Radar Taurino: Embrujo y Talante.

 

Alejandro Talavante

Vuelve la normalidad aparente a la Plaza México. Lo anterior, dado que venimos de dos jornadas en las que el toro se hizo presente pero faltó remate torero al cartel. Ello no permitió, como ahora sí, denominar como infaltables tales jornadas. Ustedes disculparán pero para mí el cartel de este veintitrés es imperdible, pues en él se encuentre el impulso que requiere esta Temporada Grande.

Por: “Puntillero”

Son doce los festejos celebrados para cumplir formalmente con el derecho de apartado. Hemos llegado. Cierto, ni la totalidad de los anunciados ni de las ganaderías comprometidas han venido, pero es lógico, habrá más festejos.

Sin embargo, la calidad está aquí y ahora. Salvo la corrida que abrió el año, los aficionados han contemplado dos festejos que han mantenido el interés y que incluso derivó en una magnífica entrada el domingo pasado. Ambos con el Toro presente.

Pero, con debido el respeto a los alternantes de los mencionados festejos, el cartel del próximo domingo en La México es el que en lo personal reviste el mayor interés. En él confluyen dos triunfadores de la presente temporada con un torero polémico, contradictorio, odiado y querido, además de un intrigante encierro que no tiene la fama de ser fácil.

Debo de mencionar que San Isidro no ha sido uno de los hierros que más ilusión me haga verle lidiar. Soy sincero. Recuerdo que la última vez que lidió un encierro completo en la Plaza México, en el regreso de Miguel Espinosa “Armillita” y la confirmación de alternativa de Cayetano con “El Payo” hubo cierta desilusión al ver anunciada en substitución al hierro hidrocálido y no poderse lidiar el encierro de Arroyo Zarco.

Pero ya lo hemos mencionado durante esta Temporada, los toros no deben salir a poner las cosas fáciles, a “dejarse” o “prestarse” tal como no lo hizo aquel toro “Arte Puro” de San Isidro que por ello encumbró tras gran faena a “El Payo” Y luego, a los ocho días, un astado nada estridente pero con un gran fondo que descubrió “El Fandi” se conjuntó para un faenón de dos orejas que solo la ceguera de Miguel Ángel Cardona impidió valorar justamente. Este, llamado “Guadalupano” tuvo bravura y la fortuna de encontrar en ese momento, al igual que “Arte Puro” un lidiador de altura.

Me aventuro a dar un pronóstico, cosa compleja en los toros. Esta corrida contrastará con las de Real de Saltillo y Rancho Seco, claro está, la procedencia y la personalidad de cada ganadero serán palpables en la presencia y juego de los que se correrán en La Monumental el próximo domingo y estoy seguro que no por menos grandes, serán menos serios.

Captemos el concepto, que de ello depende no caer en absurdos denominativos como “torismo” Las corridas de toros son eso, serias o terciadas, nunca “toristas” Yo no podría expresarme diciendo que existen encierros “becerristas” o “novilleristas” o peor aún “toreristas” No caigamos en puerilidades taurinas.

Así que San Isidro, con ese toro número cuarenta y dos que tantas razones históricas nos trae a la cabeza, lo mismo que el veinticinco, me gusta para que eleve el misterio gris de su capa al nivel de los ya mencionados “Guadalupano” y “Arte Puro” Dos nombres célebres y con redundancia. Adivinen ustedes porqué.

No sé si haya “regalo de reyes” quizá una nueva amapola roja o un “Chocolatero” regreso a la Plaza México justo tres años después para “El Pana” Y así tiene que ser. Incógnita hasta el último momento puesto que con “El Pana” nunca se sabe. Menos en La México. Quizá como me dijo ayer por la tarde mientras comía acabada la faena en el campo bravo: “Saque la regadera”

Esa “falta de seriedad” tan reprochada por muchos, ha quedado en entre dicho de manera múltiple en el pasado reciente. Sobre todo, cuando por una vez en su vida, el de Apizaco fue el matador de toros de sus sueños en esa resurrección en la que “El Pana” fue “Rey, Mago y Conquistador” de una plaza en la que, al menos como novillero, ha sido toda una leyenda.

Pero algo sabrá este hombre, que entre varios de sus “errores” recientes está salirle al toro a estas alturas de su historia. Rodríguez nunca le ha hecho asco a nada. Y ahí estuvo el resultado de venir con la seria corrida de Los Encinos quince días después del triunfo o un año más tarde con Morante y los cinqueños de Los Ébanos. Se ve que los árboles no le traen la mejor de las suertes.

Las armas de “El Pana” son (sí señores “estadísticos” tranquilos, será el más veterano de la historia en partir plaza en La México) precisamente su largo, larguísimo colmillo, su andar despacio, que en La Monumental siempre cuenta, y algo que ni sus más fervientes detractores han podido jamás negar, su personalidad. Juega a la contra su edad, su contrariedad, su falta de ritmo y, en muchos momentos, su indecisión. Si repasan, son los mismos argumentos que se daban en enero de 2007.

Y ese año resucitó. No solo en La México sino con los faenones de Tlaxcala, de Guadalajara y, principalmente, lo corrobora el amo del “Quinto Toro” Don Héctor Castillo Abreu, Autlán de la Grana, una tarde de Carnaval con Guillermo Martínez y Manzanares, “Y ‘El Pana’ tan tranquilo desayunaba ostiones por la mañana” dice el Señor Castillo, el de la poderosa mirada y testigo de excepción de esta historia.

Ojalá y no gane la anécdota; la calandria, el puro o el sarape mal liado en el paseo, sino la suavidad del derechazo, largo y bueno, a pies juntos. Ojalá y podamos, cosa difícil, vislumbrar su toreo de capa y el cuarteo por el lado izquierdo, con eso que dice Don Héctor ha de tenerse para ser torero, esa moneda única que Rodolfo tiene y que aún parece poder cambiar.

“Los grandes toreros de la historia han sido verticales, no escuadrados. Silverio Pérez es la excepción y es tan grande que su escuela nace y se muere con él” José Jiménez Latapí decía esto en los cincuentas y es una sentencia severa y válida. En contraste técnico con el de Tlaxcala, vuelve a La México el torrente del valor y el arte a ritmo de río desbordante y en tono agua de mar, que responde al nombre de Alejandro Talavante.

Es la verticalidad una asignatura enclavada en el origen del torero. Pero ya lo dijimos, abandonó el “alter ego” tomasista tras encontrar esa “Alma Gemela” que deshizo la intriga de la temeridad vertical a partir de torear con “la cintura quebrá y empiná la frente” reafirmando que el arte (insistimos) no es el agua estancada de una laguna sino la tumultuosa de un torrente al que nada detiene, mismo que desfiló ante nuestros asombrados ojos en la cuarta corrida de este serial.

La vuelta de Talavante es un suceso que aún jugando el encierro la de malas, sugiere un nuevo milagro. Veremos si la desigualdad de la antigua resaca se supera con la majestad de la nueva ola, que nos hace llevar la ilusión a tope, como resultado de conjuntar el valor y el arte, la combinación más explosiva en el toreo. Apuesta el extremeño por San Isidro que, esta vez, esperemos quite el agua diluyente de bravura y ponga el sol indispensable para que germine el arte del toreo.

Y vuelve Arturo Saldívar tras la tarde guadalupana donde alcanzó un triunfo. En medio de dos toreros de tremendo sello, el de Aguascalientes cuenta con clase y claridad de ideas, la juventud y el favor de la ilusión de los aficionados. Ahora seguramente añadirá el deseo y el hambre de ser que en Teocaltiche, su tierra de adopción, demostró también con un encierro de la propia San Isidro.

Todo servido, bocado de cardenal, en un cartel en el que, diría la antigua publicidad hotelera: “Solo falta Usted”.

Perderse a Talavante por no querer a “El Pana” o perderse a “El Pana” porque no hay un bombo que cante a los demás alternantes incide de nuevo en el supuesto de lesa afición torera. Más cuando la Temporada Grande se encuentra delante del ser o no ser, de la latente e insistente posibilidad de romper a bueno.

Y no olvidemos, que la historia no parece historia cuando pasa delante de nuestros ojos.

Twitter: @CaballoNegroII.

Anuncios

Gran Triunfo en Leon de Juan Pablo Sanchez

Otro triunfo importante para Juan Pablo

Por el Guerra

Juan Pablo Sánchez volvió a imponerse hoy nuevamente como lo hizo el domingo pasado en Merida.  Hoy cortó dos orejas de mucho peso y se ganó el trofeo en disputa “San Sebastián”. Habrá que destacar mucho su toreo templado el valor sereno y el arrojo que demostró Juan Pablo de tan solo 18 años toda la tarde. Ese es el camino a seguir porque hay que convencer, pero además triunfar y cortar las orejas. Sebastián Castellá también estuvo voluntarioso toda la tarde pero perdió una oreja de su primero por pinchar. En su segundo abrevio pero al de regalo le hizo una gran faena, donde expuso mucho y logro extraerle muletazos de gran calidad.

Ficha del Festejo: León, Gto.- Plaza “La Luz”. Tres Cuartos de aforo. Siete toros de Begoña, que dieron un juego deslucido en términos generales.

“Zotoluco”: Division de opiniones y silencio.

Sebastián Castellá: Ovación, ovacion y oreja en el de regalo.

Juan Pablo Sánchez: Dos orejas y ovacion.

*Foto Cortesia de Ana Garcia

Nota aclaratoria acerca de las 1,000 corridas del “Zotoluco”

13 de enero de 2011

Nota aclaratoria:

En virtud de que en algunos medios de comunicación se ha anunciado la inminente celebración de la corrida número 1,000 del diestro mexicano Eulalio López “El Zotoluco”, en una de las recientes reuniones semanales de Bibliófilos Taurinos de México, A.C. (“BTM”) consultamos sobre el tema al Lic. Luis Ruiz Quiroz, miembro fundador de esta agrupación y destacado especialista en estadística taurina.

Al análisis general de los datos, desde su alternativa, el 20 de junio de 1986 en San Buenaventura Coahuila, a la última registrada por él, el 26 de diciembre del 2010 en Tlaltenango, Zacatecas; se aprecia que este matador tuvo relativamente poca actividad en los 6 primeros años de su carrera, y es notable que desde el año de 1993 a la fecha ha aumentado considerablemente su actividad en los ruedos.

En respuesta a la consulta que le fue formulada en el seno de BTM, y después de haber cotejado su propia información con diversas estadísticas que fueron recientemente publicadas en el diario “Esto”, el Lic. Luis Ruiz Quiroz detectó que en la estadística publicada fueron indebidamente incluidos un par de festivales como si se tratase de corridas de toros.

Por último, nos comentó el propio Lic. Luis Ruiz Quiroz que, según sus datos, El Zotoluco tiene a la fecha 989 corridas toreadas, por lo que solamente le faltarían 11 para completar las 1,000.

Con motivo de dicha singularidad, la Mesa Directiva de BTM tomó la decisión de realizar y divulgar esta Nota Aclaratoria, tomando en consideración que el propio Lic. Luis Ruiz Quiroz ha preparado estadísticas similares para muchos toreros, en las que jamás se han considerado los festivales como corridas de toros.

 

 

Radar Taurino – León, San Sebastián y Mártir. Feria de León 2011.

Una Feria con mucha tradición y solera

Llega la Feria de León.  Prometí el año pasado no acudir más tras el trastornarte relajo de sus tendidos, lo incómodo de su plaza, lo blando de su autoridad y… una serie de cosas que hoy no tienen la menor importancia. La Feria donde se apuesta la vida, comienza con sus corridas de toros y nos hace pensar en la posibilidad grande de elevar a una ciudad histórica y clave lejos del rezago taurino.

Por: Puntillero De SOL Y SOMBRA.

Son tan solo diez minutos los que separan los barrios de “La Luz” y de “El Coecillo” en León, Guanajuato.

El barrio de la Plaza de Toros y el de los zapateros respectivamente, comparten algo en común, todavía les queda, aún conservan, cierto toque de hidalguía en sus calles y monumentos. Cierta torería. Rodolfo Gaona en el mármol de la fuente de su gaonera, sigue envolviendo de majestad las polvosas, a veces, calles de León.

Y “El Coecillo”, ese callejonero vecindario cerca de un río, a veces seco, cuyas esquinas evocan nombres como “Españita” y “Toro”, calles que guardan ese sabor de la hospitalidad provinciana y envuelven entre teja y adobe ese torero misterio que hace a los elegidos abandonar a pie el barrio provinciano y cruzar por el puente de la afición torera hacía el sendero de la gloria del toreo en el otro lado de León.

El “otro” León, el de la “Calzada de los Niños Héroes” con su arco triunfal, el que resguarda lo que queda de “El Panteón Taurino” y que jugaba a los millones ante la mirada de varios soñadores de gloria como lo fue Velázquez.

León, el del inacabado e inacabable “Templo Expiatorio”, el de la música en sus calles, el de la vena altiva y desafiante, celebra como cada año su Feria con seis corridas de toros y una novillada, exitosa por cierto, desde el pasado domingo. Ya El Guerra” nos recordaba aquí en De SOL Y SOMBRA los carteles para este año y resulta necesario pronunciarnos respecto de su contenido, expectativas y la situación taurina actual y real de una de las ciudades trascendentales en la historia taurina nacional.

Se observa una feria que cuenta con presencia doble de Juan Pablo Sánchez, la iluminación hidrocálida más reciente, y de una figura del toreo como Sebastián Castella. No nos sorprende, la empresa es Espectáculos Taurinos de México. Como tampoco, es más nos interesa profundamente, ver anunciada a Torrecilla y Begoña en la novillada y en el día grande.

Pero el resto, vuelve a dejarnos ver el mismo muestrario de ganaderías que han llevado a la afición a frentazos grandes. Solo deseamos que Teófilo Gómez y sobre todo Bernaldo de Quirós estén a la altura de las circunstancias. Sería una pena que un joven como Oliver Godoy tome la alternativa con inválidos.

En León, en la historia relativamente reciente, se verificó una de las fechas que enmarcan la llegada de una de las versiones del toro mexicano moderno: “Juanito” de San Martín. Ese toro indultado en 1983 en “La Luz” ha sido el bastión de bravura para muchos ganaderos incluido su propio criador José Chafik H.

Pero los tiempos han cambiado y el toro de León, ustedes disculparán, salvo honrosas excepciones vistas por este cronista, está más cerca de una “texcocada” que de la seriedad de una capital taurina. León, luego entonces, ante lo interesante de sus carteles, ante el interés que despierta en una región tan taurina, necesita elevar el nivel de su toro. No en elefantiasis sino en sindéresis taurina que nos permita distinguir entre lo bien presentado y el fraude ganadero. Confío que a partir de este jueves, esto ocurrirá.

Sin embargo, tras haber ido un puñado de veces a León, pagando boleto cabe mencionar, concluyo que de elevar el nivel del toro y adecuándolo con toreros de cartel, tampoco sería suficiente. Falta un punto más.

Sí, porque la afición que acude a la Plaza de León quizá sea el mejor ejemplo de urgente necesidad de mejora taurina en toda la República. Una afición que acude a la Plaza, impulsada por una tradición que no conoce bien del todo pero que sea da en medio de una ciudad con una inmensa tradición torera y que ve en el toreo un espectáculo interesante del que se emociona sin saber la razón.

Todo esto en una Plaza que podrá tener tradición pero no tiene solera y que cada festejo de Feria registra entradas que ubican a sus gestores en la posibilidad de “laissez faire, laissez passer” sin que realmente pase nada, sin que hagamos afición (nueva afición)

Incluso, le decía hace un año a un gran amigo leonés no sin reservas debo confesar, que León requería una verdadera Plaza de Toros. Nada en contra de “La Luz” soy respetuoso de la historia, pero León, y en sí el Estado de Guanajuato, el segundo en número de ganaderías bravas después de Tlaxcala, necesita escalar a una gran Plaza de Toros.

Sentí tristeza el año pasado cuando Enrique Ponce y Arturo Macías alternaban en una preciosa tarde de peregrinación taurina en un cerro de Guanajuato capital, mientras en otro cerro de la capital, a cinco minutos, la Plaza de Toros de Guanajuato se encontraba pintarrajeada y abandonada, a pesar de su serena majestad. Es una pena que León no tome el protagonismo como la Gran Plaza del Estado Guanajuato.

Porque estos carteles lucirían una enormidad en un escenario mejorado. Veamos el ejemplo de San Luis Potosí. Mucho cuidado. Juan Pablo Sánchez ya está abriéndose paso sin abrazos ni empujones, sino con toreo. Apuesto hacía él el jueves y el domingo. No entiendo como teniéndolo León no da festejo el sábado veintidos. Y claro, la presentación de “El Juli” y la intrigante presencia de Arturo Macías tras la “derrota” de La México.

Y sumemos la presencia de Oliver Godoy a quien tenemos en gran concepto y cuyo panorama taurino hace albergar una ilusión en su alternativa. Además, Joselito Adame es una doble carta que me gusta para llevarse la “Oreja de Oro” Asimismo, el morbo telenovelesco ecuestre dará por fin audiencia a Pablo Hermoso de Mendoza, ojalá Los Encinos se encuentren a la altura del suceso. Del mismo solo concluyo “Espectáculos Taurinos, siempre fiel” Pero quizá sea ahora mismo lo que mejor pueda hacerse. Ya lo explicaremos con posterioridad.

Ahora bien, dejando sin festejo el sábado veintidós, otorgando confianza a Antonio Barrera, otra vez sabrá Dios porqué, nos preguntamos si los seis espadas del cerrojazo de la “Oreja de Oro” no eran merecedores de un cartel con seis toros. Creo que Eduardo Portugal vuelve a salvar “los compromisos” y falla a la afición al dejar fuera de la forma más injusta a uno de los toreros peor tratados en México, Fabián Barba. Si llegará a perder mi capital invertido en Joselito en la “oreja” por causa de Barba, Spínola o Amaya, sería el aficionado más feliz de México.

Pero sería aún más feliz si los leoneses retomaran la torería gaonista y el corazón latente y valiente de Antonio Velázquez si los “factores reales de poder” en tan querida ciudad trabajasen en pos de hacer afición y no solo lucir la piel y los tragos acabada la corrida del día veinte en medio de la poca torería que le queda al “Panteón Taurino” León está a tiempo de rugir con un torero, un novillero como Adrián Padilla, un ejemplo que todavía existen leoneses dispuestos a cruzar el río. Sería indispensable.

Crucemos el río y acudamos a León, solo a los aficionados nos resta opinar y debatir. De SOL Y SOMBRA es una puerta abierta tal como esperamos sea abra la puerta grande tarde a tarde y la luz del Toreo reviva la gloria de San Sebastián Mártir.

Twitter: @CaballoNegroII.

*Foto cortesia de Monserrat Chavez.
Twitter: @MonseChavez.

Ventura Acusa a Hermoso y Continua la Telenovela de los Rejoneadores

Sol y Sombra

Un día después de su buen debut en la Plaza México, Diego Ventura aclaró que se ha topado con «muchas trabas» impuestas por Pablo Hermoso de Mendoza para torear en algunas plazas en Mexico. «Por ejemplo —indicó—, me he encontrado con que Pablo adquirió un montón de toros de las ganaderías que funcionan para rejoneo con el afán de que yo no pudiera torearlos. He sabido que su apoderado en México ha amenazado a dos o tres empresarios para que, si quieren contar con Pablo en sus carteles, no me contraten a mí».

Y añadió: «La verdad es que no entiendo por qué hace eso Hermoso de Mendoza, pues es un gran torero que se ha ganado aquí todo lo que tiene. No comprendo la actitud que ha tomado, en contra mía».

El rejoneador dijo que regresará a la Monumental capitalina, pero que no sabe con qué ganado.

Salgueiro: ‘Ventura le está quitando el pan a mis hijos’

El rejoneador portugués Joao Salgueiro, ha tenido unas durísimas palabras para el también rejoneador Diego Ventura, al declarar que este último le ha vetado en la plaza francesa de Arles. Según el rejoneador luso ‘La empresa de Arles, Luc Jalabert, llamó a mi apoderado con el fin de contratarme para la Feria de Pascua. Se cerró el cartel para el día 25 de abril, en el actuaríamos Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y yo. Cual es mi sorpresa cuando unos días más tarde me comunican que a pesar de que la negociación estaba cerrada, yo ya no participaría en dicho cartel. A la pregunta de ¿por qué?, me contestan que Diego Ventura no quiere torear conmigo’.

Salgueiro sigue dando su versión de los hechos: ‘Lo peor es que no me sorprende, en la apertura de la temporada de Campo Pequeño, en Portugal, estaba previsto un mano a mano entre Diego y yo. Tampoco en esta ocasión el cartel pudo salir adelante. Durante toda esta temporada en Portugal Ventura se ha negado a compartir cartel conmigo. Yo soy una figura en Portugal y esta temporada ha sido una de las más importantes de mi carrera, en Francia tengo un buen cartel y no me parece justo lo que me esta haciendo’.

Según Salgueiro: ‘Una figura no debe usar la fuerza que posee para hacer daño a los demás. Estoy muy dolido, soy un profesional que vive de torear y Diego Ventura le está quitando el pan a mis hijos. A lo mejor tiene miedo de torear conmigo, yo respeto y estoy dispuesto a torear con todos los profesionales y lo haré con el cuando quiera, donde quiera y con la ganadería que escoja’.

Diego Ventura Reponde: ‘Yo no he vetado a Salgueiro’

El rejoneador Diego Ventura, recién llegado de México, se ha sorprendido por las declaraciones de Joa Salguerio y ha afirmado que no ha vetado a Joao Salgueiro. El jinete hispanoluso ha comentado: ‘En Portugal soy una figura y desde hace cuatro o cinco años, puedo decidir sobre el dinero que cobro, los toros que toreo y en los carteles que quiero participar’

Los antecedentes de este conflicto vienen de largo; ‘El señor Salgueiro se dedica a meterse con todos sus compañeros y en particular sobre mi dice que la forma en que toreo es vulgar, que mi caballo ‘Morante’ hace circo y que el único que torea de frente es el. Hace dos años su hijo iba a tomar la alternativa y yo le propuse dársela en un cartel junto con el en Campo Pequeño u otra plaza de similar categoría. La respuesta de ambos fue que yo no tenía suficiente categoría para darle la alternativa. Por lo tanto entiendo que sigo sin tener categoría para torear con el’

Con respecto a Arles, el torero  a caballo afirma: ‘Yo no le he vetado en Arles, mi propuesta para el cartel fue Pablo Hermoso de Mendoza, Leonardo Hernández y yo, ya que Pablo había afirmado públicamente que abriria plaza a Leonardo este año. La respuesta de Pablo fue que si el cartel estuviera compuesto por Andy Cartagena, Leonardo Hernández y el si abriría plaza pero que a Diego Ventura no le abría plaza, por lo que en el cartel debía entrar Salgueiro. Mi respuesta no fue intentar eliminar a Joao del cartel sino comunicarle a la empresa que quien se daba de baja era yo.’

Ventura terminará su temporada con 35 corridas

El rejoneador Diego Ventura terminará su temporada mexicana con 35 corridas toreadas, ya que además de las cuatro actuaciones que lleva hasta el momento, tiene una agenda con 31 festejos por delante, cifra que puede seguir aumentando de tal forma que redondeará una campaña muy fuerte a lo largo y ancho de toda la República, misma que termina el 27 de marzo para después arrancar su temporada Europea..

Enero

Jueves 20, Juchipila, Zac. Sábado 22, Saltillo, Coah. Domingo 23, Tlaxcala, Tlax. Sábado 29, Querétaro, Qro y al dia siguiente en Domingo 30, San Pedro, N.L.

Febrero

Martes 1, Tlacotalpan, Ver. Miércoles 2, Salvatierra, Gto. Sábado 5, Teziutlán, Pue. Domingo 6, Moroleón, Gto. Lunez 7, Encarmación de Díaz, Jal. Viernes 11, San Luis Potosí, S.L.P. Sábado 12, San Miguel de Allende, Gto. Domingo 13, Morelia, Mich. Martes 15, Villa de Álvarez, Col. Viernes 18, Ciudad del Carmen, Camp. Sábado 19, Campeche, Camp. Domingo 20, Mérida, Yuc. Vierres 25, Toluca, Edomex. Sábado 26, Huamantla, Tlax. Domingo 27, Pachuca, Hgo.

Marzo

Domingo 6, Celaya, Gto. Lunez 7, Jalostotitlán, Jal. Martes 8, Autlán de la Grana, Jal.  Sábado 12, Tequisquiapan, Qro, Domingo 13, Monclova, Coah.,  Acapulco Viernes 18, Sábado 19, Tula, Hgo. Domingo 20, Zacatecas, Zac. Lunes 21, Uriangato, Gto. Viernes 25, Puebla, Pue. Domingo 27, Texcoco, Edomex.

LO HERMOSO DE VENTURA. Cronica de la Undécima Corrida de la Temp. Grande

Por Puntillero

Ante una corrida que sin rayar en su conjunto en un nivel de bravura y presencia alto, el interés de un público en su mayoría desorientado logró mantenerse hasta el final de un inexplicablemente largo festejo. Muchos comentarios encontrados por parte de los aficionados debaten si un torero a caballo estuvo bien o mal delante de sus enemigos en función de lo que otro diverso habría o no logrado en su lugar. En medio de esta polémica los de a pie contrastaron por el triunfo a bayoneta calada y por la penumbra del fracaso.

Siento que el ambiente ayer en La México estaba enrarecido. Muchas caras bonitas pero poca afición taurina. Daba la impresión que la cosa comenzaba a la contra, con la reventa que impidió elevar aún más la entrada y con Diego Ventura que de forma rápida dio la acostumbrada vuelta ecuestre al ruedo por parte de los rejoneadores antes de partir Plaza pero al revés. Desde ahí, lo anoto, sentí que el debutante no había ajustado su tempo a velocidad “Plaza México” aún.

Tardanza para la salida del primero con el levantamiento del precioso arreglo floral y la vuelta de la camioneta que compactó el piso. Como es habitual en los carteles con rejoneador, los de a pie, relegados a saludar tibiamente como lo hizo “Zapata” Estábamos próximos a las cinco de la tarde. Salta el primer ranchoseco negro y alto. Bien hecho, de reunidos pitones y que pasó el primer tercio de su lidia con un solo fierro. En tipo murubeño, se avivó al parar Ventura perfecto rodando (hacer el círculo) en los medios para cambiar al segundo tercio pronto y sin tiempos muertos.

Ahí comenzó lo bueno. El temple de costado, primero mirando las tablas de frente y después dando los lomos a los tableros. Momento grande y sublime, pleno de temple. Lo mismo que en las pasadas por dentro y por supuesto clavando las banderillas. La faena crecía y traía fuerza ciclónica. Diversos cambios de caballos nos mostraron parte de su perfecta doma e incluso histrionismo y contacto con el público. Pena que tantos capotazos fuesen consumiendo al toro.

No obstante ello, el burel apretó a Ventura tras los cites arrucistas, pasar por fuera con las banderillas a dos manos y después cambiar el terreno hacía dentro, y hubo emoción cuando dejó el par en lo alto. Ahí la cosa crecía, hasta llegar a torear como al principio, rodando, para consumar su ciclónica presentación con el teléfono. No habían pasado ni diez minutos. Todo estaba ocurriendo con emoción y frescura, pero quizá demasiado rápido.

Debo decir que en ese punto la plaza, preciosa lucía con el numerado lleno, mitad bañada por el sol y envuelta en el soplo del frío de toros, se encontraba con la emoción en todo lo alto. La faena grande había llegado, lo mismo que el momento de entrar a matar. Había sido una faena intensa, breve, con las suertes medidas, por ello, como dijo Alameda en su crónica televisiva de “Tabachín” de Valparaíso y Manuel Capetillo, “todo en la vida tiene su límite” Y Ventura cuando el toro ya no respondía a los cites, forzó al realizar de nuevo el teléfono. Desplante innecesario, que buscó efecto en el tendido pero dejó desatendido el momento justo de entrar a matar.

Pinchazo honrado, no buscó la zona blanda. Pero como dijimos en “Radar Taurino” la historia no sabe de excusas. Cuando Ventura más lo necesitaba se fue el numérico resultado, chocante como las comparaciones, molesto como el gesto pero muy necesario para los efectos del golpe de timón que hubiesen significado dos orejas más que justas. El temple de la faena no siguió en la suerte suprema. Y estamos en México. Se torea con temple, se entra a matar igualmente.

El tendido de La México, ese “zodiaco de risas blancas y negras” lorquiano ayer mostró su variopinta composición al permanecer en continuo murmullo tras la muerte del primero.

El salto del segundo hacía la puerta de caballos llevó la atención total al ruedo. De vuelta a la arena con el hocico verdaderamente partido el astado salió a plantear una guerra y lastimar cuando se pudiera. Bajo terrible viento “Zapata” recibió con tafallera y paró patas al cárdeno ganando pasos hacia las rayas y rematar en medio de las mismas con media vertical.

Puyazo breve y al intentar echar el capote hacía atrás empitonó terriblemente a Uriel Moreno en momento de trágica emoción. Lo tuvo mucho tiempo arriba y aún abajo entre sus patas. “Zapata” salió en pésimo estado y en brazos de las asistencias, aún así en alarde de lesa afición, le pidieron tomar los palos. El de Rancho Seco, interesante alimaña, pedía un torero completo y una brega que lo sometiera. Fracaso en banderillas.

En esas estábamos cuando “Zapata” comenzó a recobrar la compostura al desplazar por el lado derecho al interesante burel. Su hocico roto y sangrante, así como su disposición a herir daba un tono interesante a la lidia. El torero lo intentó y casi logró forjar una faena que creció con el torero lo mismo que decreció con el toro, al poderle, al cornúpeta y al viento, sin alcance artístico pero imponiéndose, el primer espada de a pie dejó en evidencia a un toro que acabó tras media trasera y en lo alto muriendo en el toril. Moreno no estaba en la Plaza. Plausible en tono mayor el esfuerzo de sobre ponerse. Salida al tercio en condiciones físicas terribles.

El público quedó en evidencia en el tercer toro. Relajados y entrados en la fandanga pitaron con ignorancia al salir los piqueros. Ni como mencionar lo acre de su reacción cuando las varas por falta de esmeril no lograron partir el pelo burel, un ranchoseco clásico, grande pero armónico y agradable por delante. Se armó un sainete arriba sin saber exactamente porque, con la autoridad usando la facultad de cambiar unilateralmente el tercio de manera indebida y otro más abajo al no imponer nadie orden. Mal José Mauricio al no dirigir la lidia y perdido con el capote. En medio del relajo y la reprobación general, al intentar brindar el público se ofendió y el torero, en vez de ponerse la montera y ofrecer su arte en protesta, aventó la montera.

Si las dos tandas importantes y templadas por ambos lados las llega pegar montera puesta y luego brinda al público… No, tampoco habría sido, perdió luego la distancia y peor aún su juego de brazos y cintura, respectivamente. Tan cerca del cuerpo unos y tan inmóvil las otras, que un toro suave acentuó su sosería y la ignominia del torero cuando este le obliga sin avanzar, forcejeando inútilmente. Disculparán lo extenso y lineal del relato, la tarde y su público así lo fueron.

El colorado cuarto fue recibido por Ventura marsellés verde en mano y a porta gayola. El de Rancho Seco ni se enteró, hizo salida recta. La siguiente contrariedad vino al ver al lisboeta parar perfecto de nuevo, encelando con la prenda pero clavar bajo primero y dos veces después atrás. En honor a la verdad, en ese segundo intento el rejón cayó a la arena inexplicablemente sin herir. Después Ventura con un toro afectado en su aparato motriz comenzó aflorar todos sus recursos. Desde Morante, el de la mirada azul y afilada dentadura, hasta Ginés, el pajizo caballo que hizo las delicias de encelar de un lado a otro. Con efectividad Ventura cobro dividendos al templar de nuevo y clavar en mejor sitio las banderillas, casi consumar una especie de suerte de la “divisa” al casi arrancar Morante la moña de “Tres Pesetas” que ese fue el nombre del toro.

Pero el burel se agotaba. Y aunque los recursos no, prueba de ello es la entrega de la multitud, Diego Ventura volvió a no verlo claro al momento de matar. Pasadas en falso y nuevo pinchazo. Creo que la desesperación lo asaltó otra vez al grado de exponer los caballos en demasía y llegar a sufrir enganchones en las patas o al torear a caballo.

Misma desesperación que lo llevó a regalar, lógicamente sin convencimiento un ejemplar impresentable de Garfias que, a diferencia del de Querétaro, no tuvo fondo. No lo entiendo si había un Rancho Seco listo y entorilado… Diego consiguió de nuevo imponerse al soso pero el triunfo no pudo ser con el toro parado.

En lo personal me ha gustado su presentación pero hay tardes en que la salida a hombros es fundamental y a Ventura se le cerró una puerta grande, cierto pero se le abre una ventana que es la del amor propio, la que lo pondrá de nuevo en la Plaza México para demostrar porque es figura. Recordemos que ni Sevilla ni Lisboa se levantaron en unas horas. El arte es madurez y ese “amplitud de palacio y rigor de minutero” es que tiene que ajustar Ventura en su vuelta a La México. Una no es ninguna. Y yo, contrario a la cargada taurina, lo espero.

Salta el quinto al callejón. Nueva anécdota sin mayores daños que lamentar. Vuelto en sí, “El Zapata” endilgó larga afarolada de recibió, farol de rodillas y, capote volteado, una serie de largas cambiadas al cárdeno cariavacado. En quites consiguió ahora sí echarse el capote por detrás para torear por caleserinas que mostraron un toro que echaba la cara arriba y que pasaba sin que pasara nada. Vinieron las banderillas y tras un par inicial citando con un par en cada mano, sin mayor realce vino un formidable violín que levantó palmas y que dejó las cosas puestas para el ya conocido “par  monumental” No pudo ser.

Citaba a favor de la querencia (dando la espalda al toril) “El Zapata” y el toro no decidía la arrancada. Tanto fue así que invirtió los papeles con el toro en la raya y él en el estribo cerca de matadores. Cite de fuera a dentro, muy preparado y que captó la atención. Sensacional par al violín y mejor la salida hacía los medios, donde presionó el toro pero donde ganó la partida con temple y no exento de expresión al tocar el torero sobre piernas de un lado a otro hasta dejar viendo visiones al astado y coronar el momento con un torero desplante. Vuelta al ruedo de “El Zapata” quizá excesiva, pero en consonancia con la emoción de las suertes.

Requería el triunfo y comenzó por alto en tablas. Con pases largos con la derecha ante un toro cuyo fondo se escurría. Aún así por derecho lo hizo pasar. Sacrificó el alcance estético por la efectividad de la lidia estando por encima de las condiciones de un descastado burel y manteniendo la atención de tan variopintos asistentes. La condición del toro agobiaba y el triunfo dependía de la espada. En lo corto y en la suerte natural, Uriel Moreno cobró una estocada entera y en lo alto al volapié que incluyó otra fuerte voltereta. Pero el toro salió muerto y una oreja era el premio justo. El toro no respondió a la exigencia el torero sí y eso había que premiar. No con exceso como se hizo. Aún así la hombría y el afán de ser del tlaxcalteca ratifican que su inclusión a la Temporada era más que necesaria.

El sexto no tuvo un pase. José Mauricio en el colapso total, a pesar del espadazo entero a punto estuvo de escuchar tres avisos. Lo sometieron a ese riesgo y la cosa se derrumbó.

Lo bueno de la presencia de Diego Ventura es que se dará fiesta. Pero más importante será que ello esté en consonancia con la calidad y la emoción. Rancho Seco, sin el nivel acostumbrado de bravura, la aportó. “El Zapata” de nuevo sacó la mejor parte en triunfo a bayoneta y Ventura frustró una salida en volandas por un deficiente uso del rejón. Aún con ello verle y esperarle será avanzar al camino de un espectáculo mejor. Para que vean ustedes cual sigue siendo la suerte suprema.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2010-2011. Enero 16. Décima Primera de Derecho de Apartado. Dos tercios de plaza en tarde fría con mucho viento.

7 Toros, 6 de Rancho Seco (Divisa caña y rojo) Para rejones los dos primeros.  Desiguales de presencia y juego. Destacaron los toros de rejones, principalmente el primero. El segundo de la lidia a pie destacó por su son en la muleta no obstante fue mal lidiado. Con peligro el segundo, débil el cuarto, ambos saltaron al callejón sin daños que reseñar. El sexto no tuvo un pase. Pareció reparado de la vista; 1 de Garfias (Divisa naranja y rojo) de regalo para rejones. Impresentable y soso, sin mayor gracia.

El Rejoneador Diego Ventura (Usanza andaluza, con chaqueta azul noche; marsellés verde) Saludos, saludos y palmas en el de regalo. Uriel Moreno “El Zapata” (Olivo y azabache) Saludos con protestas y dos orejas con protestas. Salió a hombros José Mauricio (Rey y oro) División tras aviso y Bronca tras dos avisos. Las cuadrillas tuvieron una tarde para el olvido.

Twitter: @CaballoNegroII

Radar Taurino: Apasionante Cabalgata Taurina

La historia DEL TOREO no conoce de excusas.

Por Puntillero

La cita que muchos en pleno régimen mendocino creían imposible por fin ha llegado. Diego Ventura llega a la Plaza México tras mucha tinta derramada y muchas palabras emitidas. Ilusiones y fantasías cantadas surgen con tan solo dos festejos. Su presentación en México se antecede por la Feria de Moroleón, donde comienza su año la ganadería triunfadora de la temporada mexicana pasada y gran ausente en la capital¸ Fernando de la Mora. De igual forma Rancho Seco tendrá una nueva oportunidad de poner en alto el color de la divisa delante del gran jurado capitalino en un desigual pero intrigante cartel de Temporada Grande.

Son entre tres y cuatro horas las que separan, vía corta por Toluca, a la capital y Moroleón, Guanajuato. Uno de los grandes hombres de filipina y pergaminos que atienden a los asistentes de las barreras de sombra en la Monumental México es Don Antonio Quintino quien lo mismo entrega elixir de la cebada que la cordialidad como anfitrión que es de los aficionados.

Nuestro personaje es nativo de Moroleón, Guanajuato y devoto del señor Cristo Negro de Esquipulas que cada enero se le celebra, como debe de ser, con corridas de toros en su Feria. La atención a la invitación de nuestro personaje ha sido dilatada lamentablemente por este reportero. Sin embargo, ello no es obstáculo para admitir que este año acudir a Moroleón resulta intrigante e ilusionante con la presencia de Diego Ventura el sábado y, al otro día, el encierro de Fernando de la Mora Ovando además Joselito Adame estará ahí y su falta en México…

Los dos carteles de feria son tan atrayentes como la calidez y la hospitalidad de Don Antonio Quintino, con esa promesa de escuchar banda tras la corrida, pero taurinamente tiene un fondo la Feria de Moroleón con la apuesta, quizá cara económicamente, de llevar a Diego Ventura. Pero  Sevilla ni Lisboa se construyeron en pocas horas, y por eso Ventura, aún siendo una atrayente figura, será necesario que se dé a conocer. Y para ello, Moroleón es una aduana interesante.

Me ha dado la impresión que su administración pero sobre todo una tapada, naciente y creciente legión de seguidores han cantado con solo tres corridas el alumbramiento de algo histórico que puede ocurrir el domingo en La México. Por ello para el nuevo “Centauro de la Puebla” será muy importante llegar a la capital con la cosa caliente, eso realza la cita sabatina con Moroleón pues como me dijo “El Guerra” ese trueno,  Ventura¸ como Cortés, necesita hacerse de alianzas con los pequeños para conquistar la nueva tierra. Y cuidado, cuando un torero comienza a desplazar multitudes en la carretera siempre es el mejor síntoma del alumbramiento de una nueva figura.

Y las alianzas históricas en nuestro país han pasado siempre por Tlaxcala. Lo mismo las de la conquista que las taurinas, como el añorado y famoso pacto (de hombres y de nombres) de San Martín Texmelucan (Sé que es Puebla, consultemos razones por las que es pacto tlaxcalteca)

Hoy no hay pactos ni alianzas, solo hay matrimonios por interés. En un ambiente en que vivimos lograr una alianza parece imposible. La neblina de la fiesta es como esa bruma que impide a los aviones despegar de su terminal de origen debido a que es el destino final donde no existen condiciones de aterrizar. Si lo habrá sufrido este “Puntillero”.

Por ello Diego Ventura, el hombre de los cites para atrás, que en el toreo a caballo implican ir hacia delante, el caballero que cita a dos manos sobre las rayas para cambiarse hacía tableros a lo Carlos Arruza y dejar los palitroques igualados toma la opción murube de Rancho Seco para su paseíllo capitalino. Justo el camino que Hermoso de Mendoza dejó el año pasado en la Monumental y que incluye a una de las “cartas marcadas” ya mencionadas en “Radar Taurino” el igualmente tlaxcalteca, Uriel Moreno “El Zapata”.

Más allá de pases inverosímiles, quiebros imposibles y un pasado de amapolas rojas en los muslos, vuelve“ElZapata” a la Plaza que le ha forjado una segunda carrera justo a la mitad de su sendero taurino. De“Benamejí” a“Berrinche” Uriel Moreno, el torero, es ya otro y esta vez vuelve cuando más necesita un triunfopara dilucidar“mañas, arañas y telarañas” taurinas. Regresa tras no ser incluido inicialmente en la PlazaMéxico y deberá sacar ventaja de ello tal y como saca de casi cualquier situación.

Sin embargo, habrá de dejar de lado las desigualdades que lo asaltaron con su segundo Rancho Seco el año pasado y anteponer su conocimiento, su oficio y sobre todo su listeza. Alimañas como ese quinto toro el año pasado no las banderillea el matador,  esta vez es absolutamente necesario que dejar de lado concesiones al público y  mantener la planta de manera uniforme aún con una corrida que de entrada presenta tres líneas desiguales, un encierro que “Zapata” conoce mejor que nadie pues no olvidemos que la historia no conoce de excusas. Uriel Moreno, además, forma parte de una negociación importante e interesante con la que logró poderle pero sin derrumbar al toro empresarial y con ello el de Tlaxcala, en un brillante enroque corto, se pasa del domingo al sábado en Moroleón.

Tres líneas, me atrevo a decir directrices, marcan el encierro del próximo domingo. Dos murubes de rejones, dos ranchosecos y dos santacolomas lo conforman. Amén de una confirmación del ganadero que se encuentra en “horas previas” Don Sergio Hernández González vuelve a la Monumental con la ilusión que nos brinde una tarde inolvidable más. Debo mencionar que son dos años ya en que la divisa caña y rojo se encuentra de cara a una exposición, incluso mediática, que a gritos clamaba solución la década pasada. Insisto que los toros tienen el mítico derecho a no tener palabra de honor, solo espero prospere Don Sergio en una temporada cuesta arriba para los santacolomas mexicanos.

No entiendo lo de José Mauricio. Sometido a un extremoso y altísimo riesgo, casi sin razón alguna y a diferencia de “Zapata” en un difícil momento. Solo espero no hayan pesado los caprichos para incluirle en el presente cartel. Esta corrida pide los papeles y estoy seguro que el de Mixcoac lo sabe. Espero verle con claridad de ideas, eso será un avance.

Quisiera no decepcionar a Don Antonio Quintino, cubetero de barrera de sombra y hombre excepcional, así como a su hijo del mismo nombre y vocación, y acudir a su tierra el sábado y regresar con ellos para el domingo. Es posible, no lo descarto. Tal como nunca hay que descartar el encuentro mítico entre toro y caballo, enemigos ancestrales, que este fin de semana vuelven a encontrarse en dos citas verdaderamente ineludibles. No queda otra sino acudir a las Plazas.

 

Twitter @CaballoNegroII

Antonio Montes: Las Cruces del Destino por “Roque Solares Tacubac”

Trece de enero, ciento cuatro años se cumplen de la cornada mortal que “Matacajas” de Tepeyahualco propinara a Antonio Montes en la antigua Plaza México de la Calzada de La Piedad, hoy Avenida Cuauhtémoc. Aniversario de la primera muerte por asta de toro registrada en la historia taurina de la capital en el Siglo XX. La primera de una figura del toreo. Aniversario también de la reseña que el eximio escritor taurino Don Carlos Cuesta Baquero, firmara como excepcional testigo del hecho e incluso como facultativo encargado de atender la fatídica herida del sevillano. En fecha tan señalada -también un día como hoy en 1980 en Colima murió el banderillero “Chato de Tampico”- De SOL Y SOMBRA trascribe las observaciones del Doctor Cuesta firmadas con su célebre anagrama en la Monografía Taurina de “Revista de Revistas” e incluidas también en el libro “Las Cornadas” de Solares y Rojas Palacios.

Por: “Roque Solares Tacubac” – REVISTA DE REVISTAS (1937)

Era el domingo 13 de enero de 1907.

Los aficionados estaban alborozados por la corrida que presenciarían, lidiando seis toros –tres de la ganadería española del Marqués de Saltillo y tres de la mexicana de Tepeyahualco, propiedad de don Manuel Fernández del Castillo y Mier-, los espadas: Antonio Fuentes, Antonio Montes y Ricardo Torres “”Bombita” Era el cartel máximo por la calidad y deseado con anhelo.

Las taquillas no fueron abiertas ya en la mañana del citado día, porque la víspera estaban agotadas las localidades, colocándose el cartelillo: “No hay boletos” A la Plaza de Toros México –ya vetusta, aunque remozada- iban formando “cola” quienes deseaban ver los toros que estaban en los corrales. Eran unos “buenos mozos” de cinco años, bien encornados y “finos” mostrando las características de sus castas. Descollaba uno, por lo cornalón, largo cuello y zancudo, o sea lo que nombraban “alto de agujas” Era un toro de “mala construcción” según dicen en su peculiar lenguaje los toreros.

Su pinta era “cárdeno entrepelado” y su nombre “Matacaja” sobre la piel del costillar derecho ostentaba el número 42, registro en el libro de tienta de la ganadería. Procedía de la simiente miureña que hubo en la vacada de Tepeyahualco, cuando fue propiedad de don José María González Pavón. Antonio Montes tenía la costumbre de ir la víspera de la corrida a la Plaza de Toros. Acudía con la finalidad de ver el encierro y formarse un juicio de él. Desde que vio a “Matacaja” se sintió alterado. Miró el número, 42, y dijo:

-No me gusta ni el número.

Durante el regreso al hotel el torero apenas y habló.

-¿En qué piensas, Antonio? – le preguntaron.

-En ese toro horrible, el número 42. Pensaba en el toro que lo mataría al día siguiente.

El domingo cuando “Blanquito” regresó del sorteo, Montes le preguntó por “Matajaca”

-¿“Matajaca”? Déjame ver… Sí, te tocó a ti.

Montes golpeó el brazo del sillón.

-Lo sabía- dijo.

“Matajaca” salió imponente al redondel. Fue corrido, no demostrando detalle excepcional y Montes se colocó para torear de capa, siendo cogido luego del segundo lance. El asta enganchó en los cordones de la pierna derecha de la taleguilla, en esos borlones que los toreros llaman “machos”

El diestro fue lanzado a lo alto, cayendo frente al toro, que intentó volver a cornarlo. No lo consiguió por hacer la embestida con el modo que los toreros dicen “sobrada” o sea desacertada por exceso de impetuosidad. Montes, derribado estaba entre las patas delanteras “Matajaca” hicieron el quite y el espada se incorporó. Había sufrido varetazos en la pierna y en el lado derecho del tronco del cuerpo. Intentaron que fuese a la enfermería, pero rechazó a los que tal pretendían. Anudó un pañuelo sobre la rotura de la taleguilla y continuó en la brega, sin mostrar dolencia, sin cojear. Estuvo diligente en los quites que hizo a los picadores.

Así fue la primera fase de la tragedia.

“Matajaca” al ser banderillado, mostró ya que era de inmenso peligro. Sin perder la bravura, tenía malicia que empleaba para “adelantar” o sea para intentar apoderarse del banderillero estirando el cuello, que ya dije que era bien largo. “Pescuezo de acordeón” dicen gráficamente los toreros. Esto hizo que las cuadrillas estuvieran cuidadosas, colocándose convenientemente cuando Montes comenzó la faena, estando el toro en el tercio del redondel, pero en la peligrosa proximidad de la puerta del toril. Allí dio el primer pase –ayudado, rematando por alto-, y otros cinco o seis de pitón a pitón, todos con la mano izquierda, yendo la muleta del asta derecha a la izquierda y viceversa. “Matajacas” a igualó, sesgado con las tablas –no enteramente “terciado”- y siempre cercano al toril. Parecía que el toro había reconocido esa “querencia”

Montes entró a herir de largo, según acostumbraba a hacerlo. El toro, alargando el cuello no le enganchó con el asta derecha, sino que lo “enfrontiló” e instintivamente, Montes, para salvarse giró volviendo la espalda. El estoque ya estaba hundido hasta la empuñadura. En los momentos de girar, el toro, que por unos instantes estuvo incierto por el dolor causado por la e estocada reaccionó tirando el derrote, asestando la cornada en la parte inferior de la región glútea izquierda del torero.

Llevándolo ensartado, prendido, el cornúpeta dio algunos pasos hacía del medio del redondel. Luego, ya agonizante inclinó la cabeza, dejando al lesionado torero sobre la arena. El diestro quiso levantarse, lográndolo con esfuerzo, pero inmediatamente se desplomó: un chorro de sangre empapaba la pierna de la taleguilla. Los monosabios tomaron en brazos al herido para llevarlos a la enfermería. El terror estaba impreso en el semblante de los concurrentes y también en el de los toreros. “Bombita” en su libro de memorias titulado “Intimidades y Arte de Torear de Ricardo Torres `Bombita´” dice: “Todos al mirar como fue la cogida y el chorro de sangre negra que salía de la herida comprendimos que era mortal“

En la enfermería Montes fue atendido diligentemente. Vieron los facultativos que la herida era de gran profundidad, interesando todas las partes exteriores, quitando un trozo de hueso del llamado saro y entrando en la cavidad ventral. La índole de de éste artículo no es la apropiada para entrar en detalles anatómicos, ni para hacer descripción de la operación quirúrgica que se practicó al lesionado espada. Los apasionamientos de algunos revisteros en contra del médico, jefe del servicio de enfermería, motivaron censuras muy acres y difamatorias; pero el tiempo ha venido a demostrar que fueron infundadas.

Mientras que en la enfermería los cirujanos hacían su humanitario deber, el público permanecía en un silencio casi completo, e impidió que la banda de música volviera a sonar. Los aplausos fueron muy discretos, como con sordina, y los obtuvo Fuentes que estuvo colosal, mostrando su elegancia a la vez que su maestría. “Bombita” no estuvo deficiente; pero lo opacó el diestro de “La Coronela” Fue una de sus grandes tardes, gemela de la que tuvo en Madrid cuando la tragedia de Manuel García “El Espartero” De la enfermería, Montes fue trasladado a su alojamiento en el Hotel Edison, situado en la primera de las Calles de Dolores. Allí estuvo tres días en lucha con la muerte; pero sin perder la inteligencia, conversando en algunos momentos y encargando que no informaran a su madre sobre la gravedad en que estaba por que la viejecita moriría de la angustia. Fuentes, “Bombita”, “Blanquito” todos los toreros, no se apartaron de su lado, teniendo para Montes solicitud fraternal.

El estado de Montes fue empeorando y por ello no se llevó a cabo una laparotomía que algunos médicos aconsejaron. Surgió la parálisis vesical y la alta temperatura. Sin embargo, el torero pareció sereno y resignado. Recibió la visita del sacerdote y al salir éste dijo:

-Ahora sí, estoy listo.

Dictó testamento a favor de su madre y dejó tres mil pesos para una guapa mujer norteamericana que vivía con él. Tampoco se olvidó de su cuadrilla. Sus últimas palabras fueron:

-Pobre de mi madre, cuando se entere…

Falleció el día 17, a las siete y media de la noche. Fueron tres angustiosos días de zozobra y martirio, igualmente para los toreros que para los cirujanos. El público también estaba anhelante. A todas horas, aún en las avanzadas de la noche, había personas en la sala del piso inferior del hotel, informándose y leyendo los boletines de los médicos; y afuera en las aceras, la muchedumbre se agrupaba, preguntando las últimas noticias a quienes salían del edificio. A los médicos les impedían subir a los carruajes si no habían explicado como seguía el herido. En los pórticos de los teatros y en el interior de los telones, había copia de los boletines, así como en las pantallas de los cinemas.

Cuando fue notificado el fallecimiento, se notó un silencio doloroso, interrumpido por exclamaciones compasivas. Era una pesadumbre general. Inyectado el cadáver con una solución conservadora, fue trasladado al Panteón Español, siendo el tránsito una imponente manifestación de duelo.

Allí quedó en el Depósito de Cadáveres y un descuido de los encargados de vigilar fue causa de un horripilante suceso. Uno de los cirios encendidos se reblandeció con el calor de la flama, se encorvó y alcanzó al forro exterior de seda del ataúd, que se inflamó. El fuego pasó al interior, encendiendo el abullonado y después la sábana que servía de mortaja. Aquella hornaza calcinó el cadáver destruyendo la cara, piel de la cabeza, un brazo y una pierna.

El calcinado cadáver fue llevado a Veracruz para embarcarlos con destino a Sevilla. Al transportarlo del muelle al barco ocurrió otra desgracia: se zafó de la grúa la caja que llevaba el féretro y cayó al mar. Sangre, fuego, agua: curioso fin de este hombre ejemplar.

“Roque Solares Tacubac”

Twitter: @CaballoNegroII

Anuncios

CRONICAS Y PERIODISMO TAURINO INDEPENDIENTE

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: