Plaza México 12ª Corrida de la Temporada 2012-13: El Toreo Puro y Minimalista de Fermín Rivera.

Fermín Rivera. Foto Edmundo Toca.
Fermín Rivera. Foto Edmundo Toca.

Decía Domingo Dominguin que el toreo puro se define de la siguiente manera “Es como cuando llega un señor y le saludas: ¿Cómo está usted? Muy bien, gracias. Vaya usted con Dios”.

Esto es: citar, parar y mandar. Se le echa al toro el capote o la muleta para adelante, y es el cite. Luego usted para al toro. Y luego, usted lo manda, lo lleva y lo despide. Yo sé que en la tauromaquia de Belmonte se dice: parar, templar y mandar, y también sé que Domingo Ortega añadió: parar, templar, cargar y mandar, que es lo que da mayor pureza al toreo.

Ayer esa pureza tan anhelada y cotizada en el toreo moderno brotó de la muleta de un inspirado Fermín Rivera.

Por Luis Cuesta para De SOL y SOMBRA.

Había pasado las ultimas dos temporadas esperando y cuestionándome si Fermín Rivera seria capaz de revertir cuando llegara nuevamente la oportunidad de regresar a la Plaza México, las adversidades de la vida que se le presentan a un torero en su condición.

Ya que me resultaba desesperante e incomprensible no verlo anunciado en las principales ferias y temporadas de un país, que en términos empresariales sufre de astigmatismo.

Me imagino que esos meses en el paro forman y forjan un carácter especial en algunos toreros a los que la espera les debe de servir para meditar ¿El porque si y el porque no?.

Eternos deben de ser los domingos perdidos que deben marcar como rayas de tigre el alma de aquel artista al que se le impide mostrar su arte, en una industria que apuesta mas en estos tiempos por lo comercial y por lo desechable.

A Fermín Rivera en su corta trayectoria se le había atacado constantemente por su frialdad, por su irregularidad y también por no dar concesiones al tendido, recuerdo lo que me dijo alguna vez un conocido empresario taurino “Es que no sonríe al público.”

Precisamente esa seriedad en su toreo y expresión es la formula mágica de algunos toreros de arte que no traicionan su concepto a pesar del fracaso, aunque a veces haya que discutirles algo respecto a su técnica.

El respeto y la responsabilidad me consta son dos manifestaciones de la personalidad de Fermín Rivera y de su arte. Porque el arte de Rivera es una expresión honda de su carácter.

Pero su seriedad no es la seriedad triste o la seriedad melancólica, es la seriedad del profesional, del hombre responsable que sabe que en la plaza como en la vida cuando hay algo que resolver lo resuelve. Es la seriedad de un Clint Eastwood en el papel de shériff, en una calle polvorienta de un pueblo del Oeste enfrentado solo a tres pistoleros.

Por eso para algunos les puede resultar un torero frío y también les puede resultar poco expresivo porque realiza un toreo clásico, con mucha verdad. Ese toreo de arte que mata todo y que en algunas ocasiones es como la corriente del arte minimalista, que pregona el famoso slogan de “Less is more” Ya que es un toreo reducido a lo esencial, despojado de elementos sobrantes.

Ese es el concepto que pregona Fermín Rivera en el ruedo y en la vida, pero aunado a ese concepto tan puro, Fermín también es poseedor de otro don que muy pocos toreros tienen: El del temple.

La tarde de ayer era crucial en su carrera porque el tiempo pasa muy rápido, pero a la vez pasa muy lento para algunos toreros. Es decir, la juventud se va rápido, pero la soledad y el vacío profesional de no poder exteriorizar lo que lleva un torero dentro se consume lentamente con el pasar del tiempo, hasta que un día el alma se rinde.

Pero el destino tenia previsto ponerle en el camino a “Gavioto” de San Mateo, un toro con el que Fermín esculpió una obra de arte con diferentes matices que pasaban de lo espontáneo a lo sublime.

El de San Mateo no estaba sobrado de fuerza y partiendo de ese cimiento Fermín construyo su faena. Que despacio y templado toreo por momentos, el publico roto coreaba con oles largos, de la clase de oles profundos que en esta temporada solo se habían escuchado en aquellos naturales eternos de Morante.

Eternos también de tan largos fueron los naturales de Rivera, que sirvieron de antesala al epitafio de la faena que se produjo con una serie de Manoletinas muy sentidas, secas y recias, exponiendo el cuerpo y dejándose ir.

La certera estocada en corto por el lado derecho y por delante fue con el corazón en forma de muleta. El juez de plaza, ante la petición popular tuvo que conceder las dos orejas consagratorias, que ponen a Fermín en los cuernos de la luna.

Para todo torero, pero para Rivera principalmente, el toreo es cuestión de cabeza, ante todo. Y de abstracción. En el momento en el que el torero sale a la plaza, no hay otra cosa en el mundo que el toro.

Con su segundo mostró mucha voluntad por agradar, pero “Limonero” era un pozo sin fondo de sosería y malas ideas.

La otra cara del festejo (y de la moneda)…

Al “Capea” hay que agradecerle así como reconocerle la voluntad y las ganas que tiene de querer ser figura del toreo, siendo ademas hijo de una figura del toreo, con todas las adversidades (y beneficios) que esto conlleva.

Sin embargo las buenas intenciones no bastan en esta profesión desgraciadamente y cuando el toreo que se realiza no tiene sello, las ondas de transmisión y recepción son muy pocas o nulas.

Sin confiarse del todo ante su primero, producto también del viento que le molesto durante todo el festejo, corto una oreja muy benévola que el juez le concedió por una estocada trasera.

A su segundo lo masacraron en varas y “El Capea” se dedico a pegar muletazos que parecían el concierto de un mimo, es decir invisibles.

De Christian Ortega hay muy poco que decir, salvo que tuvo una tarde para el olvido.

FICHA:

Temporada Grande 2012-2013. Duodécima corrida. Monumental Plaza México. Regular entrada bajo una leve lluvia fría y un molesto viento. Toros de San Mateo, bien presentados pero que en términos generales dieron un juego irregular. Christian Ortega: Silencio y pitos tras un aviso. Pedro Gutiérrez Lorenzo “El Capea”: Una oreja y silencio. Fermín Rivera: Dos orejas y ovación. Al final salió en en hombros.

La empresa de la Monumental Plaza México anuncio que el domingo 13 de enero, actuarán el rejoneador Leonardo Hernández y, a píe, Arturo Macías y Joselito Adame, con dos toros de Fernando de la Mora y cuatro de Lebrija.

Twitter: @LuisCuesta_

2 respuestas a “Plaza México 12ª Corrida de la Temporada 2012-13: El Toreo Puro y Minimalista de Fermín Rivera.”

  1. Maravillosa la actuación de Rivera. Lo que si hay que dejar claro es que el toro fue inválido, soso,manso y gracias a que fue pastueño se le pudo hacer una faena así, la verdad que sin emoción a mi no me trasmitió la faena por muy buena que haya sido. No se porque dicen que el toro tuvo calida. Fue descastado y manso.
    Para variar todo el encierro fue infame

  2. Bien lo dijo Heriberto Murrieta ayer durante la transmisión de TV: “Fermín no se va por la joyería de fantasía, sino que busca el oro de Ley”. Toreros como Fermín Rivera son los que pueden regresar a la verdadera afición a los tendidos, aunque no llame la atención de la villameloniza.