Archivo de la categoría: TOROS Y TOREROS

COMUNICADO – Regresa José Tomás a Aguascalientes. Mayo 2, 2015.

José Tomás aquí con “Vinatero” de De Santiago, vuelve a Aguascalientes.

A falta de confirmación de espadas y ganadería, José Tomás reaparecerá en la Monumental de Aguascalientes el próximo sábado 2 de Mayo a las seis de la tarde, cinco años y una semana después de aquel terrible  24 de Abril. Luego del comunicado de la Empresa se dispara la ilusión del mundo taurino. A continuación, reproducimos íntegro el texto.

ComunicadoEspectáculos Taurinos de México.

México, 12 de Febrero de 2015.

Comunicado de última hora

Con el agradecimiento por la amable cobertura y difusión brindada a las actividades de la Empresa ESPECTÁCULOS TAURINOS DE MEXICO, S.A. de C.V., nos permitimos informar lo siguiente:

JOSÉ TOMÁS REGRESA A AGUASCALIENTES.

ESPECTÁCULOS TAURINOS DE MEXICO, S.A. de C.V., informa oficialmente, que el maestro José Tomás, hará el paseíllo  en la plaza de toros Monumental de Aguascalientes el día 2 de mayo de 2015, dentro del ciclo taurino de la próxima Feria de San Marcos, la cual se desarrollará del 17 de abril al 10 mayo.

Pasados cinco años del gravísimo percance sufrido por el maestro de Galapagar en la Monumental de Aguascalientes, el torero madrileño hará su reaparición en esta plaza.

Próximamente se informará la ganadería escogida para dicho acontecimiento , y los espadas que acompañarán a José Tomás en el cartel de su esperado reencuentro con la afición hidrocálida.

Saludo cordial.

ETMSA.

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@Taurinisimos, Trigésimo Programa – Morante en la Plaza México. Feria de León 2015.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Enero de 2014. Con @MyRyCar, @CaballoNegroII y @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Plaza México. Temporada Grande. Corridas en Querétaro y León.

Recuerdo de Jorge “El Ranchero” Aguilar.

Faena de Enrique Ponce en Querétaro. Morante de la Puebla y Diego Silveti en La México. Análisis Corrida del LXIX Aniversario.

Joselito Adame y Juan Pablo Sánchez en León, Guanajuato.

El próximo programa de @Taurinisimos se transmitirá el viernes 6 de Febrero de 2015 a través de http://www.radiotv.mx a las 19 horas.

Twitter: @Taurinisimos.

RECAPITULANDO. La Sonrisa de la Puebla – Desquicio y Exquisitez Morantista.

Media de Morante, Torería Total. FOTO: TAR.

Debemos y pagamos, aun con interés. Aun lejos de cualquier conexión, suspiramos por brindar al menos unas ideas sobre la socarrona propiedad torera, el donaire en la escena y el irrenunciable sabor torero de Morante de la Puebla que evidencia y deshace los tópicos más recurrentes en la actual Plaza México: la ignorancia y la desorientación de la mayoría asistente. Otrora sensible al toreo bueno, La México hoy gusta del relumbrón y no del auténtico oro. Con el peor lote (otra vez) Morante esfuerza y roza el triunfo que, de rebote, obtienen “Zotoluco” y Silveti con dos de los mejores toros de una decepcionante corrida.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Salen a pie los tres espadas en el epílogo de la tarde. Bajo el escrutinio público, claro.

El más antiguo sale haciendo gestos al callejón, como el empleado que al terminar la semana en la oficina avisa “comemos en la semana” según su gesto digital. Así se ha llevado su Temporada, todo para la tarde que viene. Cuatro realmente han sido y en esta solo ha medias vemos a aquel “Zotoluco” que algún día ha tenido preeminencia.

En el aguante y en el embate.

Su actuación es vacilante por su falta de quietud, pierde pasos cada vez que tiene que ligar un muletazo ante un primer toro tan discutible como estrecho que solicita mando y quietud pero Eulalio vive de tapar la embestida de que esta frene, con toques por la espalda o retirando la muleta, para no tener solo que girar. Esto preocupa porque, otra vez, lejos de los medios el cárdeno parece tan solo pedir quietud para pasar completo.

A veces ocurre, otras no. Le enganchan unas otras también, “Zotoluco” se justifica en una gran estocada, una de las mejores en el ciclo, volapié perfecto en la suerte contraria. En otros tiempos la oreja habría llegado sin protesta. En doce turnos esta Temporada su toreo no deja dudas sino una implacable respuesta: el tiempo de su mejor y mayor expresión parece haber pasado.

Incapaz de solventar con brevedad al debilísimo cuarto, aburre y vuelve a decir nada.

La corrida, otrora importante, muestra que de Fernando de la Mora perdimos sus cinco mejores años: 2006 a 2011. La divisa amarilla y blanco tuvo un periodo de ensueño, donde el ideal del toro bravo en México se reflejaba lo mismo en su versión más seria en plazas de primera que en la más habitual del resto. Hoy no distinguimos si de lo que mandan queda algo de aquel lustro de gloria que no vimos en la Plaza México.

Solo Dios sabrá por qué.

El encierro, dispar de presencia, presenta toros tan feos como segundo y sexto, o tan armónicos como tercero y quinto. Lo que antes habría distinguido a la Afición de La México a protestar, no el tamaño sino la fealdad, hoy resulta ser que ya no existe. Hasta la toman contra Morante al ordenar sabiamente el segundo puyazo, luego del geniudo tumbo, ya le había cobrado carísima una verónica enorme por el lado izquierdo. Pena que en La México se viva del tópico de “acabar con el toro en el caballo”

Como el silencio es oro, callados quedan los desafectos al observar como el alto y estrecho segundo vuelve a derribar por geniudo y malaje. Diego Silveti perdona el quite. Ni pío en el tendido. Raro, porque a Morante no le perdonan evidenciar que el astado sirve para nada. Aun así luce en los trincherazos y logra que la aspereza del calamocheo se reduzca, corre la mano pero, podido, el astado descompone.

Queda solo la espera al quinto.

Mientras, el toro de la tarde, chico y pobre de cabeza, vuelve a tocar a Diego Silveti.

Otra vez.

Qué no habrían hecho quien sabe cuantos toreros con esta suerte proverbial del guanajuatense. Silveti intenta y se advierte mejor con el capote, a compás abierto las verónicas y carga elegante la suerte en la cordobina del quite, que muestran la nobleza del toro y también su falta de fuerza. Lucido remate con cambio de mano en la rebolera.

Y el toro de la consagración llega.

Largueza y recorrido en la embestida, nobleza y una fijeza maravillosa. Lo que se espera que llegue es que, tras el inicio arriba, Silveti logre escalar el único camino posible, el triunfo y el furor. No llega. Y esto es porque sus tandas son ligeras, inician y terminan a la misma velocidad, todo es plano en un mismo ritmo sin la cadencia que implica mandar sobre el toro.

Se pierde Diego no de tanda a tanda sino de muletazo a muletazo, principalmente con la izquierda, con ese estaquillador caído y el brazo amarrado le hacen perder casi todo. Por algo Silveti nunca sale tras cada pase al frente con la izquierda. Precipitadamente, tras vuelta a la derecha, se dobla y el toro reacciona mejor, la faena está incompleta, hueca.

Ni los buenos naturales de frente la rescatan peor aun los pinchazos.

Pero a Diego le queda la raza que saca con el espantoso sexto al que hace pasar arrimándose, a empujones y tirones, aun con la cara arriba y los cabezazos el toro toma tres dosantinas y al gente se

Así embistió el berrendo, Con él ha podio Morante en todo momento.

entrega, aun con el pinchazo le dan una oreja. Le ovacionan como al que más los mismos que ignoran la faena al quinto de Morante de la Puebla.

Parece que el relumbrón le gana al bueno torero.

El berrendo aparejado “Nueva Luna” aparece en el ruedo y las verónicas de Morante, perfectas de trazo, con los brazos al vuelo. Cada lance del sevillano produce una reacción del toro que pone a prueba su condición al siguiente. A cada verónica el berrendo reacciona frenándose perdiendo su embestida al ser exigido. De ahí que se dosifique el castigo en varas.

Mas no el arte en el quite.

Chicuelinas perfectas que hacen tomar aire al toro y a La México recordar que siempre ha tenido un sitio para los toreros de arte. A la altura perfecta el cite, cuatro y el remate. Ya en la muleta su faena es muestra de colocación perfecta. Poderoso pero sosegado inicio con la izquierda, ayudándose: firmazo y pase de pecho sobre las rayas con el toro que rebrinca y no da crédito a como está siendo toreado.

Así los derechazos, sólidos de estructura, rotundos de ejecución muestran que el toro rebrinca, se quiere quitar el engaño y pide tregua, Morante, sonrisa en los labios prosigue, no perdona ni cae en la treta, cambio de mano tras derechazos y arriba en el de pecho la muleta

Sensacional.

Luego la zurda, primero en cambio de mano por bajo y luego inaugura la tanda con afarolado. Tres series de inmenso poderío de clásico envite, al centro tomado el palillo y la altura perfecta, a tiempo arriba y a veces poderoso abajo hasta que le berrendo frente a matadores raja. Nada raro. Sin reponer casi, Morante saca el latiguillo que acaricia, verticalísimo y remata remanguillero en el invertido.

Y luego la tanda de máximo oro, de mayor brillo.

Vuelta a la derecha, vertical como columna, gracia de un pañuelo al vuelo cuatro derechazos fundidos en oro y en la cintura troquelados. Aun así le discuten.

Como la puntilla por él mismo sostenida y cara a cara, de frente, que prosigue al volapié entero apenas caído, por cierto, en la suerte natural. Le apuntilla y desata la tonta polémica, la muestra clara que la Afición se hace astillas ante los peñascos de la idiotez taurina.

Por ello Morante ríe.

Porque es de risa razonar con la idiotez, la falta de afición y de conocimiento. Y porque lidiar como lidia, torear como torea y matar, hasta el último suspiro, como a matado, dejan el alma satisfecha.

Pese a los zumbidos del tendido.

Afortunadamente, como dicen por ahí, la sonrisa de Morante es hoy el remedio infalible.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, 25 de Enero de 2015. Décima Cuarta Corrida de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde fresca, despejada y con viento en diversos pasajes de la lidia.

6 Toros, 6 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) Desigual de presentación, terciados los lidiados en los tres primeros turnos, protestado el tercero de salida. Basto el cuarto y debilísimo, mejor hecho el berrendo quinto y muy feo el sexto. Mansos en general y faltos de fuerza, el segundo tumba dos veces al caballo por geniudo, el quinto dura un suspiro al rajar mientras que el sexto saca todos los defectos posibles en el último tercio. El tercero, negro, bajo de nombre “Anda Solo” ha tenido gran nobleza aunque poca casta; espléndido en la muleta, tuvo tremenda clase, fijeza y recorrido. Homenajeado justamente con el Arrastre Lento.

Eulalio López “El Zotoluco” (Berenjena y Oro) Oreja Protestada y División. José Antonio “Morante de la Puebla” (Verde Bandera y Oro) División y Vuelta con división tras aviso. Diego Silveti (Burdeos y Oro) Ovación con Saludos y Oreja con protestas.

Destaca en la brega a pie Gustavo Campos y César Morales a caballo.

La verónica que no perdonó el segundo. El poder de Morante con el capote es incalculable.

Juan Antonio Adame “El Bala”: “Un Guerrero siempre se prepara”

El matador de toros regiomontano Juan Antonio Adame “El Bala”, se encuentra nuevamente metido de lleno en el campo bravo, de la mano de los apoderados Beto Preciado y Polo Meléndez, preparándose para cuando se de la oportunidad de entrar en algún cartel y con la mira puesta en regresar a la Plaza México, donde confirmó su alternativa el 12 de noviembre de 2006, de manos del Maestro colombiano César Rincón y con el testimonio de Eulalio López “El Zotoluco”.

“El Bala” ha estado tentando en diversas ganaderías del centro del país como Jose Julián Llaguno, con los matadores Fermín Rivera y José Mauricio, en la ganadería de Marrón con los matadores Eulalio López “Zotoluco”, Fermín Rivera y Juan Pablo Llaguno, en la ganadería de Barbachano y en Téofilo Gómez, con Antonio García “El Chihuahua”

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Historia de un Torero: Jorge Mata, “Renaciendo”

El 24 de febrero de 2007 en la Plaza de toros Monumental de Villahermosa, recibe una cornada en la pierna derecha, llegando clínicamente muerto al hospital, donde fue despertado 3 días después.

Hijo de Benito Mata Peña y María Teresa Carlos, nace en la ciudad de Torreón, Coahuila, un 23 de abril del año 1975, Jorge Roberto Mata Carlos. Siendo el mayor de 3 hermanos recuerda una niñez feliz al lado de su familia.

Se describe como un niño inquieto, juguetón y amiguero, con gusto por las actividades de grupo, tuvo la oportunidad de pertenecer a la banda de guerra de su escuela y era gustoso de participar en todo bailable folklórico que se presentaba.

“Mi padre me llevaba al futbol cuando empezaba el Santos Laguna en los años 80″.

El amor por la fiesta brava

Recuerda que su padre, Don Benito Mata, lo llevaba a las corridas de toros desde niño, fue así como nació su amor por la “afición”.

Jorge no sabía de ídolos como Superman, el Hombre Araña o Batman, para él, un niño de apenas 9 años, sus ídolos eran Curro Rivera, Eloy Cavazos y Valente Arellano.

Recuerda cuando falleció el matador Valente Arellano en un accidente. Cuenta que para poder recibir su “domingo” por parte de su abuelo, tenía que cumplir con algunas tareas, una de ellas, salir temprano a comprar el periódico.

“Me acuerdo muy bien que tenía exactamente 9 años, cuando vi por primera vez torear a Valente Arellano en Torreón, lo vi de cerquita ahí en el patio cuadrillas, le toque su traje y para mí fue magia porque a partir de ese momento, el fue mi ídolo de niño”.

A veces, cuenta con gracia, tenía la necesidad de corretear al voceador porque este no lo escuchaba. Apenas tenía el periódico en sus manos y lo primero que hacía era abrir la sección de deportes para ver si había algo de toros o de futbol.

“Me acuerdo un domingo 4 de agosto del 84 que vi la primera plana de La Opinión, donde el primer encabezado era que se había matado Valente Arellano, ese día fue un día muy trágico para mí como niño, me marcó”.

“Me agarré llorando 2-3 horas inconsolablemente porque se había muerto mi ídolo Valente Arellano y en ese momento yo decidí que iba a intentar ser como un Valente Arellano, que iba a ser torero”.

Su sueño de niño, ser torero

Cuenta que jugaba futbol, siempre hasta la fecha le ha llamado la atención, pero solía jugar unos 15 minutos, luego, se salía del equipo y se iba a jugar a ser torero.

En casa de su abuela no faltaban los regaños porque agarraba sus agujas de tejer como espadas, tenía todos los sillones agujerados porque según él, se tiraba a matar. Dos o tres veces por año había necesidad de mandar tapizar los sillones.

Inicios 

Estando en secundaria empezó a conocer novilleros de la región, le llamaba la atención ir al Bosque a verlos entrenar por las tardes, y como el estudiaba también por la tarde, tenía que “echarse la vaca” causándole esto problemas con su madre cuando “lo cachó”.

Cuenta que su madre lo regañó muchísimo, advirtiéndole que no quería recibir nuevamente un reporte de la escuela. Hizo un pacto con ella, tenía que terminar la secundaria y entrar a una preparatoria.

En el Bosque entrenaban varios novilleros: Manolo Castrejón, Manolo Zorrilla, el As de Oros. Ellos ya eran novilleros y él apenas quería empezar.

“Un día en una corrida de toros estaba por ahí el ingeniero Valente Arellano, me dijeron quien era él y yo pues imagínate el papá de mi ídolo, y me dio un gusto conocerlo. Fui y me presente con él y le dije me llamo Jorge me apellido Mata y yo quiero ser torero”

Continua contando que el ingeniero Arellano volteo y se rió, diciéndole que como él, miles querían ser toreros, que él también lo había querido, y se rió. Jorge muy molesto le dijo que él no estaba bromeando, que él quería ser torero.

Viéndolo espigado, delgadito y moreno, el ingeniero Arellano le dijo que ya parecía un torero. Jorge le dijo que deseaba que él le enseñara el arte del toreo, recibiendo a cambio una sonrisa del ingeniero Arellano, quien le dijo que lo vería al día siguiente, lunes, a las 6 de la mañana en su casa. Luego Jorge se enteró que el ingeniero lo hizo para “quitárselo de encima”, creyendo que Jorge, no se levantaría a las 6 de la mañana.

“Y resulta que le timbré en su casa el lunes a las 6, fue cuando se despertó y se dio cuenta que en verdad quería ser torero, que no era un juego para mi”.

Sus padres le pusieron como requisito terminar la preparatoria, lo cual hizo por las noches. Empezó a entrenar con el ingeniero Valente en la plaza Kennedy, todas las mañanas durante seis meses, todos los días hasta los domingos.

El ingeniero le enseño el “abc” del toreo, además le enseñaba videos de Valente, su hijo. Le tomó mucho cariño. Luego lo presentó con el matador Arturo Gilio, ya que por cuestiones de trabajo ya no podría entrenarlo él mismo.

El ingeniero Valente sabía que Jorge tenía madera y pensaba que no podía desperdiciarla yendo al Bosque, donde no aprendería mucho. Corría el año 92.

“Arturo era un torero triunfador, acababa de cortar un rabo en la Plaza México y pues también era mi ídolo, era ídolo de la Laguna. Para mí, conocerlo fue comosacarme la lotería porque a partir de ahí inicio una amistad”.

 

En el 97 gana un gran premio novilleril aquí en Torreón, 30 mil pesos en aquel entonces. Esa oportunidad se la dio Don Jaime Cantú Charles (qepd). A partir de ese gran premio, empezó a sonar como novillero y empezó a torear novilladas por todo el país hasta llegar a un número total de 72 novilladas y debutar en la Plaza México como novillero un 3 de septiembre del 2000, siendo este uno de sus grandes sueños, llegar a la plaza monumental más grande del mundo, la Plaza México, pisarla y torear ahí.

También conoció al matador Antonio Lomelí (qepd), con el anduvo también dos años intercalándolo con Arturo y comenta, les aprendió muchísimo.

“El matador Antonio me enseñó el carácter que debe tener un torero”.

La opinión de sus padres al respecto

Su padre siempre lo apoyó, al ser taurino y siendo Jorge su primer hijo, siempre estaba gustoso de que toreara. Su madre lo único que le pidió fue que si se iniciaba en la carrera de los toros, no se quedara como aspirante a novillero o como novillero, que lo culminara, que llegara a tomar la alternativa con todos los derechos como debe ser y que si también tenía su sueño de llegar a la Plaza México que lo cumpliera, ella le dio su bendición. Sus padres le dijeron que lo iban a apoyar, pero siempre y cuando no lo dejara a medias.

Luchando por su sueño 

Jorge nunca dudó de su decisión de ser torero, luchó por su sueño que recuerda surgió a los 4 años de edad. Cuenta con orgullo lo que Manolo Mejía le dijo el 15 de septiembre del 2001, cuando tomó la alternativa en Torreón:

“Me dijo que cuando me conoció veía en mi mirada que yo iba a lograr mi sueño y que para él era un gusto, darle la alternativa a alguien que haya soñado ser torero”.

En sus inicios tuvo tres cornadas, ninguna de estas grave.

Que esperaba lograr

Su ilusión, ser matador de toros. Como novillero logro pisar la Plaza México, esperaba poder haberlo hecho también como matador de toros y triunfar. Soñaba con ser figura del toreo.

“Algunas cosas se cumplieron, yo esperaba ser matador de toros y fui el quinto matador de toros en la historia de Coahuila, pero pues si hubo sueños que se tuvieron que truncar”.

Su alternativa

Fue la primera vez que su madre, la señora María Teresa, fue a verlo torear. Ni como novillero ni a la Plaza México fue. Como cualquier madre, ella sufría al ver a su hijo en el ruedo, pero ella se lo había prometido a Jorge, si él lograba cumplir su sueño de ser matador de toros, ella iba a estar ahí sentada.

“Me acuerdo que en ese tiempo mis papás estaban separándose, para mí fue llorar a lagrimas al verlos juntos viéndome lograr mi sueño de ser matador de toros en mi tierra, con un padrino de una categoría como Manolo Mejía y ante mis amigos y mis amistades, mi afición, por ser de La Laguna”

Mayores satisfacciones

Con orgullo en sus palabras cuenta ser el único torreonense, hasta ahorita, que a toreado con el Juli. Fue en el año 99, un 6 de agosto en la Plaza de Toros Torreón, cuando el Juli era como novillero un fenómeno mundial.

Jorge tiene el orgullo de haber cortado una oreja y haber triunfado al lado del español. Además tiene el orgullo de haber toreado dos veces con el rejoneador más importante del mundo, quien ha marcado una época: Pablo Hermoso de Mendoza. Tiene además la satisfacción de haber toreado dos novilladas en España.

“Eso me da orgullo, haber entrado a la historia como el único lagunero que ha toreado con el Juli y con Pablo Hermoso de Mendoza, como figuras importantes”.

Su preparación como torero

Hacer mucho ejercicio, correr muchísimo, mantenerte sano, no fumar, no tomar. Advierte que es una vida totalmente disciplinada en ese aspecto. Correr por las mañanas, entrenamiento de salón, hacer alguna faena a algún otro compañero, entrenar en el aparato a matar, entrenar con el aparato a banderillas, ver videos.

“Hoy por hoy con los adelantos que hay en las redes sociales, puedes ver muchos videos, documentarte mucho, ver tus propios videos para ver en que estas fallando y es totalmente un análisis de todas tus cualidades y todas tus deficiencias, porque sales a lidiar un toro bravo y tienes que estar al 100 por ciento física y mentalmente”.

Mayor virtud

Ser un torero muy valiente, muy entregado, no era un torero de mucho arte, pero sí era un torero que tenía plasticidad para torear y sobre todo tenía muchísima entrega, banderilleaba, ponía banderillas cortas, hacia suertes como el farol de rodillas y portagallola.

Mayor desventaja

Platica que a veces no se preparaba como debería, entonces le costaba mucho trabajo físico llegar al cien por ciento a las plazas de toros.

La trágica cornada

El 24 de febrero de 2007, en la Plaza de toros Monumental de Villahermosa Tabasco. Fue una cornada en la pierna derecha que le partió la vena femoral, la vena safena y la vena iliaca.

Fue una cornada muy grave donde perdió 5.6 litros de sangre, llegando clínicamente muerto al hospital, donde fue despertado tres días después. Siendo una de las cornadas más graves que ha habido en los últimos 20 años.

El toro

Fue un toro de la ganadería de cerro viejo, se llamó “Chorote”, con 473 kgs.

La invitación

Fue el matador de toros francés Michel Lagravere quien invitó a Jorge a esta corrida del 24 de febrero. Lo hizo en correspondencia a una invitación que antes le hizo Jorge para torear en una plaza portátil en la feria de Gómez Palacio.

“Ese día fue un día complicadito”

Recuerda Jorge que llegó un día antes a Villahermosa, se instaló en el hotel, cenó con el matador Michel Lagravere. Se acuerda que al siguiente día, había un sentimiento que lo hacía sentir a disgusto, como si algo fuera a pasar.

Normalmente acudía al sorteo de los toros, al terminar, por lo general se regresaba al hotel, a relajarse escuchando música, a veces se iba un rato al gimnasio, pero ese día fue diferente.

Al terminar el sorteo se percató que en la capilla de la plaza había misa y junto con el matador Manolo Mejía, se quedó a escuchar misa, nunca antes se había quedado y está seguro que eso fue lo que le salvó la vida más tarde.

“Ese día no estuve nada relajado, anduve muy tenso, le marque dos veces a la mama de mis hijos”.

La corrida

Fue un toro muy bueno, con el capote le hizo unas suertes muy buenas, la gente se empezó a emocionar, luego lo banderillaron, pero el toro tenía ciertos problemas, se regresaba muy rápido y era un toro muy áspero, inclusive tumbó al picador.

Esa corrida fue en febrero, era su primera corrida del año 2007 y recuerda traer cierta duda. Empezó a torear y a desenvolverse poco apoco hasta que en un derechazo se le desarmó la muleta y por ahí el toro vio poquita luz y le pegó la cornada.

Las dos ambulancias

Jorge sabía de la gravedad de la lesión. Siente un inmenso agradecimiento con el maestro Pablo Hermoso de Mendoza, pues fue él quien llegó primero y le tapó el boquete y le hizo un torniquete con su corbatín. Luego lo llevó cargado hasta la ambulancia.

“En esos momentos fue un grito de dolor, sentía que se me estaba vaciando la vida por ese boquete y fue algo que todavía lo recuerdo como si fuera ayer”.

Recuerda escuchar muchos gritos de las personas, gritos de los monosabios, quienes lo cargaron y lo metieron en una ambulancia equivocada, ya que un coche estorbaba para que ésta pudiera salir.

“Gracias a Dios había otra ambulancia, sino, me hubiera muerto ahí, no hubiera llegado. Creo mucho en las circunstancias y en el destino porque esa corrida empezaba a las 7 y empezó hasta las 8 porque el juez dictamino que si no llegaban las ambulancias no empezaban los toreros a torear y se tardaron una hora en llegar porque había habido mucho tráfico por un accidente y a final de cuentas como no llegaba una pidieron otra y llegaron dos”.

“Yo me fui en la segunda, en la última que llego, la que estaba lista para salir, creo que eso y el tapón que me hizo el maestro Pablo Hermoso con su mano, y la bendición de Dios es que ahorita estoy aquí”.

Recuerda haber sentido un dolor tremendo, se trataba de una cornada muy grave, la misma por la que murió Manolete, por la que murió Paquirri, son cornadas mortales. El sabía de la gravedad de la lesión y estaba consciente que se podía morir.

Fue trasladado al hospital estatal de Villahermosa “Manuel Rubirosa”. Llegó prácticamente muerto, ya no oía ni veía, solamente recuerda haber sentido que lo tocaron muchísimas manos, lo canalizaron y de urgencia lo operó un angiólogo. Despertó a los tres días.

Después vinieron muchos problemas relacionados con la circulación de la pierna, querían amputarla pero no lo permitió, después de estar quince días en terapia intensiva, el matador Arturo Gilio decide que lo trasladen al hospital Ángeles aquí en Torreón, en donde estuvo internado por dos meses y medio para poder salvar la pierna y que no se la amputaran.

“No sentía culpa. No me reproché. Yo estaba consciente que los toreros estamos expuestos a morir en el ruedo o en este caso a pasar lo que pase yo”.

32 Cirugías

Siempre tuvo esperanza de recuperarse, pero entre tanta cirugía se le infiltro una bacteria, provocando osteomielitis en la pierna, haciéndolo batallar durante cuatro años, para llevarlo ya desesperado, a tomar la decisión de amputarse por debajo de la rodilla y tener la necesidad de usar una prótesis.

El retiro

Ya no podía torear, con la pierna como la tenia le era imposible, no podía correr ni hacer ejercicio, Jorge estaba consciente que el tiempo pasa y atrás vienen generaciones de toreros jóvenes, con sus dos piernas perfectamente bien, por eso opto por retirarse.

Su única opción

Era la solución para poderse quitar ese problema de la osteomielitis y estar ya sano al cien por ciento, porque la osteomielitis ya le estaba causando daños vitales en su salud.

Antes de la cirugía escribió una carta que publicó en los medios sociales, su intención: compartirle a las personas que lo siguen, la decisión que había tomado, era el 29 de septiembre.

“Tome la decisión consciente de que era lo mejor para mis dos hijos, para mi vida y pues también para tener mejor calidad de vida”.

Fue en el hospital Club de Leones donde su equipo médico encabezado por el doctor Enrique Montes Paramo y el doctor Eduardo Martínez consumaron la amputación. La cirugía fue el primero de octubre de 2014.

Se trata de una amputación transtibial de la pierna derecha, dejando solamente 14 centímetros por debajo de la rodilla.

No hubo llanto

Fue una decisión tomada con tranquilidad, muy consciente de lo que iba a pasar. Jorge había tenido ya 3 o 4 años para maquilar como iba a ser su vida después.

“Lo afronte con mucha valentía y en el momento que desperté sentí que me habían quitado un problema de años, que era mi pierna enferma y me sentí liberado, nunca derrotado, con muchas ilusiones de retomar mi vida, pero ya sano”.

Sus hijos, su fortaleza

Jorge sabía que sus hijos necesitaban un papá fuerte y sano, ellos fueron su mayor aliento para tomar la decisión y afrontarla de esa manera.

Llovieron apoyos

Los apoyos vinieron de muchos lados, primeramente menciona a su familia, a sus padres y hermanos, al matador Arturo Gilio, a sus amigos. Agradece el gran apoyo que recibió del Gobierno del Estado y del Municipio para poder tener su prótesis.

Renaciendo

Jorge lleva una vida tranquila, hace ejercicio, trabaja en el Coliseo Centenario organizando eventos, además trabaja con el artista lagunero Pablo Montero como buking manager, teniendo a su cargo las fechas del cantante.

Sus hábitos han cambiado, lleva una dieta y acude regularmente al gimnasio. Disfruta el ver a sus hijos y pasar tiempo con sus amigos.

“Veo la vida de una manera diferente, entiendo que no te puedes ahogar en un vaso de agua, todo tiene una solución, todo está en tu mente para salir adelante”.

Con agrado habla de la ilusión que tienen sus dos hijos, Diego Antonio de 10 años y Jorge Andrés de 7 años al ver ahora su pierna normal y verlo caminando bien. Los describe como niños muy realistas y conscientes de su problema.

“Ellos vieron todo mi viacrucis con mi pierna, lo que batallé, ahora están ilusionados y ya quieren que juguemos futbol juntos, ven todo esto de una manera positiva”.

No imagina a sus hijos en el ruedo, menciona que a ellos no les agrada mucho “la fiesta”, prefieren el futbol. Además como padre no es algo que quisiera ver, sabe que es una profesión complicada y muy dura. No le gustaría que tuvieran que pasar por algo como lo que él tuvo que vivir. Prefiere, dice, que lleven una vida lo más normal posible.

Cada vez más fuerte

Su rehabilitación consiste en fortalecer cada vez más su pierna, guiado por el ingeniero Gerardo Caudillo, quien es el protesista que adapto la prótesis que ahora usa.

Planteando objetivos

Busca prosperidad como persona y una estabilidad económica. Quiere sacar a sus hijos adelante, que no les falte educación, porque dice Jorge, sin educación no van a llegar a ningún lado. Desea ser feliz, volver a formar una familia y ser un mejor hijo.

De momento la idea de regresar al ruedo no es una opción para él, aun cuando le ha pasado por la cabeza, sabe que primeramente tiene que recuperar su movilidad, caminar y volver a correr, siendo esta ultima una de sus mayores ilusiones, además de ser un ejemplo para otros deportistas.

Hay talento en la Laguna

Jorge ve novilleros en la Laguna con posibilidades de hacer algo importante, habla de la alegría que le provoca que alcancen sus sueños, como él lo hizo. Ve toreros importantes en México y está seguro que la fiesta de los toros resurgirá con tanto torero joven.

Es tanto su amor por la fiesta brava que a pesar de la lamentable cornada que sufrió, sigue exhortando a los novilleros y les da consejos para que puedan cumplir sus sueños.

Si pudiera regresar el tiempo…

Volvería a torear, volvería a ser torero, pero si quitaría lo de la cornada, si quitaría ese trago amargo en su vida, obviamente no le gustaría volver a vivirlo.

“Si volvería a ser torero porque para mí es la profesión más hermosa que hay, es mi pasión, pero si hubiera una bolita mágica y me dijera que quieres quitar, si quitaría la cornada”.

Requisitos para ser torero

“Vocación, disciplina, valor, ganas de ser, hambre de ser torero. También se necesita mucha inteligencia, porque es un mundo muy difícil, el mundo de los toros”.

Por Carlos Hernéandez Castrejón para Milenio La Laguna.

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El Imperio Siempre Contraataca – Encore Capitalino de Enrique Ponce.

La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona
La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona.

La vuelta de Enrique Ponce, auténtico emperador del toreo en nuestro tiempo, a la Plaza México trae la acostumbrada polémica. Solo que esta vez la controversia se vuelve tópico y devela que la auténtica afición de México existe pero convive con una joven, incipiente y desorientada partida que solo el tiempo y la buena conducción podrá hacerla valorar en el mediano plazo una faena como la realizada al segundo de la tarde en que la ganadería de Teófilo Gómez falla en tarde tan señalada por sus feas hechuras y deficiente juego.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Fotos: Miriam Cardona Martínez.

Se escurre todo intento de Emiliano Gamero con la mansedumbre del primero.

Ese hace ver que el capitalino merece un mejor sitio, dos toros por ejemplo. Y temple. Emiliano tiene que parar a un toro que dobla contrario que nada quiere saber de la jaca, la garrocha de salida resulta ineficaz. Requiere acercarse al toro, imposible doblarse o fijarle pero como el toreo –incluso a caballo- inicia cuando el toro para, Gamero pega dos rejones y tres banderillas que hacen al manso rancho seco arrear.

Entonces le persigue y cuando cabalga por las tablas la gente se emociona pero no termina Gamero por redondear, pese a dos piruetas. Hace falta cercanía y despaciosidad pero lo cierto es que el torero a cada actuación que pasa progresa y requiere espacio, un toro mejor y tiempo. El único juez supremo de los toreros.

Y un rejón de muerte, Emiliano pincha otra vez y, de nuevo, solo queda en palmas.

Mismas que recibe Juan Pablo Llaguno tras confirmar con un toro ideal para la ceremonia. Y a este le para a pies juntos y encuentra en la muleta todo lo que no ha hecho en los primeros tercios: fijeza, nobleza, recorrido, aun falto de fuerza. El inicio muestra al toro pedir los medios , Llaguno los concede, sujeta y manda con la zurda.

Ahí se regodea.

Prosigue y liga derechazos, emociona, hay fuertes palmas pero deja suelto el cabo del tercio y el toro va a las rayas bajo la Porra. Dilata en ligar y el declive llega hasta pinchar. Se prorroga con el sexto, discreto de presencia, silencioso de inicio pero con un buen pitón derecho, doble desarme al confirmante a quien el compromiso parece pesar.

Pero esperemos. Roma no se construyó en una hora.

Años. Siglos. Podemos decir que toda la dialéctica técnica y constitutiva del arte del toreo o de la historia del enfrentamiento entre hombres y toros se resumen en la cabeza de Enrique Ponce, una especie de emperador moderno: estado y gobierno en su toreo son régimen de mando absoluto al que somete a su oponente, sobre quien es capaz de imponer su privilegiada cabeza.

El irredento de salida castaño segundo se encuentra que para huir primero tiene que derribar la verticalísima columna del lance a pies juntos. Ya que no tiene ganas ni clase suficiente para tomar la verónica, Ponce ajusta alturas y cierra el compás: cada capotazo es fantástico, técnica y estéticamente, ordena despacioso, desdeña y evita el cabezazo, remata saleroso en airosa rebolera cerca del toril, terreno preferido del toro.

Las cosas de Palacio van despacio. Siempre.

Pero ante la vuelta contraria, buscar la salida al caballo de la querencia, un oportuno capotazo de Jorge Luna devuelve al castaño que escapa de nuevo, la tendencia a evitar cualquier pelea no puede tener otra condición mas que la mansedumbre. Así ha sido con las telas y con el caballo.

Tras puyazo, el quite es el estudio exacto y la composición que la verónica anunciada de salida brinda consigo: muestra el pitón izquierdo áspero y la cara alta en el otro. Solo la rebolera enseña existe largueza en el toro por el lado derecho

Toda la corrida busca huir hacia la Puerta de Arrastre, este castaño busca el toril. Tardea, se autocoloca el freno de mano y entonces Enrique aventaja el muletazo por bajo hasta avanzar a los medios, genuflexo con cambio de mano por bajo incluido y uno de pecho que apunta el sitio elegido, entre la boca de riego y las rayas del tercio.

Y si el veleto quiere huir, Ponce le impide salir de la muleta, somete con la derecha, acaricia pero obliga, sin derrumbar o dejar de poderle a media altura irresistible, vertical y serena, ordenadora de la embestida para darse a torear en nueva tanda que el toro orienta hacia el toril. Inteligente, magnánimo, Ponce evita la trampa y detiene el pase de pecho hacia el toril. Imposible pensarlo.

El trincherazo a los medios abre la tanda que cierra con cambio de mano a la izquierda. Y de ahí que el molinete y el cambio de mano iniciaran la tanda al natural enganchada de inicio con ese calamocheo, la cabeza a las nubes y la reserva del toro por el pitón zurdo que en el remate le hace tomar el camino del toril.

Entonces la mejor versión de Enrique aparece.

A pesar de que el castaño está en tendencia mansa y hacia su querencia, la raza le aflora con la altura y el trapo al frente, se encela porque el temple llega y el domino absoluto rompe el molde en la mejor tanda de la faena, a hierro vivo, al rojo quemante de la embestida que rebrinca y protesta puntillosamente, la hipnosis muleteril le receta siete pases y el de pecho de asombro.

La entrega y el grito de “¡Torero!”es el resultado.

Y la intensidad de La México, del toreo ligado hacen al toro rascar y protestar, tanto que osa enganchar a quien le ha empujado a ser mejor y distinto. Por ello, la poncina es algo más que un adorno. Solo la cortedad de visión y quizá de taurinismo puede hacer pensar que el personal muletazo poncista es un ornato, ayer es principal. No nos extrañe, lo mismo se decía del natural rodilla en tierra garcista.

Resulta que la poncina es el sello del imperio. Impone, instaura para siempre el mando del torero, la facultad del impero poncista se proclama por bajo, circular, con la derecha en tres muletazos genuflexos, uno ligado, que dominan y muestran al de tabaco y oro como soberano absoluto de la pugna taurómaca. Si el castaño sale a guerrear más que a pelear y protestar por carecer de mejor y más amplio fondo, Ponce sale a dominar.

Simplemente.

Aun taurinamente postrado se ha puesto protestón. Enrique le toma el tributo en firmazo maravilloso y el enésimo cambio de mano por bajo y por pitón izquierdo para el recuerdo. De ahí que el rumor, el desafecto al régimen, se exprese con la “falta” de toreo, no irónicamente, izquierdista. Para ello está la última fase de la faena, con el toro que rebana y el torero que empuja la suerte con la zurda se encamina a nueva tanda derechista a un imposible cambio de mano que abre los adornos.

Sí, con la izquierda. Como grita el paisanaje.

Todavía, el final alternado, en tablas deja la puerta abierta a dos naturales ligados donde el toro ha cedido pero donde –nunca abandona esa condición- tiende la última tanda: engolosinar al torero. Ponce, naturalmente, no cae en el garlito y en la suerte contraria el volapié desprendido trae las dos orejas de imperial jurisdicción. Dudar sería hacer lo que el feo quinto. Y quitarlo de encima es lo que procede.

Así hace Enrique Ponce que retoma el camino y manda sobre lo que ha sido suyo siempre: embestidas y pitones, partidarios y desafectos.

Como todo Imperio.

El tiempo de Juan Pablo Sánchez es aquí y ahora.

Sin importar que el tercero, espantoso de cuerna tenga fondo minúsculo. O el quinto con el que se lo juega hasta el punto de hacerlo pasar pese a su falta de fuerza, en plenos medios y con largueza. Peor ha sido con el terrible sobrero de regalo. Feo de mucha cabeza pero de poca, muy poca, fuerza, deja a Juan Pablo con poco que contestar.

Falla en el quinto con la espada.

Falla el de regalo con él.

Pero aun así. La fuerza de la voluntad, del temple, del espacio que requiere la embestida para progresar, el valor y la tremenda capacidad de ajustar alturas colocan a Juan Pablo en el privilegio de tirar del toro cuando este se queda, como dice una gran aficionada paisana del torero: “Aguantar el paso a pasito, cuesta una barbaridad. Tardaba enormidades en pasar y en esa eternidad pueden pasar todas las cosas.”

Y es cierto.

Los toreros con más temple son los de mayor valor, casi le cuesta a Juan Pablo la voltereta cuando se frena. Nada detiene el torrente de temple. Nada solo la espada. Aun así, la oreja llega por que ha dado el pecho se ha pasado por el pitón derecho que no salido como en sus dos primeros turnos y así, siempre es mejor.

Afortunadamente, mando y temple, dos cualidades supremas no basta para formar, taurinamente un imperio, facultad de someter de incluso hacer uso de la fuerza.

En el toreo la caricia, el temple, la acompaña, la sostiene el mando, la imposición. Aun cuando los soberanos declinan, inician su paso o abdican.

O más fuerte aun, cuando retornan.

Texto: @CaballoNegroII.

Foto: @MyRyCar.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, 18 de Enero de 2015. Décima Tercera Corrida de Derecho de Apartado. Menos de Dos tercios de Plaza en tarde fresca, despejada y con viento en diversos pasajes de la lidia, frío al final.

8 Toros, 1 de Rancho Seco (Divisa Caña y Rojo) para rejones. Alto y largo, estrecho y manso desde salida; y 7 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Cielo, Blanco y Plomo) el séptimo lidiado como sobrero de regalo. Dispareja de presentación, de feas hechuras tercero, cuarto, quinto y el sobrero. Bonito el lote del tercer espada y el castaño segundo de lidia ordinaria. Mansos en general. Peligroso el cuarto, débil el lote y el de regalo del segundo espada. Con nobleza el primero y recorrido el sexto. Manso encastado con tendencia al toril que dobló contrario desde su salida y homenajeado, por tanto, injustamente con el Arrastre Lento.

El Rejoneador Emiliano Gamero, Palmas. Enrique Ponce (Tabaco y Oro) Dos Orejas y Silencio. Juan Pablo Sánchez (Nazareno y Oro) Silencio, Saludos desde los Medios y Oreja en el de regalo. Juan Pablo Llaguno (Azul Marino y Plata) que confirma la alternativa, Leves Palmas y Silencio.

El tercer espada confirmó la alternativa con el toro número 87 de la ganadería titular, nombrado “Pirulero” de 485 kilogramos: entrepelado bragado, meleno y listón, delantero y vuelto de pitones.

Destacan a pie Gustavo Campos y Jorge Luna en banderillas.

Derechazo Juan Pablo Sánchez.
Derechazo Juan Pablo Sánchez.

Semanario Sin Tapujos Por El Bardo de la Taurina.

Eduardo Naranjo.

¿Cuál Igualdad?

La petardeada que se pegó la Plaza México el último domingo del año, con la puesta en escena del show fémino, con los resultados escritos a ritmo de bolero desgarrador que me recordó mucho a lo que se sacaba del sentimiento el guayaquileño Julio Jaramillo con esa su voz cachondona a más no poder con la que se la rifaba con eso que dice;

Nuestro Juramento
Benito de Jesús

No puedo verte triste porque me mata
tu carita de pena, mi dulce amor
me duele tanto el llanto que tus derramas
que se llena de angustia mi corazón.

Yo sufro lo indecible si tu entristeces,
no quiero que la duda te haga llorar
hemos jurado amarnos hasta la muerte
y si los muertos aman,
después de muertos amarnos más.

Si yo muero primero, es tu promesa,
sobre de mi cadáver dejar caer
todo el llanto que brote de tu tristeza
y que todos se enteren de tu querer.

Si tu mueres primero, yo te prometo,
escribiré la historia de nuestro amor
con toda el alma llena de sentimiento
la escribiré con sangre,
con tinta sangre del corazón.

Y es que así con tinta sangre es como hay que escribir lo ocurrido en el ‘domingo dantesco’ donde por cierto el artista Francisco Álvarez, ‘El de los pinceles que cantan’ se llevó la nota de arte al inspirarse en la embestida o ¿sería acometida? (Por aquello de la enchufada) al pintar con dramática inspiración el momento aquel cuando el toro D’ Guadiana va a encontrarse con las nalgas de ‘gamuza’ que eran las más atrayentes, esas que se mueven en el salón Los Ángeles, ( al son de ‘Toma este puñal y ábreme las venas) entre todas la que tenía de frente, bueno la realidad era que no las tenía en la mira se las pusieron a tiro de piedra algún o algunos capotes, que no eran capotes cañones sino capas desorientadas y es precisamente hablando de ellos los de las capas y las banderillas, la seda y la pasamanería que se salió a la luz un hecho que nos sirve o más bien nos da pie para puntualizar que en el ruedo como en la vida urbana no todo es parejo y si no ahí les va ‘ladies & gentemen’

Pregúntense ¿si en el ruedo hubiese estado un matador de esos que torean cada año bisiesto y que ni nombre tienen, las cuadrillas hubieran estado tan al pendiente de lo que ocurriese en la arena?

Si usted se pone a contar cuantos capotes auxiliadores brotaron en un instante contara más de diez, es decir casi la totalidad de los de todas las cuadrillas y aquí viene nuevamente la pregunta ¿Por qué?, pues por varias razones sería la respuesta.

La primera porque la integridad a cuidar y salvar era la de una piel tersa, apiñonadita, curveadita, jacarandosita, coquetonsilla, perfumadita y frágil ¿A poco cuando se la han dejado ir a cualquier matador le han caído los ángeles de la guarda en diluvio?, ¿por qué estaban todos listos? pues porque aparte de lo ya asentado sabían que en el ruedo estaba una dama perturbada, indefensa, sin técnica, desorientada, sin facultades pa’ enfrentar un toro (¿Quién se atreve a rebatir esto?, incluyendo a la víctima) y que tal esa escena en que no obstante que la señora estaba de pie una figura de las infanterías la cubría de frente con su propio cuerpo, y esto no debe de extrañar porque desde el momento mismo en que la condenaron con su solo anuncio (¡inmeritorio! a todas luces) a ser carne de cañón, sabían los subalternos y los monosabios que iban a trabajar extra.

Entonces ¿hay o no igualdad en la vida torera?

Venga mi Memo Martínez usted que es orfebre de la seda y la sarga, bendito con el don del sentimiento dual de torero y cantante, además de majo en los alberos y en los escenarios que recuerda a toreros de su tierra tapatía como el inmenso Pepe Ortiz o a cantantes como el de aquella voz de alamares Enrique Álvarez (el del Trio Calavera y por añadidura marido de la ‘Doña’ La Félix) o autores de los alberos como ‘El Zapopan’ y de las letras como Pepe Guizar, ¡Venga! artista arránquese con esa inmensa del inmenso músico y bohemio Gabriel Ruiz, tapatío hasta la médula y a sacarle los pañuelos blancos como a usted Guillermo Martínez, con ese quite de diamantes que recién pegó en la Plaza Monumental y que le va a servir de Llave de Sol pa’ abrir una tercia cualquier domingo de estos y entonces sí, a dar el do de pecho.

Usted
Gabriel Ruiz

Usted es la culpable
de todas mis angustias
y todos mis quebrantos

Usted lleno mi vida
de dulces inquietudes
y amargos desencantos

Su amor es como un grito
que llevo aquí en mi alma
y aquí en mi corazón

Y soy aunque no quiera
esclavo de sus ojos
juguete de su amor

No juegue con mis penas
ni con mis sentimientos
es lo único que tengo

Usted es mi esperanza
mi última esperanza
comprenda de una vez

…Usted me desespera
me mata me enloquece
y hasta la vida diera,
por vencer el miedo de besarla a usted…

Y es que mira Guillermo, tú que eres sibarita de los oles y los aplausos, debes de saber que los alberos con sus caprichos y sus misterios, no son propios para las damiselas por cuestión de su constitución natural y también por romanticismo y si en cambio lo son todas las demás aristas de la fiesta pues ahí están sobre todo el tendido que es un escaparate esplendoroso para las guapas, por cierto me pregunto ¿si alguien ha visto que un caballero llegue a la plaza con un mantón de Manila como los que usa Falete envolviendo en el regazo un ramo de claveles colorados y reventones y los arroje a las zapatillas de la más frondosa de las toreras? o ¿que algún señor le lance a la lidiadora en aprobación de triunfo un puro que es símbolo de sobriedad, elegancia y masculinidad exclusiva de esos hombres de pelo en pecho y de los toreros que huelen a tabaco, vino y mujer? y es que; cada quien en su lugar y sobre todo en las barreras donde las majas tarde a tarde son rociadas de piropos.

Como aquel que platica Bernabé Jurado ‘El licenciado ladrilló’ (en el libro ‘El Abogánster’ de la autoría de Eugenio Aguirre y editado por Planeta) referente a una tarde en el Toreo de la Condesa en la que lidiaban Fermín Espinosa ‘Armillita’, Jesús Solórzano ‘El Rey del Temple’ y Cayetano Ordóñez ‘El Niño de la Palma’ y en la que cuando apareció en su barrera la señorial y taurinísima Dolores del Río el popular ‘Cojo’ que era un cojinero le lanzo aquel castizo piropo; ‘Tiene usted más salero que la Cibeles meando’, así la cosa, los machos cojonudos en la arena y las manolas agraciadas en las gradas, gozando de la admiración y sobre todo con el palmito a buen resguardo.

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