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Juan Antonio Adame “El Bala”: “Un Guerrero siempre se prepara”

El matador de toros regiomontano Juan Antonio Adame “El Bala”, se encuentra nuevamente metido de lleno en el campo bravo, de la mano de los apoderados Beto Preciado y Polo Meléndez, preparándose para cuando se de la oportunidad de entrar en algún cartel y con la mira puesta en regresar a la Plaza México, donde confirmó su alternativa el 12 de noviembre de 2006, de manos del Maestro colombiano César Rincón y con el testimonio de Eulalio López “El Zotoluco”.

“El Bala” ha estado tentando en diversas ganaderías del centro del país como Jose Julián Llaguno, con los matadores Fermín Rivera y José Mauricio, en la ganadería de Marrón con los matadores Eulalio López “Zotoluco”, Fermín Rivera y Juan Pablo Llaguno, en la ganadería de Barbachano y en Téofilo Gómez, con Antonio García “El Chihuahua”

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Historia de un Torero: Jorge Mata, “Renaciendo”

El 24 de febrero de 2007 en la Plaza de toros Monumental de Villahermosa, recibe una cornada en la pierna derecha, llegando clínicamente muerto al hospital, donde fue despertado 3 días después.

Hijo de Benito Mata Peña y María Teresa Carlos, nace en la ciudad de Torreón, Coahuila, un 23 de abril del año 1975, Jorge Roberto Mata Carlos. Siendo el mayor de 3 hermanos recuerda una niñez feliz al lado de su familia.

Se describe como un niño inquieto, juguetón y amiguero, con gusto por las actividades de grupo, tuvo la oportunidad de pertenecer a la banda de guerra de su escuela y era gustoso de participar en todo bailable folklórico que se presentaba.

“Mi padre me llevaba al futbol cuando empezaba el Santos Laguna en los años 80″.

El amor por la fiesta brava

Recuerda que su padre, Don Benito Mata, lo llevaba a las corridas de toros desde niño, fue así como nació su amor por la “afición”.

Jorge no sabía de ídolos como Superman, el Hombre Araña o Batman, para él, un niño de apenas 9 años, sus ídolos eran Curro Rivera, Eloy Cavazos y Valente Arellano.

Recuerda cuando falleció el matador Valente Arellano en un accidente. Cuenta que para poder recibir su “domingo” por parte de su abuelo, tenía que cumplir con algunas tareas, una de ellas, salir temprano a comprar el periódico.

“Me acuerdo muy bien que tenía exactamente 9 años, cuando vi por primera vez torear a Valente Arellano en Torreón, lo vi de cerquita ahí en el patio cuadrillas, le toque su traje y para mí fue magia porque a partir de ese momento, el fue mi ídolo de niño”.

A veces, cuenta con gracia, tenía la necesidad de corretear al voceador porque este no lo escuchaba. Apenas tenía el periódico en sus manos y lo primero que hacía era abrir la sección de deportes para ver si había algo de toros o de futbol.

“Me acuerdo un domingo 4 de agosto del 84 que vi la primera plana de La Opinión, donde el primer encabezado era que se había matado Valente Arellano, ese día fue un día muy trágico para mí como niño, me marcó”.

“Me agarré llorando 2-3 horas inconsolablemente porque se había muerto mi ídolo Valente Arellano y en ese momento yo decidí que iba a intentar ser como un Valente Arellano, que iba a ser torero”.

Su sueño de niño, ser torero

Cuenta que jugaba futbol, siempre hasta la fecha le ha llamado la atención, pero solía jugar unos 15 minutos, luego, se salía del equipo y se iba a jugar a ser torero.

En casa de su abuela no faltaban los regaños porque agarraba sus agujas de tejer como espadas, tenía todos los sillones agujerados porque según él, se tiraba a matar. Dos o tres veces por año había necesidad de mandar tapizar los sillones.

Inicios 

Estando en secundaria empezó a conocer novilleros de la región, le llamaba la atención ir al Bosque a verlos entrenar por las tardes, y como el estudiaba también por la tarde, tenía que “echarse la vaca” causándole esto problemas con su madre cuando “lo cachó”.

Cuenta que su madre lo regañó muchísimo, advirtiéndole que no quería recibir nuevamente un reporte de la escuela. Hizo un pacto con ella, tenía que terminar la secundaria y entrar a una preparatoria.

En el Bosque entrenaban varios novilleros: Manolo Castrejón, Manolo Zorrilla, el As de Oros. Ellos ya eran novilleros y él apenas quería empezar.

“Un día en una corrida de toros estaba por ahí el ingeniero Valente Arellano, me dijeron quien era él y yo pues imagínate el papá de mi ídolo, y me dio un gusto conocerlo. Fui y me presente con él y le dije me llamo Jorge me apellido Mata y yo quiero ser torero”

Continua contando que el ingeniero Arellano volteo y se rió, diciéndole que como él, miles querían ser toreros, que él también lo había querido, y se rió. Jorge muy molesto le dijo que él no estaba bromeando, que él quería ser torero.

Viéndolo espigado, delgadito y moreno, el ingeniero Arellano le dijo que ya parecía un torero. Jorge le dijo que deseaba que él le enseñara el arte del toreo, recibiendo a cambio una sonrisa del ingeniero Arellano, quien le dijo que lo vería al día siguiente, lunes, a las 6 de la mañana en su casa. Luego Jorge se enteró que el ingeniero lo hizo para “quitárselo de encima”, creyendo que Jorge, no se levantaría a las 6 de la mañana.

“Y resulta que le timbré en su casa el lunes a las 6, fue cuando se despertó y se dio cuenta que en verdad quería ser torero, que no era un juego para mi”.

Sus padres le pusieron como requisito terminar la preparatoria, lo cual hizo por las noches. Empezó a entrenar con el ingeniero Valente en la plaza Kennedy, todas las mañanas durante seis meses, todos los días hasta los domingos.

El ingeniero le enseño el “abc” del toreo, además le enseñaba videos de Valente, su hijo. Le tomó mucho cariño. Luego lo presentó con el matador Arturo Gilio, ya que por cuestiones de trabajo ya no podría entrenarlo él mismo.

El ingeniero Valente sabía que Jorge tenía madera y pensaba que no podía desperdiciarla yendo al Bosque, donde no aprendería mucho. Corría el año 92.

“Arturo era un torero triunfador, acababa de cortar un rabo en la Plaza México y pues también era mi ídolo, era ídolo de la Laguna. Para mí, conocerlo fue comosacarme la lotería porque a partir de ahí inicio una amistad”.

 

En el 97 gana un gran premio novilleril aquí en Torreón, 30 mil pesos en aquel entonces. Esa oportunidad se la dio Don Jaime Cantú Charles (qepd). A partir de ese gran premio, empezó a sonar como novillero y empezó a torear novilladas por todo el país hasta llegar a un número total de 72 novilladas y debutar en la Plaza México como novillero un 3 de septiembre del 2000, siendo este uno de sus grandes sueños, llegar a la plaza monumental más grande del mundo, la Plaza México, pisarla y torear ahí.

También conoció al matador Antonio Lomelí (qepd), con el anduvo también dos años intercalándolo con Arturo y comenta, les aprendió muchísimo.

“El matador Antonio me enseñó el carácter que debe tener un torero”.

La opinión de sus padres al respecto

Su padre siempre lo apoyó, al ser taurino y siendo Jorge su primer hijo, siempre estaba gustoso de que toreara. Su madre lo único que le pidió fue que si se iniciaba en la carrera de los toros, no se quedara como aspirante a novillero o como novillero, que lo culminara, que llegara a tomar la alternativa con todos los derechos como debe ser y que si también tenía su sueño de llegar a la Plaza México que lo cumpliera, ella le dio su bendición. Sus padres le dijeron que lo iban a apoyar, pero siempre y cuando no lo dejara a medias.

Luchando por su sueño 

Jorge nunca dudó de su decisión de ser torero, luchó por su sueño que recuerda surgió a los 4 años de edad. Cuenta con orgullo lo que Manolo Mejía le dijo el 15 de septiembre del 2001, cuando tomó la alternativa en Torreón:

“Me dijo que cuando me conoció veía en mi mirada que yo iba a lograr mi sueño y que para él era un gusto, darle la alternativa a alguien que haya soñado ser torero”.

En sus inicios tuvo tres cornadas, ninguna de estas grave.

Que esperaba lograr

Su ilusión, ser matador de toros. Como novillero logro pisar la Plaza México, esperaba poder haberlo hecho también como matador de toros y triunfar. Soñaba con ser figura del toreo.

“Algunas cosas se cumplieron, yo esperaba ser matador de toros y fui el quinto matador de toros en la historia de Coahuila, pero pues si hubo sueños que se tuvieron que truncar”.

Su alternativa

Fue la primera vez que su madre, la señora María Teresa, fue a verlo torear. Ni como novillero ni a la Plaza México fue. Como cualquier madre, ella sufría al ver a su hijo en el ruedo, pero ella se lo había prometido a Jorge, si él lograba cumplir su sueño de ser matador de toros, ella iba a estar ahí sentada.

“Me acuerdo que en ese tiempo mis papás estaban separándose, para mí fue llorar a lagrimas al verlos juntos viéndome lograr mi sueño de ser matador de toros en mi tierra, con un padrino de una categoría como Manolo Mejía y ante mis amigos y mis amistades, mi afición, por ser de La Laguna”

Mayores satisfacciones

Con orgullo en sus palabras cuenta ser el único torreonense, hasta ahorita, que a toreado con el Juli. Fue en el año 99, un 6 de agosto en la Plaza de Toros Torreón, cuando el Juli era como novillero un fenómeno mundial.

Jorge tiene el orgullo de haber cortado una oreja y haber triunfado al lado del español. Además tiene el orgullo de haber toreado dos veces con el rejoneador más importante del mundo, quien ha marcado una época: Pablo Hermoso de Mendoza. Tiene además la satisfacción de haber toreado dos novilladas en España.

“Eso me da orgullo, haber entrado a la historia como el único lagunero que ha toreado con el Juli y con Pablo Hermoso de Mendoza, como figuras importantes”.

Su preparación como torero

Hacer mucho ejercicio, correr muchísimo, mantenerte sano, no fumar, no tomar. Advierte que es una vida totalmente disciplinada en ese aspecto. Correr por las mañanas, entrenamiento de salón, hacer alguna faena a algún otro compañero, entrenar en el aparato a matar, entrenar con el aparato a banderillas, ver videos.

“Hoy por hoy con los adelantos que hay en las redes sociales, puedes ver muchos videos, documentarte mucho, ver tus propios videos para ver en que estas fallando y es totalmente un análisis de todas tus cualidades y todas tus deficiencias, porque sales a lidiar un toro bravo y tienes que estar al 100 por ciento física y mentalmente”.

Mayor virtud

Ser un torero muy valiente, muy entregado, no era un torero de mucho arte, pero sí era un torero que tenía plasticidad para torear y sobre todo tenía muchísima entrega, banderilleaba, ponía banderillas cortas, hacia suertes como el farol de rodillas y portagallola.

Mayor desventaja

Platica que a veces no se preparaba como debería, entonces le costaba mucho trabajo físico llegar al cien por ciento a las plazas de toros.

La trágica cornada

El 24 de febrero de 2007, en la Plaza de toros Monumental de Villahermosa Tabasco. Fue una cornada en la pierna derecha que le partió la vena femoral, la vena safena y la vena iliaca.

Fue una cornada muy grave donde perdió 5.6 litros de sangre, llegando clínicamente muerto al hospital, donde fue despertado tres días después. Siendo una de las cornadas más graves que ha habido en los últimos 20 años.

El toro

Fue un toro de la ganadería de cerro viejo, se llamó “Chorote”, con 473 kgs.

La invitación

Fue el matador de toros francés Michel Lagravere quien invitó a Jorge a esta corrida del 24 de febrero. Lo hizo en correspondencia a una invitación que antes le hizo Jorge para torear en una plaza portátil en la feria de Gómez Palacio.

“Ese día fue un día complicadito”

Recuerda Jorge que llegó un día antes a Villahermosa, se instaló en el hotel, cenó con el matador Michel Lagravere. Se acuerda que al siguiente día, había un sentimiento que lo hacía sentir a disgusto, como si algo fuera a pasar.

Normalmente acudía al sorteo de los toros, al terminar, por lo general se regresaba al hotel, a relajarse escuchando música, a veces se iba un rato al gimnasio, pero ese día fue diferente.

Al terminar el sorteo se percató que en la capilla de la plaza había misa y junto con el matador Manolo Mejía, se quedó a escuchar misa, nunca antes se había quedado y está seguro que eso fue lo que le salvó la vida más tarde.

“Ese día no estuve nada relajado, anduve muy tenso, le marque dos veces a la mama de mis hijos”.

La corrida

Fue un toro muy bueno, con el capote le hizo unas suertes muy buenas, la gente se empezó a emocionar, luego lo banderillaron, pero el toro tenía ciertos problemas, se regresaba muy rápido y era un toro muy áspero, inclusive tumbó al picador.

Esa corrida fue en febrero, era su primera corrida del año 2007 y recuerda traer cierta duda. Empezó a torear y a desenvolverse poco apoco hasta que en un derechazo se le desarmó la muleta y por ahí el toro vio poquita luz y le pegó la cornada.

Las dos ambulancias

Jorge sabía de la gravedad de la lesión. Siente un inmenso agradecimiento con el maestro Pablo Hermoso de Mendoza, pues fue él quien llegó primero y le tapó el boquete y le hizo un torniquete con su corbatín. Luego lo llevó cargado hasta la ambulancia.

“En esos momentos fue un grito de dolor, sentía que se me estaba vaciando la vida por ese boquete y fue algo que todavía lo recuerdo como si fuera ayer”.

Recuerda escuchar muchos gritos de las personas, gritos de los monosabios, quienes lo cargaron y lo metieron en una ambulancia equivocada, ya que un coche estorbaba para que ésta pudiera salir.

“Gracias a Dios había otra ambulancia, sino, me hubiera muerto ahí, no hubiera llegado. Creo mucho en las circunstancias y en el destino porque esa corrida empezaba a las 7 y empezó hasta las 8 porque el juez dictamino que si no llegaban las ambulancias no empezaban los toreros a torear y se tardaron una hora en llegar porque había habido mucho tráfico por un accidente y a final de cuentas como no llegaba una pidieron otra y llegaron dos”.

“Yo me fui en la segunda, en la última que llego, la que estaba lista para salir, creo que eso y el tapón que me hizo el maestro Pablo Hermoso con su mano, y la bendición de Dios es que ahorita estoy aquí”.

Recuerda haber sentido un dolor tremendo, se trataba de una cornada muy grave, la misma por la que murió Manolete, por la que murió Paquirri, son cornadas mortales. El sabía de la gravedad de la lesión y estaba consciente que se podía morir.

Fue trasladado al hospital estatal de Villahermosa “Manuel Rubirosa”. Llegó prácticamente muerto, ya no oía ni veía, solamente recuerda haber sentido que lo tocaron muchísimas manos, lo canalizaron y de urgencia lo operó un angiólogo. Despertó a los tres días.

Después vinieron muchos problemas relacionados con la circulación de la pierna, querían amputarla pero no lo permitió, después de estar quince días en terapia intensiva, el matador Arturo Gilio decide que lo trasladen al hospital Ángeles aquí en Torreón, en donde estuvo internado por dos meses y medio para poder salvar la pierna y que no se la amputaran.

“No sentía culpa. No me reproché. Yo estaba consciente que los toreros estamos expuestos a morir en el ruedo o en este caso a pasar lo que pase yo”.

32 Cirugías

Siempre tuvo esperanza de recuperarse, pero entre tanta cirugía se le infiltro una bacteria, provocando osteomielitis en la pierna, haciéndolo batallar durante cuatro años, para llevarlo ya desesperado, a tomar la decisión de amputarse por debajo de la rodilla y tener la necesidad de usar una prótesis.

El retiro

Ya no podía torear, con la pierna como la tenia le era imposible, no podía correr ni hacer ejercicio, Jorge estaba consciente que el tiempo pasa y atrás vienen generaciones de toreros jóvenes, con sus dos piernas perfectamente bien, por eso opto por retirarse.

Su única opción

Era la solución para poderse quitar ese problema de la osteomielitis y estar ya sano al cien por ciento, porque la osteomielitis ya le estaba causando daños vitales en su salud.

Antes de la cirugía escribió una carta que publicó en los medios sociales, su intención: compartirle a las personas que lo siguen, la decisión que había tomado, era el 29 de septiembre.

“Tome la decisión consciente de que era lo mejor para mis dos hijos, para mi vida y pues también para tener mejor calidad de vida”.

Fue en el hospital Club de Leones donde su equipo médico encabezado por el doctor Enrique Montes Paramo y el doctor Eduardo Martínez consumaron la amputación. La cirugía fue el primero de octubre de 2014.

Se trata de una amputación transtibial de la pierna derecha, dejando solamente 14 centímetros por debajo de la rodilla.

No hubo llanto

Fue una decisión tomada con tranquilidad, muy consciente de lo que iba a pasar. Jorge había tenido ya 3 o 4 años para maquilar como iba a ser su vida después.

“Lo afronte con mucha valentía y en el momento que desperté sentí que me habían quitado un problema de años, que era mi pierna enferma y me sentí liberado, nunca derrotado, con muchas ilusiones de retomar mi vida, pero ya sano”.

Sus hijos, su fortaleza

Jorge sabía que sus hijos necesitaban un papá fuerte y sano, ellos fueron su mayor aliento para tomar la decisión y afrontarla de esa manera.

Llovieron apoyos

Los apoyos vinieron de muchos lados, primeramente menciona a su familia, a sus padres y hermanos, al matador Arturo Gilio, a sus amigos. Agradece el gran apoyo que recibió del Gobierno del Estado y del Municipio para poder tener su prótesis.

Renaciendo

Jorge lleva una vida tranquila, hace ejercicio, trabaja en el Coliseo Centenario organizando eventos, además trabaja con el artista lagunero Pablo Montero como buking manager, teniendo a su cargo las fechas del cantante.

Sus hábitos han cambiado, lleva una dieta y acude regularmente al gimnasio. Disfruta el ver a sus hijos y pasar tiempo con sus amigos.

“Veo la vida de una manera diferente, entiendo que no te puedes ahogar en un vaso de agua, todo tiene una solución, todo está en tu mente para salir adelante”.

Con agrado habla de la ilusión que tienen sus dos hijos, Diego Antonio de 10 años y Jorge Andrés de 7 años al ver ahora su pierna normal y verlo caminando bien. Los describe como niños muy realistas y conscientes de su problema.

“Ellos vieron todo mi viacrucis con mi pierna, lo que batallé, ahora están ilusionados y ya quieren que juguemos futbol juntos, ven todo esto de una manera positiva”.

No imagina a sus hijos en el ruedo, menciona que a ellos no les agrada mucho “la fiesta”, prefieren el futbol. Además como padre no es algo que quisiera ver, sabe que es una profesión complicada y muy dura. No le gustaría que tuvieran que pasar por algo como lo que él tuvo que vivir. Prefiere, dice, que lleven una vida lo más normal posible.

Cada vez más fuerte

Su rehabilitación consiste en fortalecer cada vez más su pierna, guiado por el ingeniero Gerardo Caudillo, quien es el protesista que adapto la prótesis que ahora usa.

Planteando objetivos

Busca prosperidad como persona y una estabilidad económica. Quiere sacar a sus hijos adelante, que no les falte educación, porque dice Jorge, sin educación no van a llegar a ningún lado. Desea ser feliz, volver a formar una familia y ser un mejor hijo.

De momento la idea de regresar al ruedo no es una opción para él, aun cuando le ha pasado por la cabeza, sabe que primeramente tiene que recuperar su movilidad, caminar y volver a correr, siendo esta ultima una de sus mayores ilusiones, además de ser un ejemplo para otros deportistas.

Hay talento en la Laguna

Jorge ve novilleros en la Laguna con posibilidades de hacer algo importante, habla de la alegría que le provoca que alcancen sus sueños, como él lo hizo. Ve toreros importantes en México y está seguro que la fiesta de los toros resurgirá con tanto torero joven.

Es tanto su amor por la fiesta brava que a pesar de la lamentable cornada que sufrió, sigue exhortando a los novilleros y les da consejos para que puedan cumplir sus sueños.

Si pudiera regresar el tiempo…

Volvería a torear, volvería a ser torero, pero si quitaría lo de la cornada, si quitaría ese trago amargo en su vida, obviamente no le gustaría volver a vivirlo.

“Si volvería a ser torero porque para mí es la profesión más hermosa que hay, es mi pasión, pero si hubiera una bolita mágica y me dijera que quieres quitar, si quitaría la cornada”.

Requisitos para ser torero

“Vocación, disciplina, valor, ganas de ser, hambre de ser torero. También se necesita mucha inteligencia, porque es un mundo muy difícil, el mundo de los toros”.

Por Carlos Hernéandez Castrejón para Milenio La Laguna.

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El Imperio Siempre Contraataca – Encore Capitalino de Enrique Ponce.

La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona
La imperiosa mano derecha de Enrique Ponce en su vuelta a La México. Foto: Miriam Cardona.

La vuelta de Enrique Ponce, auténtico emperador del toreo en nuestro tiempo, a la Plaza México trae la acostumbrada polémica. Solo que esta vez la controversia se vuelve tópico y devela que la auténtica afición de México existe pero convive con una joven, incipiente y desorientada partida que solo el tiempo y la buena conducción podrá hacerla valorar en el mediano plazo una faena como la realizada al segundo de la tarde en que la ganadería de Teófilo Gómez falla en tarde tan señalada por sus feas hechuras y deficiente juego.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Fotos: Miriam Cardona Martínez.

Se escurre todo intento de Emiliano Gamero con la mansedumbre del primero.

Ese hace ver que el capitalino merece un mejor sitio, dos toros por ejemplo. Y temple. Emiliano tiene que parar a un toro que dobla contrario que nada quiere saber de la jaca, la garrocha de salida resulta ineficaz. Requiere acercarse al toro, imposible doblarse o fijarle pero como el toreo –incluso a caballo- inicia cuando el toro para, Gamero pega dos rejones y tres banderillas que hacen al manso rancho seco arrear.

Entonces le persigue y cuando cabalga por las tablas la gente se emociona pero no termina Gamero por redondear, pese a dos piruetas. Hace falta cercanía y despaciosidad pero lo cierto es que el torero a cada actuación que pasa progresa y requiere espacio, un toro mejor y tiempo. El único juez supremo de los toreros.

Y un rejón de muerte, Emiliano pincha otra vez y, de nuevo, solo queda en palmas.

Mismas que recibe Juan Pablo Llaguno tras confirmar con un toro ideal para la ceremonia. Y a este le para a pies juntos y encuentra en la muleta todo lo que no ha hecho en los primeros tercios: fijeza, nobleza, recorrido, aun falto de fuerza. El inicio muestra al toro pedir los medios , Llaguno los concede, sujeta y manda con la zurda.

Ahí se regodea.

Prosigue y liga derechazos, emociona, hay fuertes palmas pero deja suelto el cabo del tercio y el toro va a las rayas bajo la Porra. Dilata en ligar y el declive llega hasta pinchar. Se prorroga con el sexto, discreto de presencia, silencioso de inicio pero con un buen pitón derecho, doble desarme al confirmante a quien el compromiso parece pesar.

Pero esperemos. Roma no se construyó en una hora.

Años. Siglos. Podemos decir que toda la dialéctica técnica y constitutiva del arte del toreo o de la historia del enfrentamiento entre hombres y toros se resumen en la cabeza de Enrique Ponce, una especie de emperador moderno: estado y gobierno en su toreo son régimen de mando absoluto al que somete a su oponente, sobre quien es capaz de imponer su privilegiada cabeza.

El irredento de salida castaño segundo se encuentra que para huir primero tiene que derribar la verticalísima columna del lance a pies juntos. Ya que no tiene ganas ni clase suficiente para tomar la verónica, Ponce ajusta alturas y cierra el compás: cada capotazo es fantástico, técnica y estéticamente, ordena despacioso, desdeña y evita el cabezazo, remata saleroso en airosa rebolera cerca del toril, terreno preferido del toro.

Las cosas de Palacio van despacio. Siempre.

Pero ante la vuelta contraria, buscar la salida al caballo de la querencia, un oportuno capotazo de Jorge Luna devuelve al castaño que escapa de nuevo, la tendencia a evitar cualquier pelea no puede tener otra condición mas que la mansedumbre. Así ha sido con las telas y con el caballo.

Tras puyazo, el quite es el estudio exacto y la composición que la verónica anunciada de salida brinda consigo: muestra el pitón izquierdo áspero y la cara alta en el otro. Solo la rebolera enseña existe largueza en el toro por el lado derecho

Toda la corrida busca huir hacia la Puerta de Arrastre, este castaño busca el toril. Tardea, se autocoloca el freno de mano y entonces Enrique aventaja el muletazo por bajo hasta avanzar a los medios, genuflexo con cambio de mano por bajo incluido y uno de pecho que apunta el sitio elegido, entre la boca de riego y las rayas del tercio.

Y si el veleto quiere huir, Ponce le impide salir de la muleta, somete con la derecha, acaricia pero obliga, sin derrumbar o dejar de poderle a media altura irresistible, vertical y serena, ordenadora de la embestida para darse a torear en nueva tanda que el toro orienta hacia el toril. Inteligente, magnánimo, Ponce evita la trampa y detiene el pase de pecho hacia el toril. Imposible pensarlo.

El trincherazo a los medios abre la tanda que cierra con cambio de mano a la izquierda. Y de ahí que el molinete y el cambio de mano iniciaran la tanda al natural enganchada de inicio con ese calamocheo, la cabeza a las nubes y la reserva del toro por el pitón zurdo que en el remate le hace tomar el camino del toril.

Entonces la mejor versión de Enrique aparece.

A pesar de que el castaño está en tendencia mansa y hacia su querencia, la raza le aflora con la altura y el trapo al frente, se encela porque el temple llega y el domino absoluto rompe el molde en la mejor tanda de la faena, a hierro vivo, al rojo quemante de la embestida que rebrinca y protesta puntillosamente, la hipnosis muleteril le receta siete pases y el de pecho de asombro.

La entrega y el grito de “¡Torero!”es el resultado.

Y la intensidad de La México, del toreo ligado hacen al toro rascar y protestar, tanto que osa enganchar a quien le ha empujado a ser mejor y distinto. Por ello, la poncina es algo más que un adorno. Solo la cortedad de visión y quizá de taurinismo puede hacer pensar que el personal muletazo poncista es un ornato, ayer es principal. No nos extrañe, lo mismo se decía del natural rodilla en tierra garcista.

Resulta que la poncina es el sello del imperio. Impone, instaura para siempre el mando del torero, la facultad del impero poncista se proclama por bajo, circular, con la derecha en tres muletazos genuflexos, uno ligado, que dominan y muestran al de tabaco y oro como soberano absoluto de la pugna taurómaca. Si el castaño sale a guerrear más que a pelear y protestar por carecer de mejor y más amplio fondo, Ponce sale a dominar.

Simplemente.

Aun taurinamente postrado se ha puesto protestón. Enrique le toma el tributo en firmazo maravilloso y el enésimo cambio de mano por bajo y por pitón izquierdo para el recuerdo. De ahí que el rumor, el desafecto al régimen, se exprese con la “falta” de toreo, no irónicamente, izquierdista. Para ello está la última fase de la faena, con el toro que rebana y el torero que empuja la suerte con la zurda se encamina a nueva tanda derechista a un imposible cambio de mano que abre los adornos.

Sí, con la izquierda. Como grita el paisanaje.

Todavía, el final alternado, en tablas deja la puerta abierta a dos naturales ligados donde el toro ha cedido pero donde –nunca abandona esa condición- tiende la última tanda: engolosinar al torero. Ponce, naturalmente, no cae en el garlito y en la suerte contraria el volapié desprendido trae las dos orejas de imperial jurisdicción. Dudar sería hacer lo que el feo quinto. Y quitarlo de encima es lo que procede.

Así hace Enrique Ponce que retoma el camino y manda sobre lo que ha sido suyo siempre: embestidas y pitones, partidarios y desafectos.

Como todo Imperio.

El tiempo de Juan Pablo Sánchez es aquí y ahora.

Sin importar que el tercero, espantoso de cuerna tenga fondo minúsculo. O el quinto con el que se lo juega hasta el punto de hacerlo pasar pese a su falta de fuerza, en plenos medios y con largueza. Peor ha sido con el terrible sobrero de regalo. Feo de mucha cabeza pero de poca, muy poca, fuerza, deja a Juan Pablo con poco que contestar.

Falla en el quinto con la espada.

Falla el de regalo con él.

Pero aun así. La fuerza de la voluntad, del temple, del espacio que requiere la embestida para progresar, el valor y la tremenda capacidad de ajustar alturas colocan a Juan Pablo en el privilegio de tirar del toro cuando este se queda, como dice una gran aficionada paisana del torero: “Aguantar el paso a pasito, cuesta una barbaridad. Tardaba enormidades en pasar y en esa eternidad pueden pasar todas las cosas.”

Y es cierto.

Los toreros con más temple son los de mayor valor, casi le cuesta a Juan Pablo la voltereta cuando se frena. Nada detiene el torrente de temple. Nada solo la espada. Aun así, la oreja llega por que ha dado el pecho se ha pasado por el pitón derecho que no salido como en sus dos primeros turnos y así, siempre es mejor.

Afortunadamente, mando y temple, dos cualidades supremas no basta para formar, taurinamente un imperio, facultad de someter de incluso hacer uso de la fuerza.

En el toreo la caricia, el temple, la acompaña, la sostiene el mando, la imposición. Aun cuando los soberanos declinan, inician su paso o abdican.

O más fuerte aun, cuando retornan.

Texto: @CaballoNegroII.

Foto: @MyRyCar.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, 18 de Enero de 2015. Décima Tercera Corrida de Derecho de Apartado. Menos de Dos tercios de Plaza en tarde fresca, despejada y con viento en diversos pasajes de la lidia, frío al final.

8 Toros, 1 de Rancho Seco (Divisa Caña y Rojo) para rejones. Alto y largo, estrecho y manso desde salida; y 7 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Cielo, Blanco y Plomo) el séptimo lidiado como sobrero de regalo. Dispareja de presentación, de feas hechuras tercero, cuarto, quinto y el sobrero. Bonito el lote del tercer espada y el castaño segundo de lidia ordinaria. Mansos en general. Peligroso el cuarto, débil el lote y el de regalo del segundo espada. Con nobleza el primero y recorrido el sexto. Manso encastado con tendencia al toril que dobló contrario desde su salida y homenajeado, por tanto, injustamente con el Arrastre Lento.

El Rejoneador Emiliano Gamero, Palmas. Enrique Ponce (Tabaco y Oro) Dos Orejas y Silencio. Juan Pablo Sánchez (Nazareno y Oro) Silencio, Saludos desde los Medios y Oreja en el de regalo. Juan Pablo Llaguno (Azul Marino y Plata) que confirma la alternativa, Leves Palmas y Silencio.

El tercer espada confirmó la alternativa con el toro número 87 de la ganadería titular, nombrado “Pirulero” de 485 kilogramos: entrepelado bragado, meleno y listón, delantero y vuelto de pitones.

Destacan a pie Gustavo Campos y Jorge Luna en banderillas.

Derechazo Juan Pablo Sánchez.
Derechazo Juan Pablo Sánchez.

Semanario Sin Tapujos Por El Bardo de la Taurina.

Eduardo Naranjo.

¿Cuál Igualdad?

La petardeada que se pegó la Plaza México el último domingo del año, con la puesta en escena del show fémino, con los resultados escritos a ritmo de bolero desgarrador que me recordó mucho a lo que se sacaba del sentimiento el guayaquileño Julio Jaramillo con esa su voz cachondona a más no poder con la que se la rifaba con eso que dice;

Nuestro Juramento
Benito de Jesús

No puedo verte triste porque me mata
tu carita de pena, mi dulce amor
me duele tanto el llanto que tus derramas
que se llena de angustia mi corazón.

Yo sufro lo indecible si tu entristeces,
no quiero que la duda te haga llorar
hemos jurado amarnos hasta la muerte
y si los muertos aman,
después de muertos amarnos más.

Si yo muero primero, es tu promesa,
sobre de mi cadáver dejar caer
todo el llanto que brote de tu tristeza
y que todos se enteren de tu querer.

Si tu mueres primero, yo te prometo,
escribiré la historia de nuestro amor
con toda el alma llena de sentimiento
la escribiré con sangre,
con tinta sangre del corazón.

Y es que así con tinta sangre es como hay que escribir lo ocurrido en el ‘domingo dantesco’ donde por cierto el artista Francisco Álvarez, ‘El de los pinceles que cantan’ se llevó la nota de arte al inspirarse en la embestida o ¿sería acometida? (Por aquello de la enchufada) al pintar con dramática inspiración el momento aquel cuando el toro D’ Guadiana va a encontrarse con las nalgas de ‘gamuza’ que eran las más atrayentes, esas que se mueven en el salón Los Ángeles, ( al son de ‘Toma este puñal y ábreme las venas) entre todas la que tenía de frente, bueno la realidad era que no las tenía en la mira se las pusieron a tiro de piedra algún o algunos capotes, que no eran capotes cañones sino capas desorientadas y es precisamente hablando de ellos los de las capas y las banderillas, la seda y la pasamanería que se salió a la luz un hecho que nos sirve o más bien nos da pie para puntualizar que en el ruedo como en la vida urbana no todo es parejo y si no ahí les va ‘ladies & gentemen’

Pregúntense ¿si en el ruedo hubiese estado un matador de esos que torean cada año bisiesto y que ni nombre tienen, las cuadrillas hubieran estado tan al pendiente de lo que ocurriese en la arena?

Si usted se pone a contar cuantos capotes auxiliadores brotaron en un instante contara más de diez, es decir casi la totalidad de los de todas las cuadrillas y aquí viene nuevamente la pregunta ¿Por qué?, pues por varias razones sería la respuesta.

La primera porque la integridad a cuidar y salvar era la de una piel tersa, apiñonadita, curveadita, jacarandosita, coquetonsilla, perfumadita y frágil ¿A poco cuando se la han dejado ir a cualquier matador le han caído los ángeles de la guarda en diluvio?, ¿por qué estaban todos listos? pues porque aparte de lo ya asentado sabían que en el ruedo estaba una dama perturbada, indefensa, sin técnica, desorientada, sin facultades pa’ enfrentar un toro (¿Quién se atreve a rebatir esto?, incluyendo a la víctima) y que tal esa escena en que no obstante que la señora estaba de pie una figura de las infanterías la cubría de frente con su propio cuerpo, y esto no debe de extrañar porque desde el momento mismo en que la condenaron con su solo anuncio (¡inmeritorio! a todas luces) a ser carne de cañón, sabían los subalternos y los monosabios que iban a trabajar extra.

Entonces ¿hay o no igualdad en la vida torera?

Venga mi Memo Martínez usted que es orfebre de la seda y la sarga, bendito con el don del sentimiento dual de torero y cantante, además de majo en los alberos y en los escenarios que recuerda a toreros de su tierra tapatía como el inmenso Pepe Ortiz o a cantantes como el de aquella voz de alamares Enrique Álvarez (el del Trio Calavera y por añadidura marido de la ‘Doña’ La Félix) o autores de los alberos como ‘El Zapopan’ y de las letras como Pepe Guizar, ¡Venga! artista arránquese con esa inmensa del inmenso músico y bohemio Gabriel Ruiz, tapatío hasta la médula y a sacarle los pañuelos blancos como a usted Guillermo Martínez, con ese quite de diamantes que recién pegó en la Plaza Monumental y que le va a servir de Llave de Sol pa’ abrir una tercia cualquier domingo de estos y entonces sí, a dar el do de pecho.

Usted
Gabriel Ruiz

Usted es la culpable
de todas mis angustias
y todos mis quebrantos

Usted lleno mi vida
de dulces inquietudes
y amargos desencantos

Su amor es como un grito
que llevo aquí en mi alma
y aquí en mi corazón

Y soy aunque no quiera
esclavo de sus ojos
juguete de su amor

No juegue con mis penas
ni con mis sentimientos
es lo único que tengo

Usted es mi esperanza
mi última esperanza
comprenda de una vez

…Usted me desespera
me mata me enloquece
y hasta la vida diera,
por vencer el miedo de besarla a usted…

Y es que mira Guillermo, tú que eres sibarita de los oles y los aplausos, debes de saber que los alberos con sus caprichos y sus misterios, no son propios para las damiselas por cuestión de su constitución natural y también por romanticismo y si en cambio lo son todas las demás aristas de la fiesta pues ahí están sobre todo el tendido que es un escaparate esplendoroso para las guapas, por cierto me pregunto ¿si alguien ha visto que un caballero llegue a la plaza con un mantón de Manila como los que usa Falete envolviendo en el regazo un ramo de claveles colorados y reventones y los arroje a las zapatillas de la más frondosa de las toreras? o ¿que algún señor le lance a la lidiadora en aprobación de triunfo un puro que es símbolo de sobriedad, elegancia y masculinidad exclusiva de esos hombres de pelo en pecho y de los toreros que huelen a tabaco, vino y mujer? y es que; cada quien en su lugar y sobre todo en las barreras donde las majas tarde a tarde son rociadas de piropos.

Como aquel que platica Bernabé Jurado ‘El licenciado ladrilló’ (en el libro ‘El Abogánster’ de la autoría de Eugenio Aguirre y editado por Planeta) referente a una tarde en el Toreo de la Condesa en la que lidiaban Fermín Espinosa ‘Armillita’, Jesús Solórzano ‘El Rey del Temple’ y Cayetano Ordóñez ‘El Niño de la Palma’ y en la que cuando apareció en su barrera la señorial y taurinísima Dolores del Río el popular ‘Cojo’ que era un cojinero le lanzo aquel castizo piropo; ‘Tiene usted más salero que la Cibeles meando’, así la cosa, los machos cojonudos en la arena y las manolas agraciadas en las gradas, gozando de la admiración y sobre todo con el palmito a buen resguardo.

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La Salvación Está en Barata – Gracias y Martirios abren el Año de La México.

Angelino al natural con “Cardenal” de Vistahermosa.

Nuevo “moralazo” en la Monumental. Invito a echar a andar la memoria y veremos que no existe un Juez más lastimoso que Jesús Morales, otrora respetado subalterno, hoy denostada “autoridad” El tongo de Usía se refleja en un inexplicable Arrastre Lento, cinco orejas y la sensación de que a la Fiesta Brava en la Plaza México se reduce a números donde todo es ganga menos para la verdadera Afición taurina… hasta agotar existencias.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Suprema bienaventuranza es la gracia, la felicidad y prosperidad unidas.

Pero una cosa es tener gracia y otras hacer gracias, nos dicta Alameda en la “Pantorrilla de Florinda”. Tal como ocurre con Usía, el infame Jesús Morales, que de salida para empezar la “Venta Nocturna” de la categoría de la Plaza México, inicia aprobando en la semana y homenajeando este domingo a la “lagartija”, esmirriada, estrechísima, cariavacada, que hace las veces de primero.

No hay razón alguna para aprobarle. Edad, discutible. Trapío, dubitable. ¿Qué más?

Lo peor es que a la cuadrilla, vía Gabriel Luna se aprovecha que no le mira el jefe de filas para lancear a cuerpo de Rey la nobilísima embestida, poco falta para que pegue la media de rodillas a un astado carente de emoción. Así, Horacio Casas está a su aire, gélido. Clava a la antigua, a la pasada, cabalga y cabalga pero no emociona al intentar torear de costado. Cae el toro dos veces por invalid0 y al tratar de matar, falla Casas repetidamente. De su actuación queda solo la división tras fallar.

El homenaje en el arrastre al astado es sin razón y nada lo disculpa.

Sorprende que el Juez devanee y no brinde homenaje al serio, armónico y hermoso castaño de nombre “Cardenal”, desde salida brinda distinta sensación no solo por su capa roja sino por su actitud, emoción no pintada sino real. De ahí la larga cambiada en los medios de José Luis Angelino se coree y dos más, poniendo voluntad al asunto.

¿Pondrá arte?

Baja las manos, evita abrir el compás en los lances y “Cardenal” responde con emoción en el saludo, donde aprieta, y en el caballo, donde pelea firme. Angelino en el quite está breve y medido, alterna y cierra con suavidad la media. El toro no está sobrado de fuerza pero tiene temple al embestir. Lo indicado es potenciar sus virtudes en la brega pero el tlaxcalteca opta compartir tercio con Campos, por derecho, y Sánchez por izquierdo cerrando José Luis por la diestra del toro en momento brillante.

Contrario a lo esperado Angelino comienza a entenderse por arriba con un toro que le pide una de sus originarias virtudes taurinas, la suavidad, y que no enganche. Bueno el inicio, hace notar que el castaño puede elevarse a donde dicte la mano del torero. Pero algo ocurre en José Luis que entre que se ve molestado por el viento y que innecesariamente comienza a acortar distancia pero a alejarse de los medios.

No se da cuenta que la embestida del castaño es auténtico bocado de cardenal, costoso claro, pero valioso. Por ello se atraganta y se ve enganchado en lo corto pese a un muletazo bueno por el lado derecho en donde carga la suerte y rompe la cintura. Aun así, tarda en calentar la faena. La siguiente tanda alberga esperanza y hace a Angelino serenarse pese a chocoso martinete.

Entonces el toreo a la zurda llega.

La mejor tanda de la faena en buena medida porque, aunque enganchado en momentos, Angelino abandona el cincel y toma el pincel de la media altura en naturales completos de aguante, sentimiento y largueza. Desigual sí, pero sentida faena del tlaxcalteca quien sospecho está ansioso de irse tras la espada. Pena porque en las manoletinas “Cardenal” parece mostrar que aun tiene cuerda para más.

Angelino toma una buena estocada, entera al volapié, de la que sale la taleguilla rota. Corta una oreja. Premio justo. E infame cortesía de Usía, una más que lleva a su digna faena al asiento del ridículo porque el toro, ha sido de Puerta Grande más la faena no.

Y seamos claros.

El mérito de “Cardenal” ha sido soportar la exigencia y, pese a su falta de fuerza, no desmerecer sino, incluso, perdonar tanto enganchón y mal trato del torero en un inicio. Cardenalicio linaje del astado de Jorge Barbachano.

Y la corrida no desmerece pese a sus marcados valles de segundo y tercero.

Con el segundo, alto, basto, feo, paliabierto, Víctor Mora se anima, se lo juega en las chicuelinas y pese a dos desarmes por tanto querer pegar firmazos y no sorprender al toro, logra que el manso repita al dejarle la muleta puesta. Un torero de su antecedente técnico, pese a no torear, debe estar aun mejor y no ser desarmado por un bribón como este segundo. Pese al buen espadazo, una vuelta es buena pero ya sabemos que el monedero electrónico de Don Morales lo puede todo.

Oreja al hidrocálido.

En rebaja José López, físicamente descuidado y desaliñado. Desarme y muchos pies es su actuación ante un toro tiene una tanda por el izquierdo. Claro, no se la pudo dar.

Y el siguiente castaño, mal llamado “Toda una Época” -de haber seguido la cardenalicia ordenanza esté debe haber sido “Eminente”- es aun más armónico, más chico que el primero, cierto pero más noble y de mejor condición, permite todas y cada una de las gracias taurinas de “El Chihuahua” con esa figura natural que tanto ha defendido y que tememos decir no replica al torero la finura que el arte demanda y requiere.

Por ello, ante la falta de natural gracia, le queda al de Chihuahua la animosa contrariedad de su torero. Terribles lances para llevar al caballo y aun más artificiosa la zapopina a compás abierto. Y sus pares a cabeza pasada solo coreados por una multitud, ávida de espectáculo que poco cercana está al arte y al sentimiento del toreo, lejos de la graciosa pirueta de los pares del norteño que, claro se receta una vuelta…

No importa recortar a cuerpo limpio al toro.

Este, de tan bueno, no le cobra todas las omisiones en la muleta, es espléndido, carga en su capa la escarlata distinción de los Príncipes de la Iglesia y en su juego la cardenalicio joya que implica el compromiso bravo de su sangre. Por eso regodea desde los muletazos apurados de rodillas y en los pases entablerados donde el castaño va de largo y con suavidad. De los medios ni hablemos… el viento.

Apenas y le torean. Le matan bajo y claro, ustedes lo adivinan, dos orejas.

Llega la protesta, desganada, como si de una lucha perdida se tratara.

Y las porras de amigotes villamelones, como si fuera competencia de secundaria las intervenciones de “El Canelo” con otro castaño que se le va para arriba tras banderillas y al que no le puede y de Salvador López que no ha tenido la mínima intención de que el cárdeno y chico cierra plaza, tardo y agarrado al piso, se arranque.

Para arrancarse el toro, tiene que arrimarse el torero. Y luego quedarse quieto.

Esto no pasa.

Lo que sí ocurre es que la Monumental es ahora la puerta falsa de la graciosa concesión. Y esto lo tienen que aprovechar los que vengan, como decía el celebérrimo Padre Tranquilino Ubiarco allá en el Tepatitlán de la Cristiada, “Hijas, pídanle a Dios que me conceda la gracia del martirio ahora que la salvación está en barata” No lo decía figuradamente.

Ubiarco murió en una encina, martirizado y aun a punto de expirar, limpio en su alma, hizo un milagro a un sordomudo. Antes de alcanzar el cielo. Como los cardenales de la iglesia, las astadas eminencias que visten de escarlata pues dispuestos están a dejar su sangre por su fe e iglesia.

Hay toros, igualmente de capa roja que dejan, por su raza, la vida en la arena.

Ojalá alcanzar, como Ubiarco, el mártir de la encina, hacer un postrero milagro.

Porque aquí, al menos por gracia divina, hay que hacer ver a los ciegos.

Y vaya que ese sí sería un milagro.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, 4 de Enero de 2015. Décima Primera Corrida de Derecho de Apartado. Menos de un Cuarto de Plaza en tarde muy fría y nublada con mucho viento durante toda la lidia.

7 Toros, 1 de Rancho Seco (Divisa Caña y Rojo) para rejones, anovillado e impresentable por estrecho, cariavacado y terriblemente cornicorto, de juego noble y extremadamente débil, sin emoción; y 7 de Vistahermosa (Divisa Guinda, Oro y Blanco) Dispareja y variopinta en general. Armónicos los tres castaños lidiados en primero cuarto y quinto sitios, de espléndido juego el muy serio primero y el hermoso cuarto, con viveza en su embestida el quinto acalambrado de la pata trasera izquierda; feo y basto de juego complicado por manso el segundo; inválido el tercero y chico pero con nobleza en la embestida aunque muy tardo el cárdeno claro sexto.

Sin justificación alguna la Autoridad de Plaza homenajea al de rejones y deja inédito en el arrastre al primero, número 195 de nombre “Cardenal” con 500 kilogramos, hermoso castaño, zurdo y serio por delante, bajo y lomitendido, chincolo, con bravura y nobleza aunque falto de fuerza.

El Rejoneador Horacio Casas, División de opiniones. José Luis Angelino (Marino y Oro) Dos Orejas con protestas. Víctor Mora (Rosa y Plata) Oreja. Pepe López (Rosa Mexicano y Oro con Remates Negros) Pitos. Antonio García “El Chihuahua” (Azul Eléctrico y Oro) Dos Orejas con protestas. Luis Manuel Pérez “El Canelo” (Botella y Oro) Silencio. Salvador López (Sangre de Toro y Azabache) Leves Palmas.

Se desmontera, benévolamente, Christian Sánchez al banderillear a tercero tras haber pasado en falso previamente, este último aun tras haber pasado en falso, como Diego Bricio en el sexto. Fatal con el capote Gabriel y Jorge Luna con el primero. Saludan en el tercio Christian Sánchez y Gustavo Campos tras compartir el tercio de banderillas con el primer espada.

Bien a caballo, Ricardo Morales. Se guarda un minuto de silencio en memoria del picador de toros Ángel Juárez padre fallecido en esta Capital el domingo mismo.

Espartaco reaparece en Sudamérica.

Por Carlos Ilián.

Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ quiere seguir vistiendo el traje de luces aunque sea de forma esporádica y para ello se deja ver de vez en cuando en los ruedos. En esta ocasión reaparecerá en las plazas sudamericanas (con excepción de México) y este sábado actuará en Cartagena de Indias estoqueando una corrida de Alhama junto a Sebastián Castella y el colombiano Luis Bolívar.

A sus 52 años, el torero de Espartinas vuelve a América donde, curiosamente, apenas se prodigó en los años de gloria, en la década del 85 al 95, cuando lideró el escalafón siete temporadas consecutivas, una marca que nadie ha ostentado hasta ahora.

El legendario Domingo Ortega llegó al mismo número de temporadas pero no de forma consecutiva, entre otras cosas por culpa de la guerra civil.

Para los aficionados muy jóvenes, Espartaco apenas es una referencia anecdótica pero en su momento saboreó el triunfo y fue un ídolo en Sevilla, Valencia, Bilbao y en no pocas plazas francesas. Ahora se hace unos bolitos por América para matar el gusanillo de la afición y… la vanidad.

Tiene todo el derecho.

Octavio García El Payo: “Es un desafio torear en mi Tierra”.

De SOL y SOMBRA.

Octavio García “El Payo” se declaró listo para presentarse por quinta ocasión en su carrera como matador de toros en la tradicional corrida navideña de la Plaza de Toros Santa María, la cual iniciará hoy a partir de las 16:30 horas

El espada queretano llega a este compromiso con un solo objetivo, volver a triunfar en el festejo más importante del año en Querétaro, tal como lo realizó el año pasado, al salir en hombros, así lo mencionó en entrevista exclusiva vía telefónica con Sergio Arturo Venegas Alarcón, en el programa de radio plaza de armas, del Noticiario de Querétaro, que se transmite por Integra 92.7 de FM.

Su principal meta es que el público salga con un grato sabor de boca, “al final quieren ver lo que se ha hecho en otras plazas, tal vez no se ha cuajado un toro en esta plaza como en otros lados y ojalá que sea hoy. Pero cuando se hace el toreo con verdad, con entrega, la gente lo nota y se apasiona”, aseveró “El Payo”.

Para “Payo” siempre es muy especial presentarse en el Coloso de Avenida Constituyentes, lugar donde inició a desarrollársele el gusto por la Fiesta Brava, ya que sus papás lo llevaban de niño a ver a las importantes figuras de aquella época, como David Silveti, Miguel Espinosa “Armillita Chico”, Jorge Gutiérrez, entre otros, “de niño tuve la suerte que me trajeran muy chiquito a los toros, eso alimentó mi afición y por eso fue que me hice torero”, además de que las palmas y los oles tienen un sabor muy especial.

“En Querétaro, cuando llegas a tu tierra y ves que la afición que se entrega y te sientes en casa, con tu gente, es mucho más bonito, más real, tiene una entrega especial, en un marco que conoces de toda la vida, que conoces a la gente y te gusta que te vean de la mejor manera”, afirmó el matador que tomó la alternativa en el 2008, en la Monumental Vicente Segura de Pachuca, Hidalgo.

Respecto al encierro que se lidiará con astados de Fernando de la Mora, comentó que es una “corrida bien presentada” por lo cual confía en que será una tarde donde la afición salga contenta.

“La trajimos tanto el ganadero como los toreros, intentamos traer la mejor nota para que este garantizado el espectáculo que se merece esta tierra tan taurina”, comentó.

En el cartel está anunciado, Eulalio López “Zotoluco”, luego de recuperarse de una operación del meñique de la mano izquierda, y buscará triunfar, como en el 2008, cuando indultó un toro de la ganadería de Santa Bárbara.

“Es un desafío, es un placer torear con el maestro, es un torero que tiene el reconocimiento general”, dijo el queretano.

Del mismo modo está anunciado Fermín Espinosa “Armillita IV”, quien hará su presentación en la Santa María, siendo ésta apenas su tercera tarde como matador de toros.

Fuente: Plaza de Armas.