Brava y Cardenísima – Triunfa De Haro, el Referente Tlaxcalteca en Novillada.

“Referente” de De Haro embiste al farol de Karla de los Ángeles. Preludio de su bravo torrente.

Encadenado y progresivo el juego de los novillos brinda una tarde donde la emoción prevalece y donde el propio encierro impone la atención, la tensión y extensión de un concepto de bravura, infravalorado en los últimos años como el tlaxcalteca, a la espera de una mejor consideración del taurinismo. En tal condición, la terna opone muy poco, abrumada por la exigencia se queda en la raya, tal como la Autoridad, que tras el festejo queda en el más preclaro de los ridículos.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Se queda Antonio De Haro González tan solo por fuera de la barrera. Y hace bien.

Saluda a la Afición al finalizar la salida, como debe de ser, de los toreros que reglamentariamente parten el ruedo para finalizar el primer cuarto de la Temporada. El gesto del ganadero nos recuerda que cuando se saluda una ovación se puede hacer, gradualmente, desde un costado del burladero y, así, aumentar el grado en el terreno que la ovación reviste hasta llegar a los mismos medios de la Plaza.

A la novillada le embisten con claridad tres novillos: primero, segundo y tercero. El feo cuarto, afectado de la pata izquierda, tiene un buen remate, mientras que los dos restantes tienen interés aun el manso quinto y el sexto, que saca sentido por el lado derecho.

Diremos las razones, daremos los motivos.

Nos dice, ni más ni menos, Don Luis de Góngora y Argote, Córdoba letrada en oro, respecto del toro: “… mentido robador de Europa//(media luna, las armas de tu frente)//y el sol, todos los rayos de su pelo//luciente honor del cielo//pacen estrellas en campos de zafiro.” Nos tomamos la licencia de hacer las veces –Dios nos perdone- de Dámaso Alonso en “Las Soledades”, para “descomponer” el hipérbaton del verso final sin agregar, decía Rafael Alberti, una sola palabra dejando que la media verónica de Don Luis, nunca mejor aplicado, deje su estela magnífica

Así tenemos, descrita por el poeta cordobés, la belleza del toro bravo en letra reflejada.

A la vista, los cinco cárdenos y el berrendo penúltimo, resultan experiencia hermosa. Cuando esto se junta con el juego de algunos de ellos y la emoción de todos, la cosa es redonda.

Sin embargo, la Afición ayer, tan distraída, tan dispuesta al jolgorio, muchas veces pierde de vista diversos detalles con tal de seguir en el dicharacheo y atender menos en el verso propio del festejo que “donde está el toro… está la corrida” Así desde el inicio, Miguel de Pablo, esperado por el buen aficionado, gana la partida con el capote al recibir lucidamente, verónicas y chicuelinas entrelazadas, incluso el novillo responde aunque de pronto frena su embestida al final del lance.

Para cuando el novillero español se dobla, con aparente eficacia, ya en los medios todos sus muletazos apuntan al alivio del siguiente, con su cintura apuntando a anticiparse a una cortedad de la embestida que sabrá Dios quién le habría aconsejado. Por tal razón, varias veces se ve sorprendido ya sea de largo, tal como se arranca el novillo al principio, como en lo corto, como en los momentos en que el novillo le pide salir adelante.

Poco mando.

El novillo, a pesar de que por momentos no termina de rematar la embestida abajo, da la impresión de poder siempre más y a la salida de cada pase invade el sitio que De Pablo no termina por imponer. Pesadez con la espada deja al torero frenado.

Tardaría Miguel años en reparar que el muy feo y mal presentado cuarto, tiene un problema en su pata izquierda que condiciona su andar. Las zapopinas entusiasman. Encuentra su momento más feliz al encontrar un mejor sitio para desplazar al novillo, del tercio hacia dentro cerca de toriles, logrando correr la mano saliendo al frente tras cada muletazo. Mata deficiente y queda corto con un lote de triunfo.

Lo incómodo el toro Tlaxcalteca es que durante toda su lidia conserva su posibilidad de atacar. Y herir. Es decir, a diferencia del toro mexicano convencional, ningún momento de su lidia da lugar a treguas: cada lance o cada muletazo, de equivocar en algún detalle (altura, colocación, toque, intensidad del cite, etc.) puede cobrarlo carísimo.

Esto abona en la tensión emocional y en la alerta constante del público.

Por ello el segundo es y resulta excepcional.

Bajo, hondo, muy fuerte y musculado, de pezuña dura y armónica hechura, este cárdeno careto es hasta ahora el novillo de la Temporada. Y no se confundan. Los novillos, de Xajay indultado (aun no comprendemos la razón) y de D’Guadiana homenajeado, han traído el incontenido deseo de ponerse delante de ambos, “Referente” ha traído consigo el ineludible respeto que implica saber que, ponerse delante, no implicará dejarse o prestarse, sino quizá consagrarse.

Como muchos desean.

Así tenemos que desde el farol de rodillas tiene la mala suerte de encontrarse con Karla de los Ángeles, demasiado acostumbrada a la vaquilla o al becerro y torear por ende rápido. Así, en la larga cambiada se salva de milagro. Justo cuando pega el lance el novillo, que vuelve pronto, tarda un segundo que permite a la tlaxcalteca librar el embate e incorporarse para lancear a como le da entender hasta cerrar con lucida tijerilla el recibo.

Carlos Ibarra pica bien y desencadena el primer ridículo de la Autoridad que ordena a Gilberto Aragón pasar dos veces, no obstante deja un palo en su intervención. El Juez, que incluso manotea y se pone en pie no repara que en dos cuarteos quedan dos palos. En medio del desconcierto, el tercio ¿breve? se consuma con el novillo pronto y presto a embestir incluso de largo.

Lo interesante es que la novillera, con la interrogante respecto a si podrá al novillo, se dobla magníficamente desde Matadores aun hacia fuera de la segunda raya para lograr quizá el momento muleteril de la tarde, con la muleta al piso y el novillo a más, la torera consigue la emoción de la multitud.

Y ordena en el astado.

Poder en el toreo no es únicamente quitar asperezas al toro que expresamente no quiere ser mandado, sino al toro bravo es que tiene la embestida larga, de muletazo en muletazo, se le ordena y se le abona en que mejore pase con pase, se le lidia toreándolo que diría el martinismo sobre la gran capacidad de su ídolo.

Esto es mucho pedir a la novillera.

Sin embargo, consigue la primera tanda tras susto inicial de no tapar la ventana por dentro y aparente colada del novillo, tomar la muleta del extremo no es buen consejo pues permite que el hueco se forme. A este novillo, que planea al final de la embestida, que tiene poder y clase no se le puede permitir el mínimo resquisio, requiere el trazo largo, puesta siempre y el sutil toque a tiempo.

La siguiente tanda marca el devenir de la faena. Mucho enganchón, algún chispazo, molinete a la trágala y la sensación de que el novillo se va sin torear, luego de que el lado izquierdo es de escándalo. Qué requiere el cárdeno, lo que tantos toreros del Siglo XX han logrado, temple y mando que decía Juan Silveti hijo, especialista en este encaste, el toro de Tlaxcala enseña a torear.

El resto de la faena, con el viento que hay que seriamente consignar, se mantiene en los medios, con el lado izquierdo aun más exhibido por esos pases por alto en el tercio. La gente, dulcificada, festeja el espadazo totalmente caído. Y viene la oreja. Y llega la terrible omisión del Palco.

El Arraste Lento, de menos, no llega.

Al novillo se le condena al anonimato oficial, más no el real tributado en la ovación de la gente a la que algo le revive en el interior taurino. Tanto convencionalismo en el toro les ha apagado la flama de la bravura tlaxcalteca, cárdena y expresa.

Ese homenaje de la autoridad, en clara compensación llegaría con el tercero al que el norteño Sergio Garza tampoco entiende porque nunca para, ni es capaz de trazar con largueza y sutileza. Un lío en banderillas, desaprovecha el buen comienzo del cárdeno y termina en desentono absoluto.

Los dos toros que no han tenido la condición brava son quinto y sexto. Pero atención, no sufran amantes de la tierra del pulque y el encino llorón. No mataban a nadie o estropeaban cualquier intento de toreo moderno.

Al contrario.

De haber sometido Karla de los Ángeles al quinto al que le obsequian tres puyazos en dos encuentros y nadie le hace, ni por asomo un quite, habría encontrado la ligazón cerca del tercio e incluso se habría encontrado una nueva oportunidad de tocar pelo.

Todo lo contrario: bajonazo es el epílogo. Menos mal no hay premio. No sorprendería.

Y el debutante neoleonés, tan a la trágala con el otro manso, el sexto, no atina a observar que el pitón izquierdo tiene quizá dos tandas que han podido ser mejores de lo que se sospecha. Pero claro, la mano izquierda cuesta más trabajo, sobre todo cuando el toreo, error, se trae preconcebido.

Tal como juzgaban en su áureo siglo a “Las Soledades” de Góngora.

La bravura de Tlaxcala, que tanto incomoda por difícil a la mayoría operaria, requiere conceptos sencillos y a la vez firmes, hay que ser buen torero para poderle, buen taurino para comprenderle, buen juez para homenajearle.

Alguien decía que Don Luis de Góngora y Argote, nos recordaba siempre, casi todos los días por la mañana, Don Vidal de la Cruz Domínguez, no era más que un “ángel de tinieblas” oscuro y nebuloso poeta al que se le entiende poco. Ni lírico o narrativo y que acaba tan abandonado como su obra.

Hubo de llegar el año ’27 para acabar por todas las cárdenas confusiones y otro gran “torero” como Dámaso Alonso terminaría por poderle a tan tremendo toro.

Alguien quizá se aventure a hacer de Dámaso Alonso hoy y de el paso adelante.

Quizá solo así, se alumbre el paso de las cardenísimas “soledades” tlaxcaltecas.

Con perdón por la comparación a la Generación del ’27.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2014. Domingo, Agosto 3 de 2014. Tercer festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde cielo nublado y muy molesto viento durante toda la novillada.

6 Novillos, 6 de De Haro (Divisa Tabaco y Oro) Desigual en presencia, muy chico y feo el quinto, en lo general bien hechos. Cárdenos en su mayoría, salvo el berrendo sexto. De gran interés durante toda la tarde en su juego, siempre prestos a embestir. Destacan segundo y tercero, éste último homenajeado extrañamente con el Arrastre Lento cuando, de menos, tal homenaje corresponde al segundo, “Referente” nombrado, muy fuertemente ovacionado. Primero y cuarto, con emoción, han tenido solo momentos sin rematar. Manso con emoción el quinto. Malo el sexto.

El ganadero Antonio De Haro González saludo afuera de la barrera al terminar el festejo.

Miguel de Pablo (Negro y oro) Pitos y Silencio tras aviso. Karla de los Ángeles (Salmón y Oro) Oreja con leves protestas y Al tercio tras aviso. Sergio Garza (Azul Rey y Oro) Silencio y palmas tras aviso. 

El tercer espada nuevo en esta Plaza.

Fatal la autoridad al premiar excesivamente al segundo espada y aplicar la “compensación” en el homenaje al tercero en vez de hacerlo al segundo.

9 Comentarios »

  1. Ojala y Armillita IV vea esta foto de Karla exponiendo de verdad y vea que si quiere ser Torero tiene que hacer lo mismo y alternar con los de su escalafon y dejar de ser el niño bonito y arropadito de Papa…

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