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La Subida al Cielo – Faena Grande de Rafael Serna en su Debut Capitalino.

La cintura quebrada y la barbilla hundida en el derechazo de Rafael Serna. Foto: Miriam Cardona.
La cintura quebrada y la barbilla hundida en el derechazo de Rafael Serna. Foto: Miriam Cardona.

La Plaza México se restaura, de golpe y porrazo, gracias al novillo y al toreo serio, a la afición paciente y temple, seriedad y serenidad del debutante sevillano, Rafael Serna. Nuevo en esta Plaza ha sacado lo mejor del mejor aunque tardo novillo garfeño y del inicialmente manso sobrero de D’Guadiana. En medio de un encierro con posibilidades Zavala y Lagravere quedan marginados mostrando todos los vicios taurinos de la mayoría de los actuales novilleros.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Foto: Miriam Cardona.

Solo pedimos, para La México, septuagenaria y generosa Madre taurina, un novillo como el tercero. Sin un pero o un pelo que alzarle sin un pedazo de duda en su trapío, muestra que cuando La México se lo propone puede más y mejor que ninguna. Que por algo ha sido siempre Monumental.

Y lo sigue siendo. Cuando lo quiere ser.

Para la séptima, la de la buena suerte, lidia por segunda ocasión en el Ciclo el encaste Garfias, vía De Santiago, que como debe ser y corresponde a sus hechuras, los mejores no fallan a la Afición ni traicionan los colores de la divisa. Por el contrario. El tercero, su bellísima estampa de arrogancia vestida de capa negra y lustrosa, la altivez de sus altas agujas y empelotado morrillo, lo fino de sus astas y lo hermoso de su expresión, queda para la historia gracias a la lidia brindada por Rafael Serna, el sevillano hasta ayer desconocido para la Afición.

Nuevo en esta Plaza, viste la seda en grana y al oro, reviste de la difícil facilidad y cualidad de la serenidad de pensamiento al toro y a su planta pese a que la soleada y hermosa tarde se nubla amenazando tras el reloj donde cárdenas viajeras inquietan.

Rafael serena.

Y al nombrado “Capirote” brinda suavidad, sosiego y otro tiempo desde su saludo capotero. El primer lance es muestra.

Diría el Lic. Alemán Velasco que en la política se requiere “paciencia, constancia y, sobre todo, circunstancia”, no digamos al torear. El debutante, trae consigo otro ritmo, a lo mejor desconcertante ante la muy notoria tardanza del astado que pajarea de inicio, rasca y se lo piensa eternidad ante el caballo. El público de La México, aun acostumbrado a la lentitud, comienza a entrar al tempo largo dictado por el novillero.

Que tras observar el puyazo muy medido y bien ejecutado aguanta lo suficiente para justo en el momento que indica activar la máquina, citar por chicuelinas y consumarlas para que “Capirote” descubra su real condición, la bravura, para que no tire el ancla y detenga su embate, en la rebolera se recrea, manda e impone el trazo.

La multitud le ovaciona. Con justeza.

Y recrimina justicieramente a las cuadrillas en su incapacidad ya de banderillear, ordenar o bregar al esperanzador pero tardo novillo. El único tranquilo, en pleno reposo, es el espada en turno. Y no vacila, ni comete la tontería de irse a los medios a pendulear o pegar el arrimón a toro arrancado. No, su mente le indica que es necesario imponerse por bajo, lograr que “Capirote” arranque, en la distancia exacta, y no pare con el orden que dicte su muleta des la puerta de caballos hasta los medios de la Plaza.

El cambio de mano por bajo previo al de pecho es ya una pintura. De cartel.

Y a campo abierto, con el novillo que no termina por entregarse de inicio en el cite ni en el centro de la suerte, Serna dibuja el derechazo inicial con cierta reminiscencia valenciana. Corre la mano largo, sin estorbar la distancia sino encontrándola para ligar el martinete, innecesario, y pegar tras molinete el de pecho.

Las dos siguientes tandas de derechazos, enrevesadas con una pausa magistral de torero ya hecho, son amplias de majestad y soberbias por lo bien logradas, en la última se recrea a la media altura y se adorna previo al remate y al necesario cambio de mano a la zurda.

Pena que el novillo sea tan tardo.

Pero su fijeza hace que vuelva ahora por la izquierda. Serna se gusta al natural consigue que la claridad prosiga y la faena decante pese al declive de la embestida, nueva tanda natural cerrada por bajo ponen al toro servido para la muerte que el sevillano, tras adornos medidos y alternados, consuma en estocada entera, trasera y algo caída en los medios.

Bien negada la segunda oreja y discutible el homenaje porque si no es por el torero “Capirote” se va inédito. Vuelta aclamadísima.

Nos queda claro.

Más viendo a Zavala y Lagrevere.

Al poblano le pesa La México y le ganan las prisas. Alborota la cabeza del salinero primero que pide suavidad. No se la da y pierde los papeles con la espada. Tal como con el cuarto una alimaña que le hace ver su suerte.

Y los Hermanos Lagrevere pueden ya presumir de haber dejado cada uno, un novillo con posibilidades en sus respectivas presentaciones en México. El líder del escalafón, André, se presenta ayer con el paso atrás. Ante un novillo, parecido en tipo, parecido en juego, al primero de Nicolás Gutiérrez que salta al callejón y que se va crudo.

Listeza tiene el yucateco pero entendederas taurinas le faltan.

No digamos más.

Desarmes, falta de quietud y demás tropelías, como en la manoletina, nos quitan espacio para describir la estela de expectación que provoca la decisión, claro, tranquila, paso a paso y sin aspaviento, de Rafael Serna de irse a los y medios de rodillas frente al toril previo a salir el sexto que es D’Guadiana. Ya nos lo decía el viernes en el “Taurinísimo” semanal el Ing. Valente Arellano Flores: “le doy mi enhorabuena a Guadiana porque sus toros embisten como si aun estuviera Don Jesús Cabrera.”

Pero hay reservas, la semana entorilado pesa además su pitón izquierdo apunta trae respeto.

Su reacción en el ruedo es contraria a la ilusión de la mayoría que espera dos eternos turnos a ver de nuevo al debutante. Mientras espera, los nubarrones, como si Zavala y Lagravere y sus dos novillos se confabularan, para desatar el vendaval y poner gris el cielo, justo cuando es un triunfo someter al novillo con el capote, Serna consigue que le piquen con exactitud y espera años para que el viento ceda y entonces citar al novillo.

El quite por tafalleras es fundamental, hace que el novillo agarre aire, vaya largo y no frene, toma la distancia y remata lucido, la mandona rebolera, cerrando el torero quite.

Lo demás, pese a nueva intervención terrible de las cuadrillas es ejecutar su aun joven aprendizaje. Vaya manera, en los naturales, de aguantar y de hacer pasar en momento clave y definitive que hace romper al novillo. Un novillero de apenas debutar en caballos hace descubrir el fondo al burel D’Guadiana tras nuevos doblones de inmejorable y poderoso efecto, llegar a la segunda raya y correr la mano, ahora sí, con personalísimo sello y empaque, bajando la mano y templando más.

Si la primera faena es grande esta, pese al viento, ha tenido sabor. Ni que decir del cierre de trasteo, la cabeza funciona, el corazón late y el cuerpo es libre.

Pena que la espada encuentra hueso.

No sabemos, con las decisiones que hoy se toman en el toreo, cuando volveremos a ver a Rafael Serna pese a las dos grandes faenas. La triunfal vuelta en el sexto hace patente que urge ver a los tres triunfadores en La México.

¡Ya!

Pero si acaso este es un grito en el desierto lo seguiremos dando.

Aun si el cielo está cárdeno.

Siempre el toreo bueno nos deja ver, tal como ayer durante el sexto, un pedazo de claro cielo.

Nuestra eterna esperanza.

Tengamos, pues, la paciencia de Rafael Serna.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Agosto 16. Séptimo festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde de clima cambiante, con tres turnos de sol y otros tantos de llovizna, nubarrones grises y mucho viento molesto

6 Novillos, 5 de De Santiago (Divisa Rojo y Oro) Dispareja de presencia aparentemente en puntas todos. Preciosos los lidiados en tercero y quinto lugar, con emoción en lo general salvo el cuarto que no ha servido en nada. El primero muy feo de cabeza, salinero, tuvo recorrido en la muleta pese al cabeceo. Salta la barrera de salida el manso pero encastado el segundo y pese a lo tardo y rascar la arena de buen juego el tercero “Capirote” nombrado número 137 con 418 kgs., negro bragado homenajeado con el Arrastre Lento; 1 de D’ Guadiana (Divisa Rosa, Blanco y Verde) el primero para rejones, chico aunque con emoción en su embestida no obstante lo manso.

José Zavala (Grana y Azabache) División y Pitos.  André Lagravere (Burdeos y Oro) División y Silencio tras Aviso. Rafael Serna (Grana y Oro) Oreja con petición de la Segunda y Vuelta Aclamada.

Primero y Segundo espadas nuevos en esta Plaza. 

Mal la Autoridad al no recordar a Manolo Martínez en el XIX Aniversario de su fallecimiento.

De nuevo las cuadrillas en banderillas en diversos turnos y con el capote terriblemente enganchados. Buen quite de Diego Martínez durante el tercio de banderillas del tercero.

Cambio de Mano de Serna
El momento clave, cambio de mano para iniciar la faena al primero. FOTO: Miriam Cardona.

@Taurinisimos 56 – Nicolás Gutiérrez a Hombros. Valente Arellano. Huelva, Colombinas 2015.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 7 de Agosto de 2015. Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar), Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG).

Actualidad Taurina. Análisis Feria de Huelva, Colombinas 2015. Gerardo Rivera en Madrid.

Novilladas 2015, Plaza México: Nicolás Gutiérrez a Hombros con encierro de Marco Garfias. Recuerdo XXXI Aniversario Luctuoso de Valente Arellano faena a “Pinguino” de Los Martínez en el Nuevo Progreso en 1982. Cortesía “6 Toros 6”, Guadalajara.

Arturo Macías reaparición en Azpeitia, España con toros de Ana Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 14 de Agosto de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com
@RadioTVMx.

La México por la Borda – Debacle de la Afición y la Novillería Mexicanas.

El momento de la cornada de Héctor de Ávila. FOTO: Edmundo Toca Olguín.

Justo cuando deseábamos que el taurinísimo y la afición junto con el novillo serio, prevalecieran en la novillada sexta, se resquebraja la ilusión de los pocos taurinos en lo que ha sido la mejor entrada de la Temporada. Cuando el naufragio del festejo es latente y el quinto novillo parece traer el orden tan necesario, todo se va al garete en un imperdonable error toreril. La Temporada sufre un terrible y desconcertante bache que esperemos, una vez más, sea corregido a partir del próximo domingo. Quedan seis y veremos si a la Empresa le queda algo más de interés en la novillería que la simpleza presentada ayer tarde.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Solo hacia falta al catalogo de chuflerías acaecidas en La México en la última época las ocurridas hoy por la tarde, ésta de espléndido clima en Mixcoac, que taurinamente es desperdiciada por la Empresa que pierde la oportunidad, a pleno sol, de echar a andar la Temporada tras la salida a hombros hace ocho días.

Ni por asomo ha sido éste de la seriedad que trajo consigo el festejo anterior.

Y todo empezando por el principio, el encierro.

El Ingeniero Guadiana, siempre propio y correcto, hombre de fino trato e indudable entusiasmo taurino, sale con que solo nos manda dos novillos de impecable presencia, cuarto y quinto. El resto, una serie de escalones, vados y baches taurino que componen el desigual encierro que contrasta para mal con la hechura del lidiado el año pasado y la seriedad de su corrida la Temporada Grande anterior.

Por ello a la salida del quinto, precioso cárdeno oscuro y nevado de borla blanca por rabo y bien nombrado “Norteño”, la tarde parece tener la oportunidad de componerse de tanta tropelía en los tendidos, empezando por los vendedores, pasando por la inútil y declinante autoridad, hasta llegar a parte de la asistencia, la peor en los últimos años en la Plaza.

Es como si de pronto alguno de estos miércoles asiste al octogenario Teatro Nacional de México, Palacio de Bellas Artes, una runfla de desorientados y empiezan a corear repetidamente el nombre de un mariachi o de una bailarina que debute con Amalia Hernández sería algo poco menos que impropio, falto de respeto y de madurez. Pero está ocurriendo que el gremio taurino militante, el oficialismo y los voceros actuales, observan estos fenómenos hasta con gracia.

Captan, dicen, nuevo público que “tanto bien hace al ‘anticuado’ espectáculo taurino”

Y tienen razón.

Aclaro, aciertan en lo de público, porque estos ocasionales de taurinos no tienen nada, se comportan igual que en el antro o la tribuna de un estadio. Y reitero, el oficialismo falla en otorgar bondades a estos especímenes a los que durante muchos no son capaces de educar, atraer y/o de hacer del espectáculo taurino una oferta mejor. Porque si después del paso de Nicolás Gutiérrez el gancho es un amador inexperto, como Torre, que trae foracados, como los hidalguenses, es demasiado poco para es tanto para ese “público” como para los resignados taurinos.

Minoría absoluta en el Coso.

Que perdonan que el joven Sebastián Torre se arrime poco al novillo, estrecho y chico de la antigua Jesús Cabrera, protestón pero con voluntad para embestir.

Que a caballo también hay que arrimarse, tocar el pitón contrario en los cites, no salirse antes de las suertes y evitar que la peonada, encabezada por Carlos Sánchez Torreblanca, se de a veroniquear a placer flexionando la rodilla. Torre es un joven que va a mejorar con el tiempo pero ante un novillo con duración y emoción solo es capaz de emocionar poco, sin evitar tiempos muertos, clavar a la pasada y la chocante intervención de los peones.

Mata mal Sebastián tras la pega de los forcados, el momento de la tarde, aclamadísimos en su gran encuentro donde someten al novillo con una afición que ya se bate en las palmas durante el cite lo mismo que en los gritos de porras.

Luego, el naufragio comenzaría con un novillero colombiano denominado “El Tranquilo” que se queda como tal al desperdiciar al primero de lidia ordinaria que claro se cuela como respuesta a no taparle ni por dentro ni por fuera y que, no obstante iniciar bien con el capote, le hace ver limitado y desperdiciar al novillo que cuando se le embarca y se le toca con el engaño puesto toma el trapo.

Nada más que agregar.

Y de ahí la frustración de ver a un novillero displicente como Pérez Pauloba, que se da el lujo de que le roben la escena al sacar a Gustavo Campos a compartir el tercio. Una oportunidad a un solo novillo en La México es un suspiro que no da tiempo ni de compartirse, menos ante un astado horrendo, zancudo, estrecho, pobre y feo de cara, ausente de toda finura y al que le hace ver fatal en banderillas.

Falla en el primer par, deja un palo y al relance deja el otro, valiéndole poco la categoría de la Plaza –como a muchos ya- y su propio sitio, Campos lo baña y su cuarto par sobra. Peor con la muleta ante un mulo que no ha servido ni para la carne. Y para rematar el aburrimiento, un novillero que en un año no ha avanzado nada como “El Moso”, asustado con la presencia del serio y cornalón cuarto.

Su cabeceo, su vuelta pronta y la intención de mirar desafiante siempre al diestro, termina por mostrar a Villafuerte con el paso siempre para atrás en los muletazos y vaya que le ha costado horrores y temores quedarse quieto y obligar al novillo que ha pasado y varias veces por su muleta, incluso le alcanza a ligar en medio del olé de algunos taurinos y la distracción, la juerga y el relajo de “el nuevo público”

Pero como ha sido “la mejor entrada de la Temporada” tememos que esto se repetirá.

Se piensa en todo menos en el aficionado taurino.

Y como en todo aquello que va bien hay siempre un momento en que, si llegan los descuidos, las cosas pueden acabar mal, cuando todo va mal, antes de que puedan hacer irrupción los volcanes del mundo, hay un instante en que todo se puede arreglar, en que las diferencias pueden arreglarse y el entendimiento puede llegar.

En los toros, la emoción incomparable del espectáculo, atrapa incluso al “público”

Mal de montera, le decían antes.

Justo cuando pueden las cosas componerse, cuando se anuncia al quinto entre porras y coros entonando su nombre de pila, el debutante De Ávila se va a los medios despertando expectación. Esta se extiende al consumar la larga y repetirla en tablas, no obstante más con mantazos que con capotazos logra lancear y rematar con media estimable al precioso y ya mencionado “Norteño” con todas las hechuras de su histórico encaste por fachada.

Tras empujar firme al caballo, “Norteño” se vence de pronto, lo muestra en la segunda larga de rodillas e igualmente al doblar contrario en el quite y se refugia cerca de toriles. Dos capotazos buenos en realidad llevan al toro por fuera de las rayas pero llega el viento y el toro rasca termina llevando a De Ávila a donde el novillo quiere, el toril.

Y el diestro no advierte que el toro, como buen cabrereño, sin decir mucho, algo mustio, está entero, el puyazo no ha sido suficiente y requiere ser sometido por bajo, claro es sus manos echándose hacia el frente.

El novillero está más pendiente del brindis que del novillo.

El relamido y brindado apoderado igualmente.

Y por ello es explicable el cite en los medios, a pleno viento e intentando quedarse quieto solo para irse corneado entre el asombro o la risa o el sofoco de las señoras impactadas. A estos toros, nos lo demostraron en la Temporada Grande pasada, a este encaste no se le puede perdonar nada ni otorgárseles el mínimo resquicio porque lo van a tomar y arrollar, como lo hace el novillo con “El Tranquilo” de quien la Autoridad, el impresentable Juan Vázquez, no se sabe el nombre en pleno sonido local.

Petardo.

Como también lo es colocar a una chica inexperta completamente como Marlene Cabrera quien inhibió la lidia de salida pese a lo estrecho y feo del sexto, un novillo de astas terriblemente presentadas. Solo Dios y las sombras del cajón sabrán qué ocurrió.

Lo cierto es que la Cabrera lo intenta pero no puede con el capote ante un manso de libro que manos más expertas habrían encontrado mejor solución muleteril. Ella se encuentra una estocada de casualidad y una vuelta al ruedo por su cuenta y a cuenta de un taurinismo declinante.

Ese taurinísimo que hoy encuentra todos los pretextos y las empresas se los dan para no ir a los toros, el oficialismo que se empeña a no criticar lo ocurrido ni a subrayar que en setenta años de Plaza México tristemente la afición taurina, la torería y la dignidad se están echando por la borda como cansadas ya de proseguir en un barco lleno de disparidad.

Menos mal Jesús Morales no abonó una oreja más a su balance. Poco faltó.

¿Qué le queda a la auténtica Afición sino luchar e ir, a pesar de todo a la Plaza?

Solo ahí podemos evitar el rescate de nuestra vapuleada Fiesta.

Solo ahí podemos protestar lo que nuestro boleto importa y no dejar que la Plaza México se siga llenando de mamarrachos, boca secas, malos amigos y chuflas…

Y si acaso no hay solución… no habrá quedado en nosotros la ruina de la Fiesta. Ya tocó la de sombra. Que este otro domingo puede tocar la de sol.

Solo el deseo nos queda.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Agosto 9. Sexto festejo de Temporada Chica. Un cuarto de Plaza en tarde de clima espléndido en tarde soleada los primeros cuatro turnos, nublado sin amenaza de lluvia al final. Viento en diversos turnos de la lidia, intermitente y molesto.

 6 Novillos, 6 de D’ Guadiana (Divisa Rosa, Blanco y Verde) el primero para rejones, chico aunque con emoción en su embestida no obstante lo manso. Dispareja de presencia y sospechosa de pitones principalmente el sexto de la tarde. Pobres de cara en lo general, salvo los lidiados en cuarto y quinto turnos. Feo, manso y débil el cuarto, con posibilidades el que abre lidia ordinaria; el cuarto duró muy poco.

El Rejoneador Sebastián Torre, División, con los Forcados Hidalguenses que fueron ovacionados. A pie, Juan Viriato “El Tranquilo” (Sangre de Toro y Oro) Silencio y Silencio en el que mató por el quinto espada. Pérez de Pauloba (Celeste y Oro) Silencio.  Emiliano Villafuerte “El Moso” (Celeste y Plata) División tras Aviso.  Héctor de Ávila (Canela y Azabache) Ovación tras retirarse a la Enfermería. Marlene Cabrera (Champaña y Oro) Vuelta por su cuenta con división.

Primero, Quinto y Sexto espada nuevos en esta Plaza.

Petardo de la Autoridad al no poder recordar el asesor, Juan Vázquez, el nombre del primer espada que da muerte al quino de la tarde y quedar exhibidos por el sonido local. 

De nuevo las cuadrillas empecinadas a dar la nota mala por su mala colocación, pésimos reflejos y constantes enganchones en la lidia, en especial Rubén Ávila, desarmado en el quinto.

PARTE MÉDICO DE HÉCTOR DE ÁVILA.

Durante la lidia del 5º astado el novillero Héctor Alberto de Ávila Rubio, al intentar un ayudado por alto en los medios, arrancándose el toro de largo y con toda su fuerza le propina una gravísima cornada directa en la cara externa del muslo izquierdo, con 2 trayectorias, la primera hacia arriba y afuera de 30 cm. y otra abajo y adentro de 20 cm. que descubren el paquete neurovascular femoral profundo, causando desgarros considerables en piel, tejido celular y músculos posterolaterales de la región, siendo esta una grave lesión de alta energía, ameritó una exhaustiva exploración y lavado quirúrgico, además se efectuó reparación por planos de los tejidos lesionados. Al ser cornado fue lanzado de manera aparatosa sufriendo numerosas contusiones de las cuales se encuentran en tratamiento.

De no presentarse complicaciones será dado de alta el próximo miércoles y podrá volver a torear de 3 a 4 semanas.

Firma del Dr. Rafael Vázquez Bayod/ Jefe del Servicio Médico de la Plaza México.

La Emoción Restaurada – En Volandas Gutiérrez ante Importante Encierro Garfeño.

El desdén de Nicolás Gutiérrez ante “Apasionado” el sexto de la tarde de su debut en La México.

Todo el drama, las ansias y la redención para Nicolás Gutiérrez encuentran el sitio exacto en la Plaza México y el interesantísimo encierro de los sucesores de Marco Garfias. Mejor homenaje, casi imposible para el recientemente fallecido criador potosino. Con sus altas y bajas, la Afición de La México se lleva la primera gran alegría de una Temporada que, otra vez, pese a los peores vaticinios comienza a caminar. ¿Qué sigue ahora? Solo confiemos que, como el novillo ayer, lo mejor del taurinismo impere.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Sentir su presencia, captar la atención y generar la tensión en todos los actuantes y diletantes, el miedo materializado es desde salida el cárdeno oscuro, tocado del derecho que hace las veces de tercero en la quinta de Temporada Chica en La México.

Se palpa su mirada agresiva, sus astas siempre pendientes de todo movimiento.

Y la gente, evidentemente la mayoría del tendido, en todo menos el toro.

Entre fisgones con cámaras, gritones, bocasecas, chuflas o… poco se enteran que el novillo requiere de menos el segundo puyazo. Más, cuando la apacible calma de la preciosa tarde se rompe con la presencia de este “Restaurador” oficio y pasión del hoy tristemente extinto Marco Antonio Garfias de los Santos. Este novillo restaura, pese a su condición mansa, lo que nunca se nos debería privar en realidad: la emoción, aquello que siempre debe reinar en una Plaza de Toros.

Aun siendo en medio del vendaval que se desata en cuanto el debutante Nicolás Gutiérrez, de Aguascalientes, toma el capote para lidiar al toro y al viento. Arrea el garfeño que empieza agarrar mañas y a colarse de pésima forma, a hacer valer su poder en la embestida y a no dejarse, como debe de ser, pero de muy mal modo, como idealmente no nos gusta.

A eso y más se deben de imponer los toreros. Cuando quieren serlo.

Además teniendo una autoridad tan mediocre en sus juicios como Gilberto Ruiz Torres que no es capaz de advertir –desde tan lejanísima ubicación- que al novillo no se le alcanza a picar a pesar del doble encuentro al montado y, como seguramente él es quien se ha de poner ahí, le cambia discrecionalmente el tercio al debutante y el novillo, colándose y cabeceando, queda sin picar y agarra aire en banderillas.

Iniciado el último tercio, tras el brindis general, Gutiérrez se encuentra con que viento y novillo están peor que nunca: indomable el primero, irredento el segundo. Y así, sale al frente con muletazos que sortean la violencia del arreón con poderosos muletazos doblando la dorilla, rematados hacia arriba y prologo de una tanda que en el segundo tercio parece imposible.

Pero el novillo no es fácil. Como debe de ser.

Dentro de su mansedumbre, su agresividad denota casta, pese a su colada y al cabeceo, cuando es sometido responde y lo hace metiendo la cara. Aquí, Gutiérrez se inaugura en La México con tres tandas de derechazos, dramáticas, con el viento a la contra y sin alcanzar a rematar como él quisiera, en una es desarmado. Los naturales son emocionantes pero la dislocada forma del novillo le hacen volver contrario amenazar el sitio del torero.

Clave el cambio de terreno hacia la Porra.

Ahí Nicolás, aun siendo levantado en una tanda y desarmado en el último muletazo de la siguiente, cuaja cinco naturales rotundos donde parece que el novillo es otro. Lástima que su “esquina” se espante tan pronto y le pida entrar a matar a un novillo, que es cierto, se orienta y tiene sentido, pero con el cual ha estado firme y decidido. ¿Qué no habrá en todo el catálogo más pases que los ayudados por alto? Si le han pitado al perfilarse es porque bien podía cerrar de otro modo en redondo o doblándose.

Falta cerrar como abre, doblándose.

Ahí no habría habido dudas. Lástima que pinche y mate trasero y caído.

La oreja es discutida pero lo importante es que es indiscutible que el novillero ha estado como hay que estar y ha convencido a este manso al que el arrastre lento ni se percata el público al que abruma el silencio de su paseíllo postrero por los percherones.

El arrastre trae la lluvia y la muestra de que tanto Rodrigo Ochoa, desperdiciando pese a destacar a la verónica y con temple en las caleserinas con el que abre plaza, salinero y muy pobre de cabeza, como Luis Miguel Cuellar han tratado sin cuajar. Principalmente el primero puesto que ha tenido un novillo, ese salinero, que trae las orejas que se caen lo mismo que su tranco al que no alivia. Con el cuarto nada que hacer.

Porque de Cuellar, cornada incluida, desperdicia al mejor novillo del encierro, el divino y bien rematado quinto precioso de tipo el entrepelado y delantero. Desperdiciando su tiempo y el nuestro con esa impresentable pinta que nosotros también tenemos y por eso no nos vestimos de torero. Peor aun, el atropello de dejar el pase al garete. El segundo, castaño, seco, fuerte y exigente en la embestida lo cornea, el precioso quinto con esos viajes larguísimos y la obediencia al toque, lo evidencia.

Y todo quedaba en el cárdeno sexto. Claro como la escarcha.

Pena que haya manseado y no haya roto al final. El berreo y rascar la arena lo delatan. Como muestra igualmente a Nicolás Gutiérrez dispuesto a rematar por todo lo alto la tarde. Tras brindis a Juan Pablo Sánchez, consigue elevar con lances y chicuelinas primero y, pasada la tormenta, corriendo la mano por ambos lados en los medios y ya con el novillo en el tercio obligarle y desdeñarle en precioso remate por bajo.

Pena que el garfeño no tuviera ese tranco extra que sí ha traído la muleta del hidrocálido, algo atacado y rápido, el ansia novilleril y el deseo le han rebasado. Preciosa la media estocada delantera y en lo alto que acaba con el novillo y que le da la Puerta del Encierro.

Y a nosotros la de la enhorabuena.

Apenas dos y media horas de festejo, cual debe de ser, permiten palpar la casta, que puede manifestarse en ambas condiciones del toro: como en el manso tercero o el bravo quinto. ¿Será mucho pedir hacer las cosas así?

Con torería.

La aparición de Nicolás Gutiérrez resulta clave para la Temporada y para la novillería tal como el mejor. Bendito Dios que llega Marco Garfias a dejar en lo alto el color de la divisa, el honor de los blasones y la sangre de la bravura.

La impronta de la emoción.

Que muchos años perdure el hierro potosino.

Que la herencia esparza los mejores pendones.

Que seamos nosotros, Dios y Tauro lo quieran, testigos de ello.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Agosto 2. Quinto festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde cambiante de precioso sol inicial y hasta la muerte del tercero, con viento muy molesto y severo desde dicho turno y lluvia fuerte durante la lidia del cuarto. Fresco el resto del festejo que dura poco más de dos horas y media, cual debe ser.

6 Novillos, 6 de Marco Garfias (Divisa Negro, Naranja y Rojo) vario pinta y dispareja de presencia. Pobre de cara el salinero primero, zancudo y feo el negro cuarto. De expresión muy seria el negro tercero y preciosos el castaño lidiado en segundo lugar, el muy bello entrepelado quinto, el mejor hecho del encierro, y de bonita hechura el cárdeno que cierra plaza. Con emoción en lo general, salvo el deslucido cuarto, igualmente débil tal como el primero que tuvo clase y son pese a sus huidas iniciales. Fuertes de pezuña el resto: con bravura el quinto, mansos el resto aunque encastado el lote del tercer espada. El segundo, número 60 nombrado “Restaurador” con 380 kgs. fue equivocadamente homenajeado en el Arrastre Lento dada su mencionada condición.

Todos bautizados en relación con el tristemente fallecido en semanas pasadas, Arq. Marco Antonio Garfias de los Santos (QEPD) ganadero potosino por quien la Autoridad guardó el minuto de homenaje durante el paseíllo.

Rodrigo Ochoa (Blanco y Oro con Remates Negros) Saludos y Silencio. Luis Miguel Cuéllar (Corinto y Oro) División y Pitos.  Nicolás Gutiérrez (Celeste y Oro) Nuevo en esta Plaza. Oreja y Oreja. Salió a Hombros.

El tercer espada fue atendido de dos cornadas superficiales en el muslo derecho tras ser levantado por el primero de su lote, sin mayores consecuencias.

Tarde complicada para los montados que no picaron en lo general en lo alto, siendo prevenidos al invadir varias veces las rayas del tercio y tapar la salida a los novillos. Mal las cuadrillas en lo general a la brega, principalmente Gabriel Luna bregando en exceso y a mantazos.

@Taurinisimos 55 – #CastellaenElPuerto. Manolo Martínez Novillero. Ponce en Mont de Marsan.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 31 de Julio de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis de #CastellaenelPuerto Cartel Taurino Encerrona, Agosto 2015. Previo Arturo Macias en Azpeitia.

Novilladas 2015, Plaza México. Faenas de Humberto Quevedo y Juan Pablo Herrera. Recuerdo de Nicolás Gutiérrez en Arroyo y 50 Aniversario de la presentación de Manolo Martínez como novillero en México. Faena a “Charro” de la Viuda de Franco en Junio de 1965.

Arturo Macías en España, previo a su presentación en Azpeitia. Faena de Ortega Cano a “Marquito” de Ana Romero, indulto 1994. Cortesía: 6Toros6, Guadalajara, Jalisco.

Miguel Ángel Perera en Roquetas del Mar y Faenas de Enrique Ponce en Mont de Marsan en Francia, salida a hombros.

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Entre Pecadores y Bandoleros – Novillo de Campanillas de La Concepción.

Así embistió, entregado, “Cristero” no. 22 de La Concepción, de campanillas.

Las cuadrillas pegan el enésimo petardo que nos hace pensar que a cada tarde que pasa son en buena medida la causa de que la lidia hoy sea un ejercicio de casualidades y no de la causa del buen oficio torero. En medio de esta confusión de los oficiantes, los novilleros se encuentran con un forzado mano a mano ganadero donde, dentro del sello de cada encaste, los hierros de De Haro y de La Concepción brindan tarde entretenida donde, de nuevo, los intentos toreros pesan más que las realizaciones.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Se acabaron las cuadrillas. Si fuera por ellos, el festejo de hoy también se habría suspendido.

Son demasiado para los subalternos contemporáneos los novillos tlaxcaltecas de De Haro. Es mucho pedir hoy una lidia ordenada, ausente de ventajas y enganchones, o la precisa y austera forma ckasica ante tanta sobre tela que parece saldos de sastrería. Y esto ocurre puesto que los de plata y pasamanería a pie brindan nueva tarde para olvidar.

Empezando desde la salida del primero.

Hay un rumor entre la asistencia que indica que “echarle ganas” o “poner actitud” explica o incluso puede perdonar las demás omisiones en la lidia. Por ello, Edgar Badillo queda más que evidenciado ante su primero. Increíble es que teniendo una sola oportunidad en este festejo, quizá una de sus últimas en la Plaza México, haya dejado prácticamente al azar su actuación ante el difícil De Haro que abre plaza.

Se va de rodillas frente a toriles por fuera de la segunda raya. Ahí, el De Haro le arrolla y le vapulea, lo deja casi noqueado y a expensas de los monosabios y de las impotentes cuadrillas, incapaces de sujetar al cárdeno que sale suelto y que como es lógico que puede irse, tal como ocurre, sobre el novillero y las asistencias. De ahí que los pocos cabales que quedan se metan y fuerte con las cuadrillas pues lo único que logran con este desorden es enseñar mañas, arañas y telarañas al cárdeno.

Por su incapacidad.

Anteriormente, un torero de plata no habría tenido la desfachatez y el descaro de reaccionar como hace el impresentable Diego Martínez callando y encarando a la gente mientras que no es capaz de poner orden alguno. Este facha y algunos otros componen una cuadrilla que tampoco es capaz de someter al de haro mientras el espada en turno se encuentra fuera de escena. Ni mejoran la embestida ni logran que se pique bien.

Ni tampoco evitan o meten el capote a tiempo para que Badillo, visiblemente a la baja, no sea vapuleado otra vez. Sabrá Dios quien le aconseja banderillear sin recobrar la compostura totalmente. O insistir por derechazos cuando el cárdeno tan solo pide un poco de pausa, muleta algo atrás al principio y arrojarle el vuelo a los belfos por dicho lado…

Demasiado para el zacatecano hecho un lío con la espada.

La breve estatura física y la lesa torería de aventar chabacanamente la montera de Lizama no son óbice para su arrojo, ganas y disposición por ir hacia el cornudo. Prueba de ello es su larga cambiada, sus mantazos con la capa, rodillazo incluido y sus banderillas, cortas el primer par, que a como Dios le da entender coloca. Luego los brindis, prohibido brindar a la Empresa, según indica el “Hombre de los Vasos Rojos” en el callejón. Al menos cambia ese brindis por uno con más sabor a los ganaderos Casillas y Franco que se presentan con un novillo esmirriado y cabezón, cariavacado y feo.

Que embiste.

Si el agua juega la mala pasada la semana pasada, el viento la juega hoy. Eso, más la clara limitación de Lizama para dejar la muleta puesta o defenderse del viento, no permite que llegue el triunfo pues solo chispazos cerca de tablas vienen de toreo bueno. Claro, pese a los dos pinchazos, el yucateco se receta la vuelta al ruedo, protestada de inicio pero la gente tan harta ya de la tropelía afloja la protesta. Lejos está el tendido de La México en hacer lo debido: regresar al rebelde a su sitio, detrás de burladero.

En cambio el tendido cálido, tan chambón y tan bolsón, aplaude al niño en la vuelta y al manso en el arrastre. Así, las cosas el de haro siguiente casi se va aplaudido. Y es una pena porque es triste que un toro tan serio, arrogante y de muy impactante presencia salga berreando tanto. Mera sospecha nuestra es decir que la posible dolencia proviene de una protuberancia en la mano izquierda.

Esperamos confirmación.

Aun así, el huamantleco Macías se queda corto en concepto e inventiva. Mejora con el capote en relación a hace ocho días y responde con chicuelinas un quite muy quieto por gaoneras, otra vez, de Juan Pablo Herrera pero no se salva de ser empitonado. Ante lo brusco y desmandado del toro de De Haro, Macías no se impone, trata de poner orden a derechazos y naturales con el toro que acaba soso y al que receta una buena estocada. Nada más.

Tras la empapada de hace ocho días Juan Pablo Herrera gana crédito.

Y ante el muy chico, la verdad impresentable novillo de La ConcepciónHerrera logra dos primeros tercios muy afortunados: primero la larga en tablas, los lances algo enganchados pero logra evocar a Valente Arellano tanto en quite combinado con “el ojalá” y la muy bonita caleserina donde luce ampliamente, como en el gran tercio de banderillas, incluido un relance tras quiebro en falso donde gana todas las palmas.

Con el ambiente a más… con el manso declarado ya como de lío embistiendo el hidrocálido se queda en la orilla con un inicio de faena con el chocante pase cambiado equívoco, que falta hacía doblarse, el inmisericorde viento y los enganchones que no perdona varias veces el castaño empitonándolo. Estocada que hace guardia es el epílogo con las cuadrillas haciendo todo para que se note menos el defectos.

Que se pintan solos.

Afortunadamente, queda el quinto, un precioso novillo, obscuro y cardenísima su pinta, de girón accidente en su cuerpo, delgada conformación, pitón blanco y punta negra, de una fijeza notable y de alteñísimo nombre: “Cristero”, el número 22 de La Concepción.

Que ni mandado a hacer.

Cómo me recuerda su pinta a “Gallero” o “Rey Moro” de Cerro Viejo, tan cercana a esta divisa lidiados hace dos décadas en esta Plaza. Así, este “Cristero” diría aquel Padre Tranquilino Ubiarco con la “gracia del martirio” a cuestas, se encuentra con los mantazos en el recibo y las gaoneras del debutante queretano Humberto Quevedo y el pésimo trato de las cuadrillas con el capote, poca donosura y aun más brusquedad.

Quevedo es aquel chaval del que recordarán los asiduos relatamos aquí en De SOL Y SOMBRA su presentación en San Juan del Río hace cinco largas primaveras. Hoy hace casi todo con temple, con cadencia y ritmo. Sin apresurarse y ha sido capaz de llevar a los medios al fino, aunque falto de fuerza, novillo que crece en el centro de las suertes.

Especialmente al natural.

Ahí Quevedo se ha gustado alivia la no sobrada fuerza del astado y le hace pasar con mucha suavidad, al menos tres tandas de mucha parsimonia gustan, la lentitud siempre gusta, los derechazos son largos pero algo hay o algo falta que no termina por arrebatar. Cierto que el viento, cierto que el astado en algún punto sosea pero un novillo de esta condición es difícil que vuelva a salir.

Increíble que un toro de esta nobleza no haya sido merecedor por parte de su matador de la suerte natural en la hora final, de ahí varios pinchazos hasta la estocada entera con voltereta. Mientras Quevedo sale con justicia al tercio, “Cristero” bien ha podido ser homenajeado, canonizado o al menos beatificado católicamente. Jorge Ramos ha dicho, también con razón, que no. Este sí ha merecido la ovación rota de la multitud y sin reserva alguna.

No olvidaremos pronto a este noble ejemplar.

Como tampoco lo hará Rafael Reynoso, al que “Cristero” le hace la guerra al ir al caballo. Claro, como los novilleros no salen a tiempo a su sitio en el primer tercio del quinto turno el novillo la agarró contra el primero que pudo. Y esto inundó de miedo al debutante hidrocálido.

Lo malo del miedo no es tenerlo, sino no poder superarlo. A Reynoso le pasa también con el serio de haro que cierra plaza, al que le falta un puyazo y una muleta que castigue y someta. Demasiado para el novillero que receta por casualidad, ya sin chaquetilla, una estocada no al encuentro sino a la chiripa alargando el brazo.

Menos mal entre tanto pecador y bandolero en las cuadrillas cuadrilla –hay que ver como se banderillera con toda ventaja al quinto- es difícil transitar inmaculado por el toreo, que pecar es demasiado fácil en un medio como este.

Gracias a Dios la alegría de la tarde, entre tanto paganismo taurino, la trae el novillo. Afortunadamente, quedan novillos que brindan la pelea, que asumen el inescrutable final, de frente afrontan cualquier ultraje.

Antes cargaban cruces y rifles.

Hoy, es un alivio, siguen ofreciendo bravura sin cargar más balas la verdad de la punta de sus astas.

Para todos los bandoleros que vengan.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Julio 26. Cuarto festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en preciosa tarde de cielo soleado con blancas nubes sin amenaza de lluvia aunque terrible viento sumamente molesto principalmente en el último tercio durante los turnos tercero en adelante.

6 Novillos, 3 de De Haro (Divisa Tabaco y Oro) lidiados en primero, tercero y sexto lugar: disparejos de presencia y variados de pinta, muy serios tercero y sexto, manso el primero, berreón el tercero que dobla contrario, sospechoso de lastimadura en la mano izquierda, y sosea al final de su lidia con la cara alta, bravo y duro de condición el sexto; y 3 de La Concepción (Divisa Oro y Blanco) lidiados en segundo, cuarto y quinto lugar, chicos en lo general, destaca el precioso cárdeno obscuro y girón lidiado en quinto turno, de nombre “Cristero”, número 22 con 370 kilogramos, fijo, noble y de embestida muy humillada con son y temple aunque soso en algún momento.

El mencionado quinto pudo merecer del Arrastre Lento, a nuestra apreciación, bien negado.

Edgar Badillo (Bugambilia y Oro con Remates Negros) Silencio tras Aviso. Ángel Lizama (Obispo y Oro) Vuelta con protesta.  Emilio Macías (Grana y Azabache) Palmas. Juan Pablo Herrera (Blanco y Azabache) Saludos tras Aviso. Humberto Quevedo (Blanco y Oro) Fuerte Ovación con Saludos y Rafael Reynoso (Negro y Azabache con remates en Turquesa) Palmas.

Quinto y sexto espadas, nuevos en esta Plaza 

Tarde para el olvido, otra más, de las cuadrillas, principalmente a la salida del primero, mal colocados y con pésima actitud, incluso para con el público, principalmente el subalterno Diego Martínez.

@Taurinisimos 54 – Novilladas 2015: Madrid y México. Joselito Adame Reaparece.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 24 de Julio de 2015. Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar), Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG).

Invitado, Omar Bolaños.

Actualidad Taurina. Análisis Novilladas en Madrid con Gerardo Rivera y el encierro de De Haro en la novillada a la mitad suspendida en Plaza México.

Desencajonada en Valencia, encierro de Miura. Juli en Pamplona y reaparición de Joselito Adame en San Vicente de Tyrosse.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 31 de Julio de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Obsesión por los toros ¿El nacionalismo es el odio a los otros? 

  
“EL NACIONALISMO ES EL ODIO A LOS OTROS” (Romain Gary)

Por Domingo Martínez  Burgos.
Bajo diferentes excusas, los distintos nacionalismos pretenden erradicar las corridas de toros en sus regiones, conscientes de que la Fiesta es uno de los signos de identidad de lo español frente al resto del mundo. La prohibición ha llegado a A Coruña, ciudad poco taurina, ciertamente, pero que tiene programadas dos tardes en sus festejos de agosto.

Personalmente no soy un aficionado a los toros, que considero que está por encima su valor medioambiental que el artístico, pero estos casos me preocupan pues la rescisión del contrato la pagaremos todos los ciudadanos, aficionados o no, pero, con esta decisión, el alcalde colmará su obsesión nacionalista.

Fuente: http://m.elcorreogallego.es/opinion/cartas-al-director/ecg/obsesion-toros/idEdicion-2015-07-23/idNoticia-944026/