“El Payo” entre los 7 influencers del momento para la revista CARAS

Octavio García “El Payo” es uno de los protagonistas de un amplio reportaje en la revista más importante de sociales de México, y en la cual hace de perfecto embajador de la fiesta de los toros.

De SOL y SOMBRA.

La revista CARAS considero al “Payo” para su más reciente edición como uno de los siete jóvenes emprendedores mexicanos que son líderes en diferentes ámbitos que llegan a cientos de personas, a través de su profesion y de diferentes plataformas como las redes sociales.

En la más reciente edición de la revista “El Payo” posa con un elegante traje de tres piezas con total naturalidad y habla sobre su profesión, sus aficiones y la fama, en una entrevista ilustrada con un espectacular reportaje fotográfico.

El Payo y el resto de los siete. Foto payog_ Instagram.

El resto de la lista esta compuesto por Francisco Bernot, Pepe Díaz, Richard Kuri, Fernando Quinzaños, Alfonso de Bustos y Juan Pablo Zurita.

Aquí puedes descargar la revista a través de Zinio y iTunes

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La Fiesta está Viva: Reinventarse

Por Rafael Cué.

Pablo Hermoso de Mendoza es un referente mundial del toreo a caballo, revolucionario total de la lidia del toro bravo bajo las normas del rejoneo.

A la fecha son 2 mil 331 corridas de toros entre España, México, Francia, Portugal y Colombia. Son ya 27 años de alternativa en los que el navarro ha logrado la increíble fusión del toreo a caballo con el toreo a pie.

Parecerá ilógico lo escrito en la línea anterior. ¿Cómo se puede fusionar el toreo a pie con el rejoneo?

Por muchos años el rejoneo fue un acto de un solo toro como apertura a una corrida. La gran mayoría de los rejoneadores se guiaban por la antigua forma de lidiar los toros desde el caballo, que era fijar al toro, pararlo y luego pasar y clavar los distintos fierros. Los públicos reconocían y disfrutaban desde entonces la gran complejidad del acto, no sólo controlar su miedo el torero y dominar al toro, sino además incluir un tercer participante, como lo es el caballo de rejoneo.

Previo al maestro Pablo Hermoso de Mendoza hubo sin duda grandes maestros, siempre los ha habido, de los cuales el navarro fue analizando, asimilando y poniendo en práctica.

Los tiempos muertos en el rejoneo eran un tema que no ayudaba al espectáculo, esto lo supo ver Pablo Hermoso y empezó poco a poco a fusionar más las suertes, a darle más ritmo al espectáculo, a preparar las suertes más en la cara de los toros, a rematarlas después de clavar y a ligar, como sucede en el toreo a pie.

En ese momento inició la locura y el descubrimiento del rejoneo moderno. No bastaba ya con sólo clavar rejones y banderillas, a partir del maestro Pablo Hermoso la lidia comenzó a tener conjunción, ritmo y emociones que nunca antes se habían sentido. Las plazas comenzaron a llenarse, los empresarios se dieron cuenta y el rejoneo subió no sólo en nivel, sino en categoría.

Este es otro gran logro de Hermoso de Mendoza, la conquista de los despachos. Los de a caballo dejaron de ir a las plazas con un solo toro, llegaron a exigir garantías en el ganado (y no a limpiar corrales con los toros viejos y defectuosos), pero sobre todo el dinero. El rejoneo dejó de ser un espectáculo previo para convertirse en el espectáculo principal y tomar fechas clave en ferias y en corridas exclusivas de rejones.

Como es lógico los detractores no se hicieron esperar. El medio taurino es muy complejo, muchas veces lo que no se puede lograr ante el toro se intenta lograr con juego sucio y lamentables declaraciones. A todo esto Pablo Hermoso le ha hecho faena, porque a la base es capaz de llenar plazas y resolver ante el toro todos los problemas generados fuera de ellas, esa es la gran diferencia.

Pero volviendo a la lidia, pensábamos que en 27 años de verle ya poco más se podría hacer ante los toros. Las suertes, los terrenos y las cercanías con las que lidia a los astados han llegado a puntos increíbles. En más de una ocasión he tenido la oportunidad de preguntarle al maestro si se considera mejor jinete o mejor torero.

Es tal la unión de Hermoso de Mendoza con sus cabalgaduras, que ha logrado utilizar al caballo como hacen los toreros con su capote o muleta. Los vuelos del capote se transforman al cuerpo del caballo, que con increíble flexibilidad toca y provoca al toro para incitar su arrancada; con hermosa composición el cuerpo de los equinos rodea con media luna al toro para irle tapando la cara y llevarlo muy templado a escasos centímetros, al tiempo que las cuatro patas de toro y caballo se mueven con increíble precisión y ritmo, como si fuera un ballet.

La madurez taurina y como jinete de Pablo Hermoso lo convierten en un lujo al alcance de todos, imperdible. Si ya lo ha visto se sorprenderá, y si no lo ha visto nunca no se pierda la oportunidad de vivir un espectáculo de mayúscula expresión artística y cultural. Gracias maestro por reinventarse.

Twitter: @rafaelcue
Publicado en El Financiero 

​Ocho con Ocho: Tupinamba Por Luis Ramón Carazo

Mientras se lidiaba la bien presentada corrida de La Estancia el 26 de febrero de 2017 aunque infumable de comportamiento por su manifiesta mansedumbre y no digo más.
Por mi cabeza pasaba el nombre con el que bautizaron al toro 13 de la ganadería con el nombre de un café que para quienes hemos platicado con aficionados del siglo pasado, que era un lugar mágico donde en los años cuarenta y cincuenta se reunía la crema y nata de la torería, la prensa, todos los profesionales del toreo y desde luego la afición.

Contribuía desde luego que por aquellos años la vida de la ciudad pasaba por el centro y por ejemplo la empresa que encabezaba el doctor Alfonso Gaona, se ubicaba a unas cuadras de Bolívar 44, que era la dirección del sitio de referencia, por eso afirmo que el corazón de la capital latía en lo que hoy le llaman Centro Histórico.

Prevalecía la tertulia, para charlar después de los festejos como se relata en el clásico libro de Luis Spota “Más cornadas da el hambre” que usa de escenario al Tupinamba pues mucho de la novela  fue inspirada entre otros personajes por El Ciego Muñoz quién más bien atendía en el café de chinos El Cantonés, la famosa agencia taurina que hoy dirige su hija Bernarda y que estaba enfrente del primero.

Mi padre José Luis Carazo Arenero en sus épocas de novillero organizaba la peregrinación de los toreros en diciembre hacia la Basílica de Guadalupe, recuerdo una fotografía en la que entre otros participaba Carlos Arruza y partían de El Cantonés que era dónde más bien se reunían los novilleros.

Por dar algunos datos; el término tupinambá  significa el más antiguo o el primero, y se refiere a una nación indígena, los tupinambáes. Cuando se habla de los tupinambáes, se hace referencia a las tribus que conformaron la Confederación de los Tamoios, cuyo objetivo era luchar contra los portugueses, conocidos con el nombre de perós.

Los tupinambáes de la región sureste de Brasil ocupaban un amplio territorio que se extendía del río Juqueriquerê, en São Sebastião (São Paulo), hasta el Cabo de São Tomé, en el estado de Río de Janeiro. El grueso de la nación indígena vivía en las inmediaciones de la Bahía de Guanabara, donde explotaban las salinas, cuya producción vendían a los franceses, con quienes se aliaron cuando establecieron la colonia de Francia Antártica en la Bahía de Guanabara.

Pues tristemente, con el transcurrir del tiempo, hasta su desaparición el Tupinamba se transformó en el Esla,  que fue como lo conocí y recuerdo que existía todavía en los noventa del siglo pasado, con la añoranza del predecesor, pero ya sin la prosapia del primero.

Según platican quienes lo vivieron, era impresionante estar ahí, en especial los lunes cuando llegaba algún torero que había triunfado y ver como los contertulios se levantaban de sus sillas,  para de pie ovacionar la entrada de quién había realizado una faena destacada.

Desperté de mis cavilaciones con los buenos detalles de Rivera y en especial con la faena de Garibay cuando lidió al cuarto de la tarde el referido Tupinamba con un puntito de embestida mejor que el resto  y con Macías; pero los tres por más que intentaron no lograron más allá de un gallardo esfuerzo.

Y no fue una tarde aburrida, nunca lo es cuando hay un toro y un torero en el ruedo.

Solo es que me fui al túnel del tiempo,  al que acudimos los taurinos para recordar cómo era la fiesta antaño, ojala y las generaciones actuales con los datos incompletos nacidos de la memoria del que escribe durante la corrida, entiendan lo complejo y bello que es el toreo y, para las corridas que presentará La México en los siguientes días, no se pierdan la oportunidad de vivir el presente, pensando en el pasado y soñando con un futuro mejor para una de las tradiciones más arraigadas en nuestro querido México.

Plaza México: Feria de la Cuaresma del 12 de Marzo al 2 de Abril 2017

Por Luis Cuesta De SOL y SOMBRA.

La empresa TauroPlaza sigue innovando en su gestión en La Plaza México y anuncia un novedoso serial al que han denominado La Feria de Cuaresma.

El mini serial que estará compuesto de cuatro corridas iniciará el próximo 12 de marzo y finalizará el 2 del abril.

Se crítica mucho a la actual gestión de la empresa, pero habrá que reconocerle que ha sabido recomponer el camino después de un inicio preocupante, consiguiendo que la segunda parte de la temporada fuera muy exitosa tanto en lo artístico, como en el trapío de la mayoría de los encierros que se lidiaron.

Es conocido por muchos que para que una empresa sea exitosa además de ser rentable – y percibir utilidades- tiene que innovar, enfocarse en su clientela e invertir en lo verdaderamente importante, es decir reinvertir en las áreas de más oportunidad de la misma organización.

La empresa de La México está trabajando en ello y aunque no es fácil enderezar un barco que parecía que se hundía en un naufragio, lo está consiguiendo en algunos puntos importantes.

Uno de ellos es no cortar la presente temporada y continuar ofreciendo corridas de toros contra viento y marea.

Es por eso que el mini serial anunciando este día por Mario Zulaica, director taurino  de la Plaza  México, ha sido recibido con mucho agrado por la afición.

La Feria de la Cuaresma estará dividida en dos  fases,  ya  que  el  último cartel lo integrarán los triunfadores de las tres corridas anteriores.

Seguramente habrá criticas por el elenco de toreros, pero el elenco ganadero luce en el papel muy interesante, destacando el regresó después de 22 años del legendario hierro de Piedras Negras.

En cuanto a los matadores anunciados, solo decir que están algunos que de verdad quieren vestirse de toreros y demostrarlo en una plaza de toros y no sólo decirlo en un Starbucks o en el bar de moda.

Aquellos que no están porqué se sintieron lastimados en su orgullo al no poder actuar en una tercia, podrán seguir manteniendo su orgullo intacto frente a un televisor y esperar que del mismo les salga algún día un toro al que le puedan armar una faena.

Es inexplicable que un torero prefiera quedarse en su casa antes que jugársela con un toro, cuando no se tiene nada en la vida y poder demostrar que se quiere ser torero.

Estas actitudes hablan mucho de la vocación y casta de algunos que rechazaron participar en este serial.

Mario Zulaica finalizó la conferencia de prensa comentado que el  triunfador  de la “Feria de  la Cuaresma”  tendrá de parte de la empresa qué representa proyección  a nivel nacional  y participará en las plazas  de Pachuca, Juriquilla, Aguascalientes,  Ciudad Juárez,  San Luis Potosí  y  Zacatecas,  así como  en  una  de las  plazas  que administra  la  empresa que  representa el  matador  de  toros Arturo Gilio y por supuesto un puesto dentro de la siguiente Temporada Grande.

Los carteles se conformaron durante el evento después de haber sido sorteados los nombres de los toreros y ganaderos, con el mismo formato que se utilizó para conformar la temporada novilleril. Cada corrida será de cuatro matadores y la final una tercia.

Dentro de este formato, cada matador lidiará un toro y los dos triunfadores serán acreedores a enfrentar a los dos toros restantes:

Domingo 12 de  marzo:  Cristian  Ortega, Juan  Luis  Silis,  Oliver  Godoy  y  Antonio Mendoza con 6 de Rancho Seco.


Domingo 19 de marzo: Antonio  García “El  Chihuahua”,  Juan  Fernando,  Mario Aguilar  y Antonio Romero, con 6 de Piedras Negras.

Domingo  26  de  marzo: Cristian Aparicio, Fabián  Barba,  Pepe  Murillo  y Gerardo  Adame,  con 6 de Marco Garfias.

Domingo 2 de abril:  Corrida de Triunfadores con 6 de San Marcos.

Nuevos Precios 

Positivos resultados 

En  el  marco  de  esta  presentación, TauroPlaza   habló  de  diversos  puntos relevantes  en  torno a  los  resultados  de esta  nueva  administración  así  como  al balance  de  la  Temporada  de  Novilladas “Soñadores de Gloria” y de la Temporada Grande 2016-2017 “Pasión hecha a mano”.

Durante  “Soñadores  de  Gloria”,  se celebraron  12  novilladas,  9 comprendidas  dentro  de  la  primera y segunda  fase  y  tres  más  dentro  de  las semifinales  y  final.

Se  dio  oportunidad a  72  novilleros, resultando triunfadores Ricardo de Santiago (sin picadores) y José María Pastor (con picadores).

En torno a la Temporada Grande “Pasión hecha a mano”, se celebraron 17 festejos, con la participación de  11 matadores  extranjeros  y  13  matadores mexicanos,  siendo  un  total  de  24 toreros  además  de  4 rejoneadores. Se cortaron 27 orejas, se  tuvieron 8 Puertas Grandes  y  se  lidiaron 105 toros.

TauroPlaza México generó 1,700 empleos por festejo; 29 ganaderías participaron y 232 toros viajaron 65 mil kilómetros entre  las temporadas de  “Soñadores de Gloria” y  “Pasión Hecha a Mano”.

Twitter @LuisCuesta_

​Una empresa  no ideal, pero si funcional Por Bardo de la Taurina

Diré de una vez que ayer en el encierro que la ganadería de La Estancia mando a la Plaza México y que en el instructivo decía –Trátenlos con poder, lídienlos, dóblense, tómenles la justa distancia, métanse con ellos, aléjense de lo convencional y fulmínelos-, ¿es mucho pedir eso a unos matadores de toros? pero los maduros Ignacio Garibay, Arturo Macías y Fermín Rivera, quien ya tiene bigotes, no siguieron las instrucciones, que a final de cuentas son las primeras lecciones de la academia y ya pa’ que le sigo con lo acontecido, aunque lo correcto sería decir con lo no acontecido, menos mal que muy poquita gente vio eso en el graderío. 

Entre esos toros salió uno con el nombre de ‘Tupinamba’, como aquel café legendario de la calle de Bolívar en la Ciudad de México, en donde hace 70 años en  febrero, en la última corrida del mes, como la de ahora pero en el año de 1947, la gente salió de la Plaza México y se fue a comentar el festejo al ‘Tupinamba’, cuyo cartel había sido conformado por Fermín Espinosa ‘Armillita’, Lorenzo Garza y Luis Castro ‘El Soldado’, con toros de Xajay.

Cosas de los recuerdos y la nostalgia…nada más. 

Vamos a otra cosa mariposa;

Por donde ésta columna va recogiendo tinta en busca de darle forma al papel o a la pantalla, pa’ que usted la lea, la gente  pregunta ¿Por qué mejor en vez de criticar, no le dices, como, a la empresa?, pues como dijo aquel ¿y yo por qué? Además de que tampoco la critico, solo le pongo volumen a la voz del tendido a la que por cierto, casi ni la escuchan y se amplifican los sonidos, de los que como casi todos  los deportados ya no regresaran a la plaza.

El tema ahí estaba y hace  unos días entre los laberintos del Mercado de Sonora, el de los brujos y las hechiceras, las hierberas y los charlatanes un sacerdote no de sotana negra sino de los del oscurantismo, me decía -aquí le decimos como hacerle para que  todo vaya mejor- si eso lo aplicásemos a cualquier empresa lo primero que se requeriría es cuidar la relación entre  la importancia del coso y el tamaño de quien la va a manejar, que no necesariamente lo son los accionistas, el operador o administrador, huelga decir que éste sobre el lomo y en la tatema debe de traer más experiencia que una ‘Chucha cuerera’, a menos que se tenga a un joven majo, que ya haya recogido cosechas.

Antes de entrar en materia,  aclaro  que lo que aquí se va a expresar o a señalar  no atañe a todos los involucrados en la llamada Fiesta Brava, en donde existen excepciones totales o parciales de personas y  puntos.

El corporativo tendrá que hacer conciliar los intereses financieros con los taurinos, porque esto antes que nada es un negocio llamado Fiesta Brava. Y dependiendo cuales sean prioridad, pues a echar a andar la maquinaria, sobre lo que atañe a lo  taurino antes de bautizar a la criatura deberá de quedar  instalado un consejo consultivo, desde luego conformado por gente que conozca este negocio como la palma de su mano,  privilegiando a algunos que tienen la sensibilidad de la afición, y mucho ojo con los elegidos, labor que no será nada fácil, como lo sería tirar por la fama o costumbrismo de algunos personajes del graderío o de las catervas.

Punto  prioritario y delicadísimo lo será la elección del staff de veedores de los toros, quienes desde luego deben de ser  ajenos a intereses, compadrazgos y de una ética más pura que una quinceañera, que no den preferencias a determinadas ganaderías y no descarten a otras solo por tener como carta de presentación la bravura.

Sin salirnos del tema, sí decir que uno de los  puntos que elevarían el prestigio de cualquier empresa es el tener vigente el laboratorio para practicar los exámenes post – mortem, aparte de la corroboración de los libros de nacencia o certificados (actas de nacimiento) que cada ganadería debe proporcionar previo a la autorización del hierro en suerte, acción ésta  que también las autoridades gubernamentales deben vigilar y en su caso aprobar o rechazar.

Los buscadores y contratadores de toreros que interesen, deberán de tener ese sexto sentido que sin ser cosa del otro mundo, si hay quienes lo poseen y más vale dar una temporada corta con calidad que una extensa sin ella, y nunca olvidar a los toreros que su quehacer  lo consiguen con apellidos exclusivamente, con recomendaciones de cualquier índoles por arriba de su valer, con ligas con los empresarios como único argumento o que se les costean sus toros o  con billetes tienen la única forma de vestirse de luces, que no necesariamente de torear y obvio, nunca  van a funcionar.

Siendo ese negocio público, inevitablemente tienen que tener trato con medios, de ahí, que si esta función no se le confía una persona experimentada y con una gran mano izquierda, se corre el riesgo de que  se les haga bolas el engrudo y si a eso le sumamos que se nota que tienen ‘consentidos’ y  ‘vetados’, las informaciones siempre serán dicotómicas.

Algo más que tiene que hacer cualquier empresa es darle valor, categoría, distinción, a sus respectivos ruedos y callejones, pues aunque se crea que soy un puritano, sostengo que la arena es  sagrada pa’ quienes en ella se juegan la vida, esto no tiene vuelta hoja e incluso a rajatabla, se debe evitar que su albero sea pisado  por cualquier persona que no vista de luces incluso tratándose de un torero en activo o no, pero que   vista de civil, con la única salvedad de los ganaderos que en ese momento se hallan ganado ese honor.

Otro punto, dado que  la comunicación entre las empresas y los aficionados prácticamente es inexistente, sería muy conveniente que se instalaran en algunos lugares de fácil localización dentro de las plazas, buzones donde los aficionados pudieran verter sus opiniones en relación a todo lo inherente al espectáculo.

Bordando por la misma hebra en México desde que desaparecieron los premios Domecq, hasta donde se sabe, no existe alguna organización global (oficial) y con peso popular que galardone a los triunfadores en todas las líneas, en este caso concretamente de la temporada en la plaza grande de la CDMX lo cual sería muy bien recibido y para ello se podría hacer uso de los buzones y de las redes sociales para las votaciones.

 Algo más, la empresa deberá de emitir un comunicado oficial en el cual asiente que está totalmente deslindada de los actos globales de los jueces y vámonos con una de chicles, chicharrones, chelas, por cierto (¿se permite expender líquidos en envases rígidos?) La gente está hasta la coronilla de que los vendedores realicen sus ventas durante el transcurso de la lidia y esto un día va estallar y se va armar una que Dios guarde la hora, pues los aficionados pagan un buen billete por ver una faena, como pa’ que enfrente se le pare un sujeto sudoroso y le tape la visión y le pise sus papos bien boleados, así que ahora que todavía  están a tiempo, pongan remedio.

Y aquí le paramos porque esto de ser empresa es muy complicado, ¿Y quién  dijo que no lo fuera? ¡Ah! y como usted ya se aburrió de leerme y yo de escribir.

Como decía Cachirulo: -¡Aaaadiós amigos!

En Guadalajara: Cerrojazo de medio nivel…

José Adame.

De Los Toros con Verdad Por Francisco Baruqui.

No se movía la hoja de un árbol en una tarde diáfana de cielo y clima que invitaba a toros y…  Y la gente se metió al coso haciendo una entrada de tres cuartos, estupenda, con un público variopinto, característico cuando se amalgama el aficionado al toro por un lado, y por el otro al caballo con el rejoneo.

Y quiere que le diga una cosa, qué preciosidad la Escaramuza Charra que abrió festejo, integrada por un grupo nutrido de amazonas impecablemente vestidas a la usanza, guapas, haciendo gala de montas de lujo, que ofrecieron galopes, giros y destreza, con una sincronización magnífica, con el ritmo y la armonía que arrancaron carretadas de aplausos.  Mi enhorabuena por tan excelente espectáculo de lujo nacional.  ¡Viva la belleza jalisciense…!

Y ya para la corrida, un encierro con hierro y divisa de Los Encinos del prestigioso criador Eduardo Martínez Urquidi, estupendamente presentado con trapío, romana, cuajo y astifinas defensas, que es ejemplo de cómo debe cumplir un ganadero para una plaza de primera como es la de Guadalajara.

Predominando el pelaje cárdeno en distintas tonalidades, los ejemplares cumplieron en varas acometiendo y metiendo los riñones, para en el último tercio manifestar claridad, nobleza, fijeza y buen son, como a la vez algunos denotando cierta flojedad que se desbordó con el sexto que cerró plaza, un astado que desde salida acusó invalidez doblando los remos y desplomándose en la muleta.

Sé de la gran afición que tiene el criador y el empeño con el que lleva su ganadería, como también se estará dando cuenta que hay que buscar más casta, cuando por estilo y clase está bien cubierto, pero está faltando emotividad, ése factor indispensable que en el auténtico toro de lidia debe haber.  Con todo, la corrida tuvo movilidad; cosa será añadirle a sus ejemplares mayor transmisión, que sangre buena, no se dude, la hay.

Joselito Adame salió con ganas, se le veía en su actitud a lo largo de toda su actuación, desde lancear a la verónica cargando la suerte, como quitando por ceñidas chicuelinas que se le corearon, para con la muleta aprovechar lo noble del de Martínez que metía el morro con cadencia y recorrido, fijo en el engaño, instrumentándole el aquicalitense series de toreo por abajo al natural y ayudados con la derecha rematados con sendos de pecho.  Su faena tuvo estructura y buen ritmo, intercalando molinetes, tanto con la diestra como con la izquierda por los dos lados, ante un toro que seguía la zarga con más voluntad que brío, y que cuando le pidió la muerte a José, perfilado en corto y por derecho lo estoqueó con la suerte de recibir de impecable ejecución, cobrando entera para ganarse una merecida oreja.

Con el quinto, más voluntad que lucimiento con un astado que le regateaba la embestida y con el que estuvo perdido con la tizona, con cuatro pinchazos y descabello al segundo golpe para pitos.

Sigo creyendo que Octavio García El Payo es torero de la montera a las zapatillas, de los mexicanos que cuenta con el don del arte en su corte y expresión.  Su actuación fue entonada, haciendo gala de temple, tanto de capote como de muleta, plasmando la verónica bajas las manos y jugando los brazos para media que se le jaleó, como en una labor bien planteada que tuvo gusto en toreo por abajo con naturales y derechazos bien rematados con cambio de mano y ligando el de pecho.  Se equivocó al ordenar un segundo puyazo de más al “encino”, que poco a poco se le fue parando, para con la espada pasar las de Caín, cuando aprecio que no se pasa en el embroque, encela poco estrellando el engaño y quedándose en la cara, pinchando en varios viajes para escuchar silencio y pititos, cuando de haber estado certero, habría podido tocar pelo.

Con el sexto, auténtico inválido, voluntad, tesón y empeño que no tuvieron correspondencia dadas las condiciones del burel al que despenó de dos pinchazos y estocada entera.  Mejor suerte para la otra y a corregir tranquillo.

Y ver a Pablo Hermoso de Mendoza con su cuadra de monturas toreras hace que el aficionado al rejoneo y al caballo concurra a la plaza.  Indudablemente que su maestría alcanzada en una ya larga carrera que le da veteranía, hace que su monta de lujo y el dominio con el que maneja sus equinos, aunado a un temple que hace llevar prendidos a sus astados de los cuartos traseros y la cola, clavando rejones de castigo y cortos que le valieron las palmas.  Perdió un apéndice del que abrió plaza por andar perdido con la hoja de peral, la de muerte, pinchando en repetidos viajes para llevarse rechifla sonora.

Sonora rechifla que en el cuarto, dentro de su mismo tenor de actuación, tras de un pinchazo, hundir el rejón para llevarse un trofeo.
Por cierto, tras de doblar su primero, un “anti” semidesnudo intentó hacer el numerito con rotulito y todo, afortunadamente los policías lo pescaron luego de hacerles dos o tres quiebres que me hacen pensar…  ¿No estaría en su futuro más que “anti” ser recortador..?  Pero, claro, con un toro en puntas enfrente.

Ahh, y el reloj parado. ¿Estarán esperando que Roberto Cantoral con otra canción lo repare..?

A ver si para octubre habrán conseguido un relojero…

Publicado en El Informador.

17ª Plaza México: ¡Qué poco dura la alegría en la casa del aficionado a los toros! 

Arturo Macías sufrió una cogida sin consecuencias al intentar matar a su primero. Foto Arturo Macías Prensa.

En una Fiesta que suele ser alegre, ¿puede ser un triste espectáculo una corrida de toros? Desde luego, sobretodo si la entrada es tan mala como la registrada el día de ayer y los toros son como los de La Estancia que resultaron flojos, mansos, rajados, descastados e huidizos. Dándonos como resultado final; un festejo que resulto aburrido, cansino y monótono.

Por Juan Carlos ValadezDe SOL y SOMBRA.

Plaza México, CDMX.- Caía la noche oscura sobre la ciudad y los matadores de toros cruzaban el ruedo con rostros afligidos entre los pocos aplausos de quienes se esperaron a tributarles el último de los reconocimientos. Sus rostros reflejaron la contrariedad de una tarde que vino marcada por el mal comportamiento del ganado.

Sabor agridulce el que le quedó también al aficionado porque el comportamiento y el juego de los de La Estancia le restó importancia al último festejo de la segunda parte de la Temporada Grande 2016/17.

Pero toda la culpa no sólo es para el ganadero, aunque se lleva la mayor parte, pero si la corrida está saliendo descastada y con escasas posibilidades, es lógico pensar que los toreros tienen en la mente alguna iniciativa para calentar el ambiente. Pues nada. Como si con ellos no fuera el asunto. Se limitaron a matar sus dos toros por cabeza y a su casa.

Ignacio Garibay no tuvo suerte. A él fue a parar el único toro potable del encierro, pero no pudo coronar su labor con un triunfo por sus fallas con la espada.

Lo mejor del primero de su lote fue un trasteo muy técnico, aprovechando la querencia a tablas del animal en una faena valiente y engallada. Pero todo quedó ahí.

Con el cuarto de la tarde, el mejor toro del encierro, no termino por redondear su faena aunque se mostró muy voluntarioso y valiente. En resumen lo de Garibay fue un trasteo intermitente con algunos muletazos meritorios ante un toro noble y encastado, sobretodo cuando en ocasiones le aguantó las embestidas y consiguió caerle a la distancia adecuada. Falló con el acero y salió al tercio.

Arturo Macías solo encontró piedra. Las promesas del segundo en el capote no se cumplieron en la muleta. Por el contrario, apenas permitió el unipase, en la medida en que no iba más allá de sus propias limitaciones para embestir y de su mansedumbre. Todo terminó en pitos para el animal y división de opiniones para el torero.

El quinto paseó su mansedumbre. Macías buscó lo que no había. Y como no lo halló, lo finalizó después de varios intentos al grado que escucho dos avisos.

A Fermín Rivera le retribuyeron muy poco la voluntad que puso en el tercero. El sexto desde sus embestidas en el capote acabo con la esperanza de una faena con emoción en la muleta. Lo deslucido y manso de su comportamiento hicieron su labor imposible, y por eso Rivera corto por lo sano.

De verdad ¡Qué poco dura la alegría en la casa del aficionado a los toros!  Tras el final feliz del domingo pasado con Sergio Flores, regresó la monotonía al ruedo y la desesperación al tendido.

Lo mejor del festejo fue que la corrida termino.

Resumen

Plaza México. Decimoséptima corrida de la Temporada Grande. Menos de 5 mil aficionados. Seis toros de La Estancia bien presentados, retacados de kilos, pero mansos y deslucidos, con excepción del lidiando en cuarto lugar que resulto noble y encastado.

Ignacio Garibay: Silencio y ovación con saludos.

Arturo Macías: Silencio y leve división de opiniones tras dos avisos.

Fermín Rivera: Silencio en su lote.

Incidencias: El banderillero retirado Juan Vázquez entregó un reconocimiento al subalterno y apoderado Alberto Preciado. 

Twitter @Twittaurino 

En familia.
En familia.

La Verdad Ajena: Una tercia ¿que mata poker?

Por J.C. Valadez – De SOL y SOMBRA.

Finaliza hoy la segunda parte de la Temporada Grande, que este año en su parte final ha despertado aún mayor expectación que en años anteriores. 

Para cerrar se ha programado un cartel para buenos aficionados, de esos que ya quedan muy pocos. 

La combinación de Ignacio Garibay, Arturo Macías y Fermín Rivera anunciada para hoy, es quizás uno de los carteles más esperados por aquellos feligreses que domingo a domingo acuden puntualmente a la Plaza México en pequeñas cantidades, claro está, que de lo bueno ya queda muy poco y suele darse en pequeñas dosis.

El público conocedor, seguramente cansado de la reiteración de algunas «figuras», está deseando ver el toreo bueno como sucedió el pasado fin de semana con Sergio Flores y espera con gran interés la mínima posibilidad de que éste se produzca en tardes como la de hoy. 

Por tal motivo hay expectación incluso en la reaparición de Arturo Macías, un torero consentido de esta afición, que llego a la cúspide de su carrera en esta misma plaza hace algunos años.

Después el despiadado tiempo se encargó dé poner las cosas en su lugar, por lo menos hasta el día de hoy.

Ignacio Garibay, es otro torero que en algún momento de su carrera estuvo también muy cerca de la gloria. 

Tardía ha sido la presentación de Garibay en La México está temporada,  después de que nos dejará buenas sensaciones durante el año pasado con un par de actuaciones importantes. 

La tarde de hoy es clave para el futuro del torero capitalino, que tendrá dos toros para demostrar que puede mantenerse vigente, ya que de su actuación del día de hoy depende prácticamente todo el resto de su temporada.

¿Será verdad aquello de que unos nacen con estrella, y otros, estrellados?

Fermín Rivera parece ser de los primeros, y debe de ser una bendición regresar a su plaza con la suerte de que la afición siempre le espera con ilusión. 

Por razones diversas, por ser nieto y sobrino de quien es, por su buena fachada, por su innata elegancia, Rivera ha caído de pie en esta plaza tan veleidosa con unos y tan dura con otros. 

Fermín Rivera es un torero consentido en La México; tanto que haga lo que haga, se analiza con buenos ojos que parecen estar asistiendo a una obra de arte.

Los toros para esta tarde serán de la ganadería de La Estancia, que esperemos no desentonen con la tendencia del toro bien presentado que hemos visto durante casi toda la temporada en otras tardes.

La mesa ya esta puesta, ya solo nos falta su opinión.

Mucha suerte.

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