“De Flores Bien Poblado” Sergio Flores en Madrid.

Sergio Flores

Por: «Puntillero»

Calor en un cartel sin relumbrón pero sí con nivel taurino. Tres punteros, tres nacionalidades diferentes -para que tomen nota en México- y, sobre todo, derroche de gusto, largueza y ganas de ser del mexicano Sergio Flores. Segunda actuación del novel azteca que va otra vez sin orejas pero, de nueva cuenta si irse el tlaxcalteca no precisamente de vacío.

Se han colado varios que en presencia, lo firmo desde ahora, serán más dignos que varios de mañana y pasado y post pasado… Del cuarto en adelante la novillada excedió el molde. Que se tome nota en la Venta de El Batán y los despachos.

Afortunadamente, no solo las ansias novilleriles se oponen a un encierro serio de juego complejo. Pues, a pesar de no romper a la altura que esperábamos, ha tenido momentos de interés. Manso absoluto el primero, con brío y bravo al principio el segundo, soso y descastado el tercero. De la segunda mitad, seria y ofensiva, alimañero fue el castaño cuarto; violento el aleonado y negro quinto, además de un sexto, igualmente negro pero de juego gris. Ante ello, consignamos la afición de los tres nóveles, su verdor igualmente pero también, mala o buena, su verdad.

A veces en un novillero vale más un concepto propio y por supuesto unas ganas de ser interminables.

El francés Thomas Dufau, triunfador en Aguascalientes, a punto de tomar el doctorado, se las ve con el manso declarado que abre Plaza y al que otorga los medios. Buen gesto no agradecido por el manso, quizá cerrado pudiera haber cortado salidas pero ni ahí habría sido, la cara alta y los parones detienen el hilo de una posible faena. Quietud, disposición, valor y ovación es el premio.

Lo del cuarto, un toro que provoca espantadas en banderillas con la cara en las nubes, es un examen al valor, la serenidad y la atingencia. El novillero aplica la buena técnica y el aguante al grado del susto. Mata perfecto y queda solo desearle suerte. Que Dios le reparta.

Mi preocupación es el ansia de Sergio Flores. Se lo pregunté hace tres semanas. Este lunes el deseo de estar bien podía devorarle. Como se echa de menos el prístino verso firmado por: “Yo Gonzalvo, Maestre de Berceo nombrado//Yendo en pos de la romería acaecí en un prado.//Verde, bien encido, de flores bien poblado…”

Bueno sería que Madrid -Las Ventas- lo fuese. Sigue Berceo “Lugar codiciadero para hombre cansado.” Nada, dureza y exigencia. Como ha de ser.

Pero el afán de mostrarse, de llevarse los caros favores de Madrid lleva a Sergio Flores a empeñarse a quitar ante el manso primero. Mejor taparse. Que con solo pisar el ruedo el encendido –de capa y de juego- primero su capote borda la verónica hasta rebasar los medios, cerrar la media y ligar luminosa larga afarolada que prende la llama de su propia emoción torera. Como el festejo es derroche de afición, López Simón quita por chicuelinas y pica a Flores que replica quite combinado por el lance de Manuel Jiménez y la tafallera lucida a compás abierto en bella estampa.

Encendido tras banderillas llega «Farolero» a la invitación que hace Flores por la espalda y en los medios con emoción y ligando un pase de las flores de empaque pleno. Y luego la muleta puesta con la derecha con ligazón y mucha emoción. Desbordado por esas ganas inmensas de llevar el pase largo y rematarlo a la cadera.

Así, frente a un novillo fuerte y con disposición a embestir, violento en el último tiempo, el Tlaxcalteca echa para adelante con la izquierda sin reparar que el toro empieza a quedarse parado. Pena que la faena baja en su continuidad, no obstante Flores remonta con quietud y sobre todo con una soberbia estocada al volapié y al encuentro.

Como el presidente en menos de veinticinco segundos contó e hizo suma de las personas que solicitaron la oreja y las que no, determina que no hay que premiar. Bravo Trinidad, es Usted un impresionante capturista y claro una nulidad taurina –absoluta además. Vergüenza. La muina de Flores no era para el público. Siempre hay una manera de hacer valer la protesta, no con el puchero sino con la sonrisa. Faltó esquina. “La mala leche pa´l toro” o para el Presidente. Nunca para la gente.

El segundo, ofensivo, negro, alto, violento, también como el primero derriba al piquero. Flores tapa su capote que ha dejado ver en un quite arriesgado por delantales al cuarto que trae la cabeza en las nubes. Se dobla perfecto y otra vez la muleta a la derecha apenas retrasada pues el viaje del toro es corto. Dos excelentes tandas antes de buscar cambiarse a la izquierda en un remate que el cabeceante novillo protesta y marca que el lado izquierdo es inexpugnable.

A Flores no le ha importado. Muleta a la zurda, pata adelante y a fuerzas hace que el novillo pase con un mérito tremendo pues siempre está encima de él incluso en muletazos de trinchera y los ayudados por alto finales. Pinchazo honrado arriba que antecede a una estocada entera. El toro dilata la muerte y algunos caen en la trampa del aplauso. Bueno habría sido se acordase de la casta en la faena no en la postrimería. Ovación cerrada y fuerte en el tercio que aquí hay un torero en cierne, apenas forjándose y placearle es debido. De entrada, pronto será en La Maestranza.

López Simón tiene oficio y se nota su paso académico. Y también sus ganas. Compite en quites y se va dos veces a los medios y de rodillas pero con ese lote hay poco que hacer. El primero por soso y noblón con el que se templa pero la gente se contagia por tanta bobaliconería no obstante la atinada estocada. El sexto engañó al principio y fue fiel a su condición de manso, solo quedó despacharlo como ha atinado.

Algunos novillos prometían y se iban a menos. No remataban. Quizá determinaron que también, como los novilleros, son un producto sin terminar, sin acabar. Lo cierto es que cuando el novillo queda corto y se pone a la contra hay que echar para delante y poner lo que falta de rodaje o reposo con entera afición. Ayer lo hicieron los tres espadas, principalmente “el mejicano” que tiene un nombre, Sergio Flores, quien camina decidido a sacar de Madrid loores y honores. Que tan justo es, como también debido. Ojalá así sea.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Madrid. Plaza de Las Ventas. 23 de mayo San Isidro 2011. Decimocuarta de feria. Calor. Más de tres cuartos de entrada. Seis novillos de Montealto variopintos con cuajo de toros tres. Thomas Dufau (Marino y oro): Gran ovación y ovación. Sergio Flores (Purísima y oro) Gran ovación tras saludos con petición y saludos –Negó dar la vuelta tras la muerte del primero. Alberto López Simón (Rosa pálido y oro) Leves palmas y silencio.

3 Comentarios »

  1. bravo por esa cronica aca no lidean 2 extranjeros y un mexicano por disposicion del gobierno pero el toro y los verdaderos aficionados es loque menos nos interesa

    • Gracias Manuel.

      La realidad es que en pleno Siglo XXI la regulación en México toma un sentido aún peor que la actitud española de 1936. Nos quejamos mucho del estigma histórico de «El Boicot del Miedo» y actuamos aún peor.

      Increíble, la Ley de Espectáculos, la autoridad y la Asociación de Matadores vive muerta de miedo porque un cartel con la calidad de este se de en la Plaza México. Sigue representando una vergüenza taurina mexicana.

      Saludos y gracias

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