23ª SAN ISIDRO: Por Encima de la Bueyada.

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Por Carlos Ilián.

La pregunta del millón: ¿quién, con influencias, recomendó o impuso la corrida de Samuel Flores en San Isidro?.

Tan solo un poder en la sombra habría conseguido este puesto en los carteles para una ganadería que como todos saben está para el matadero.

Dicen las malas (o bien informadas) lenguas que ese sitio era para los toros de Dolores Aguirre y que hubo una maniobra para colar los samueles.

En todo caso lo de ayer ha sido una bueyada con mayúscula.

Ante este género confirmó Pérez Mota que se llevó el lote menos indecente. A su primero aprovechó la querencia para robar algunos naturales y en el otro estuvo a punto de cortar una oreja por una faena por el pitón derecho, en la que enganchó la embestida con mucha solvencia para cuajar algunos muletazos más que estimables.

Los tres descabellos que necesitó para tumbar al de Samuel dejaron todo en una ovación.

Rubén Pinar se la jugó con el tercero sorteando los derrotes del toro y su gazapeo en una faena de enorme mérito, muy por encima del toro.

En el sexto persiguió a un buey en estampida hasta que se aburrió en esa penosa labor. Ayer vimos a un Pinar reconvertido, muy firme y al que ni una cogida espeluznante intimidó. En nada se parece a aquel muchacho ventajista de antes. Que se mantenga en el toreo frentista y macizo.

Antón Cortés hizo lo que buenamente pudo ante un mulo que soltaba hachazos y luego se tragó otro regalito que embestía con sus defensas de ciervo macho por encima del estaquillador de la muleta. Luego habrá soñado con pitones por todas partes.

23ª SAN ISIDRO

Toros:

Toros de SAMUEL FLORES y un sobrero de HERNANDO (3), con muchos pitones y una escandalosa falta de casta.

Toreros:

ANTÓN CORTÉS:
de azul y oro (5). Pinchazo y estocada caída (silencio). Metisaca y estocada (silencio).
PÉREZ MOTA:
de azul noche y oro (6). Metisaca y estocada delantera (silencio). Estocada y tres descabellos. Un aviso (saludos).
RUBÉN PINAR:
de blanco y oro (6). Estocada. un aviso (saludos). Estocada corta y caída (silencio).

El cartel de este sábado:

Toros de Cuadri para Javier Castaño, Fernando Robleño y el colombiano Luis Bolívar.

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¡Y sigue la mata dando!

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Por Oscar López Gamboa.

El cabalístico número trece hasta el momento ha sido benigno con dos de nuestros toreros ¡Aztecas!, que han toreado en Las Ventas en la actual feria de San Isidro 2013, ya que tanto Diego Silveti como Arturo Saldivar, cortaron cada uno una merecidísima oreja, en sus respectivas comparecencias en el coso madrileño pues, el último diestro mexicano en hacerlo fue El Zotoluco, hace precisamente ¡13! Años.

Estos triunfos obtenidos por Silveti y Saldivar, nada que ver con la desafortunada actuación del año pasado en que, ocho de nuestros toreros entre ellos el propio Zotoluco, Saldivar y Silveti, fracasaron estrepitosamente en el escenario venteño siendo los mejor librados de ellos, el maestro Eulalio López y Arturo Saldivar.

Con estos triunfos obtenidos hasta el momento de redactar este comentario, habla del magnífico momento por el que atraviesan nuestros jóvenes coletas faltando aún por presentarse en aquel coso, Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores, esperando con harta confianza y optimismo, qué tanto Juan Pablo y Sergio, hagan lo propio y también se lleven en sus espuertas, cuando menos una “peluda” cada uno, para que amarren bien las intervenciones de nuestros “aguerridos toreadores”, en su paso por Las Ventas.

Los toreros de las ¡Tres Eses! , como ahora los distinguen en los carteles en que actúan juntos en algunas plazas de México, Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldivar y Diego Silveti, en lo personal estos tres bizarros diestros, me recuerdan mucho a Jorge Gutiérrez, David Silveti y Miguel Espinoza Armillita, cuándo estos últimos empezaban sus triunfales carreras y de las páginas gloriosas que cada uno de ellos fueron escribiendo en los distintos cosos del mundo taurino, por donde pasaron dejando una profunda huella en los aficionados que tuvimos la suerte y deleite de apreciar en todo su esplendor sus magisterios taurinos.

Pero volviendo al torero jalisciense Arturo Saldivar, sigue respondiendo positivamente a las expectativas que tanto su administración, empresas y aficionados españoles y mexicanos, han fincado en él ya desde su campaña de novillero la cual fue muy exitosa, y ahora de novel matador de toros; sigue en la misma tesitura es decir, sumando experiencias dolorosas así como triunfales mismas que han servido para enriquecer su acervo profesional y templar la reciedumbre de su carácter ante las circunstancias propias de su desarrollo taurino.

Y este martes pasado en lo que fue la celebración del décimo noveno festejo de la “Isidrada”, lidió un toro de la ganadería de El Ventorrillo, primero de su lote con 522 kilos, de pinta negro salpicado o burraco que llevó por nombre “Afrentoso”, al cual durante el primer tercio de la lidia, poco pudo hacerle y sólo lo toreó por la cara sin poder fijarlo para lancear a la verónica; fue entonces hasta el tercio final, que inició la faena de muleta citando al toro de largo en los medios y de rodillas, para que este acudiera al engaño con fuerza y alegría y le instrumentó una serie de ayudados en redondo, que prendieron al ánimo de los aficionados y los oles empezaron a brotar en cada muletazo hasta el remate de aquella primera serie.

Luego le sucedieron otras series de ayudados pero ya de pie, de gran ejecución llevando muy templado al toro en cada uno de aquellos muletazos, rematados soberbiamente con pases de pecho, luego vendrían unos naturales con cambio de muleta por la espalda, con el toro prendido de la muleta y la faena iba en crescendo, y los aficionados madrileños y algunos mexicanos, entregados al torero; hasta que el toro empezó a embestir menos quedándose a la mitad de cada muletazo, fue entonces qué, nuestro “Paisa”, decidió cambiar el ayudado por la espada de matar, señalando un estocada entera y en buen sitio, que fue suficiente para que el toro buscara su “mortaja de arena” y la petición del premio no se hizo esperar por parte de los aficionados, y los tendidos sé nevaron de pañuelos solicitando el premio de un apéndice para el torero, que dignamente y con gran orgullo, había logrado.

Reza un refrán ¡Nadie es Profeta en su Tierra!, y es precisamente lo que sucede con Saldivar pues, a pesar de sus innumerables triunfos obtenidos en la plaza de toros México, mismos que han sido contundentes y contra los deseos de la empresa de dicho coso; ésta, siempre ha obstaculizado a que Arturo Saldivar, repita en sus carteles como triunfador ya que no comulga ni con la administración del torero ni con él.

Es lamentable que otras empresas de nuestro país y de allá cruzando el Atlántico, reconozcan más la valía de este joven matador abriéndole las puertas de sus plazas; mientras qué caprichosamente las de la plaza México, le son cerradas a “Piedra y Lodo”.

Es todo por hoy y hasta la próxima, sí el Divino Creador lo permite.

*Ex juez de Plaza Calafia y comentarista de Grupo Radiorama.

opiniontaurina@gmail.com

22ª San Isidro: Emocionantísima tarde de toros.

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Por Antonio Lorca.

Una tarde no apta para cardiacos; inolvidable y emocionantísima. Hubo toros, factor primero, de preciosas hechuras, serios, con cuajo, descarados de pitones astifinos; toros musculados, de mirada desafiante, encastados y dificultosos en todos los tercios. No sobrados de fuerza, hicieron una desigual pelea en varas, a excepción del corrido en sexto lugar, que acudió tres veces al caballo del excelente picador Tito Sandoval, que se ganó una de las grandes ovaciones.

Hubo toreros de una pieza. Antonio Ferrera estuvo hecho un tío, torerísimo toda la tarde, y se subió a la cumbre por su valentía espectacularidad, imaginación y capacidad lidiadora. Una de las corridas más completas de este torero en Madrid, que lo reconoció como gran figura del toreo. Javier Castaño hizo una faena extraordinaria a su segundo, cimentada en la mano izquierda, y un ramillete de naturales fueron sencillamente grandiosos. Y Alberto Aguilar tuvo peor suerte con su lote, pero estuvo a la altura que de él se esperaba, valiente, entregado y decidido.

Y hubo más: dos toreros de plata, David Adalid y Fernando Sánchez protagonizaron dos tercios de banderillas inconmensurables. Desde la más clásica ortodoxia, colocaron seis pares que merecen figurar en un cartel de toros.

En conclusión, que el festejo duró dos horas y media y nadie se aburrió. Que solo se cortó una oreja y quedó la sensación de que se había vivido una corrida histórica. Es que cuando hay toros y hay toreros…

Antonio Ferrera llegó a Las Ventas en la plenitud de un triunfador. De otra manera no se puede entender su encomiable disposición, su perfecta colocación, su inteligencia en la cara de los toros, su variedad y, por encima de todo, su saber estar. Ferrera alcanzó la cumbre, su cumbre, la que pueden y deben alcanzar los héroes.

Su primero era un tío, de enorme presencia, al que le puso un par de banderillas por los adentros que levantó al público de sus asientos. Pegajoso, soso y sin codicia en la muleta, Ferrera dictó una lección de pundonor y lo obligó a embestir, siempre con la muleta retrasada, eso sí, pero metido entre los pitones, sin perderle la cara y aguantando parones de miedo. Ferrera fue largamente ovacionado porque dignificó la torería.

Y la culminación le llegó en el cuarto. Lo recibió con apasionadas verónicas. Dirigió a la perfección la lidia en el tercio de varas, dejando al toro colocado en el lugar adecuado y haciendo oportunas observaciones al piquero. Después, se sirvió del capote para banderillear. Tras colocar al toro en suerte, dejó la tela, de pie, en el centro el ruedo, y el torero se mostró parsimonioso, variado e imaginativo en tres pares de categoría, entre lo que sobresalió uno al quiebro por los adentros, que cerró con un desplante rodilla en tierra. Como casi todos, el animal no colaboró en el tercio de muleta, el torero se mostró dominador y lo mató de una estocada ejecutada a ley. Una tarde gloriosa la de Antonio Ferrera.

Javier Castaño sufrió una herida en el primer dedo de la mano derecha cuando muleteaba al bronco y deslucido segundo; pasó a la enfermería, de donde salió para matar a su segundo, lidiado en sexto lugar. Otro toro de museo. Guapo de verdad.

El gran picador Tito Sandoval explicó en una lección interesantísima cómo se debe picar un toro, cómo llamar su atención, cómo hay que mover el caballo, cómo darle el pecho, clavar la puya en el sitio justo y medir el castigo.

Hasta tres veces acudió de largo Marinero, aunque no hizo una pelea propia de su acometividad. En la muleta, noble y soso, permitió que un arrebatador Castaño dibujara un manojo de naturales largos, hondos, emotivos, hermosos y perfectamente abrochados con el de pecho. La faena fue ganando en intensidad al tiempo que el torero se cruzaba entre los pitones y trazaba los muletazos que parecían imposibles. Mató mal y la vuelta al ruedo fue apoteósica.

Dicho queda que no tuvo opciones Alberto Aguilar, que volvió para sustituir al lesionado Fandiño. Lo intentó en todos los tercios, y hasta tres templados naturales le robó a su primero, sin clase ni recorrido. Y el segundo, tan reservón como los demás, le perdonó la cornada.

Y que no se olvide la gesta de David Adalid y Fernando Sánchez. Quede claro que es difícil banderillear mejor. El segundo de la tarde se paró en los medios y hasta allí llegó Adalid, cuadró en la cara y dejó un par en todo lo alto; y va Fernando, se acerca al toro andando con chulería, las manos bajas, y dejó un par de época. Y un tercero de su compañero, con un desplante final, a dos metros del toro, que compuso una imagen desbordante de torería.

En el otro, nueva exhibición de esta pareja: Otra vez, dejándose ver Adalid, ganándole la cara al toro con lentitud, cuadrando en la cara, levantando los brazos y clavando en la cruz; otra vez los andares despaciosos y toreros de Fernando Sánchez, la plaza arrebatada por la emoción, y un instante final que sonó a ráfaga histórica.

Por cierto, se preguntaban en el tendido, ¿si lo hemos pasado tan bien con toros de verdad, bien presentados, encastados y dificultosos, por qué nos engañan todas las tardes con los juampedros? Ay, amigo…

Martín/Ferrera, Castaño, Aguilar

Toros de Adolfo Martín, de excelente presentación; especialmente los corridos en primero y sexto lugares, aplaudidos de salida; cumplidores en los caballos; el sexto acudió tres veces de largo, aunque no hizo una gran pelea. Encastados, sosos y con dificultades en el tercio final.

Antonio Ferrera: estocada (gran ovación); estocada y un descabello (oreja).

Javier Castaño: casi entera trasera y atravesada (silencio); dos pinchazos _aviso_ y un descabello (vuelta).

Alberto Aguilar: estocada (ovación); tres pinchazos, media _aviso_ y un descabello (silencio).

Plaza de Las Ventas. 30 de mayo. Vigésimo segunda corrida de feria. Casi lleno.

www.elpais.com

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La enjundia de Saldivar por El Bardo de la Taurina.

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Ahora que la divisa del americanismo luce en todo lo alto del morrillo de ese auténtico espectáculo que lo es el mentado ‘panbol’ donde los aguiluchos amarillos paradójicamente son guiados por un ‘piojo’ pelirrojillo y quién ya los hizo los campeones de las alfombras verdes.

Viene bien un recuerdo pleno de admiración y respeto para quien en su momento echó a volar a esas águilas y al alimón le dio un lugar preferencial al Futbol de pantalones largos a nivel FIFA y que lo fue ese novillero tapatío que en vida llevó el nombre de Don Guillermo Cañedo de la Bárcena, aquél que platicaba alternó con su paisano Manuel Capetillo Villaseñor, del que decía fue tan arrojado y tan enjundioso, que con un solo quite de cuatro Gaoneras y una Revolera de remate atornilladas con espolones, fueron la resortera pa’ que el torero – cantor se fuera pa’ arriba.

Esto viene como referencia a lo que apenas un chaval que algunos dicen es jalisciense y otros lo dan como aguascalentense y que se llama Arturo Saldívar, allá en Madrid sacara lo que todos los toreros deben sudar en las Ventas y que lo es, el valor, la enjundia, la entrega y la convicción de no pasar desapercibido ‘a como de lugar’ y aún más, sellar, que fue lo que logró ese torero que declarara ‘que su ambición se debe a que no esta pa’ permitir que nadie se le vaya por delante’.

No será en esta columna donde ahora el chalao de la pluma adopte poses melcocheras a favor de un torero que lo que tiene de torero es precisamente el ser torero en lo medular, en lo que el hombre, que viste de luces, debe de tener mínimamente y que son tres virtudes que deben arder dentro del cuerpo o que cuando menos deberían de estar como piloto de boiler, es decir, encendidas todas las tardes y que son; Cojones, corazón y mentalidad.

Factores sin cuyo alineamiento en esto del toreo no se puede ir más lejos que a la nada y por eso lo que hizo Arturo Saldívar en la Plaza de la Calle de Alcalá tiene mérito porque piso sin titubeos (y que conste, que no estoy hablando ni de clase, ni menos de arte) ¿y por que lo logro? pues por lo ya asentado, que es el que tiene con que hacerlo.

Más no nos volvamos locos en riachuelos de orgasmos por la tarde madrileña, lo cual de ninguna manera es restarle un ápice a este torero de la línea de los enjundiosos, que es de donde se desprenden luego todas las demás vertientes, como son las de los coletudos artistas, los clásicos, los del duende, los técnicos, los tremendistas, los cerebrales, los espectaculares, los preciosistas y hasta los ‘cachondeadores’.

Mas todos esos tienen un común denominador que lo es, repito, la enjundia, flama que le alumbro esta tarde el camino a un torero que tiene en mente llegar a ser alguien, ese es el mérito de este joven al que además la naturaleza lo ha dotado de una percha varonil, un rostro agradable, una sonrisa trasparente y por sobre todo ello posee el don de la ubicación, la serenidad en el hablar y hasta la sobriedad, no le busquemos más.

Ni menos saquemos de contexto al ejecutor y lo ejecutado la tarde del martes 28 de mayo en la plaza más importante del mundo.

Punto engarzado a todo lo citado es el carácter que tiene este toreador no de ahora, sino desde ‘endenantes’ pues es sabido por cosas que no sabemos, que tuvo serias discrepancias en alguna ocasión con la empresa de la plaza capitalina y eso sí, es cosa de llamar la atención y subrayar el espíritu de un chaval, pues no ser sumiso con el clan que manipula la Plaza México equivale a escupir al cielo.

Sin embargo hoy estamos viendo los resultados de esa forma de ser, de quien es íntegro con él mismo y que es lo que lo llevó a Madrid, en una parada más de ese tren al que los toreros aspiran a jalar en sus niveles y posibilidades, las que en el caso de Arturo Saldivar son valederas por que tiene en su estilo con qué y ojala la actuación o más bien la actitud que demostró esa tarde pueda servir de ejemplo y aún de rectificación para muchos que andan enfundándose en vestidos de seda y metal sin saber que el overol por mas lujoso que sea se hizo para los jornaleros, vividores y holgazanes y los ternos de luces para los que tienen con que honrarlos.

¡En Hora Buena, torero cuña!

¡CÓMO SALÍAN ANTES LOS TOREROS EN MADRID!

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Por ZABALA de la SERNA
zabaladelaserna.com

Comí la pasada semana en la clásica “Casa Sierra”. Una vieja foto de la pared del pasillo de la cocina me llamó poderosamente la atención. Databa de una tarde veraniega de los años 80 en Madrid: Emilio Oliva en el platillo le cambiaba por la espalda el viaje al toro. ¡Ostras, Pedrín! Todos con las manos en la cabeza de pura admiración. Oliva convirtió el instante en publicidad.

Tres décadas después vemos los péndulos con las manos en los bolsillos.

A Castella y a Perera incluso se los reprochamos. Tomando el pase como referencia, me extiendo: nuestra capacidad admirativa y apasionada ha bajado a niveles increibles. Nada tiene importancia.

El más reciente suceso que se ha enterrado ha sido la épica de Miguel Ángel Delgado en el ojo de un huracán. Vendaval climatológico y vendaval de oleadas de un manso que se dejaron sin picar. Ese chico flaco en los medios con la izquierda. La muleta odeando como un trapillo. Y la quietud por bandera una, dos, tres tandas sin renuncia. Tantas veces que se dice “¡cómo salían antes los toreros en Madrid!”. O trasladada la exclamación a interrogación: “¿Comó salían antes los toreros en Madrid?”

Como Arturo Saldívar y Miguel Ángel Delgado. Frente al prudente pasotismo de la mayoría, a quien firma le asombraron. Y los quisieron ningunear. Otros mil años de Tejela y compañía os merecéis.

Feria de San Juan del Rio 2013 – Corridas de Toros.

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Por El Guerra para de SOL y SOMBRA.

La feria de San Juan del Rio en su parte taurina sigue resistiendo el paso del tiempo, a pesar de las dificultades económicas que ha representado a sus organizadores en los últimos años este serial.

El Pollo Torreslanda tiro la toalla este año y en esta ocasión será la Empresa Santa Julia la encargada de organizar los festejos.

Serán dos corridas las que compondrán la feria, en lugar de los tres festejos que se venían celebrando en años anteriores.

Los carteles quedaron de la siguiente manera:

23 de junio. Toros de De Santiago para el mano a mano entre Eulalio López Zotoluco y el queretano Octavio García El Payo.

Corrida Mixta 30 de junio. Toros de Magdalena González para el rejoneador Rodrigo Santos y los matadores Uriel Moreno El Zapata y el potosino Fermín Rivera.

Los festejos comenzarán en punto de las 4 de la tarde.

Twitter @Twittaurino

Cartel de Toros: Feria de Hogueras 2013 de Alicante.

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De SOL y SOMBRA.

El décimo aniversario de alternativa del matador José María Manzanares es el eje central de la Feria de Hogueras 2013 de Alicante, cuyas combinaciones han sido ya presentadas en el Museo de Arte Contemporáneo de esta capital

El torero alicantino conmemorará la efeméride el 22 de junio en un cartel mixto cien por cien mediterráneo, con la presencia de su hermano, el rejoneador Manuel Manzanares, y el valenciano Enrique Ponce, que fue, además, su padrino de alternativa en 2003, según un comunicado de la empresa Servicios Taurino Integrales.

La feria tendrá lugar del 21 al 29 de junio y se compone de tres corridas de toros, un festejo de rejones y una novillada con picadores, en la que se darán citan importantes figuras del toreo actual como Enrique Ponce, Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante o Daniel Luque.

También destaca el regreso del rejoneador benidormí Andy Cartagena a la feria de su tierra tras dos años de ausencia.

Además, fuera de abono, la programación taurina en la ciudad se completan con dos clases prácticas con los alumnos más aventajados de las escuelas taurinas de Alicante, Murcia y Madrid, los días 19 y 20 de junio, además de un concurso de recortadores con toros en puntas, el 22 en horario nocturno.

Estas son las combinaciones de “las Hogueras” 2013:

Viernes, 21.- Novillos de Fuente Ymbro para Román Collado, Borja Álvarez y Lama de Góngora.

Sábado, 22.- Dos toros para rejones de San Mateo y San Pelayo, y cuatro en lidia ordinaria de Victoriano del Río para el rejoneador Manuel Manzanares, Enrique Ponce y José María Manzanares.

Domingo, 23.- Toros de Alcurrucén para Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque.

Lunes, 24.- Toros de Zalduendo para Juan José Padilla, David Fandila “El Fandi” y Alejandro Talavante.

Sábado, 29.- Rejones. Toros de Fermín Bohórquez para Andy Cartagena, Diego Ventura y Miguel Moura.

Twitter @twittaurino

La de Ventorrillo. ¿Y ahora quién manda a esta ganadería de tifanes a tomar viento? Y el triunfo de Saldivar en Madrid…

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Por José Ramón Márquez.

Hoy los toros fueron como la vida. El emprendedor, constructor y empresario don Fidel San Román volvió a traer a Las Ventas sus reses, sus juampedros de El Ventorrillo, herrados en su pellejo con la efe de ful.

Toros de Fidel San Román, toros ladrilleros que pertenecen a la razón social Edificaciones Tifán S.L., con divisa verde y blanca, que vienen a reverdecer los éxitos clamorosos de sus congéneres en el mismo coso, por ejemplo del inolvidable toro Cervato, número 26, toro de una mísera vara al que el jurado de los premios taurinos de Telemadrid consideró como merecedor al premio al mejor toro de San Isidro 2011, premio que como es sabido consiste en una escultura hiperrealista de un bocadillo envuelto en papel Albal, como quien dice el Paquiro de la ganadería.

Eterno retorno de la misma presentación sin trapío, porque el trapío es tener el tipo característico de los de su casta y estos no lo tenían, de la montaña rusa de los pesos que van de las 45 arrobas del más chico a las 54 del más grande y de la escalera de edades del encierro que incluye toros con guarismo 9, 8 y 7, o sea que los hermanos del pobre y premiado Cervato, que ya lleva dos años criando malvas sin que nadie le recuerde, los herrados con el número 7 que retozaron felices junto a Cervato por los feraces campos de Los Yébenes, han retornado hoy a las manos del Creador que, imagino, tendrá en el Limbo un cercado donde irá echando todos estos torillos que pasan por la vida sin ton ni son.

Y no basta con que los toros de las Edificaciones Tifán S.L tengan esos tiparracos, ese descaste, esa obesidad mórbida que exhibió el petate del número 58, Bromista; no es suficiente con que los bueyes de Tifán exhiban su boyanconería en la Plaza año tras año, porque está escrito que han de retornar, que no hay huevos en la Comunidad de Madrid, en el Centro de Asuntos Taurinos, en la Plaza de Las Ventas a decirle a don Fidel San Román que este año no vienen sus bueyes, que los cape y los venda para tirar de los simpecado del Rocío.

Tifán, cuyo objeto social es la construcción y promoción de toda clase de urbanizaciones y bienes inmuebles, la explotación de bienes rústicos y urbanos y la explotación directa e indirecta de toda clase de negocios de hostelería seguirá retornando con sus corridas a Las Ventas mientras a don Fidel San Román le dé la gana.

Menos mal que presidiendo y manteniendo férreamente el Orden en la Plaza, hoy retornó al palco Manolo for President, hombre obsesionado por los grandes temas que siempre han preocupado a los poderosos: la equidad, la justicia, el deber.

Manolo, que contó minuciosamente el otro día los pañuelos que solicitaban la oreja para Manzanares III, los que la pedían para Talavante y los que demandaban galardón auricular para Castella antes de extraer del recoveco el níveo pañuelo y de dejarlo caer sobre el tapiz rojo magnánima y equitativamente, se distingue de don Julio Martínez en que, por la rectitud de sus actuaciones, no recibe la acre censura del Doctor Zaius, que cual corneja de ala negra se inviste ahora como garante de la ética y de la dignidad en la Plaza y en el toreo desde su nido con toldilla situado encima de la Puerta de Arrastre.

Para finiquitar a los tifanes se vinieron hoy a Las Ventas Sergio Aguilar, de Madrid, Miguel Ángel Delgado, de Sevilla, y Arturo Saldívar, de Teocaltiche, Jalisco México.

Pobrecillos los tres, que se creían que venían a una corrida de toros y se vieron metidos en un spot de La Vaca que Ríe.

Puede decirse que hoy es el día que se ha visto mejor disposición a torear de todo lo que llevamos de Feria.

Cuando se dice torear se significa especialmente que se emplea ese verbo como contrapunto a la acción de dar pases, que es lo que ha llenado la práctica totalidad de las tardes que llevamos.

Miguel Ángel Delgado presentó, sin que la mitad de la Plaza se enterase, unas buenas maneras en sus dos toros sustanciadas en quedarse en el sitio y tirar del toro.

La cosa no salió redonda, pues las condiciones de sus dos oponentes, más próximas al yugo y la carreta que a la embestida, no permitieron el lucimiento completo del torero, pero las trazas de Delgado, la manera de estar, la forma de citar y de ponerse ante los bueyes dejaron ganas de volver a verle más pronto que tarde y esta vez con ganado de lidia, lo cual quiere decir que sea bravo o manso, áspero o suave, pastueño o violento, pero que embista.

Arturo Saldívar vino a Las Ventas a no pasar inadvertido. Comenzó de rodillas y en los medios su faena al tercero, Afrentoso, número 10, y luego se cerró un poco hacia el tercio para que el viento no le molestase tanto.

El tal afrentoso fue el menos bueyuno de los seis tifanes, aunque tenía una absurda embestida como de cabrita retozona con cabeceos y todo.

Saldívar planteó una faena de altibajos en la que se alternaron momentos de verdad, con el torero clavado y presentando la muleta sin inmutarse, junto con otros más pueblerinos y festivaleros. En conjunto prima la verdad con la que estuvo en los momentos buenos y una efectiva estocada, de buena ejecución que cayó ligeramente desprendida y que, hasta el momento podríamos decir que es la estocada de la Feria, más que nada porque creo que no hay otra que se haya ejecutado tan bien como la de Saldívar hoy.

Su segundo toro fue el gordinflón aquel de las 45 arrobas, próximo a cumplir los seis años, que demandaba a voces un yugo y un arado. Con él lo intentó y se puso ligeramente cargante, por no saber cortar a tiempo, pero eso nos pasa a veces a todos. En conjunto, la de hoy ha sido mejor actuación de Saldívar en Las Ventas.

Al final se ha quedado hablar de Sergio Aguilar, que fue el más damnificado por la ventorrillada. Sorteó dos toros sin casta, sin ánimo de embestir, sin presencia, sin nada de lo que debe tener un toro de lidia contra los que estrelló las ideas que pudiese traer a la Plaza.

Es imposible juzgar al torero, al que se esperaba con atención, a la vista de lo que tuvo enfrente.

Le pegaron una ovación de lujo a Juan Navazo por un par que terminó con el peón tirándose de cabeza al callejón. Parece ser que aquello de salir andando de los pares comienza a ser relegado también al baúl de las cosas del abuelo Cebolleta y que ahora las gentes están más por la cosa gimnástica. Óscar Bernal aguantó una fuerte entrada del sexto, que se venía suelto y galopando desde las tablas, estando el piquero atravesado junto a la primera raya; agarró un buen puyazo y aguantó la oleada de mansedumbre del bicho sujetándole con brío.

Sería óptimo que el señor San Román recordase aquello de que el mejor amigo del ganadero es el matadero y que, a la vista de lo que ha mandado a Madrid, y a la vista de que seguiremos chupándonos corridas suyas a porrillo, hiciese el favor de revisar sus libros genealógicos, sus reatas, sus líneas e hiciese en ellas una drástica, severa, poda, a ver si así..