Radar Taurino – ¡´Ora, Juan Pablo! En la Hora de la Confirmación de Sánchez en Madrid.

Derechazo, en compás pleno de Juan Pablo Sánchez.

Tras un comienzo de San Isidro particularmente difícil, la gran esperanza mexicana, Juan Pablo Sánchez, hará el paseillo en la capital, más que de España, del toreo mismo. En un cartel prácticamente inmejorable, el hombre que hasta el momento no ha llegado tarde a ninguna cita taurina, tiene hoy la dirección de su destino en propia mano y en vilo el alma y la ilusión de cientos de miles, sino es que millones de aficionados, incluso de quienes lo niegan.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Secreto fue en su momento el paso, el estado exacto, a partir del cual Juan Pablo Sánchez fue evolucionando desde 2005 hasta su confirmación de alternativa en 2011.

De hecho, la pasada Temporada Grande, aquella la publicidad que apuntaba a que Diego Silveti, era “El secreto taurino mejor guardado de México”, era relativamente inexacta puesto que, como se vio después, de Diego, aun sin verle, se sospechaba, se intuía el torero que tenía que ser. No por nada cinco generaciones de aficionados mexicanos han visto toreros Silveti.

El verdadero hermetismo estaba y se centraba en Juan Pablo Sánchez.

La política, verdaderamente terrible, que aconseja al buen “management” taurino traer a sus toreros como novilleros a la Plaza México impidió a Silveti y al propio Juan Pablo torear en las novilladas de la Monumental. Esto, que no es otra cosa que un tauro castigo a honras de sabrá Dios qué, ha hecho aun más lento la identificación de ambos toreros de cara al gran público taurino, el de la Plaza México.

Sin embargo, en los toros aunque algunos piensen lo contrario, el paño bueno no se puede vender en arca cerrada. Afortunadamente, cada que ambos toreros han tenido el reflector sobre de sí, cada que han tenido la responsabilidad sobre sus hombros han podido elevarse a la ocasión, principalmente, por su capacidad taurina.

En el caso de Juan Pablo Sánchez, un producto igualmente joven pero lenta y sólidamente conformado, las virtudes taurinas que los observadores del juego han apuntado de él, indican que aquí y ahora es la carta mexicana más fuerte que se tiene. No porque el joven Silveti no lo sea. Sino que el proceso formativo de Diego Silveti, tiene relativamente mucho menos tiempo que el de Sánchez.

Diego es realmente un producto aun por madurar, que ha respondido pese a la premura y el vértigo de los compromisos que han sobrevenido en su carrera. Pero Juan Pablo ha seguido desde casi su último paso por la adolescencia, una formación taurina casi única y personalizada, donde la madurez y la primavera del toreo ha encontrado, paso por paso, tiempo por tiempo el momento exacto para ir floreciendo.

No olvidemos que en la vida hay cosas que a cierta hora y a cierta brisa son inigualables.

Ese tempo placido es el que la formación técnica de Juan Pablo, precísamente, ha permitido aflorar. Da la sensación que la estructura española de su toreo ha permitido sacar toda su alma mexicana. Es decir, el ir y venir, los andares, la ligereza en movimiento y la firmeza de la quietud del hidrocálido se sostienen a partir de una técnica que ha adquirido bajo la mirada de la Casa Lozano pero que no ha arrancado, más que su ritmo, su compás.

Y en los toros, como en el flamenco, más que un ritmo, hay que tener compás, o sea, una amplitud para abarcar todo lo que suena con todo lo que se mueve y el sentimiento de impregnar el pergamino de estática y cinemática que permite construir las grandes obras taurómacas.

Pero estamos en Madrid. Y todo lo apuntado, como ha de ser, depende necesariamente de la circunstancia. Justo, ahí donde la fuerza mental del torero, que no es otra cosa más que la consecuencia del valor y la fusión de la seguridad absoluta de movimiento –o sea, el sitio- tienen que adaptarse no de momento a momento sino de instante a instante.

“Debe Ajustar el torero su tiempo por el espacio//Ni de prisa ni despacio…”

Este alamedismo, en una tarde como hoy, de lleno en Madrid, de figuras, de toros discutibles para unos cuantos, pone a prueba las mayores virtudes y pone en la mesa, no los defectos, sino la magnitud de la capacidad torera, esa donde creemos que Juan Pablo, de mantener su sitio mental en todo momento, puede vencer.

Decimos esto tras su lapsus mental que ocurrió en la Feria de Aguascalientes donde en la corrida del “Súper Lunes” treinta de abril, (http://wp.me/paTPo3xV) Sánchez demoró en entrar a la corrida, conste que hoy no puede haber ni sobreros, ni consuelo casero, ni la comodidad familar o fantasmas de cornadas que a veces vienen y van.

Hoy Juan Pablo tiene que afrontar su toro de confirmación, carbonero de pinta, como el único que tiene y tomar al cierra plaza, colorado, como un regalo tras cinco largos turnos que implican el riesgo implícito de alternar con Morante de la Puebla y Talavante. Ese es el riesgo y hay que afrontarlo, porque la recompensa puede que sea igual que elevada.

El año pasado, duro en todos sentidos para la familia Domecq, representó la partida de Juan Pedro Domecq Solís, el autoproclamado mejor ganadero de la historia. El creador del toro artista. Para más información, ayer le han develado un azulejo en Madrid.

Recuerdo la encerrona de Paco Camino en el año ´70. Aquel “Bocanegra”, duro como el que más. Recuerdo hace tres años el lote de Morante, el día del terremoto capotero de Las Ventas. Este contraste del antiguo toro de Veragua pone muestra la evolución de una ganadería, en juego y trapío, que aun siendo cuestionada acarrea en su histórico hierro el peso de la responsabilidad.

El toro de Juan Pedro, proclive a la falta de fuerza, ha mostrado en los últimos años raza suficiente para no solo soportar la lidia sino crecer conforme la misma va ocurriendo. Lo vimos en la corrida de 2010 de Aparicio, Morante y Cid. Y con las debidas reservas por delante, de no faltar fuerzas, la corrida puede responder en alto grado.

Así que hasta la enrojecida de la última aurora, la divisa encarnada y blanca puede traernos y servir en bandeja algún triunfo, mismo que se ansía y que además se intuye.

A golpe de espadas, no de otra forma, debemos esperar la respectiva seriedad, “chocantería” decía alguno el domingo de la cátedra madrileña, esa misma que en 2010 quitó a Juan Pablo la legítima Puerta Grande de la novillada nocturna de donde salió más que triunfador. Así son las cosas, quejarse no es una opción.

No queda más que utilizar el mexicanísimo grito de guerra, centenario claro, que nos recuerda aquel “mono” – en palabras de Frascuelo– que inaugurara la senda mexicana en Madrid. De Ponciano Díaz a Juan Pablo Sánchez, la suerte se sigue echando y el destino girando en círculo y espirales, en indeterminado pero determinante fin.

Suerte para todos.

 Twitter: @CaballoNegroII.

2 Comentarios »

  1. Pues nada otra vez por cuarta ocasión en San Isidro 2012, con el batallón azteca; solamente nos quedan 4 cartuchos haber que pasa, hoy confirmó Juan Pablo Sánchez, y en todos nosotros los taurinos «tenochas», había la esperanza que el de «agüitas», pudiera meter una peluda ya de pérdis a la espuerta y no fue así.

    Sólo detalles al natural (4 pases muy buenos), con el castaño que cerró plaza y bronca en el callejón entre Morante y Lozano, apoderado de nuestro paisa por el quite que hizo el de La Puebla, propiciando que el de Juan Pedro Domecq, clavara los pitones en la arena venteña.

    Otra vez será como decía el Piporro en una de sus canciones.

    • Sí Oscar esa es la realidad…

      Broncas demás, ilusiones de menos, lo cierto es que las orejas siguen sin caer. No es por anticiparme pero solo si Diego logra voltear su momento actual, donde lo hemos visto vacilante y técnicamente en confusión, aun podría pasar algo.

      Pero pasan las horas y la cosa se vuelve aun más confusa.

      Ahora no nos olvidemos, en los toros no vale llorar. Al que no arrebata, le arrebatan… Ya lo platicaremos.

      Saludos y como siempre gracias por participar.

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