Guadalajara – Corridas de Toros 2017: La Categoría Pérdida

Por Juan Carlos ValadezDe SOL y SOMBRA.

Para muchos aficionados tapatíos no es algo nuevo ni es extraño que la primera parte de la temporada en la Nuevo Progreso, haya perdido la importancia que tenía en tiempos pasados. En los últimos años extrañamente la empresa optó por dejar lo mejor o más rematado para la segunda parte de su temporada, acabando con la tradición y categoría que tenían las Corridas de Toros en Guadalajara durante el mes de Octubre.

Una muestra de esto son los cuatro carteles que presentó esta semana la empresa ETMSA, que a partir de esta nueva temporada tiene nueva administración.

La realidad es que un serial de la importancia de Guadalajara debería de tener carteles más rematados y con las mejores ganaderías, pero en esta ocasión la empresa ha optado por dos corridas mixtas y dos combinaciones grises (austeras) por el orden en la programación de los matadores.

Esta vez para mala suerte de los aficionados no hubo sorpresas en el elenco y han optado por los toreros de casa encabezados por el rejoneador Pablo Hermoso, Sebastián Castella, José Adame, Luis David Adame, Ginés Marín y Leo Valadez. 

Con estos carteles la afición tapatía finalmente ya puede decir que son totalmente ETMSA de Hierro.

Tras la salida de Alfredo Sahagun de la empresa los focos rojos se encendieron en el público tapatío, ya que bajo su dirección la Nuevo Progreso fue la única plaza de la empresa de la Familia Baillères que se caracterizó por su autonomía, seriedad, categoría y originalidad en sus combinaciónes.

Hoy esta empresa esta en las manos de sus nuevos dirigentes que al parecer tienen la misión de monopolizar la fiesta en nuestro país.

Hace poco leía en alguna columna que se publicó en éste portal que había que agradecer al Lic. Alberto Baillères su generosa filantropía con la fiesta brava, aunque esto finalmente es un negocio y si bien es cierto que Don Alberto es un hombre éxitoso y brillante en sus empresas, muchos reprocharemos que ese talento no se vea reflejado en sus negocios taurinos y en la gente que los dirige.

Los primeros resultados de esta nueva dirección empresarial están ya a la vista,  con combinaciones grises que sin duda no despiertan mucho interés ni grandes expectativas en el aficionado tapatío.

La Nuevo Progreso de Guadalajara por su importancia merece mejores carteles siempre con las máximas figuras del toreo mundial acartelados con las mejores ganaderías, y no seriales austeros como el que están programando para la primera parte de su temporada.

Entre los grandes ausentes del serial podemos mencionar por los mexicanos a Arturo Saldívar que pasa por un buen momento y por los diestros extranjeros la lista seria demasiado larga, porqué un serial que no cuente con una figura de a pie de la categoría de Enrique Ponce, no se puede considerar importante y menos para la segunda plaza de toros de mayor importancia de México y América.

Hacemos votos para que regrese la categoría de antaño a la Nuevo Progreso y para que no se pierda la seriedad y el trapío del toro que se lidia en esa plaza.

Al final, afortunadamente la última palabra la tendrán los aficionados, ya que si los cambios son de su agrado, estos se verán reflejados en el tendido y si no lo son, también se reflejarán.

Las combinaciones: 

Domingo 22 de octubre: Dos toros de Rancho Seco y cuatro de Marco Garfias para el español Andy Cartagena, Alfredo Ríos El Conde y Leo Valadez.

Domingo 29 de octubre: Toros de Begoña para Sebastián Castella, Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores.

Domingo 5 de noviembre: Toros de Santa Fe del Campo para Fermín Rivera, Joselito Adame y Octavio García El Payo.

Domingo 12 de noviembre: Dos toros de Marrón y cuatro de Villacarmela para Pablo Hermoso de Mendoza, Ginés Marín y Luis David Adame.

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FERIA DE OTOÑO: Miguel Ángel Perera, a hombros, por la puerta grande de los toros nobles

Por Antonio Lorca.

A Perera le tocó el cuponazo del viernes en forma de dos toros de extrema calidad en la muleta, y salió por quinta vez por la puerta grande de Las Ventas. Normal, por otra parte. Es lo menos que se podía esperar ante un golpe de suerte de tal calibre. Allá que se lo llevaron para que vislumbrara a hombros la calle Alcalá después de que dejara sobre el ruedo algunos compases de toreo bueno, y sus oponentes, los dos toros de El Puerto de San Lorenzo, -sobre todo, el primero- derramaran calidad y clase en la muleta para hacer un par de ganaderías con las que sueñan las figuras actuales.

Interesantes los últimos veinte minutos de la vida de ‘Caracorta’, de 592 kilos de peso, que abrió plaza. A poco de sonar clarines y timbales, asoma un hocico por la puerta de toriles, una cara negra, después, todo muy lentamente, a paso quedo, hasta que por fin, el hombre de negro se hace presente con semblante asustadizo. Se detiene, vuelve la mirada hacia los tendidos y otea el horizonte entre extrañado y sorprendido. ¿Dónde estoy? Se acerca titubeante hacia un burladero, pero se lo piensa mejor y vuelve a chiqueros. No se fía. Finalmente, decide atender a un capote, olvida sus temores y se mete en faena. Acude a la llamada de Perera sin entusiasmo, y manseó sin titubeos en el caballo, con la cara siempre por las nubes.

Pero quedaba lo mejor, lo que son las cosas, cuando nadie lo esperaba. Del Álamo y Perera se lucieron en dos quites preciosos; dos chicuelinas y dos medias de cartel del primero, y otras dos chicuelinas, una cordobina y una media del otro. La excelsa embestida del toro llamó la atención.

Después, se encargó de su lidia Javier Ambel, quien le enseñó en cuatro palabras las lecciones finales. Así, el toro acudió con alegría al cite de Curro Javier, que colocó dos pares de categoría, y otro más, del mismo tenor de Guillermo Barbero.

Perera cuando brindó al público, preludio de dos cuestiones sobresalientes: la primera, que el toro, familiarizado ya con el ambiente, decidió mostrar que llevaba dentro nobleza, calidad, temple, dulzura y ritmo en grado sumo; y la segunda, que Perera decidió deleitar con su mejor versión en tandas por ambas manos ceñidas y hondas, bellísimas algunas de ellas. Toreó con la cintura, el toro embebido en la muleta, humillado y fijo el animal, y ligó con largos y templadísimos pases de pecho. Cuatro naturales finales fueron sencillamente extraordinarios antes de un circular perfecto.

Vibró la plaza, pero no se conmocionó; quizá, porque el toro era de dos orejas y estaba claro que el torero solo pasearía una; quizá, porque a los toros tan buenos les falta la fiereza y la garra necesarias para la emoción verdadera.

La película del cuarto fue parecida. Otro manso en el caballo, dos buenos pares de Ambel, y una faena menos rotunda, pero perfectamente ligada de Perera. Lució al toro al citarlo de largo en tres tandas por el lado derecho, templó con sentimiento y algunos destellos fueron especialmente bellos. No tuvo esta labor la profundidad de la anterior y tras un pinchazo paseó otra oreja.

Se puede pensar con todo el derecho que le tocaron dos toros de cuatro orejas y solo cortó dos; y se puede pensar, también, que pasear una oreja tras un aviso y dos descabellos, en el primero, y otra tras un pinchazo no es lo correcto. Pero salió por la puerta grande, dibujó momentos estelares de toreo hondo y dos toros nobles viven ya en el limbo de los artistas de negro.

El resto de la corrida tuvo poca historia. Juan del Álamo evidenció que no está en su mejor momento ante un primer toro incierto y áspero, y ante un quinto noble y soso. Dio pases y no dijo nada. Quizá, lo que dijo es que no tenía mucho que decir.

López Simón no pasó de discreto ante el soso sobrero; hizo el esfuerzo ante el manso y noble sexto, al que muleteó con más mecánica que sentimiento, y mató muy mal. Una vez más, se lucieron con los garapullos los miembros de su cuadrilla Domingo Siro, Jesús Arruga y Yelco Álvarez.

PUERTO/PERERA, DEL ÁLAMO, L. SIMÓN
Toros de Puerto de San Lorenzo, -el tercero, devuelto-, correctos de presentación, mansos; primero y cuarto, muy nobles; segundo, deslucido; soso, el quinto, y manso y noble el sexto. El sobrero, de Santiago Domecq, manso y soso.

Miguel Ángel Perera: estocada ladeada _aviso_ y dos descabellos (oreja); pinchazo y estocada (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.

Juan del Álamo: dos pinchazos y casi entera (silencio); estocada _aviso_ (silencio).

Alberto López Simón: dos pinchazos _aviso_ y un descabello (silencio); estocada que asoma _aviso_ pinchazo y estocada trasera (ovación).

Plaza de Las Ventas. Sexto festejo de la Feria de Otoño. 30 de septiembre. Más de tres cuartos de plaza (19.455 espectadores, según la empresa).

La corrida del domingo

Toros de Adolfo Martín, para Juan Bautista y Paco Ureña, mano a mano.

Publicado: El País 

Feria de Otoño: Un gran Miguel Ángel Perera por la puerta grande


Caracorta‘, del Puerto, un toro excepcional para una faena bordada.

Por Carlos Ilián.

Caracorta, asi se llamaba el primer toro del Puerto de San Lorenzo y seguro que Miguel Ángel Perera lo recordará el resto de su vida. Sí, lo recordará porque su infinita clase, su infinita bondad, su embestida humillada haciendo, literalmente, el avión, le sirvieron en bandeja a Perera los resortes para cuajar su más rotunda faena en Madrid desde aquel 6 de junio de 2008 cuando se encumbró con un toro excepcional de Núñez del Cuvillo.

Esta vez Perera se alejó de la trampa de la patita retrasada, la distancia abusiva y el muletazo lineal para embraguetarse de verdad y bordar con el toreo al natural, barriendo la arena con los vuelos del engaño y con el toro cosido a la panza del engaño. Fue un monumento a la suerte fundamental del toreo de muleta. Sobre la derecha templó de verdad aunque hubo algún coqueteo con la facilidad. El final entre muletazos sin solución de continuidad, una borrachera entre los pitones. Mal con la espada operdiendo las dos orejas, pero hubo un trofeo.

La segunda oreja, muy discutible, lo cortó el cuarto, otro toro de enorme fijeza, al que lució de largo con generosidad y luego ligó en un palmo de terreno. Faena exigente que rompió al del Puerto, rajado del todo.

La puerta grande se le abrió, con protestas, pero a Perera le abre a la vez una vía de cotización alta con el refrendo de Madrid.

Juan del Álamo salió noqueado ante un lote, especialmente el quinto, con mucha guasa, al que mareó sin argumento.

López Simón pudo enderezar su tarde en el sexto que metió la carea por el pitón derecho, y el torero de Barajas hasta ligó algún redondo notable, pero no redondeó, quedándose a mitad del camino.

Plaza de Madrid. Sexta corrida. Más de tres cuartos de entrara (19.455 espectadores). Toros del PUERTO DE SAN LORENZO y un sobrero de SANTIAGO DOMECQ (6), de inmensa clase el 1º, con fijeza el 4º , el resto con más movilidad que casta, todos mansearon al final.

MIGUEL ÁNGEL PERERA (7), de caldero y oro. Estocada delantera y dos descabellos. Un aviso (una oreja). Pinchazo y estocada (una oreja).

JUAN DEL ÁLAMO (4), de grana y oro. Dos pinchazos y estocada corta tendida (silencio). Estocada. Un aviso (silencio).

LÓPEZ SIMÓN (5), de marfil y oro. Pinchazo, pinchazo hondo y descabello. Un aviso (silencio: Estocada que atraviesa, pinchazo y estocada (palmas).

Publicado en Marca

Feria de Tlaxcala 2017 – Corridas de Toros

Al menos desde 2011, el tema taurino de la feria de la capital del estado ha sido desastroso. Dos empresas intervinieron, tres años lo hizo Rafael Herrerías, dos Pablo Moreno y uno lo hicieron en conjunto con resultados poco alentadores en todas las ediciones.

Este año el empresario será Sergio Hernández con el respaldo del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (ITDT), quien organizará la “Feria Taurina Tlaxcala 2017” que será en palabras del empresario  un serial con “mucho sabor tlaxcalteca”.

De SOL y SOMBRA. 

Contrario a otras ediciones este año se apuesta más por lo local tanto en toreros como en encierros.

El serial estará compuesto por tres corridas, un festival y una novillada:

El 28 de octubre inicia la feria taurina con un festival taurino en honor a Joaquín Cisneros con la participación de los toreros en retiro Raúl Ponce de León, Miguel Villanueva, Rafael Gil Rafaelillo, Jorge Ávila, Mario del Olmo y José Rubén Arroyo, con novillos de Vicencio.

El dos de noviembre será la corrida del día de Todos los Santos con el francés Sebastián Castella y Sergio Flores, quien reaparecerá con toros de Xajay.

Para el cuatro de noviembre novillada de triunfadores con José Maria Macías, Gerardo Sánchez, Ulises Sánchez, José de Alejandría, Rafael Soriano y Manuel Astorga con novillos de De Haro.

La denominada Gran Corrida será 11 de noviembre con el español Domingo López Chaves, Jerónimo y José Luis Angelino, con toros de La Soledad.

El 18 de noviembre Pablo Hermoso de Mendoza, Uriel Moreno “El Zapata” y Gerardo Rivera, con toros de Rancho Seco.

Luis Mariano Andalco, titular del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (ITDT), informó que además de las corridas y novilladas, se presentará la exposición denominada “Tributo de Arte con Rodolfo Rodríguez “El Pana”, conformada por 50 pinturas inspiradas en el reconocido matador; además, se llevarán a cabo tientas de vaquillas en el Lienzo Charro, del 7 al 17 de noviembre.

La Feria de Tlaxcala 2017 contempla, además, actividades artísticas y culturales, y se llevará a cabo del 27 de octubre hasta el 20 de noviembre.

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Así vio la prensa la actuación de Luis David en Las Ventas de Madrid 

De SOL y SOMBRA.

Carlos Ilián – Marca: Luis David Adame, que confirmó la alternativa, estuvo por debajo del gran cuvillo que abrió plaza y luego se embraguetó de verdad con el sexto para salir dignamente de su bautismo de fuego en Madrid.

Andrés Amorós – ABC: Confirma la alternativa el mexicano Luis David Adame, hermano menor de Joselito. En San Sebastián y Salamanca, ha mostrado gran entrega. En el primero, muy bueno, despliega su repertorio pero los exigentes le afean la colocación: en muchas Plazas, hubiera sido una faena de oreja; aquí, sólo división. Es la exigencia de Madrid. Se sobrepone en el sexto, serio, con movilidad. Muestra capacidad y recursos, además de valor, en un trasteo emocionante, metido entre los pitones, pero falla con la espada: una digna confirmación. Ha de madurar pero tiene condiciones.

Patricia Navarro – La Razón: Esparraguero” fue noble, repetidor y de buen juego. El de la confirmación de alternativa del mexicano Luis David Adame. El Cuvillo. No se alienaron los astros ni palpitó Madrid a ritmo de ranchera. El matador impuso voluntad, pero pecó de falta de ajuste en ese toreo que quería ser pero descargaba la suerte con la pierna de fuera y no acababa de cuajarse. Optó por las cercanía Adame y el toro cantaba sus bondades en la distancia. Los misterios del toreo. No hay patrones que funcionen igual para todos los toros. Se hizo con el público con el sexto, aunque no con la espada. Fue toro cómplice y bueno. Más centrado, ligó las embestidas del toro en primera instancia y las cortó, a pesar de que el toro se venía con prontitud, para imponerse en las cercanías. Con la espada desplomó la conquista madrileña.

Zabala de la Serna – El Mundo: “Esparraguero” abría la tercera corrida de Núñez del Cuvillo esta temporada en Las Ventas. Pasó por las verónicas de Adame como si no fuesen con él. A su altura y a su bola. Pero mejoró a partir de sus encuentros con el caballo.

Con un trío de péndulos captó Luis David Adame la atención de la afición. Que desde entonces le trató como si de una figura se tratara y, probablemente, le descentró. Adame corría la mano con corrección, quizá algo abierto y con la pierna retrasada en los embroques, que era lo que el sector más duro le recriminaba. La búsqueda de una colocación que acallase las protestas cortocircuitó la faena.

“Esparraguero” se dio por uno y otro pitón con generoso viaje. Hasta cuatro series en plenitud. Puede que cinco fueran cuando apagó la llama de su entrega. El toricantano hidrocálido resolvió la ya parada movilidad con una espaldina, y un cierre rodilla entierra que desembocó en un desarme. Tampoco le perdonaron el leve desprendimiento de la espada

El último toro cerraba el cupo de cinqueños de la desigual corrida de Cuvillo. Otras hechuras. Y otro comportamiento. El lote de la tarde para Luis David Adame, que arrancó de rodillas la obra. A izquierdas el recorrido notable y los naturales de mayor nota del mexicano, cargada ahora la suerte. Y Adame se arrebató y se arrimó a tumba abierta. Entre espaldinas y bernadinas finalmente. El acero arruinó lo conseguido.

José Luis Benlloch – Aplausos: El toro de la confirmación de alternativa de Luis David Adame fue un cuvillo serio y abanto de salida. Se ajustó el azteca en el quite por personales chicuelinas de manos bajas que le valieron la primera ovación fuerte. En el segundo tercio se lució con un gran par Fernando Sánchez y en la brega Miguel Martín. Largo el parlamento en la ceremonia de la confirmación, brindis al público y un arranque de faena en los medios con varios pases cambiados por la espalda. Las dos primeras series sobre la derecha resultaron muy ligadas y extensas con un toro a más, bravo e importante. Con la izquierda Adame se mantuvo en el nivel de la faena, quitándole la razón a los protestones del “crúzate” y demás teorías lineales del toreo. Le quisieron dar la tarde desde el principio y el mexicano resistió en una faena bien redondeada en la que hizo lo que había que hacer al gran toro de Cuvillo. Una estocada levemente caída volvió a encender la intransigencia. Ovación al toro y al torero.

A su segundo le cuajó Luis David Adame un buen quite por gaoneras. El mexicano sacó la tarde adelante con serenidad y aplomo, como si fuese un torero hecho y consagrado. Le cupo en suerte otro excelente cuvillo que encontró una gran réplica en el joven torero. Temple y reunión en su quehacer y ambición en su planteamiento. Fresco como corresponde a su edad. Pinchó con reiteración. Una pena. Actuación en cualquier caso que abre muchas expectativas.

Paco Aguado –  EFE:  El lote de juego más parejo fue el del mexicano Luis David Adame, que confirmaba su alternativa en Madrid un año después de doctorarse en la plaza francesa de Nimes. No le faltó decisión al joven torero azteca en la efeméride, pero los aficionados le afearon las ventajas ténicas que se tomó con el noble y obediente toro de la ceremonia.

Le faltó a Adame ese mayor compromiso que, ya a tarde vencida, tuvo con el sexto, otro toro de buen aunque medido juego con el que se entregó muy decidido, para acabar metiéndose entre los pitones antes de fallar con la espada.

Pedro M. Mellinas – El Muletazo: Atolondrado y sin fijeza se movió el descarado primero, cornalón por delante, vareado por la trabajadora y sin gran empleo ni en varas ni en percales.

Fijeza, celo, acometividad, humillación y hasta profundidad en una franela que equivocó la estructura en un principio y luego le costó volver a la senda. Cambiados en el inicio, ligazón después con el tendido pitando el cite, como el tipo que descubre que estaba equivocado en su planteamiento. Decisión la tuvo toda, y entrega, y voluntad, pero se le vino grande el compromiso. Un bajonazo sirvió para despenalizar en silencio.

El sexto, de bella estampa, fue perdiendo recorrido en el solvente saludo a la verónica de Luis David Adame, que se echó el capote a la espalda para firmar el quite por gaoneras ajustadas. Con la muleta explicó el pequeño Adame que había comprendido el mensaje que el tendido le envió en su primero. Se asentó en la arena, ofreció con sinceridad y se enroscó la embestida tras la cadera en dos cambios de mano de gran exposición, templado uno, punteado el otro, ambos rematando series de entrega y verdad. Pero no siempre fue así, y le aplicó Madrid severidad cuando desajustó el embroque. Y tal vez por eso lo expuso todo en las Bernardinas con que concluyó. Pero pinchó y debió conformarse con una ovación.

Antonio Lorca – El País: Confirmó la alternativa el mexicano Luis David Adame, quien se dejó ir el mejor toro de la tarde, el de su confirmación. Nobilísimo, de gran movilidad y repetidor en la muleta, el animal se encontró con un joven con desparpajo, que conoce la técnica y los trucos, que da pases modernos, de esos que dicen poco, y la gente se lo recriminó. Vamos, que se dieron de bruces un toro artista y un torero que no lo es. De hecho, el animal fue despedido con una ovación, y al joven torero se le silenció su labor.

Mejor, sin duda, más motivado ante el sexto, noble también, pero no de la calidad del primero. Vistoso y variado con el capote, Adame trazó después buenos naturales, y un par de tandas de derechazos templados, más asentado el torero, más fajado y templado, valentísimo siempre, y los tendidos se lo reconocieron. Mató mal y la oreja se la llevó el toro.

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Sergio Flores anuncia su reaparición en Tlaxcala

De SOL y SOMBRA.

Sergio Flores esta finalmente recuperado del cornadón que se llevó en la pasada Feria de San Luis Potosí y esta listo para reaparecer, así lo anunció el propio matador en su cuenta de Twitter.

La esperada reaparición será el próximo 2 de noviembre en Tlaxcala en un mano a mano con el diestro francés Sebastián Castella con toros de Xajay. Seguir leyendo Sergio Flores anuncia su reaparición en Tlaxcala

El jueves de los Fuente Ymbro

Román en su hotel vistiendose para los Fuente Ymbro.

Por Jean Palette-Cazajus.

Mi intención era dedicarle un momento de atención al “Jueves de Muret” (12 de septiembre de 1213). Aquel día, cerca de Toulouse, se dio una batalla decisiva que opuso las tropas de Simón IV de Montfort, lugarteniente del rey de Francia, a las tropas coaligadas de Pedro II de Aragón y el conde Raimundo VI de Toulouse en el inicio de la cruzada contra los Cátaros. La derrota de las tropas meridionales significó una reorientación radical de la política de los reyes de la Corona de Aragón, más centrada a partir de entonces hacia una política peninsular que truncó la posibilidad de un reino “occitano-provenzal-catalán” que hubiese cambiado sin duda los destinos de Francia y España.

El recuerdo de la batalla de Muret se cierne sobre la amarga actualidad de estos días. Volveremos sobre tan significativas fechas. El caso es que la imposibilidad de cumplir hoy sus compromisos por parte del maestro titular de esta cátedra, me obliga a asumir, brutal e inmediatamente, las ingratas tareas de sobresaliente, recién llegado de Francia y nada “placeado”.

Cambio pues el jueves de Muret por el jueves de los Fuente Ymbro. Y héteme aquí aterrizado en la entrañable y terrible andanada del 9.

Llego tarde, azorado y sudoroso en plena suerte de varas del primero de la tarde. Necesito unos minutos para librarme de una distante sensación de guiri ontológico, mareado por la fundamental extrañeza de la vivencia de los toros. Recupero por fin mis reflejos de añejo morador del cemento de Las Ventas a tiempo para percibir los estertores de la insulsa pelea del poco aparatoso ejemplar de prosapia Domecq frente a la acorazada de montar, como decían mis antepasados de la crítica cutrilla. Frente a este discreto ejemplar, Morenito de Aranda demostrará una espectacular desconfianza pronto detectada por el animalito, que se crece, se convierte en pegajoso, perseguidor y buscapiés. El desbordado torero se cobra una venganza catalana mediante torpe pinchazo y media estocada tan caída como atravesada.

El ejemplar segundo aparece como cansino y nada demuestra en varas a imagen de su predecesor. Se emplea más de lo esperado en banderillas permitiendo que Tomás López y Fernando Sánchez pareen correctamente. La revelada bondad del toro le permite a Joselito Adame relamerse en un amanerado y zalamero inicio de faena. Luego las cosas cambian. A la hora de la verdad llegan posturitas y trallazos, toreo filibustero, descolocado y retorcido, pirateo del toreo auténtico, falsificación sin rematar, copia del toreo de marca para manteros desnutridos. Adame y su muleta de guardia de tráfico solo señalan la línea recta. Al final la generosidad del toro le facilita una secuencia aceitosa, genuflexa y amanerada. De postre un infame y alevoso bajonazo. Así y todo, la petición de oreja es importante y propicia una patética vuelta al ruedo. Detrás de mí una niña de seis años, deliciosa y redicha no para de radiar la corrida: “Hay sangre mamá” exclama, no excesivamente impresionada.

Román recibe al tercero con unas gaoneras laterales ceñidísimas. En cada pasada del bicho el torero mete el estómago frustrándole en cada ocasión al pitón lo que ya pensaba tener rebanado. El inicio de faena tiene empaque y soltura, luego… luego suena la voz del heraldo de la andanada: “¡Tauromaquia juliana! ¡Qué daño ha hecho!”. Menos perentoria pero, eso sí, educada suena estotra súplica: “¡Pero crúcese Usted un poquito”. El joven temerario sale atropellado. A la hora de matar expone muchísimo para una estocada que sale sincera, trasera y tendida. Tras la cual, sañuda persecución olímpica del toro tras el torero por todo el ancho del redondel.

La actuación de Román fue una versión mejorada del anterior ejercicio “adámico”: cayó lógicamente la oreja. Andrés de Miguel justificaba sus morigerados aplausos durante la vuelta al ruedo: “Me gusta su tipo de valor y la distancia que da a los toros”. Conste aquí su valiosa aportación a la colectiva labor crítica.

El cuarto amanece huidizo y terminará picado en el caballo de puerta. Buen primer par de Andrés Revuelta y mejor todavía el segundo, levantando los brazos con soltura y gallardía. Pronto pierde el toro los cuartos traseros. “¡Casi se ha matado!” exclama despiadada la locutora de seis años. Digno y aseado Morenito a quien le ha tocado esta tarde bailar con la más fea. La niña se muestra perspicaz: “Este chico es el más importante”. Pero nada puede hacer el “chico importante” con semejante lote. Estocada pulcra y delantera que basta. Al menos suena “Tercio de quites” uno de los pocos pasodobles modernos con alma torera. Tampoco es cuestión de que pueda disfrutar tranquilamente de sus compases.

Me cuesta un montón concentrarme en mis labores críticas. A mi izquierda un señor italiano está empeñado tras la muerte de cada toro en que yo le confirme si el torero ha sido “bravo” o no. La primera vez a punto estoy de explicarle que al toro es a quien le toca ser bravo y no al torero. Claro que en la lengua de Dante “bravo” significa “bueno”, pero mi italiano otrora decente ha degenerado de tal manera que debo renunciar a explicarle al vecino el peliagudo concepto de bravura en los toros. En francés “un brave homme” es una buena persona y “un homme brave”, un hombre valiente. Misterios de la bravura.

El colorado quinto también sale abanto. Una tanda de malas copias de verónicas adámicas antecede una triste suerte de varas en total armonía con la general tónica de la tarde. “Muchos personajes están aquí” censura la niña de seis años indignada por la concentración excesiva de lidiadores. Miguel Martín coloca un buen par. Replicado por Fernando Sánchez con su habitual chulería. Pero el segundo par de Miguel Martín raya a gran altura y levanta al público. El toro entre descompuesto y caramelo a la violeta acepta su deslucido destino a manos de Joselito Adame.

¿A quién me recuerda este torero? me pregunto de repente ¿a quién? ¡Tate! ¡Caigo! A Leopoldo Fregoli o a su actual sucesor, también italiano, Arturo Brachetti, capaz de cambiar de traje o de personaje a una velocidad supersónica. En menos tiempo que necesito para contarlo Adame es capaz de instrumentar un natural, un derechazo, un molinete, uno de pecho, un pase cambiado ¿qué sé yo? Todo iniciado, todo abortado, todo sin rematar, todo casi coincidente y superpuesto. A la hora de matar, se sale escorada y descaradamente de la suerte. El resultado es lógico, el asesinato más ruin de la tarde.

La lidia del agalgado y cariavacado sexto transcurre anodina y anómica hasta que lleguen dos pares de banderillas. El interés del primero es esencialmente geopolítico puesto que lo obra un banderillero de fucsia y azabache nombrado Hazem al Masri, “El Sirio”. El segundo, de corte más taurino, resultó muy honrado y comprometido a cargo de un Raúl Martí literalmente encunado. El inicio de faena de Román es excelente, hay temple, soltura y sensualidad insolente. Luego viene una tanda con la izquierda algo barroca pero rematada atrás, colocada y templada. Con la derecha, en cambio, extraño y descarado regreso al peor toreo “ajulianado”, entreverado con pases cambiados y pases de pecho de un barroquismo hondo y descarado. Este hombre debe de militar en la CUP. No se entiende de otra manera esta falta total de respeto por la estructura institucional del toreo y por las necesidades de la construcción de la faena. “C’est du grand n’importe quoi” se suele decir en francés, “un gran cualquier cosa”. En este toreo “rockerizado” sale de todo como en botica, lo peor y a veces un poco de lo mejor. Se vuelca con tal impetuosidad en la cara del toro que el metisaca cae en la riñonera del bicho. Nueva estocada y descabello.

Los toros segundo y tercero tuvieron su cosilla. Al quinto y al sexto, no desprovistos de interés les pudo la falta de casta. Pero lo mejor de la tarde fue para mí la brillantísima pregunta a su madre de mi jovencísima colega seisañera en cuestiones de filosofía taurina: “¿Y si el toro mata al torero le ponen a él los cuernos aquí?” (señalándose la frente). A un paso está la tierna niñita de entender lo fundamental: la muerte del toro es naturaleza, la muerte del torero es tragedia. No hay reversibilidad ni parangón posibles. La fiesta de los toros establece la jerarquía fundamental que hace posible la dignidad humana.

Fuente: Salmonetes ya no nos quedan

Ocho con Ocho: Justo medio Por Luis Ramón Carazo

Román sufrió una aparatosa voltereta con el tercero de la tarde. Foto JAVIER BARBANCHO.
Román sufrió una aparatosa voltereta con el tercero de la tarde. Foto JAVIER BARBANCHO.

La actuación de Joselito Adame en la Feria de Otoño que se está celebrando en Madrid, el 28 de septiembre de 2017, fue positiva, incluso provocó la división de opiniones para premiar o no la faena al primero de su lote de la ganadería de Fuente Ymbro.

Con base en un resumen de imágenes de la empresa madrileña, después de brindar a México, Adame logró muletazos de alta calidad, en dónde ejecutó unos preciosos cambios de muleta de mano y si la oreja no fue a la espuerta, tal vez fue por la negativa del presidente a la petición contrastada por parte del público que en media plaza asistió al coso de la calle de Alcalá, acudiendo a que la estocada estuvo un poco caída.

Su premio fue una vuelta al ruedo y en su segundo se la jugó ante un toro de embestida descompuesta. Su colega de cartel Román, también arriesgó la piel y logró una oreja en el primero de su lote y cercano se quedó de una segunda en el cierra plaza. Morenito de Aranda no tuvo un lote propicio y se quedó con las ganas de triunfar.

Y aquí me parece oportuno hacer un comentario, hubo quién afirmó que Joselito no había permitido que la corrida de referencia se transmitiera por televisión y no creyéndolo, quise salir al paso pues no me parece justo achacarle al matador, un hecho que no fue su decisión.

Platicamos con un ejecutivo de la empresa televisora y le extrañó la atrevida información y lo que me comentó es que el número de corridas contratadas fue lo que evitó seguramente la retransmisión de las imágenes y no la imposición del torero de Aguascalientes, quién seguro estoy, no tuvo vela en el asunto.

Miope sería no dejarse transmitir al cierre de su temporada europea y por consecuencia a México, dónde pronto vendrá para iniciar su periplo panamericano, lo cual haría ilógica una petición tajante a la empresa y a la televisora, cuando lo que requiere el torero es difusión, al igual que sus compañeros de cartel uno en pleno ascenso como lo es Román y el otro aferrándose a seguir, como Morenito de Aranda en una etapa mucho más madura.

Entiendo que las declaraciones de Joselito inconformándose por no torear con las figuras europeas en su terruño, cuando si lo piden como compañero de cartel en México, es más bien una declaración de intenciones, hacia el futuro del inicio hasta que culmine su temporada por allá del mes de abril en México, pero de ahí a pedir y luego que le hagan caso de no pasar su corrida en Madrid, me parece absurdo.

Joselito tiene mucha razón, en mi opinión está en un punto de madurez alto y sabe que si ahora no logra insertarse en la cima del toreo en Europa, el paso del tiempo no se detendrá y la oportunidad de figurar se habrá evaporado.

Lo que percibo entonces, nada tiene que ver con su supuesta negativa a ser transmitido en su actuación en la Feria de Otoño madrileña y lo escribo porqué habrá quién crea lo que alguno afirmó como verdad rotunda.

No me parece justo y se me hizo necesario precisar lo que pienso al respecto, para que se tome en cuenta otro punto de vista de una afirmación que me pareció rudeza innecesaria, en un momento tan delicado para el torero y más aún para México.

Por eso lo escribo con vehemencia pues no me pareció sano dejar de lado algo que no creo sea verdadero y me atengo a las consecuencias.