José Tomás, el ´Maná de los empresarios taurinos´

Por Francisco Vera

Si José Tomás no existiera, habría que inventarlo, es la panacea de los empresarios taurinos y la solución a sus problemas económicos en estos tiempos de crisis en España.  Es también una incertidumbre para los aficionados, ya que es el único que podría romper cualquier cartel o cambiar una feria, es tambien capaz de someter al empresario y hacer que ciertos políticos le mendiguen un pase de callejón, atrae como un iman la atención de los medios de comunicación, incluso de aquellos que ningunean y menosprecian la Cultura Taurina, es la envidia de apoderados y de ‘new aficionados’ oportunistas que buscan la foto junto a él, como si les fuera la vida en ello.

Hay un trabajo de marketing muy inteligente tras su única e indiscutible forma de interpretar el toreo sin precedentes después de Manolete, que rompe con cualquier tópico y ha conseguido crear el mito antes de dejar el mundo de los vivos, y eso es, sin duda, único en la historia del último siglo de la tauromaquia. ¡Bravo! por José Tomás y Salvador Boix su complemento perfecto.

No hace mucho, antes de saber que reaparecería en Valencia –por cierto, que astuto y hábil ha sido Simón Casas– un señor aficionado, pensionista retirado de Potasas y de unos 75 años, contemplaba en una exposición de pintura taurina de Pedro Escacena organizada por el Foro Cultural Taurino, durante la Semana Santa de Cartagena (Col), un trincherazo del maestro JT, interpretado magistralmente por el pintor. Me acerqué y le dije: «¡Qué grande es el torero!» y me respondió: «Cierto, pero es el torero de los ricos y es el que mas discrimina a la afición. Es al que más admiro, pero si me regalan una entrada no voy a verle del sentir que tengo de saber que tenemos el mejor torero de la historia y no nos permite verlo».

Donde torea él, a los económicamente débiles, retirados, pensionistas y jóvenes aficionados, se les hace imposible conseguir una entrada. Sólo habría una posibilidad y la niega el propio torero, que es la televisión. José Tomas se siente la reencarnación de Manolete, pero su forma de contratar, margina y discrimina a los aficionados, y eso no pasó jamás ni en los mejores tiempos de Joselito y Belmonte y mucho menos con el gran Manolete, ídolo de multitudes y revolucionario del toreo. Mucho le falta a este torero para acercarse al gran mito de los años 40.

Otra forma de negar a los aficionados las actuaciones del torero, y no por ello deja de ser lícita, es que los empresarios que tienen la suerte o la habilidad de conseguir a José Tomás, chantajean con total impunidad a los aficionados a quienes condicionan para que compren el abono completo compensando así el caché del torero. El resultado económico lo tienen asegurado en claro perjuicio de quienes no pueden costearse un abono y siempre a favor de los aficionados de ‘chequera’.

¿Especulación pura y dura?, ¿gran negocio?. Juzguen ustedes, pero lo que queda claro es que José Tomás es un torero muy caro para las empresas y el publico además de que igual que condiciona en su contrato la no retransmisión por televisión, también podría poner la condición de libre venta de entradas sin la obligación de comprar el abono completo y no mermar las posibilidades en taquilla reservándose 1.850 entradas para sus compromisos, como lo viene haciendo el torero a la firma de sus contratos.

Y que hablar de los carteles y ganaderías que acompañan a José Tomas. Cien años esperando un torero que revolucione el arte de Cúchares y ponga en jaque a todo el escalafón en beneficio del espectáculo y resulta que cuando lo tenemos, como en el fútbol: dos ligas, el Barsa, el Madrid y la otra liga, y aquí es José Tomas y todos los demás.

¿De quien depende que esto pueda mejorar, o ir a peor? Del resto de los toreros y de los empresarios sin lugar a dudas.

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