Quinto Encierro San Fermín 2018: Turno para los Núñez del Cuvillo

Desde su debut en Pamplona han dejado numerosas de estampas de terror.

De SOL y SOMBRA.

Los Núñez del Cuvillo han dibujado numerosas de estampas de terror desde su debut en los encierros de Pamplona en 1995.

En sus tres primeras intervenciones, los astados de este hierro gaditano dejaron siete cornadas y numerosos momentos escalofriantes. En 2008 y 2010, en cambio, galoparon vertiginosos por el recorrido sin muchos momentos peligrosos.

Una actuación que volvió a repetirse en 2016. El del año pasado, por su parte, volvió a ser un encierro arrollador con dos corneados.

Este miércoles, está por ver la cara que mostrarán estos morlacos que suelen hacer gala de su nobleza en la plaza de toros, aunque la de 2017 en San Fermín resultó una corrida mediocre.

Esta tarde, los torearán Antonio Ferrera, quien realizó la mejor faena en la pasada feria del toro de Pamplona, Andrés Roca Rey, corneado el pasado año, y Ginés Marín, quien salió por la puerta grande el pasado año.

En definitiva, se trata de un encaste propio en el que concurren diversas sangres que le confieren una personalidad singular.

Publicado en El diario de Navarra

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Feria de San Fermín: Orejas para Castella y López Simón de una deslucida corrida de Fuente Ymbro

Por Paco Aguado.

Pamplona, 10 jul (EFE).- En otra tarde de generosidad popular y populista en Pamplona, Sebastián Castella y López Simón pasearon sendas orejas en el sexto festejo de los Sanfermines, simplemente por una faena destajista e insustancial del francés y por la entereza del madrileño para recuperarse de una fea voltereta sin serias consecuencias.

En realidad, el festejo de hoy fue largo y plúmbeo, sin apenas alteraciones emotivas o emocionales mientras la terna iba cumpliendo sin mayor brillantez la lidia anodina y opaca de los tres primeros toros de una seria pero descastada corrida de Fuente Ymbro.

Castella, por ejemplo, estuvo tan pesado como intrascendente con el desclasado y afligido primero, Perera no acabó de fajarse con el segundo, que apuntó ciertas posibilidades por el pìtón izquierdo dentro de su mansita aspereza, mientras que López Simón trapicheó sin fe con el inválido tercero.

Y en esas estábamos cuando llegó la hora de la merienda y, al tiempo que las bebidas y los bocadillos salían de las bolsas, apareció en el ruedo un cuarto toro melocotón que, sin derrochar raza tampoco, al menos aguantó y se movió más tras la monótona muleta de Castella.

La faena fue una especie de acuerdo de no agresión entre ambos, pues el toro no planteó muchas dificultades mientras el torero no le exigió mayores esfuerzos, solo que resultó tan machaconamente larga que aún dio tiempo a que la gente terminara de merendar y, ya más animados, se quedara con las manos libres para pedir las orejas.

Así que el diestro galo aprovechó esa mayor atención del tendido para, al final del extenso destajo, calentar el hasta entonces plano ambiente con una serie de alardes y efectismos que llevaron a la concesión de la oreja, todavía más barata por la defectuosa colocación de la espada.

Ya con la tarde metida en derroches, Perera se quedó sin premio por tardar en matar al quinto, que no se le cuadraba para la estocada, y además hacerlo de fea manera con un auténtico sartenazo. En cambio, la suya a ese temperamental y más exigente toro de Fuente Ymbro fue la única estimable y de cierto mérito de la corrida.

No en vano, el extremeño, en ciertas fases y con altibajos en el acople, consiguió atemperar y alargar las embestidas sin ritmo pero con vibración de un cornalón ejemplar que acabó reservándose en cuanto se vio podido.

Ya para echar la casa por la ventana, las peñas, y los que se suponen más serios aficionados de la sombra, se empeñaron en pedir hasta las dos orejas del sexto para López Simón tras la impresión que les causó la fuerte y aparatosa voltereta que, en un descuido, le pegó a este el toraco castaño tras un ligero inicio de faena.

El hecho de que el joven madrileño se rehiciera y volviera ileso y decidido a la cara del toro despertó los cánticos de las peñas, como para celebrarlo. Solo que, con el de Fuente Ymbro huido descaradamente hacia chiqueros, ya no hubo realmente mayores motivos para el entusiasmo que la voluntad de agradar de López Simón, suficientemente premiada con esa única oreja que concedió la presidenta.

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FICHA DEL FESTEJO:

Seis toros de Fuente Ymbro, de pareja presencia y hechuras, con serias cabezas, aunque altos por delante y cortos de cuello la mayoría. Todos dieron un juego descastado y a menos, incluso rajándose, aunque alguno conservó una manejable movilidad, como el cuarto, o cierta emoción en sus ásperas embestidas, como el quinto.

Sebastián Castella, de grana y oro: pinchazo y estocada caída trasera (silencio); estocada caída (oreja tras aviso).

Miguel Ángel Perera, de azul pastel y oro: estocada baja (silencio); media estocada muy baja (ovación tras aviso).

López Simón, de azul pavo y oro: media estocada tendida trasera (silencio); estocada trasera atravesada (oreja con petición de la segunda).

Sexto festejo de abono de los Sanfermines, con lleno en los tendidos (unos 20.000 espectadores) en tarde de viento racheado.

Publicado en La Vanguardia

Ocho con Ocho: Regresa Arroyo Por Luis Ramón Carazo

En los próximos días se inicia la Temporada de Novilladas en Arroyo como parte del serial taurino Soñadores de Gloria y se nos antoja reflexionar por la época complicada en que vive el toreo en el mundo y esperamos que los siempre bien organizados festejos en la bellísima plaza al sur de la ciudad de México nos traigan la frescura de nombres nuevos a los que se les dará seguimiento en septiembre, en La México.

Claro que nos gustaría narrar que los novilleros se arrebatan y empiezan a poner sello a su nombre para abrir la puerta a la esperanza de la transición necesaria en los renglones de principiantes contando con un esfuerzo de promoción muy importante.

Será el 21 de julio de 2018 según sabemos, cuando se abrirán las novilladas en Arroyo y es importante enfatizar que a la cabeza del escalafón de novilleros se ubica Héctor Gutiérrez con alrededor de 10 festejos en la espuerta, Francisco Martínez tiene 9, José María Hermosillo 8, José Sainz 7 y Diego San Román 6, éste último por ahora en España, aunque ha dejado profunda huella en sus actuaciones en México, como la de enero en León dónde con novillos de San Martín, salió en hombros y posteriormente obtuvo el Estoque de Plata en Tlaquepaque, Jalisco, en mano a mano con el tapatío Alejandro Fernández quién lleva 5 actuaciones, por cierto.

El Galo con picadores y Arturo Gilio sin caballos, entre otros novilleros mexicanos tratan de abrirse paso en Europa, como lo hacen Emiliano Ortega, Isaac Fonseca y Miguel Aguilar, los cuales apoyados por diferentes mecenas tratan de dar cauce a su vocación de toreros.

Juan Silveti va a su aire representando a la dinastía y sería deseable que en algún punto se confronte con los novilleros del escalafón y así darle un sentido ordenado en su proceso de convertirse en matador de toros, lo cual además de serle positivo para su carrera, sería muy importante para dotar de mayor interés a los carteles novilleriles. Lleva 5 festejos actuando principalmente en carteles mixtos y sería interesante verlo confrontado con su generación de soñadores de gloria

La próxima semana se abundará al respecto de los festejos novilleriles de Arroyo y entonces se tendrán los detalles, por lo pronto es un buen augurio saber que en pocos días se reanuda en la capital los festejos novilleriles, era justo y necesario, enfatizando que sería muy positivo regresar a la figura de novillero puntero.

Me refiero a tiempos idos de México y del toreo cuando a un hombre de negocios muy importante de México, Aníbal de Iturbide le preguntaron en los cuarenta del siglo pasado ¿Por qué cambiaría la mitad de su fortuna? y respondió; “por ser novillero puntero” Así observaban los aficionados la sensación de encabezar el escalafón de novilleros, ojalá y regrese esa figura tan necesaria para el toreo en nuestros tiempos.