Arturo Macias: Una Temporada Dramática

Temporada Dramática

Por Pla Ventura

Es de clamor popular que, desde esta casa hemos seguido los pasos de Arturo Macías con mucho interés. Sabíamos de su vida y de su obra y, ante todo, de sus logros tan importantes en su México que, esperanzados, creíamos que la suerte le sonreiría en España. Si de ilusión se tratare, nadie en el mundo podría superarle. Bien es cierto que, el hombre propone y, el toro descompone, como le ha ocurrido a Macías.

Ha sido la suya una temporada dramática; apenas una decena de festejos que, ganados a sangre y fuego y cosido a cornadas, apenas pudo reeditar sus éxitos mexicanos. Con sus carnes laceradas por las cornadas sufridas, Macías jamás perdió la sonrisa, algo que nos conmovía. Personalmente, hacía mucho tiempo que no conocía a un tipo tan espléndido pese a las frustraciones que le ha deparado el mundo del toro en España. Arturo Macías no vino de broma a nuestra tierra y, lo peor de todo es que, su disposición tan apasionada, apenas ha tenido eco entre los empresarios españoles. En Valencia dejó su tarjeta de visita en la primera feria del año y, ante lo que Macías hizo, desde aquel instante, su actitud no dejaba de ser un peligro para muchos. ¿Solución? Pararle los pies y echarlo a los “leones” como se dice en el argot cuando las corridas no sirven.

Una mano negra ha querido destruirle y, la prueba no es otra que, cuanto ha tenido que soportar junto a nosotros. Nadie podría entender que, el hombre que más veces ha salido en hombros de la Monumental de México en los últimos diez años, en España se le tratara como si de un vulgar intruso se tratase. Pese a todo, como digo, Macías ha demostrado ser un ejemplo de convicción arrebatándose a sí mismo; ni las cornadas le hicieron mella y, como sabemos, en El Puerto de Santa María, hasta se temió por su vida. Se lo pusieron difícil, por no decir imposible; le querían echar, pero no lo consiguieron. Pudo más su perseverancia y vocación que todas las trabas del mundo. Y se lo complicaron hasta el punto de la desesperación. Pocos como él hubieran aguantado el envite. Sin duda alguna, pudo más su fuerza, su espléndido corazón que todas las trabas que le impusieron. Un caso de admiración. Derramó su sangre en muchas plazas, quedó con sus carnes laceradas y, como digo, al día siguiente, seguía sonriendo.

Nadie le amilanó y, lo que es mejor, Macías volverá en la próxima temporada. Y, como digo, la mentira se desmoronó por ella misma. Ciertamente, apenas pudo triunfar en España con semejantes corridas de matadero que tuvo que lidiar y, ya lo hemos visto, ha llegado a México y, en sus primeras comparecencias en Morelia y Saltillo ha salido por la puerta grande. Como sabemos, a la máxima figura de la torería mexicana, en España no le permitieron alternar ni con Ponce ni el Juli y, en México, con José Tomás, en muchas ocasiones, ha conquistado a los públicos. Está clarísimo, ¿verdad?

*Articulo publicado el pasado 13/11/2010  en opinionytoros.com

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