Golpes e Infortunio. – Cuarta Novillada en La México.

Pase de la Firma de Angelino de Arriaga.

Entre luminoso sol y nubes santacolomeñas transcurre el encierro que culmina el primer tercio de la Temporada Novilleril. Festejo entre altibajos en medio de una nueva escalera ganadera que deja estrellada la ilusión. Ante ello los actuantes, a cómo pueden, lo intentan entre benevolencia del usía y encandilamiento en los tendidos.

Por: Luis Eduardo Maya Lora.

Sube y baja el trapío de la novillada que se lidia en La México. Se mantiene la entrada sin levantar a una altura mayor por falta de gasto publicitario.

La gente llega con ilusión y ésta parece avivarse cuando Jaime Ruiz recibe a pies juntos luciendo en el remate, el novillo de El Nuevo Colmenar empuja fuerte hasta derribar a Curro Campos que pica bien y arriba. Jaime, con su característico sabor y pausa, da la impresión de pasarse por encima el capote para tirar de la gaonera.

Pero el cárdeno, ofensivo y con poder, tras citarle a favor del toril le aprieta haciendo que Jaime trace caleserinas con emoción y singular empaque. El remate girando y resolviendo, con el novillo quedándose corto, arranca aplausos y vislumbra un complicado segundo tercio donde padecen Gilberto Aragón a la brega y “Paquiro” –mucho, demasiado- en banderillas.

El novillo da muestras de ser difícil y reservón, no obstante eso, Ruíz se empeña en dar los medios para pendulear y es prendido en el intento de vitolina. Se teme florezca la “amapola roja de la cornada” todo queda en momentáneo susto y probable puntazo. La gente enfría. En los medios, el manso dobla contrario y busca las tablas. Allá va el tlaxcalteca a intentarlo con el brazo malo, el derecho, precisamente el pitón que lo es menos del novillo que refugiado en tablas parece un tanto mejor.

Sin romper, Jaime Ruiz le hace pasar con un esfuerzo tremendo por quitarse el óxido que atrae no torear. Lo intenta, en algún derechazo lo consigue, hay palmas porque también vienen dos naturales mejores aún se atropelle en el de pecho. Manoletinas cierran la labor, previo a perfilarse en la suerte contraria frente a matadores. Sin liar adecuadamente ni tocar abajo llega estocada entera y es casi prendido por el pecho. Muerte, lenta y espectacular del toro, precede la petición que en otro tiempo habría quedado en saludos desde los medios y se concede.

El irrenunciable sabor de Ruíz es una cualidad, su serenidad ante el equivocado inicio de faena igualmente, pero en La México el listón debe quedarse arriba sin pecar en exceso. Jaime aún cuenta y contará más si le ponen a torear. Por lo demás, queda un respeto tras aguantar el cate en salva sea la parte.

Dice Emile Zola, “De modo que ahora a echar a los demás a la escalera”. Y así ocurre. Del segundo al cuarto, las cornamentas y las hechuras varían de un turno a otro.

Angelino de Arriga corta la oreja de un novillo al que a compás abierto quita por chicuelinas. Horrible de cabeza y chico, permite lucir a Luis Castañeda en banderillas y al propio torero con la derecha. En momentos rotundo, en otros con la impresión de apurar demasiado, de estar pendiente de miles de cosas antes que desengañar largo y por abajo a su enemigo. Como en momentos parece hacer.

Aún así, Joaquín consigue algún derechazo de valía. Por la izquierda tras probar desiste pero luce en el adorno de la trincherilla magnífica o el desdén que en toriles sin malicia toma el astado. Espadazo trasero y tendido pone al usía ante el callejón sin salida de otorgar la oreja. “Como había soltado una en el toro pasado…” Vuelta a oreja guardada en el chaleco y con cierta reticencia del público.

A la salida del tercero el sol brilla. Y aún más cuando Carlos Rodríguez sorprende con las lucidas verónicas, una magnífica por el lado izquierdo. Intercala chabacanamente chicuelinas pero remata bien a una mano. Tumbo peligroso que el piquero resiente. Al hilo de la emoción, Rodríguez instrumenta con planta y en filigrana la fregolina a compás abierto en entregada escena con las asistencias aún sin incorporar al equino. La México se emociona. Pero el potosino abusa del percal al no dejar espacio y endilgar saltilleras que hacen que el novillo agarre aire.

Con la cabeza suelta, corto de cuello y quedándose por bajo, el colmenareño prende a Rodríguez que no obliga ni somete. Dejar hacer lo que los novillos quieren no es directriz. El debutante acusa el arropón y no se sobrepone. A punto del desaguisado con la espada. No obstante, con el feo castaño que cierra plaza hay un momento que encuentra distancia en derechazos a pies juntos pero el novillo, desagradecido, le vuelve a prender por falta de toque. Dura prueba, esperemos la supere.

No vuelve Jaime Ruíz de la atención médica. Eso obliga a Angelino de Arriaga a matar cuarto y quinto. Pienso que es mejor correr turno, evitaríamos cansancio mental.

El novillo cuarto es el premiado. Bajo, degollado, estrecho, de cara agradabilísima y demasiado cómodo de encornadura. Comienza incierto y solo hasta que Luis Castañeda ahora con el capote, que es donde importa, imprime largueza y temple en tan solo cuatro capotazos, ordena su tranco y con él Angelino inicia con doblones que respetan el viaje del novillo y que lo dejan servido tras cambio de mano genuflexo y en tal posición, bien rematado, un tremendo pase de pecho.

Y la expectativa servida, por fin veríamos lo que tanto aguardamos. Parcialmente ocurre. Acompasado y largo traza la mejor tanda de la tarde en donde el novillo crece y el torero también. Nuevos derechazos de gran valía que se interrumpen en el fallido cambio de mano por detrás. Es por la izquierda donde eleva el tono en suave y andante tanda al natural, con el público a favor y rematada emocionadamente. Cuando el viento sopla, el toreo se diluye y eso le pasó a Joaquín.

Es claro que el bajón en la faena es el bajón en el torero. No tendría que ser. Pero cuando el viento para es demasiado tarde Angelino dilata al grado del aviso. Esta vez queda todo en agua de borrajas principalmente por tener la atención fijada en el toreo accesorio que doblega el sentimentalismo pero que no alumbra la rotundidad de la hondura.

Esta vez gana a Joaquín la circunstancia en el novillo anterior al que mata trasero, como en el áspero quinto al que intenta imponer el toreo por bajo. Éste novillo, desrazado y sin el fondo mínimo de bravura, diluye la tarde que ya viste grises ojos y tira la lluvia al triunfo.

Ahora no es olorosa la lavanda ni fragante la salida de la Plaza. Ensayo y error la novillería implica saber que el tiempo de madurar aún no llega que siempre es el camino que se recorre y no su final. Así quedamos de golpe al infortunio pero con la fortuna que en esta Temporada lo mejor puede y debe aún de venir.

Twitter: @CaballoNegroII

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Domingo 14 de Agosto. Cuarta de Temporada de Novilladas 2011. Menos de un cuarto de entrada en tarde con sol al principio con viento y lluvia intermitente a partir de la lidia del tercero. El Reloj Monumental recuperó sus manecillas funcionando con plena normalidad.

6 novillos, 6 de El Nuevo Colmenar (Divisa bugambilia, rojo y amarillo) Disparejos de presencia y chicos, con excepción del primero, cárdeno y ofensivo. Segundo y tercero impresentables. Abecerrado el cuarto. Destacó el cuarto “Cantinero” de excepcional nobleza. Toda la novillada empujó hasta derribar en el primero y el tercero, cambiando de condición en la muleta.

Jaime Ruiz (Palo de rosa y oro) Oreja en el único que mató. Angelino de Arriaga (Turquesa y oro) Oreja, ovación en el tercio tras matar por Ruiz y ovación tras aviso. Carlos Rodríguez (Burdeos y oro) Silencio tras dos avisos y palmas. El tercer espada se presentó en esta Plaza.

Cuadrillas. A pie saludó Adolfo Sánchez y destacó enormemente Luis Castañeda tras bregar al cuarto. Los de a caballo, los seis picaron arriba y destacó Curro Campos en el primero de la tarde que le derribó. Fue tumbado también David Leos Valor tras picar al tercero.

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PARTES MÉDICOS.

Jaime Ruiz.

En el primer novillo de la tarde el diestro Jaime Ruiz sufre una cornada en el escroto que descubre y exterioriza el testículo izquierdo. Ingresa a la enfermería de la plaza para ser operado, haciéndose limpieza quirúrgica amplia, colocando el testículo en su lugar y cerrando el escroto. La cirugía tuvo muy buenos resultados. No amerita internamiento hospitalario. Será atendido como externo.

También se asiste en el primer novillo al picador Francisco Curro Campos quien sufre un tumbo con contusión en el hombro izquierdo. Igualmente, en el tercer novillo ingresó a la enfermería David Leos de una contusión en el brazo y antebrazo izquierdo.

Ambos recibieron tratamiento médico sin ameritar internamiento hospitalario.

Firma

Dr. Rafael Vázquez Bayod.

3 respuestas a “Golpes e Infortunio. – Cuarta Novillada en La México.”

  1. Yo creo que este tipo de cronicas confunden al lector y al espectador señor Maya. No se puede disculpar al novillero de Arriaga porque soplo el viento. La realidad es que el novillero tuvo 3 novillos de triunfo y apenas pudo cortar una oreja (polemica por cierto). Tuvo un actuacion irregular y su toreo, de buenas hechuras en el fondo es un toreo incoloro y sin sabor. Su actuacion fue muy mala pero lo precocupante es la falta de personalidad y sello del muchacho. Es gris.

    Jaime Ruiz tampoco estuvo bien, torea muy despegado y el debutante no esta preparado todavia.

    Se podra cubir con palabras la verdad pero lo cierto Sr. Maya es que ayer se desperdicio un buen encierro del N. Colmenar.

    Felicidades por la pagina, que sigo puntualmente.

    • Ingeniero:

      Amén de agradecer su comentario, no se disculpa a nadie. Al contrario. Veamos:

      “Parcialmente ocurre… Es claro que el bajón en la faena es el bajón en el torero. No tendría que ser… queda todo en agua de borrajas principalmente por tener la atención fijada en el toreo accesorio.”

      Esto es un señalamiento directo al torero. Porque en lo fundamental, se le diluyó todo lo que el agua, la vez anterior, había potenciado. Menos vista al callejón y más al toro. Ojo, es un novillero. Realmente el quinto no era tan de triunfo. O qué le hizo ver su juego para así considerarlo?

      Además señalo lo excesivo de la oreja: “Como había soltado una en el toro pasado…” La soltó por haber bajado el listón no pq lo mereciera. Mal el Juez.

      Interesante sería nos dijera hasta donde Jaime estuvo despegado y hasta donde no. Y, atención también, la oreja está señalada igualmente como excesiva.

      Un “buen encierro del N. Colmenar” parte de la presentación, que fue lamentable. Lo mismo que su juego. Pasaban primero y segundo. El premiado fue el cuarto pero nada más. Nada que ver con el encierro, de ocho, del año pasado al que doy una nota mayor.

      Yo creo que no podemos ser tan blandos y calificar la escalera colmenareña como un “buen encierro”

      Gracias por su aportación y esperemos continuar en este apasionante esfuerzo.

      Saludos!