1ª de la temporada en Guadalajara. Actitud de los toreros… con xajeños de segunda

Por Francisco Baruqui

Qué azulado quedó el cielo después del temporal pasado; limpio, sin una sola nube ni la más mínima brizna de viento. Vamos, tarde ideal para toros solo que…la entrada, unos tres mil para plaza de dieciséis mil, mostraba mucho concreto para ver una corrida de Xajay que trajo escalera. Terciada y, a excepción del cárdeno sexto, el más toro y en tipo, los restantes carentes de trapío aunque acusaran romana, pero anovillados de caras como pobres de cabeza con todo, sí, astifinos de pitones.

La mansedumbre fehaciente se dejó ver.  Casta aguada y falta de raza, aunque algunos manejables como el inválido primero, un sin brío segundo, el potable quinto e indudablemente el que cerró función que tuvo más presencia y, repito e insisto, mejores hechuras.  Se les picó con mesura midiéndoseles el castigo para que llegaran a la muleta con más aire, pero varios frenándose y desparramando la vista al salir del pase, muestra inequívoca en el manso.

Afortunadamente la terna estuvo integrada por tres profesionales del toreo, cada uno con su personal estilo y proyección, pero los tres, que sí, con buena actitud y disposición en sus papeles de matadores.

Alfredo Ríos El Conde se llevó el peor lote dejando constancia de su madurez y condición en el dominio del oficio destacando con el capote en un quite por gaoneras rematadas con revolera y en otro por chicuelinas cerrando con el manguerazo de Villalta que se le aplaudieron, para con las banderillas no traerlas todas consigo en cuarteos dejando en un par solo un palo y desigual en otro, pasando la pena negra con su segundo que no, definitivamente no era para lucir en garapullos sacando más pena que gloria.

Con la muleta planteó bien su trasteo dándole secuencia en su desarrollo cuidando que la res no se le cayera ya que embestía casi con los remos doblados consiguiendo cobrar una estocada en los rubios hasta los gavilanes partiéndole la yema saliendo el burel muerto del embroque recibiendo una oreja entre clara división.

Con el cuarto, un morlaco de rastro que para nada valía, Armando se vio con voluntad y empeño pero sin tela de donde cortar, lo que dio motivo a un sector nutrido del público que le hostiliza casi por sistema, terminando de pinchazo hondo y descabello al segundo golpe, saliendo de la plaza sin montera ni capote de paseo plegado en las manos entre injusta y sonora rechifla.

Cómo se ha afinado Antonio Barrera.  Ha sido la tarde que mejor le he visto como un diestro cuajado, seguro, de pisar firme con el dominio total de la técnica lo que le permite, aunado a su ya por demás probado valor que tantas cornadas y percances le han valido, verse muy puesto con el toro, entendiendo los terrenos y con un sitio envidiable luego de la dura campaña española en la que importantes éxitos consiguió.

De capa lució en ceñidas gaoneras cerrando con revolera, como en su segundo lanceando a la verónica cargando la suerte, fijas las plantas, jugando los brazos y bajando las manos con cadencia cerrando con media belmontina que le valió los aplausos, para con la muleta…

Con la muleta entendiendo las condiciones de cada uno de sus toros, claro y noblón el primero luciendo en toreros doblones con mucho mando, pero falto de fuelle, de transmisión y emotividad, se desenvolvió con soltura pero sin el golpe fuerte de la faena de impacto despenándolo de dos pinchazos y descabello, para con el quinto, cogiéndole velocidad y distancia, poniéndose en el sitio, instrumentarle dos cambiados por la espalda y cuajarle una labor muy lucida en toreo por abajo en ayudados con la diestra y al natural con la zurda, embarcando, aguantando, mandando llevando muy toreado al xajeño que no veía otra cosa que el engaño, acompañándolo muy reunido y metiéndose al aficionado al puño.  Tuvo su obra ritmo y ligazón, aunque creo que alcanzando más reposo y no pasarse de faena terminando con serie de ajustadas manoletinas para, cuando tenía bien ganadas las orejas, cobrar primero un pinchazo hondo y sepultar luego una estupenda estocada haciendo muy bien la suerte y atracándose de toro ganándose una oreja de ley dando la vuelta entre el batir de palmas. Muy buena actuación la de éste torero cabal que goza de aceptación y preferencia en el coso guadalajarense…

Me agradó que se anunciara a Fabián Barba, ése torero de la bella Aguascalientes que lleva años luchando con fe y, fundamental, fiel a su estilo y formas de concebir el toreo.  Valiente a tope y con una determinación que le hace ver que sale a por todas siempre, ha caído de pie ante la afición tapatía.

Con el destipado tercero, uno con cara de novillo muy deslucido poco pudo conseguir que no fuera dejarse ver dispuesto desde el inicio de faena en el centro de rodillas para aguantarlo de largo y propinarle unos muletazos que se le ovacionaron, pero la labor, por la condición del feo ejemplar, se fue diluyendo pinchando como remate, empero…

Saldría el que cerró plaza, el cárdeno con lámina e imponencia, toro con toda la barba, al que recibió con dos largas cambiadas a porta gayola, para de pie ya, pasárselo en lances a pies juntos y quitar por muy ceñidas gaoneras rematadas con revolera que fuerte se le aplaudieron. Con la flámula supo Fabián plantear muy bien la faena estructurándola y dándole desarrollo haciendo el toreo de verdad, embraguetado, reunido, ajustado en series de naturales y ayudados con la diestra que sonoramente se le jalearon.  El público entendió la expresión del torero quien con una determinación de jugársela y derrochando voluntad y empeño, alargó demasiado la labor que hubiese sido de premiación de haber matado bien solo que… Fabián cae en el defecto de perfilarse muy de largo lo que hace que el toro tenga más oportunidad de fijarse en él, — en corto y por derecho marcan los cánones, no lo olvide… –, siendo cogido por el muslo llevándose una voltereta de pronóstico y seguramente la cornada pues le veía en el hoyo de la taleguilla sangre, aunque no con derrame fuerte, pero en vía de mientras se aplicó un torniquete con su mismo corbatín, cobrando estocada tres cuartos tendenciosa y tres golpes de descabello con la espada corta recibiendo un aviso. Grato, muy grato recuerdo deja Barba lo que, ojalá que así sea, le valga para una futura repetición.  Bien que se la ha ganado…

Ficha

Guadalajara, Jal.- Plaza “Nuevo Progreso”. Primera corrida de la temporada. Unas 4 mil 800 personas en tarde agradable. Toros de Xajay, terciados,  de juego desigual en su conjunto. Alfredo Ríos “El Conde”: Oreja y división. Antonio Barrera: Ovación y oreja. Fabián Barba: División y fuerte ovación. Incidencias: Barba fue atendido en la enfemería de la plaza de una cornada limpia, de unos 12 centímetros de extensión en el muslo derecho, cerca de la ingle, que no lesionó vasos importantes. Ahí lo estabilizaron y fue enviado al Hospital San Javier para ser intervenido.

Una respuesta a “1ª de la temporada en Guadalajara. Actitud de los toreros… con xajeños de segunda”

  1. Buena crónica de la corrida, lástima de encierro del que se esperaba más, en mi opinión faena de mérito del Conde a su primer toro, lo supo entender, sobresaliente en el capote, torero maduro con sobradas cualidades al cual desearía verle en La México. Fabián Barba es un torero que siempre se entrega y es agradable verlo torear, pisandole los terrenos al toro, cumplió las expectativas. Barrera no es de mi agrado pero reconozco que es una de las mejores actuaciones que he visto.