El juicio de Pablo Hermoso en México

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Por J. Jesús Rangel M.

El famoso rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza, al igual que muchos, enfrenta serias deficiencias en la justicia federal de México por un tema relacionado con inversiones.

Primero promovió un juicio ordinario mercantil en el que reclama la afectación a una importante inversión inmobiliaria que realizó en Querétaro por abuso de confianza. El asunto se turnó al juez primero de distrito en Querétaro, Mauricio Ramírez Ramírez, quien de entrada negó la admisión a trámite de la demanda, decisión que fue revocada por el Tribunal Unitario y ordenó darle cauce.

A partir de ahí, ha enfrentado más obstáculos producto de resoluciones muy mal dictadas por dicho juez, quien para rematar suspendió el procedimiento a pesar que la ley no lo autoriza. Así está la demanda desde hace más de seis meses.

Después Hermoso de Mendoza presentó una queja administrativa ante el Consejo de la Judicatura Federal; ya pasaron más de dos meses y la autoridad no se ha pronunciado al respecto.

El internacional torero a caballo ve que las opciones se cierran y de ahí su preocupación.

El juicio es sobre 33 por ciento de los terrenos que conforman el Rancho San Miguelito en Querétaro.

Publicado en Milenio

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‘En una mujer; un pasado es un presente’ Por Bardo de la Taurina

Desde siempre he pensado que lo que sucede en el país es un reflejo de lo que pasa en las plazas de toros  o viceversa y así me brinca esa frase que el pasado jueves en el  ‘Salón España’ pronunciara Doña Nashelly Hernández Romero ‘Nash’ –‘En una mujer; un pasado es un presente’– y como yo no conozco muchas señoras, porque (“Habiendo tanta potranca, solo por la mía relincho” de ‘El Gavilán’ Marcial Alejandro) tomo la frase que se me antoja espléndida y como aretes se la cuelgo a la Plaza México:

‘Mucho Corazón’ – Ema Elena Valdelamar

De mi pasado,

preguntas todo

¿Qué cómo fue?,

si antes de amar

debe tenerse fe…

Decir de la compositora capitalina, que su acervo más allá de lo musical, diría yo de lo cultural, es de aplaudirse, pues a diferencia de un sin fin de compositores sus letras suenan a verdad, de esa, de verdad y por eso sus letras calan a quienes poseen el don de la sensibilidad, los cuales llegan a estremecerse en el andamiaje de sus propias vidas tomando las letras de Doña Ema Elena Valdelamar Casarín, como una piel sobre la piel y es que además sus versos de lo popular van lo mismo desde la miel pa’ la hojuela, que del limón pa’ la herida, ¿es que dígame usted si no se cimbra con marquesinas musicales como esa de ‘Devuélveme el corazón’?, ¿o que tal, ‘Mil besos’?, ¿verdad que ya le vino el recuerdo de la tapatía María Victoria, tía por cierto del matador en campaña de despedida “NachoGaribay, emparentado por línea con Rubén Cepeda Novelo, una de las voces más carismáticas comercialmente que ha tenido la Fiesta Brava Radiofónica.

La admirada y respetada maestra Ema Elena Valdelamar logró darle vuelo a la inspiración con temas inolvidablemente clásicos; Dos corazones, Sin mañana ni ayer, Mírame bien, No te puedo olvidar, Ya no me importa, entre muchas finas perlas sin olvidar la que seguramente quiso olvidar prontito a quien le dedico su ‘Cheque en blanco’;

‘Cheque en blanco’ – Ema Elena Valdelamar

Pero que mal te juzgue

Si te gusta la basura

Pero mira que locura

Pero para ti está bien

Pero que mal calcule

Yo te creía tan decente

Y te gusta lo corriente

Por barato yo que sé…

Letras pegadoras como un cuadrangular de cuatro almohadillas con razón sus intérpretes lo fueron de primera línea y de ahí pa’ arriba, entre ellos; La ya citada María Victoria, Pedro Vargas, Marco Antonio Muñiz,  Javier Solís, Vicente Fernández, Benny More, Lucha Villa por supuesto que Fernando Ocampo y Nacho Irigoyen que al alimón actuaban bajo el subrayado de “Los Bribones”, muchos más y más, ¡pero ay! como me gusta escuchar a “Luismi” cantando a la señora y hablando de damas un suspiro del baúl de los recuerdos a Doña Amalia Mendoza, y a Doña Chelo Silva, y por supuesto la señora del nido tejido en la colonia Guerrero “Paquita la del Barrio” y la cito pa’ cerrar y a la vez evitar que me vaya a gritar eso de ¿‘Me estás oyendo inútil…’?

Y ya que  de baranda he sacado a la palestra algunos nombres rimbombantes de intérpretes que han sido figuras, no hace ni diez tardes que el excelso taurino el Lic. Luis Eduardo Maya Lora, a Porta Gayola abrió su cartera Montblanc que está más robusta que un toro pa’ Bilbao y vengan ‘Los Siete leguas’ y los vodkianos pa’ que el matador regio Raúl García estuviese a sus anchas y de ahí a rematar al Palacio de Miravalle, donde a la vera del piano de Magia la cantaora de la torería,  el torero que antes que eso es un señorón recordó que la tarde memorable que indulto a ‘Comanche’ de Santo Domingo en la Plaza México el 31 de enero de 1965, el primero en saltarse al ruedo y cargarlo lo fue; ni más ni menos que su cuatazazo Javier Solís, el que por cierto por un buen tiempo los domingos después de las corridas cantaba en ‘El Guadalajara’.

Siempre tan ligadas las artes de la tauromaquia y la de la cantada… pero bueno, eso lo abordaremos en otra ocasión, que no sea ésta ocasión, en donde se me ocurre podíamos ir al alimón entre la amistad que unió a determinados toreros con determinados artistas.

No se pierda usted el desenlace, que no será tal, porque nunca tendrá fin.

El Precipicio Novilleril – Reanudación Menor con Diluvio Mayor en La México

La actual Plaza México oficializa un nuevo calendario: acostumbrémonos. Las novilladas serán dadas así seguramente en un intento de inventar lo ya inventado o de alguna otra situación externa que ya habrá tiempo de explorar. Sea el clima, las circunstancias, la difícil situación taurina, la falta de interés… sabrá Dios que tantas más excusas habrá, lo cierto es que la mala suerte se atrae y ayer es la muestra. La lluvia inclemente ahoga toda posibilidad de emoción incluyendo la bravura de la novillada de Caparica y la seriedad en los actuantes que salvo Héctor Gutiérrez con las reservas del caso, deja cualquier opción de triunfo apagada.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Sospechamos que… el piso tendrá la culpa.

Nada salva al encierro. Más tomando en cuenta que la bravura lo ha de ser siempre y bajo cualquier circunstancia. Echemos mano del ayer. Para variar. Año 2009, Sergio Flores debuta inmejorablemente una tarde de sol con la novillada de Don José Garfias de los Santos a quien tanto se le extraña y por quien hoy hacemos votos para que su salud mejore. A los ocho días, dadas las dos orejas que corta, se le repite, claro está, fue con la de San Judas Tadeo y, en plena tarde lluviosa, triunfó.

La razón es la capacidad torera, llovía igualmente, las cuadrillas se rajaban y él, en el único lugar relativamente seco del ruedo, en los adentros a un costado del toro, se llevó a aquel castaño y, recuerdo bien, ligó los naturales, emocionó se arrimó a conciencia y triunfó.

Pese a todo y pese a todos.

Ha sido tal la circunstancia de esta novillada que a la salida del primero la concurrencia recibe un golpe de decepción, esos que quitan la afición y el gusto a cualquiera: la presencia de un abecerrado burel. Una vergüenza. Esta administración tan preocupada en lidiar durante estos dos primeros años de gestión novillos sin picadores, ayer se olvida que en dichos festejos ha echado lo serio pero hoy cuando las cosas tienen que elevarse a la altura de la coyuntura no lo hace.

Tan sólo el becerro es la respuesta. Y responde además porque la inocencia infantil del toretillo busca afanosamente el engaño, un bombón para devorarse entero si cae en buenas manos. Cae en las equivocadas del guanajuatense Francisco Martínez que triunfa en primavera pero que el otoño no le ve con avances. Muy preocupante es que la mitad de los lances que ha pegado de recibo han sido enganchados y aun así, serán las ganas de aplaudir, La México se da coba, corea y, tras el susto al piquero, en los quites la cosa se empieza a descomponer porque Martínez se deja comer el terreno, no se coloca y se encuentra en la tafallera comprometido al no alternar cada lance.

Y a partir del remate el pequeño pero encastado burel le empieza a formar la cuenta.

Para el segundo tercio, salvo un buen primer par, el resto son ideas sin conexión y que, aun así, el novillo llega con mucho que torear y yéndose largo a la tela. Martínez intenta doblarse pero sus muletazos en vez de ordenar, terminan haciendo que el novillo agarre aire y enganche el último tiempo del muletazo con un brazo que no acaba por mandar y que, aun con ciertos momentos de acople, cuando llega el momento de ligar por pitón izquierdo, el abecerrado burel puede más.

Martínez se pierde por completo. Le engancha, y no remata correctamente con un desorden final del primer turno que es el preludio de una tupida lluvia, cruel porque al sur muy cercano a la Plaza el cielo muestra un agujero de claridad siendo que todo lo demás está oscuro y lloviendo de tal modo que amenaza la continuación del festejo.

Entonces el triunfador hidrocálido Gutiérrez muestra su sitio, su solvencia y aun en pleno aguacero se nota sobrado ante un novillo al que pega un bonito remate a modo de tijerilla en el quite. Pero con tanto mantazo de las cuadrillas el novillo desarrolla hacia lo malo y la cabeza arriba desluce todo. Fuerte el aguacero, enlodándose el piso, la justificación habrá para que las cuadrillas se tapen en el burladero del agua. Sin mayor lucimiento Gutiérrez mata a como puede.

El muchacho Roberto Román, tan desordenado en sus lances, sale a quedarse quieto, lo logra al principio de un quite combinado por tafalleras pero que es desarmado, para variar, si contáramos cuantos quites ha intentado desde novillero sin caballos de un año para acá no encontraremos salvo dos, en que haya podido rematar por entero.

Román se queda quieto pero da la impresión de no saber para qué.

De ahí tanto arropón, enganchón y suplicio incluso para el espectador pues en un momento Román es empalado y al levantarle en vertical se teme lo peor.

Afortunadamente, aun todavía, a la novillería, “la Virgen te cuida”.

Entonces la Banda, luego de la muerte del tercero, mientras las cuadrillas tratan de “asesorar” a los espadas, se da a tocar “En Er Mundo”, “La Chiclanera” y “La Última Estocada” para aportar las cuotas más taurinas de la tarde. Menos mal. Porque Martínez regresaría a mostrarse impreciso, a merced del serio cuarto con el que equivoca el inicio por alto, le prende porque trae la cara alta y desarrolla sentido entre el piso, el tratamiento de las cuadrillas y el desarme que hace al novillo aprender arameo antiguo y al novillero no resolver la papeleta.

Peor con la muleta. Con ello su calvario apenas empezaba.

Porque Martínez habría de volver a aparecer cuando Román cae en el precipicio del sexto cuando la lluvia regresa y ante el serio cierraplaza se ve peor que nunca. Desastre en varas con tres puyazos a mansalva por parte de los de a caballo, peor con la incapacidad de los banderilleros ni sesgando ni al cuarteo ni a la media vuelta. De plano, ese hombre, Jesús Morales, disculpa el tercer par que antes había ordenado. Román advierte que tiene mucho peligro el toro. Y sabe de sus limitaciones pero no encuentra el modo de quitárselo de encima sin pasar por tantas volteretas una terrible de la que cae pésimamente y de la que ya no se repone.

Martínez al borde del tercer aviso, descabellando de lejos y haciéndose para atrás.

Ese tercer aviso no sonó porque Jesús Morales es capaz de todo.

Como regalar la oreja a Héctor Gutiérrez.

Y no porque el hidrocálido no luzca, al contrario. Es el único que hace valer la preparación, el sitio y el oficio que lo hace notar ante el paupérrimo de cabeza cárdeno quinto. Que inicia muy bien que protesta el mantazo que da Gutiérrez a pies juntos previo a corregir y lancear con prestancia y temple, ese mismo que demuestra en el toro anterior en una rebolera de lujo que da al novillo de Martínez. Replica esto en tres tandas, la segunda sensacional por el lado derecho.

Esa que derrumba la casta el novillo de Caparica.

De ahí que Gutiérrez pese a ser frenado por el novillo no ceja en el empeño, la embestida por el pitón izquierdo es casi nula y el hidrocálido se lo juega sin mayor resultado. Las manoletinas son peores.

Mata mal.

Y Morales se come el cuento del propio novillero que trata de alejarse de este precipicio llamado “Nacional de Novilladas” y hace como si hubiera matado por todo lo alto, cosa que no ha sido cierto. Como esto no se valora cuatro desorientados piden la oreja y el desorientado mayor, otrora buen banderillero afloja.

Así las cosas. Acabando la lidia del sexto el aguacero es inmisericorde.

Pero más cruel es el estrépito al que la administración somete a los novilleros, a la Afición y a la Fiesta. La de hoy es una novillada para levantar la ceja, para activar la alarma. Ojalá, con el otoño y sus primeros días, los festejos que restan, sean el necesario filtro, la necesaria regla que dicte de manera natural quien sigue y no.

Por supuesto, la lluvia, esperemos, no esté invitada.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2018. Domingo, Septiembre 23. Octavo festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde de fuerte lluvia, constante desde el final de la lidia del primero, viento en ese turno y ruedo en condiciones muy complicadas increíblemente soportando la arena toda la lluvia que cayó sin desbordar el encharcamiento en buena medida gracias a la cuadrilla de monosabios que atendieron la situación.

6 Novillos, 6 de Caparica (Divisa Tabaco, Negro y Rojo) Dispareja de presencia con muy poca cara el quinto y especialmente el primero, sencillamente impresentable por abecerrado, indignante haber reseñado, aprobado y lidiado este ejemplar no solo por su cabeza sino inclusive el propio cuerpo. El resto con trapío suficiente, fiel a su tipo y bien armados. Mansos en general, derrumbando su juego luego del primer tercio, no obstante su buena pelea en las cabalgaduras, a partir de la pésima lidia otorgada por las cuadrillas, las condiciones del suelo y la poca entendedera mayormente del primer y tercer espadas. El impresentable primero resulta el único que, tras derribar al piquero, brinda juego por ambos lados en la muleta, probablemente por la poca edad que aparenta, resalta su buen pitón izquierdo.

Francisco Martínez (Berenjena y Oro) Silencio, División y Pitos tras Dos Avisos en el sexto que mató por el tercer espada. Héctor Gutiérrez (Canela y Oro con remates negros) Silencio y Oreja. Roberto Román (Azul Rey y Oro) Silencio en el único que mató.

Pésima la Autoridad de Plaza encabezada por Jesús Morales, sin tino, distraído y concediendo la oreja del quinto sin ninguna valoración sobre la mayoría o no. Desorden en la lida del quinto con el cual, ante la incapacidad de las cuadrillas Usía disculpa el tercer par no obstante había ordenado que fuera colocado.

Sufriendo y literalmente remando para no ahogarse, insufrible tarde de las cuadrillas a pie que echan mano de todo el costal de malas mañas con mantazos, desarmes y banderilleando a la media vuelta, seguramente, dada la condición del piso.

Ocho con Ocho: La sucesión en el toreo Por Luis Ramón Carazo

Francisco Martínez. Plaza México.

Ahora, que estamos viviendo los tramos finales del certamen de novilladas Soñadores de Gloria en las diferentes plazas en las que se ha desarrollado, ya vemos frutos en embrión producto de dar continuidad a los jóvenes que el día de mañana, se convertirán en los matadores que van a impulsar el cambio, tan necesario en la vida y a ello por supuesto, no escapa el toreo.

Y como ejemplo de sucesión, traemos a colación a quién el 8 de septiembre de 2018 conmemoró los 20 años de alternativa y me refiero a Julián López El Juli; quién de catorce años llegó a México a buscar un sitio de privilegio en el toreo ya conseguido hace mucho y que desde sus primeros años de vida, dio muestra de su facilidad para entender el difícil arte de la lidia.

Recuerdo que en la feria de Texcoco del año 1997, antes de presentarse oficialmente y por idea de los empresarios de aquella época Miguel Alemán Magnani y Rafael Herrerías, iba a actuar al final de una corrida con todo y cámaras de televisión de por medio con ropa de calle, pero no sucedió así, sino hasta el 16 de marzo de 1997 que se presentó oficialmente en la Silverio Pérez, y posteriormente el 15 de junio hizo su debut novilleril en La México.

La temporada en la que fue gran protagonista, fue una de las últimas que se recuerda con entradas importantes en La México y otras plazas del país, actuando al lado de novilleros mexicanos como Alfredo Gutiérrez, Jerónimo, Fermín Spinola, Gerardo Gaya entre otros que le dieron gallarda competencia al madrileño, quién como el camero Paco Camino, son considerados como Mozart del toreo por su precocidad en el entendimiento del oficio.

Era fácil imaginar que iba a llegar muy alto Julián por aquellos años, sin embargo verlo hecho una realidad, es comprobar que los presagios pudieron prevalecer con el transcurrir del tiempo, situación que no siempre se materializa en todos los ámbitos de la vida, y recordar que es el único novillero español con una faena de indulto en La México a un novillo de La Venta del Refugio de nombre Feligrés lidiado el 3 de agosto de 1997.

Posteriormente se fue a España y recuerdo ser testigo de su presentación en Las Ventas en Madrid, ante un lleno con seis novillos de diferentes ganaderías; el 13 de septiembre de 1998, logrando una gran faena al quinto de la tarde Afanes de Alcurrucén, ganadería por cierto de la Casa Lozano de dónde fue su apoderado ya como matador por un lapso largo, Manolo y ahora lo es su sobrino, Luis Manuel.

Torearía por última vez como novillero en Albacete y luego el 18 de septiembre en Nimes, se convierte en matador siendo menor a 16 años, tomando la alternativa de manos de José María Manzanares y con Ortega Cano de testigo, ante toros de Daniel Ruiz. Triunfa y su éxito lo pone desde su inicio en un sitio de privilegio.

Así las cosas, historias como las de Julián aúpan a novilleros como Francisco Martínez, Héctor Gutiérrez y Roberto Román que el 23 de septiembre de 2018, iniciaron el proceso hacia la final del certamen Soñadores de Gloria en La México, con un bien presentado encierro de Caparica del que destacaron el primero y el quinto.

El triunfador fue Héctor Gutiérrez que recibió un trofeo en tarde lluviosa por su muleta tersa y en el que sus compañeros y él (a pesar del tiempo) nunca dudaron en proseguir el festejo, del cual por su arrojo resultaron: lesionado Roberto y magullado se fue Francisco.

La próxima semana repite Héctor con André Lagravere y Sebastián Ibelles con astados de Fernando Lomelí, para buscar un lugar para el 21 de octubre en el festejo de triunfadores del certamen que ha dado la oportunidad de continuidad tan anhelada, por aquellos que empiezan en busca de llegar a figuras del toreo y solamente en el ruedo es dónde pueden lograrlo, por eso nos congratulamos que las empresas taurinas, apuesten por ello.