Andrés Calamaro, Premio Taurino Manuel Ramírez de ABC de Sevilla

Por Martín Laínez.

El cantante argentino Andrés Calamaro ha resultado ganador del Premio ABC Periodístico Taurino Manuel Ramírez en su décima edición por una Tercera publicada el pasado 22 de abril de 2016 que llevaba por título «El Reich animalista». El jurado, que estuvo presidido por Javier Benjumea, tomó la decisión de galardonar al cantante y gran aficionado al toro «por unanimidad». Nada más conocer la noticia, Calamaro mostró su felicidad por recibir este galardón: «Estoy muy honrado», señaló desde Nueva York.

En la Tercera, Andrés Calamaro señalaba que «la tauromaquia no es maltrato de animales, ni asesinato, ni tortura. La tauromaquia es compás, es valor y es respeto por el medio ambiente y por el toro. Es ecológica y sostiene una tradición ganadera ejemplar. Es cultura benigna, porque es la costumbre de las letras de Lorca, de la tinta china de Picasso, de los libros de Hemingway, del texto imperdible de José Bergamín, de la historia contada por Belmonte y Chaves Nogales; es la tauromaquia de Dalí y de aquellos que aman al toro en la plaza, embistiendo con peligro en cada galope. Es arte que ofrece la vida. Es música, color y valor».

El cantante, que estuvo presente en la corrida del pasado 27 de abril en la Maestranza en la que lidiaron reses de Garcigrande los diestros Morante de la Puebla, El Juli y Alejandro Talavante, recordaba en su artículo que «es complicado entender por qué tanta gente odia (literalmente) a los aficionados taurinos, toreros, banderilleros y otras profesiones relacionadas con el mundo del toro. Yo no creo que respondan a cuestiones humanitarias, porque un buen número de estos individuos se permiten pensamientos sanguinarios: odiar y —como quien no quiere la cosa— andar pregonando que los aficionados y toreros merecemos todo tipo de castigo divino, incluso cierta clase de empalamiento horrible».

El artista, que se encuentra estos días en Estados Unidos, escribió «El Reich animalista» en abril de 2016, dos meses antes de que presentara en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla su último trabajo discográfico, Romaphonic sessions» dentro de su gira «Licencia para cantar».

Calamaro a lo largo de su verbo fluido señalaba en esta Tercera que «creo no equivocarme si considero que este fenómeno no es más que ignorancia desatada, incluso en ámbitos universitarios afines a la intolerante abolición. El Reich animalista se considera además a sí mismo el protagonista permanente de una buena acción solidaria, curiosamente humanista o rabiosamente animal», pero —según seguía argumentando el artista suramericano en su artículo— «(…) sin embargo, desnuda un bestialismo intolerante, una profunda pereza intelectual y un peligroso desapego por la sensibilidad correcta, por la vida satisfactoria y la natural tolerancia que impone la vida satisfactoria y la natural tolerancia que impone la convivencia.

Publicado en ABC

Foto Pepe Ortega.

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CONTRAQUERENCIA | SEXTO DE FERIA DE SAN ISIDRO 2017: Enormes minucias


Por Jorge F. Hernández.

Debemos a Alfonso Reyes el título de Enormes minucias con el que tradujo una breve reunión de breves ensayos de G.K. Chesterton como un ejemplo más de la elevada calidad con la que el autor inglés practicaba el pensamiento andante, la reflexión sobre el instante efímero y la ponderación precisa del peso variable de las cosas. Nada mejor para contextualizar la digestión de una corrida de Lagunajanda que lidiaron con dignidad Juan del Álamo, Fortes y Román, más sus respectivas cuadrillas. No tengo más que decir, salvo que cada vez que se lidia una corrida de toros el aficionado de veras ha de reconocer que son muchos los detalles que justifican la irracional pasión inquebrantable de su afición. Minucias enormes como la del hombre que traza las rayas de ese polvo llamado Blanco de España—que no cal viva ni anilina—sobre la arena –que no albero—faltando pocos minutos para el paseíllo, confirmación que se dilata más de un minuto en cada vuelta blanca, andando contra las manecillas del reloj que corona Las Ventas o la distraída dama que asiste todos los días para moverse ligeramente al compás de cada uno de los pasodobles que interpreta la banda del maestro D. Francisco García.

Previo a la labor de los areneros y monosabios, hay quienes se hipnotizan con la cartografía callada que dejan sobre la arena las pisadas de las modernas zapatillas con suela acanalada y las pezuñas a veces ensangrentadas de los toros de media tonelada que imprimen con su peso un breve libro de arena en el palmo de terreno donde viven su lidia al filo de la muerte. Otros se fijan en los rayones que dejan los pitones en los burladeros como cicatrices con astillas del efímero encontronazo de un minotauro con el límite de su laberinto o las rayas que se imprimen sobre el percal de ciertos capotes que no lograron templar las primeras embestidas de un volcán en erupción.

Enormes minucias la colocación exacta de los puyazos de los picadores, los pares de banderillas y la curva metálica de los estoques en la suerte suprema que determinan el aplauso, la consagración, la denostación o el derrumbe de un torero y también minucias enormes los insultos a rienda suelta que lanzan desde el tendido o en las redes sociales quienes se sienten ofendidos por la opinión del Otro, sabios por gracia de la estulticia y eternamente resentidos por razones ajenas a la corrida o la crónica.

FuenteEl País

Feria de San Isidro: Toreros de raza

Román Collado da un pase, hoy, en la corrida de San Isidro en Las Ventas. JUAN CARLOS HIDALGO EFE.

Lagunajanda/Del Álamo, Fortes, Román

Toros de Lagunajanda, bien presentados, serios, de astifinas defensas, mansos, descastados y ásperos.

Juan del Álamo: estocada caída (silencio); metisaca y estocada (silencio).

Fortes: estocada —aviso— (petición y vuelta); estocada —aviso— un descabello y el toro se echa (silencio).

Román: pinchazo, cuatro descabellos —aviso— y cinco descabellos (ovación); pinchazo —aviso— estocada y cuatro descabellos (silencio).

Plaza de Las Ventas. Sexta corrida de feria. 16 de mayo. Más de media plaza (13.178 espectadores).

Por Antonio Lorca.

Cuando se enfrentan un toro serio y un torero de raza no hay cartel flojo en una feria. Era este de esos de poco tirón hasta que salió el toro que, por sus astifinas defensas, se ganó el respeto del público y, después, por su seriedad de comportamiento y aspereza, maximizó el sentido del riesgo. El círculo de la emoción se cierra cuando aparece un torero dispuesto a jugarse la vida, consciente de que esa tarde puede ser el todo o la nada de todos los sueños que acumulados.

La corrida de Lagunajanda no fue buena porque le faltó calidad, movilidad y encastada nobleza; pero no fue tonta al estilo moderno. Toros de imponentes cabezas, mansurrones en los caballos y de comportamiento bronco y complicado en el último tercio; toros exigentes con los toreros y con la atención de los espectadores. Toros duros que no permitían dudas, toros para toreros machos de verdad, gente valerosa, dispuesta a anclar las zapatillas en la arena y esperar que la moneda cayera de cara.

Con un muletazo cambiado de rodillas inició Fortes la faena al segundo de la tarde, un toro fiero, combativo e incierto, casi las mismas condiciones que mostró el torero en su labor. Siempre bien colocado y cruzado, dibujó Fortes dos tandas de naturales ceñidísimos, de esos en los que los pitones calientan los muslos. Muletazos no para la alegría festiva, sino para el sufrimiento, de los que ponen el corazón en el puño, en la seguridad de que el muchacho se está colocando en la cuerda floja de la vida. Tres bernardinas valentísimas pusieron el broche a una actuación que la plaza siguió con enorme atención. Y eso que no fue una faena vistosa, pero sí honda y cargada de argumentos. No hubo oreja, y la mereció. Quizá, algunos, equivocadamente, no blandieron el pañuelo porque creyeron que eso no era toreo. Y allí había un torero de raza. Nada más y nada menos.

La misma senda tomó Román. No culminó faena ante el tercero, sufrió una faena voltereta y lo mató mal, pero tiene valor y ganas para regalar. Aprovechó la codicia del toro para lucirse con dos tandas de redondos y unos naturales que no alcanzaron el clímax requerido. Quedó constancia, no obstante, de que un torero a tener en cuenta.

El resto de la corrida no sirvió. Ni el lote de Del Álamo, que quedó inédito ante un inválido y otro desinflado; ni el quinto, soso, con el que Fortes se mostró esforzado y pesado, ni el sexto, que se paró antes de tiempo.

Hazem al Masri El Sirio volvió a saludar en Las Ventas tras un arriesgado par de banderillas. Como decía un vecino: “Siria tiene un torero”.

La corrida de hoy

Toros de Fuente Ymbro, para El Fandi, Miguel Ángel Perera y José Garrido.

Publicado en El País 

Ocho con Ocho: Escandaloso Por Luis Ramón Carazo


La maldición gitana sentencia para aquellos que se les desea un mal momento: “Permita Dios que te salga un toro bravo” Curro Díaz alguien se la debe de haber cantado pues la padeció con el toro Escandaloso de la ganadería de Montalvo, muy en el tipo de su ascendiente en Zalduendo, hoy en día ganadería española de don Alberto Baillères.

Ver acometer al caballo a Escandaloso embistiendo con pujanza, para posteriormente ir con gran clase a la muleta está vez poco madona del torero, fue una gozada para quienes disfrutamos de la bravura en su máximo esplendor.

En el apartado (así se le llama en España a lo que le decimos sorteo en México) me encontré con José Luis Vázquez matador de toros mexicano en el retiro y me hizo la observación de que por el tipo, le parecía que el toro iba a ser de campeonato, además observó cómo se mantenía en los corrales el toro apartado del resto, lo cual de acuerdo a su vasta experiencia, le era una buena señal y no se equivocó, fue certero, faltando muchas corridas por lidiarse, habría que recordar a Escandaloso para ser el toro más bravo del serial madrileño.

Lo de la maldición gitana por desgracia le aplica a Curro Díaz, quién si bien dio algunos buenos muletazos aislados con la izquierda, fue nula la estructura, ligazón y mando de la faena; en pocas palabras desperdició a un toro de campeonato que le hubiera permitido de aprovecharlo, salir por la puerta grande, así de crudo es el toreo y el torero de Linares fue despedido entre abucheos.

Los detalles completos del festejo los recogerá en las crónicas del 15 de mayo de 2017, lo mío es solo un apunte.

Esa misma mañana, la del día del santo patrono de Madrid San Isidro, tuve la oportunidad de charlar con el empresario de Las Ventas del Espíritu Santo, el francés Simón Casas y entre otros conceptos con respecto a los toreros mexicanos, se refirió a que le hubiera gustado contratar a Luis David Adame, quién declinó de acuerdo a su versión, confirmar este año su alternativa y mencionó a Sergio Flores como a alguien que le gustaría contar con él tal vez para la Feria de Otoño.

El empresario francés curtido en mil batallas, vende como pocos al toreo, ya veremos si como ronca, duerme, por el futuro del mismo, ojala y que le funcione su propuesta, pues Madrid como nuestra plaza México, son los bastiones del toreo y de la salud en resultados artísticos y en la taquilla de ambos sitios, en mucho depende el resto de los cosos taurinos.

Por supuesto, falta mucha feria, en la que vendrán seguramente muchos aficionados mexicanos, para acompañar a Joselito Adame en lo que serán dos oportunidades más de posicionarse en donde lo merece, así como también a Leo Valadez a quién en España le presagian un gran futuro y así lo confirmó recientemente en Sevilla, donde es claro, por su sitio, que pronto le veremos como matador de toros.

Los que vendrán a Madrid ojala y tengan la suerte de ver a Joselito como hace 45 años no sucede desde la salida en hombros de la plaza de Las Ventas de Eloy Cavazos y a Leo Valadez (que desde 1964 con Antonio Sánchez Porteño en la categoría novilleril no acontece) cruzar en hombros el umbral de Puerta Grande.

Parece tiempo de romper paradigmas, es justo y necesario.

 

Entrevista – Luis Ramón Carazo conversa con Simón Casas. Madrid, San Isidro 2017.

La foto que siempre buscó, persiguió y logró. Simón Casas, al frente de Las Ventas.

La cita, Madrid, el lugar, Las Ventas y el hombre: Simón Casas. En su primer San Isidro, tan soñado y perseguido habla con Luis Ramón Carazo en pleno corazón del toreo. 

Por: Luis Ramón CarazoDe SOL Y SOMBRA.  Madrid.

En una de las citas taurinas con las que abre la gestión más desafiante e innovadora en el más clásico y tradicional de los seriales taurinos, Luis Ramón Carazo ha salido al encuentro de Simón Casas, siempre polémico, innovador y esperanzado en no solo dar la batalla taurina en Madrid sino llevar al espectáculo un punto más allá del mismo.

En pleno día de San Isidro la conversación se centra con el empresario y productor francés en la internacionalización de los toreros mexicanos y el respeto que por sí misma tiene la tauromaquia y los elementos que harán de este milenario espectáculo el más vigente aun el tiempo actual.

 

Conceptos, obra, razones y motivaciones muestra Casas en la apertura de su primer San Isidro en el que parece también le ha faltado tiempo y espacio para materializar el sueño diario de manejar la Monumental de Las Ventas.

Que es manejar cada día el tiempo del toreo mismo.

Aquí dejamos el testimonio taurino recogido por Luis Ramón Carazo, columnista siempre presente en nuestro portal.

Twitter: @Twittaurino.