Pablo Hermoso de Mendoza: “En 2020 quiero torear muy poquito, unas diez o quince corridas”

Pablo Hermoso de Mendoza en una imagen reciente de su última actuación en Arandas (México).

Pablo Hermoso de Mendoza ha concedido una reveladora entrevista al semanario Aplausos en donde habla de su futuro, menciona a Diego Ventura y explica sus planes para la Temporada 2020 con su hijo GuillermoDe SOL y SOMBRA.

Por Gonzalo I. Bienvenida para Aplausos.

En la cumbre de su magisterio, Pablo Hermoso de Mendoza ha dado la alternativa a su hijo Guillermo en Sevilla y ha abierto la puerta grande de Las Ventas en el recién vencido 2019. Para el año presente prepara una campaña corta, con visos de relevo dinástico. Su momento artístico cuenta con el reconocimiento de los amantes del rejoneo y de la más alta escuela de equitación. Es todo un referente en Portugal, un ídolo incontestable en Francia, un rey en México y un maestro imbatible en España.

Casi treinta años separan la alternativa del padre de la del hijo. Tres décadas en una era marcada por el genio de Estella. La temporada ha servido para recibir y arropar a Guillermo, abrirle hueco a su amparo en la mayoría de las ferias pero también para reivindicarse en Madrid con una puerta grande rotunda. Portugal, como cuna y reserva del rejoneo más puro, continúa admirando a Hermoso de Mendoza. Cuarenta y seis paseíllos: Veintitrés en España, uno en Francia, cuatro en Portugal y dieciocho en México.

-¿Qué es lo que más le ha llenado de este 2019?

-Son muchos años, no es una tarde ni un momento. Pero desde luego, la cumbre de Madrid. Por distintas circunstancias, no había redondeado en los últimos años una faena completa en Las Ventas como la de este año. Me supo a gloria. Llegué con esa presión que te hace dudar si es una cuestión de uno o qué pasaba, pero gracias a esa tarde volví a confiar en mí mismo.

Madrid se entregó con usted ese día dándole las dos orejas del toro de El Capea aunque ya venía predispuesto el público por el gesto de raza de figura que tuvo el año anterior al echar la corrida para delante con una lluvia torrencial.

-Es cierto que no fue una situación fácil. Al ser el director de lidia mi opinión contaba mucho, por mi experiencia sabía que el ruedo de Madrid drena muy bien y la predicción meteorológica decía que dejaba de llover un poco después. Fue una tarde difícil e importante al mismo tiempo, el toro tuvo una movilidad complicada, dio muchos arreones por eso la faena estuvo llena de emotividad y riesgo por el estado del piso.

Otra plaza incondicional en su carrera es la de Nimes, este año cortó tres orejas con la corrida de Fermín Bohórquez.

-Nimes ha sido una plaza clave en mi vida. He tenido grandes triunfos y, sobre todo, me he sentido muy querido. Podría decir que es mi plaza emblemática. Me hace muy feliz la acogida que ha tenido Guillermo, ha caído de pie y ha triunfado a lo grande cortando dos rabos, uno en 2018 y otro este año.

Además de esos dos triunfos en plaza de primera como mayores glorias de este 2019, cabe destacar la emotiva ceremonia de alternativa en la Maestranza de su hijo Guillermo con Lea Vicens como testigo.

-Cuando nos ofrecieron la posibilidad de la alternativa de Guillermo en Sevilla creímos que era el cartel y el marco ideal. Fermín Bohórquez escogió esa corrida con todo cariño pero no funcionó como esperábamos. Aun así quedará en nuestro recuerdo siempre, fue un día precioso para toda la familia.

-¿Cómo lleva compartir tantas tardes con su hijo Guillermo?

-En las dos temporadas pasadas he compartido con él casi todas las tardes. Me pesa mucho. Es sumarle a cada corrida otro punto añadido de tensión. Soy muy meticuloso con los detalles, ahora todo eso se multiplica por dos. La preocupación por tu hijo siempre está ahí a la que se le suma el análisis del comportamiento de la cuadra y el de Guillermo, si está aplicando lo que hemos trabajado en los entrenamientos o no. De cara al año 2020 trataremos de torear lo menos posible, quiero confirmarle la alternativa en La México y tratar de separar las carreras en la medida de lo posible.

Recientemente su hijo ha recibido el brindis de Diego Ventura en la plaza mexicana de Juriquilla. ¿Cómo lo interpretó?

-Lo vaticiné, le dije a Guillermo y a mi ahijado que se pusieran guapos que si iban a la corrida les iban a brindar un toro. Aquí nos conocemos todos. Fue un detalle bonito por parte de Diego. Los problemas personales y profesionales que hayamos tenido entre nosotros no deben afectar ni a nuestros amigos ni a nuestras familias.

Volviendo a la temporada española, su paso por Pamplona se saldó con una oreja en la corrida de El Capea.

-Cuando uno tiene fallos también tiene que reconocerlos. En esa tarde de Pamplona me equivoqué con el primer toro. Me hizo un extraño en el embroque y se me fue el rejón de castigo muy delantero. Sangró muchísimo, por eso se terminó tan pronto. Me dio rabia porque le había visto calidad. Ante el segundo pude resarcirme pese a ser el cuarto de la tarde que es mi cruz en Pamplona. Me pidieron la segunda oreja, fue una faena trabajada.

Otra plaza muy suya es la de Bilbao, donde también tocó pelo con la corrida de Sánchez y Sánchez.

-La corrida de Bilbao no fue nada fácil, fue muy exigente. No tuve suerte con el lote y aunque me fui satisfecho es cierto que no me permitieron lucirme como quería. Fue importante porque fueron ese tipo de toros que te ponen a prueba pero luego no son agradecidos.

Además de las puertas grandes de León y Badajoz, en las plazas de Portugal ha encontrado el reconocimiento que merece su trayectoria con éxito de convocatoria y triunfos en las plazas en las que ha toreado en 2019.

-Portugal siempre fue para mí el escaparate. Allí observé y aprendí desde el principio porque tienen una cultural del rejoneo que no había en España. Mi relación con Portugal es estrechísima, mi yeguada es de lusitano. Pese a esa vinculación a nivel taurino he tenido luces y sombras, no conseguía meterme del todo en el cariño de los aficionados más exigentes. Desde hace diez años he disfrutado de torear en Portugal.

Además del entendimiento de la afición, ¿qué diferencias encuentra con la forma de vivir el rejoneo en España?

-El toro es distinto. Casi no sangra, se mueve mucho. Estoy viviendo un idilio muy bonito con Portugal. Me muestro como soy. Mi toreo allí no tiene nada de accesorio, es tal y como lo siento. Es la parte del mundo donde más disfruto ahora mismo. Este año en Campo Pequeño me encontré un toro de mayor calidad y otro más exigente. Pude mostrarme en dos registros distintos y la gente lo supo ver.

Cuando habla de mostrarse tal y como es, ¿se refiere a hacer el toreo de forma clásica, sobria?

-Desde mi madurez como persona y como torero creo que se ha rizado el rizo en cuanto a cómo llegar a la gente. Siempre ha sido importante transmitir pero con arreglo a unos cánones, una liturgia que te obliga a respetar al toro. Siempre he entendido el espectáculo como la forma de ensalzar la bravura del toro y las cualidades del caballo, desde un equilibrio. No vale triunfar a costa de lo que sea, la esencia debe ser el camino auténtico para el triunfo. Así lo entiendo yo.

Ya que habla de la bravura del toro, ¿no cree que puede estar demasiado descafeinado el toro que se lidia en las corridas de rejones?

-Hay de todo. En comparación a otra época que he vivido es cierto que toreábamos muchos encastes, pero porque los había. Murube no daba para todos los festejos. Eso aportaba variedad. El toro de murube es un toro con ritmo y calidad, ahora hay ganaderías que se pasan de picante y otras son demasiado frágiles pero se está buscando el equilibrio.

-¿En qué momento se encuentra el rejoneo en España?

-El momento del toreo a caballo es impresionante. A nivel artístico es fantástico. La doma clásica nos ha aportado unos conocimientos importantísimos. Para los rejoneadores jóvenes está muy difícil porque hay menos oportunidades que nunca, en las plazas pequeñas no hay opción y para las ferias hay muchos y buenos rejoneadores. El que tiene calidad sale adelante.

Además de las grandes estrellas de su cuadra conocidas por todos los aficionados, ¿hay novedades?

-Puede parecer que mi cuadra es repetitiva porque busco las mismas características en todos los caballos, esa forma de abrirse, esa manera de reunirse con el toro pero es lo que me llena a la hora de seleccionar y torear. Estoy buscando caballos nuevos, ahora acaba de debutar Luso, que tiene una vibración distinta a todos los demás dentro del denominador común que le comentaba. Tengo dos hijos de Caviar casi a punto, que tienen mucha expresividad como su padre pero con la complejidad de tener tantas virtudes que no fue nada fácil.

Las ganaderías de los Hermoso de Mendoza

En la finca Zaraputz, a las afueras de Estella, pastan las reses bravas y la yeguada de la familia Hermoso de Mendoza. Una pasión compartida aunque con la dirección bien diferenciada como explica el patriarca: “Guillermo lleva todo el tema de bravo. Está muy ilusionado. Ahora mismo tenemos hasta erales. Por otro lado, yo llevo la yeguada. Tengo dos líneas bien definidas, una dedicada al caballo puro de rejoneo y otro para fines deportivos con mayor volumen para poder competir”.

-¿Cómo se pone de acuerdo con Guillermo? ¿Tienen cuadras distintas?

-Hay una serie de caballos que son exclusivamente míos y otros de él. Luego hay un grupito de caballos neutrales que utilizamos los dos dependiendo de cómo nos hayamos encontrado en los entrenamientos. Días antes de cada corrida lo decidimos.

De los festejos toreados en 2019, hubo uno en una plaza de menor importancia pero de mucha carga emocional que fue el homenaje al maestro Manuel Vidrié en Villar del Olmo. ¿Cómo lo vivió?

-Vidrié ha sido mi padrino y un gran amigo. He compartido muchos momentos con él. Toreamos unas cuantas tardes y fueron un privilegio porque él era un espejo donde mirarme. Hemos hablado muchísimo. Este año toreé ese homenaje y pasamos el día juntos en su casa. Me encantó compartirlo con él.

-¿Qué planteamiento tiene para el 2020?

-Quiero torear muy poquito, unas diez o quince corridas. Lo decidiré estos días. Quiero disfrutar de esta etapa, mantener mi nivel, continuar con el ambiente que tengo. Con ese número de tardes me mantengo vivo como torero. Por otro lado creo que va a ser una temporada crucial para Guillermo, quiero estar pendiente. Sólo tengo palabras de gratitud a los aficionados, a los caballos y a la vida.

El traje rondeño como elemento distintivo

Muchos aficionados se cuestionan por el origen de la vestimenta tan particular de Hermoso de Mendoza que hace unos años cambió el traje corto por uno de tipo rondeño buscando la comodidad y la tradición como perfectamente explica el maestro: “Es un traje típico de la sierra de Andalucía. En las Goyescas había tradición de que los rejoneadores nos pusiéramos este traje. La realidad es que es un traje mucho más cómodo que el traje corto que lo he llevado muchos años pero con la edad los zahones me entorpecían mucho para subirme, cuando echaba pie a tierra. Hice mis consultas antes de lanzarme a cambiar mi forma de vestir para torear. Fui a Jerez a hablar con Álvaro Domecq y le pedí consejo porque no quería faltar el respeto al toreo que es lo que más me podía preocupar. Me dijo que no me preocupara, es una vestimenta de gala típica de caballistas de Andalucía. ¿Hay algo que sea más de gala que una corrida de toros? Por ejemplo, el sombrero me gusta más el del traje corto pero como he escogido este atuendo lo hago con todo completo”.

Publicado en la Revista Aplausos

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