. No cualquiera va a percibir los destellos de arte en la pintura abstracta, el free jazz o el cine de Bergman.

Es probable que necesitemos ofrecer nuestra conciencia, darnos tiempo para aprender a ver y escuchar; la mayoría sabemos que muchas cosas que no entendimos valen la pena a pesar de nosotros. De ahí a levantar indignados la voz para llamar asesino al carnicero -o a Ornette Coleman- hay una distancia sideral que, inequívocamente, te convierte en ingenuo ignorante o en un triste hijo de mil putas (aun sin darte cuenta, puesto que desde tempranas edades te entrenan para no darte cuenta de tantas cosas que importan).

Nada que llame demasiado la atención en un mundo idiota que vive equivocándose.

Via: http://www.calamaro.com/2014/08/que-farsa/

Gracias al Maestro Calamaro por su defensa a la fiesta brava. Un baluarte del rock y de la fiesta brava, en tiempos dificiles.

2 comentarios

Archivado bajo Opinion

Corridas generales de Bilbao: Manzanares deja escapar un triunfo grande.

 
Por Álvaro Suso. Tarde de figuras en plena Semana Grande bilbaína con Morante y Manzanares rivalizando en un mano a mano que pudo ser de los de hacer época. De los de quedar grabado en la historia de Vista Alegre, porque a los dos toreros se les pasó el triunfo por delante y no supieron aprovecharlo. Si las figuras están así ¿qué se podrá pedir a los que no lo son?

A Morante le tocó un lote para acabar con el cuadro. De presencia terciada, nobles y con las fuerzas justas como para no molestar en exceso. Lo que necesita el sevillano para triunfar, pero se llevó una oreja y se fue tan contento.

Lo cierto es que el público también, porque les fue suficiente con una serie por la derecha, un molinete abelmontado y una trincherilla de ensueño. El resto de la faena careció de acople y se sucedieron muletazos tropezados con otros de buen corte. Por una u otra razón, no acabó Morante de exprimir a un buen toro de Núñez del Cuvillo.

En el que abrió plaza tuvo el de La Puebla del Río otro buen ejemplar, con las fuerzas más que justitas, de los que no debió seguir en el ruedo, pero para gustarse y hacer el toreo de duende que él atesora. A veces la falta de energía del astado y otras veces las dudas del torero enfriaron la faena hasta que mal uso de la espada ahogo cualquier posibilidad.

Tampoco Manzanares aprovechó la ocasión. Mató de forma excelente, a cada estocada mejor, salvo en el sexto, donde no acertó en la suerte de recibir. Sin embargo con la muleta no fue su día. En su primero, un torito al corte de las figuras, mostró el toreo más despegado que se ha visto en los últimos años; tanto que hasta el benévolo público de Vista Alegre protestó. Ni con un estoconazo pudo paliar la pobre faena en la que se dejó ir a un toro de los de triunfo grande, el mejor del festejo y eso que el primero, el cuarto y el sexto también fueron buenos.

En el que cerró el mano a mano sí dio una mejor talla, incluso por fin se lo pasó ajustado, pero la faena tuvo algunos altibajos, sobre todo con la izquierda y el fallo a espadas le privó de tocar pelo.

Tarde para haber salido de Vista Alegre toreando por las calles, para que los dos matadores hubieran sido sacados en hombros, pero ni Morante ni Manzanares supieron dar con las teclas adecuadas y la gente tuvo que contentarse con llevarse en la retina un ramillete de muletazos de Morante y el tercio de quites que protagonizaron en el quinto: a unas verónicas del sevillano, respondió Manzanares con unas buenas chicuelinas y Morante volvió para atropellarse por el mismo palo, pero dejar una gran media.

Morante y Manzanares

Seis toros de Núñez del Cuvillo, terciados de presencia y de buen juego, salvo tercero y cuarto, y especialmente bueno el segundo.

Morante de la Puebla: estocada trasera y atravesada y descabello (saludos), pinchazo, media delantera, pinchazo, media caída y descabello (pitos) y buena estocada (oreja).

José María Manzanares: estocada (saludos), gran estocada (silencio) y pinchazo recibiendo, metisaca y estocada (saludos tras aviso).

Plaza de Toros de Vista Alegre. 20 de agosto de 2014. Tres cuartos de entrada. Quinta de las Corridas Generales.

Via: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/08/20/paisvasco/1408562221_348624.html

Deja un comentario

Archivado bajo Aste Nagusia, Bilbao, Corridas Generales, Crónica, Morante de la Puebla

Bilbao: De la verdad de Morante a la engañifa de Manzanares.

De la verdad de Morante a la engañifa de Manzanares

Por Carlos Ilián.

No hay manera de librarse de los mano a mano ficticios y ayer se anunció otro de los tantos sobre la base de una rivalidad inexistente, la de Morante y Manzanares. Pero, al menos, ha puesto de manifiesto que en realidad se enfrentaban el lujo y la baratija, el toreo hondo, sobre la base de la pureza en la ejecución y la hondura infinita y solemne de Morante y la superficialidad, la engañifa y el barato de Manzanares.

Para ellos una corrida de Cuvillo, que aunque blandita tuvo clase, y nos regaló un toro, el segundo, para inmortalizarlo. No tuvo suerte el ganadero porque Manzanares lo desgració entre trampas, muletazos metido en el cuello, descarada y alevosa superficialidad escondiendo la pierna contraria. Vamos, Manzanares en carne viva.Tampoco estuvo a la altura del sexto, otro gran toro, aunque se alivió algo menos, en un toreo lineal y perfilero, que ya esw un mérito en este torero, lo que sería un pecadop en los que sabemos…Se empeñó en matar en la suerte de recibir y lñe salió un adefesio. Aunque reconozco en en sus dos torors entariores mató de soberbias estocadas

Por fortuna por allí andaba Morante de la Puebla, con el genio de Rafael de Paula en un burladero que sirvió para inspirarle y elaborar orfebrería en el primero, en muletazos sueltos solemnes, hermosos, hondos. Y en el quinto, se creció para cuajar una faena de ritual., de majestad, reposada, con pausa pero con ritmo, especialmente sobre la mano derecha. Al buen toro le faltó algo más de castita y tal vez sobraron lo muletazos finales. Ah, no faltó un tercio de quites en el que, ¡por fin!, hubo rivalidad y que Morante encendió con seis verónicas de antología, continuó Manzanares en chicuelinas de mano baja, muy de su casa y cerró Morante con otras, monumentales.

Plaza de Vista Alegre

Quinta corrida. Menos de tres cuartos de entrada.

20/08/14.

Toros: NÚÑEZ DEL CUVILLO (7), blandos pero de gran clase, especialmente 2º, un gran toro, 5º y 6º.

Toreros
MORANTE DE LA PUEBLA (7): de azul marino y oro. Estocada corta, trasera y atravesada (saludos). Dos pinchazos y dos pinchazos hondos (algunos pitos). Estocada (una oreja).
JOSÉ MARÍA MANZANARES (4): de grana y oro. Estocada (saludos). Estocada (saludos). Pinchazo, metisaca en los bajos y estocada. Un aviso (saludos).

Leer más: De la verdad de Morante a la engañifa de Manzanares – MARCA.com

Deja un comentario

Archivado bajo Aste Nagusia, Bilbao, Corridas Generales, Crónica, Jose Mari Manzanares, Morante de la Puebla

Bogotá: Cuestión de minorías #FuerzaNovilleros

De SOL y SOMBRA.

Protestan porque, en vez de morir en una huelga de hambre, quieren arriesgar su vida luchando contra un toro, acompañados por los aplausos del público. Y no pueden ejercer su oficio porque el alcalde de la ciudad, Gustavo Petro, insiste en que mientras él dirija el Distrito no habrá tauromaquia en la ciudad. No habrá “espectáculos que giren alrededor de la muerte”, como ha dado en calificar esta práctica.

Mucho es lo que se ha hablado de las corridas de toros en este país: antitaurinos y taurinos califican la muerte del toro de una forma muy distinta. “Tortura animal”, la llaman los unos; “arte”, la llaman los otros. Y por esa zanja irreconciliable, el debate continúa sin un punto de encuentro: “degradación” del toro y “enaltecimiento” del toro. Y así. No queremos entrar a terciar en un debate que no pareciera encontrar un futuro conciliado sino irnos al punto realmente importante de esta discusión: el derecho de las minorías a asistir a un espectáculo cultural en contra del deber que hay en el Estado de proteger a los animales.

Cogidos ambos bandos de uno u otro principio, justifican su causa propia. Pero esa discusión debe llenarse de matices apropiados. Lo debido es esperar el fallo de la Corte Constitucional que, anunciado para esta semana, pondrá fin a la discusión teórica. Ojalá así sea: que la Corte sea clara y contundente y despeje las dudas. Por demás, el precedente que fijó en el pasado parece bastante claro. Mal haría en salirse de ahí.

El toreo, así como otras manifestaciones que usan a los animales para la diversión del hombre, es una práctica que incluye el sacrificio del animal: muchas veces brutal, sanguinario, que hace sufrir al toro de una forma visible y explícita. Circulan hace años imágenes que recalcan esa evidencia. Esta actividad, al mismo tiempo, constituye una herencia de España que en Colombia se volvió la tradición de un sector minoritario: los que van a las corridas son pocos. Pero existen. Son parte de una minoría que entiende y ve este espectáculo como una forma de arte. Y asisten, puntuales, a cada evento que se organiza a lo largo del año. Tradición es, no hay duda.

Por eso es que la prohibición luce tan mal enfocada: ¿por qué prohibir algo que una minoría aprecia como forma de arte? ¿Por la protección a los animales? ¿No está contemplado en la ley colombiana que existen excepciones al maltrato animal, como las corridas de toros o el rejoneo? La Corte Constitucional ha sido muy clara diciendo que sí, que esas actividades constituyen excepciones a la regla. Como todo lo que existe en el mundo de las normas jurídicas, el deber de proteger a los animales no puede verse como una entidad de valor absoluto. Tiene sus límites. Hay cotas para poder meterlo al lado de otras regulaciones.

Si el alcalde Petro quiere convertir la plaza de toros en un recinto en el que se promueva otro tipo de espectáculos, perfecto. Pero que no margine la actividad para la que fue concebida y que aún es tradición en la capital.

Podemos estar o no de acuerdo con las corridas. Ese no es el punto. Al margen de lo que piensen promotores o detractores, hay algo en juego: la libertad de hacerlas. Un terreno tan complicado como este es el más olvidado cuando se dan las gestas políticas que pretenden acabar con la práctica. La libertad debe primar por encima de las creencias filosóficas de un funcionario o de una mayoría. Por eso es que someterlo a consulta, como pretende el mandatario, es un absurdo democrático.

Prohibir no es la salida para una conducta social que nos parezca reprochable. Las corridas, incluso, podrían desaparecer por sí solas. Pero no a las malas.

Via: http://www.elespectador.com/opinion/editorial/cuestion-de-minorias-articulo-511561

1 comentario

Archivado bajo Colombia, Opinion

Jesus Delgadillo “El Estudiante” corto un rabo en Bilbao.

Por Pedro J. Jimenez.

YA HACE medio siglo (1964 ) que un joven diestro aguascalentense fue invitado a participar en un festival en Bilbao, fue Jesús Delgadillo López “El Estudiante”, quien tomó el lugar de Santiago Martín “El Viti”, y alternó al lado de toreros de la enorme talla de Julio Aparicio, de Fermín Murillo (+), de Jaime Ostos y de Paco Camino, y a su lado brotó el duende para acabar su participación luciendo en sus manos las orejas y el rabo del ejemplar que, verdaderamente, en suerte le tocó.

DESDE HACE años conocimos ésta “reseña” y la anécdota siguiente.

EN LA mencionada invitación le aclaraban que él no participaría en el sorteo y no le quedó más remedio que aceptar, llegada la fecha del festejo, y hora de la ceremonia para conocer el astado que les había tocado, “Curro” Caro fue quien se enfrentó a los programados haciéndoles ver que esas descortesías no eran dignas del alto estatus que por algo se habían ganado. Desde luego que todo provenía de los apoderados.

EL FESTEJO se llevó a cabo y “El Estudiante” pasó a la historia como el único torero mexicano en obtener ese sonoro triunfo.   

Via: http://www.noticierotaurino.com.mx

Deja un comentario

Archivado bajo Opinion

Feria de Málaga: Ferrera, un héroe frustrado.

El diestro Antonio Ferreira durante su segundo toro. / Garcia-Santos.

Por Antonio Lorca.

Antonio Ferrera mató en solitario la corrida de Miura y no pasó nada; y no pasó, especialmente, por la nula calidad de sus oponentes, un referente de la invalidez, la falta de casta, la sosería y la perdida calidad. Pero esa no es la noticia. La noticia es que un hombre, torero por más señas, soñó por un momento ser un dios, se enfundó en un traje de luces, espantó sus supersticiones y se plantó en solitario en la puerta de cuadrillas para enfrentarse él solito son seis toros del hierro del miedo, con seis representantes de una ganadería legendaria, que lleva en sus entrañas una historia preñada de sustos y tragedias.

Esa y no otra es la señal de identidad de un héroe, que asumió el serio compromiso del que huyen hoy todas las figuras. Por eso, solo por eso, fue recibido con todos los honores, y atronadora sonó la ovación que el público le tributó tras romperse el paseíllo. Por cierto, buena pero muy escasa es la afición de Málaga, pues un reto de esta importancia merecía una plaza a reventar, sin los tristes huecos que ofrecían los tendidos.

Después, no pasó nada, porque una cosa es el ánimo de los aspirantes a dioses y otra lo que estos determinan. Y ayer decidieron que salieran al ruedo pellizcos de la miseria brava, hijos de una ganadería que no engaña, porque cada año, desde hace muchos, triunfan un par de toros y decepciona el resto. Los miuras no sirvieron ni para hacer un buen caldo; inválidos casi todos ellos, varios con síntomas de embriaguez, sin clase alguna, descastados y mansurrones a pesar de que el quinto y el sexto acudieron de largo al caballo, donde hicieron, como los demás, una calamitosa pelea; el único noble el segundo, que ofreció alguna posibilidad en el tercio final. Por su parte, el torero brindó pocas gotas de torería; bien es cierto que no encontró colaboradores, pero se le vio, quizá, dominado por las adversas circunstancias, lo que es muy humano, pero lo aleja de su condición de dios.

Un par de verónicas para recibir al sexto; otras de buen trazo ante el primero, y una larga cambiada en el tercio ante el quinto, y se acabó la historia. Inédito quedó con la muleta, desconfiado y despegado ante la mala condición de sus oponentes.

Ferrera actuó unas veces con David Adalid, Fernando Sánchez, Marcos Galánomo enfermero de cuidados intensivos y otras como matarife de fieras indómitas. Solo el segundo se dejó dar pases, y el torero no estuvo, quizá, a la altura de la exigencia requerida. El resto fue toda une enorme decepción; ni siquiera uno, qué menos, ofreció de verdad el espectáculo de la bravura. Pero así es Miura; así es, también, su leyenda.

Lo mejor de la tarde ocurrió en el tercio de banderillas. Y el protagonista, asómbrense, no fue Ferrera, que puso muchos pares y no lució más que en el último, al quiebro junto a las tablas. Se hizo acompañar por la extraordinaria cuadrilla de Javier Castaño -no se extrañen si  y los picadores Fernando Sánchez y Tito Sandoval cambian de jefe de filas para la próxima temporada- y los tendidos quedaron entusiasmados con la torería de estos hombres a pie y a caballo, a los que se unió el buen banderillero Javier Ambel.

Total, que ni una vuelta al ruedo, ni una sola sensación del regusto que dejan un toro encastado y un torero en sazón. Con un rictus amargo en el semblante se marchó Antonio Ferrera, pero nadie le podrá robar su condición de héroe; frustrado, eso sí, pero héroe.

Ficha

Miura/Antonio Ferrera, único espada

Toros de Miura, correctos de presentación, inválidos, descastados, sosos y deslucidos.

Antonio Ferrera: tres pinchazos y estocada (silencio); estocada (ovación); estocada (silencio); metisaca y casi entera (silencio); estocada caída (silencio); cuatro pinchazos y estocada trasera (silencio).

Plaza de la Malagueta. 19 de agosto. Tercera corrida de feria. Casi tres cuartos de entrada.

Via: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/08/19/actualidad/1408476843_982662.html

Deja un comentario

Archivado bajo Antonio Lorca, Crónica, Málaga