Ocho con Ocho: De Sevilla a Aguascalientes Por Luis Ramón Carazo

Morante con aroma a Sevilla.

La feria de San Marcos en Aguascalientes año con año celebra su feria y conjuga a los toreros más importantes del planeta taurino, para 2017 son 11 corridas y 2 novilladas, una de ellas en la plaza San Marcos con Javier Castro y los hermanos Juan Pedro y Juan Pablo Herrera y que junto a La Monumental, se convierte en el foco de atención de lo que ocurre tarde a tarde en su interior. Habrá también un espectáculo de recortadores.

Los toros han estado unidos a la celebración de la feria como parte intrínseca de la fiesta que representa año con año el evento, curiosamente el 2017 va corriendo como la ruleta en el casino, en paralelo a la de Sevilla que se celebra desde 1847, año aciago para la historia de México, como casi todos tenemos conocimiento.

En la geografía taurina española con motivo del domingo de Resurrección, se celebraron varios festejos; en Madrid el mano a mano de Curro Díaz y de José Garrido; en Sevilla Morante, Manzanares y Roca Rey; pero los toros de Montealto en la capital española y los de Núñez del Cuvillo acusaron falta de acometividad y de codicia, nada extraño en tiempos modernos y los que iban a ser acontecimientos, quedaron en detalles como aquella luminosa media de Morante o un natural de Manzanares deletreado por hablar de dos concretos.

El domingo de Resurrección en Sevilla supone la apertura del año taurino en la Maestranza, celebrándose con constancia a partir de 1940 y convertida en fecha clave del calendario a partir de los años setenta del siglo pasado, sustentada con Curro Romero como ancla por muchos domingos y desde entonces por lo regular, los carteles han sido muy rematados.

Apenas hace un año se empezó a transmitir por televisión y es por ello que fue posible ser testigo en directo del festejo.

Como anécdota del domingo de marras, en 1945 hubo un triunfo grande de Fermín Rivera con toros de Juan Belmonte alternando con Morenito de Talavera y Albaicín y por cierto el 3 de junio de ese mismo año, Armillita a un toro de Contreras le realizó inmortal faena para obtener las orejas y el rabo, alternando con Domingo Ortega y Pepe Luis Vázquez, en la corrida de la Prensa en medio de una temporada considerada la cumbre de Manolete en Sevilla, pues en cuatro tardes, obtuvo una oreja en cada una de ellas, actuando el 21 de abril con el maestro potosino, abuelo del que con ese mismo nombre y apellido intenta escalar la cima y que estará en la Feria de San Marcos.

Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío, es cierto no vienen dos consentidos del público mexicano como Ponce y El Juli, sin embargo los toreros mexicanos y extranjeros contratados que se presentan, es una baraja variada e importante con preponderancia de los toreros de Aguascalientes que es el estado con mayor movimiento taurino del país, tanto en el escalafón novilleril, como en el de matadores.

Cada cartel tiene su relevancia, ya en directo les platicamos al respecto.

Aguascalientes sigue creciendo; es decir, todo lo que se haga en el ruedo de La Monumental y de la San Marcos, tiene una importancia capital para aumentar el prestigio y el caché de los toreros o, por el contrario, para condenarlos al ostracismo. De ahí que todos ellos se vistan de luces con el añadido de responsabilidad; las figuras, para mantener su cotización, y los modestos, con el objetivo de dar el salto definitivo y entrar en otras plazas.

En Sevilla al mismo tiempo a partir de la próxima semana el domingo 23 de abril en lo que llaman pre-feria actuará con Urdiales y El Cid, Joselito Adame, con los toros de Fuente Ymbro y los tres actuantes del domingo de Resurrección en Sevilla torearán en Aguascalientes; Morante el viernes 21 con Macías y Luis David Adame con Teófilo Gómez; el sábado 22 con Begoña, Manzanares con Barba y El Payo; el domingo 23 con Jaral de Peñas Saldívar, Silveti y Roca Rey, los tres extranjeros actuarán cada día por fecha de alternativa como dato curioso..

Se entreveran pues los festejos de feria, vamos a ver en su vorágine, que resultados arrojan. Y a degustarlos, buen provecho.

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Domingo de Resurrección: Reencuentro con la sevillana más guapa

Una mal presentada, descastada e inválida corrida de Núñez del Cuvillo entristeció una tarde luminosa

Por Antonio Lorca.

Es, sin duda, la sevillana más guapa. ¿Del mundo? Quizá; no es fácil conocerlas a todas, pero esta es de una belleza inmaculada, una preciosidad, de esas que te dejan sin habla. Y cuantas más veces la admiras, más te gusta. Vuelves cada año por estas fechas, y La Maestranza, -de la plaza se trata, qué se creían- se presenta vestida como una reina, limpia, perfumada, reluciente, coloreada de amarillo, blanco y rojo, de estreno y dispuesta para el noviazgo, una temporada más, con la fiesta que le da sentido a su existencia.

Sus buenos dineros se gasta la corporación maestrante en que parezca una sevillana en flor a pesar de su edad; y así, cada primavera abre sus puertas para gozo y deleite de todas las miradas, y se convierte en la pasarela más hermosa para el arte más sublime. Así es la rosa; así es la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, una obra de arte construida a trompicones, en tiempos distintos, sin el objetivo, quizá, de ser una belleza, pero lo es por obra y gracia de una milagrosa armonía.

Visitar esta plaza un Domingo de Resurrección luminoso como el de ayer es una gozada que no tiene precio; quien no la conozca que apunte en su agenda una próxima visita. No le defraudará. Merece la pena disfrutar con la sevillana más guapa. Vacía es una maravilla; llena, como ayer, transmite una impresión indescriptible. Qué pena que tan extraordinario escenario no albergara un espectáculo en consonancia con su categoría. Se inauguró la temporada con un cartel de postín: Morante, Manzanares y Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, una combinación perfecta para los aficionados toreristas que tanto abundan en detrimento de la exigencia del toro y el torero heroico.

A nadie sorprende que las figuras eligieran la ganadería gaditana, pues se aprobaron seis toros muy justos de presencia, nobles hasta la saciedad, y amuermados, descastados, inválidos y vacíos de bravura. Una corrida sin fuerza y bondadosa. Tonta e inservible hasta la exageración. Y de tal modo no es fácil que el arte se haga presente. Y mira que está fácil Sevilla, defecto que ya viene de lejos; mira que se aplauden vulgaridades, y se jalean momentos que hace poco exigían el silencio expectante. Pues ni por esas; no hay manera de entresacar secuencias de recordada emoción. Anda que no tiene ganas Sevilla de que triunfe Morante… 

Y él también, pero con estos toros tendrá que esperar, como espera cada año, que le salga el gordo de la lotería para mostrar sus esencias. Ayer, un detalle por aquí, otro por allá, y poco más. Decisión, mucha, con capote y muleta, pero, mientras persista con estos toros, nada. Lo intentó en su primero, distraído y sin fondo de casta, con cara de niño, y se justificó con algunos muletazos con la mano derecha. Se lució por delantales en un quite al tercero que cerró con una media cincelada con una lentitud tan sentida como imperceptible. Ante el cuarto volvió a intentarlo sin éxito ante otro animal inservible.

¿Y Manzanares? Decir que cayó de pie en esta plaza es quedarse corto. Sevilla lo arropa y lo empuja hacia el triunfo, y ayer no paseó alguna oreja porque falló con la espada ante el quinto. Su innata elegancia destaca aún más ante toretes infumables como los de Núñez del Cuvillo. Algo más se dejó el quinto, que no fue picado, como toda la corrida, y lo muleteó con nervio, despegado casi siempre y con una decisión muy agradecida por los tendidos. No acertó a la hora de matar y todo quedó en una cariñosa ovación. Desapercibido quedó en su primero, un muerto en vida.

Y se esperaba todo de Roca Rey. A pesar de lo que pudiera creerse, seguro, seguro que no habrá aprendido la lección, y en cuanto pueda volverá con esta ganadería. Es el sino de las llamadas ‘figuras’.
Lo intentó de principio a fin, intervino en quites por chicuelinas y con el capote a la espalda, intentó capotear de rodillas al sexto, pero toda su labor no pasó de decidida y discreta. Se dio un arrimón ante el tercero, que no merecía otra cosa, pues no permitía el toreo de muleta por su falta de fuerza y movilidad, y ni eso pudo intentar ante el último, inválido protestado, que urgía su paso a una vida más placentera.

Del Cuvillo/Morante, Manzanares, Roca

Toros de Núñez del Cuvillo, muy justos de presentación –el primero, anovillado-, mansos, descastados y muy blandos.

Morante de la Puebla: cuatro pinchazos _aviso_ pinchazo y media (silencio); estocada caída, tres descabellos y el toro se echa (ovación).

José María Manzanares: estocada (silencio); pinchazo y estocada _aviso_ (ovación).

Roca Rey: estocada (ovación); pinchazo y estocada (silencio).

Plaza de La Maestranza. Inauguración de la temporada. 16 de abril. Lleno de ‘no hay billetes’. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los toreros Manolo Cortés y Pepe Ordóñez y del niño Adrián Hinojosa

Roca Rey.

Publicado en El País