“¡Fue horrible!… ¡Fue horrible!

El Juli. Foto Ángel Sainos.

Por José Alberto Vázquez Benítez.

Recién había yo terminado de leer Falcó de Pérez Reverte e iba por la calle muy contento, silbando igual que Lorenzo Falcó el pasodoble “Amparito Roca”, y recordando los certeros tajos en la femoral con los que Falcó suele quitarse de enfrente a quienes le estorban el paso; “puñalada de torero” le llaman…

En esos pensamientos estaba, cuando empezaron a llegar los primeros tuits y güatsap sobre el verdadero desastre, horrible fracaso, timo, desorganización en que se convirtió el festejo anunciado como “Benéfico” en plaza desmontable, instalada a unos metros dentro del límite del municipio de Puebla.

Y, utilizo la palabra “horrible” porque ese fue el término con el que me hicieron la reseña, algunos de los cerca de 200 asistentes; alguien dice que contó a dedo señalado: 150 personas. “Fue horrible” – dijeron la mayoría. Cuatro de los toreros anunciados se quedaron sin torear, dos por no haber recibido el pago de gastos pactado y dos más porque ya no se pudo, pero definitivamente no es así, muchachos que hemos visto llegar a alguna tienta a bordo de camionetota de falluquero con mozo de estoques, ayuda y chófer, cuando la ley del campo bravo dice que a las tientas, los maletillas deben llegar a pie, caminando o de aventón y con el hatillo al hombro, bueno: eso era en los tiempos románticos del toreo, no ahora que los apás quieren vivir de la profesión de “papá de torero”. Bellísima ilusión de tener un hijo torero, cuya historia muchas veces termina con que el prospecto de torero embaraza a la novia. Historias que se resumen en dos frases, promesas que nunca se han de cumplir: – “Prométeme que los vas a echar afuera”, y – “Prométeme que siempre vamos a estar juntos”.

Cosas como estas bien vale entregarlas al olvido, pero la experiencia debe quedar: ¡No más plazas desmontables! ¡No más empresas golondrinas! No permitir que la Fiesta de los toros sea utilizada como pretexto para festejos supuestamente de beneficio.

Mientras el otro día en la gran “México” primera de Temporada Grande donde el madrileño Julián López logró vender todo el boletaje de numerados, quedando algunos huecos en los tendidos generales de las alturas. Aunque Juan Carlos Valadez en “Joselito te engañaron como a la Malintzi” Documento adjunto: De SOL y SOMBRA  menciona que “…le ayudáras al Juli a llenar el numerado”. El encierro ha dejado un gran desconcierto para los que nos preocupamos y los pelos nos jalamos para tratar de entender las cosas.

No queda la menor duda de que los herederos del Matador y Ganadero don Teófilo Gómez han logrado con su fórmula de alimentación superar aquel adjetivado de “Teofilitos”, sus toros han promediado 528 kgs., todos fueron por arriba de los 500; pero la fórmula utilizada para alimentarlos, ponerlos a punto, carece de Vitaminas “P”,”B”, y “C” que son las que dan pitones, bravura y casta. Pero, bueno al menos peso ya lo dieron y sólo falta aumentar la relación cabeza-tronco-caja, pero: que más da, mientras sigan estando en la primera página de las libretas de los veedores de la empresa. La foto 1 evidencia la falta total de estas vitaminas.

El cartel de este domingo, resulta por demás atractivo: van toros de “Jaral de Peñas” de don Luis Barroso, para los de a pie que encabeza Cayetano Rivera Ordoñez, quien reaparece después del aparatoso accidente de 3 cornadas 3 en la Feria de Pilar en Zaragoza, viene además de a incrementar su bronceado de piel, a apadrinar la confirmación de alternativa de Leo Valadez ante el testimonio de Arturo Saldivar y por delante ira el Caballero en Plaza Pablo Hermoso de Mendoza quien matará astados de… hasta el momento de cerrar estas líneas…¡No se han puesto de acuerdo! De todos modos…

¡Por allá nos vemos!

Publicado en Intolerancia 

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Antes del puntillazo la pura verdad Por Bardo de la Taurina 

Adame más que alternante, fue comparsa de un nuevo atentado contra la fiesta brava en la capital con el selló de Julián López.

La no planeación de la temporada de novilladas en la Plaza México, no se iba a quedar sin consecuencias y una de ellas es que el serial de invierno tuviese que esperar turno de arranque hasta el domingo pasado,fecha en la que se subrayaron varias cosas, la primera es que el copete del embudo de concreto sigue siendo desairado, la otra situación pues fue la reiteración de que el ‘Juli’ sigue haciendo lo que se le da la gana, como lo demostró al llevar un encierro que no le apretara y llevársela templadita, o como dicen por acá; peladita y en la boca, luego pidió que le completara la marquesina un toreo al que ahora los españoles lo están agarrado pa’ ir cómodos, José Guadalupe Adame Montoya.

Mas como en este país todavía hay críticos serios y creíbles, el lunes se hicieron sentir las criticas verdaderas, esclarecedoras, coherentes, libres,que brotaron de mentes excelsas ¡sí! pero también puras, sencillas y es que las evidencias cuando se están viendo, no hace falta mucho pa’ llamarlas por su nombre y así lo hicieron, primero en la plaza quienes tienen conciencia de que la fiesta antes que nada requiere de un animal con bravura,la que se tiene o no se tiene y es la que da pie a que surja el poderío, el arte, la técnica, la enjundia y desemboque en la aceptación, por eso lo que hizo ‘Juli’, como no lo hizo ante un toro con bravura, es como no haber hecho nada.

Y esa palabra aceptación,es la que no se dio el domingo, pues la gente en buena tajada no acepto el comportamiento de los toros, dóciles,sosos, bobalicones, sonajeros,metiendo por delante la lengüita y decir que la sobrada comodidad del madrileño, no vale lo que se paga por verlo, el caso de J. G. Adame Montoya, va en el tenor de que por principio de cuentas no es un torero para la plaza capitalina, por la forma en que ejecuta sus rutinas y si a ello le sumamos sus expresiones fuera de cacho y las expresadas por sus defensores que van desde señalar que la afición se portó injusta o aquellas otras que califican al público, que no aprueban al torero como reventadores y cobardes, cuando precisamente por no haber reventado al sistema desde hace años, está la fiesta, como está.

Por ello antes del puntillazo letal, hay que pugnar porque si ésta se va acabar lo sea siendo una fiesta verdadera en el toro, en los toreros, en las plumas y micrófonos, para que el día de mañana nadie se avergüence de nosotros.

Twitter @BardoTaurina

Tendido 7: ¿Qué pensaría hoy Pedro Luis de Ulloa y Calís?

Por Xavier Toscano G. de Quevedo. 

Los focos rojos están encendidos, su luz de alarma se refleja cada día con más intensidad por todas las plazas de nuestro país, a su Majestad El Toro Bravo hoy ya no se le permite salir al ruedo, y su lugar ha sido usurpado por un “bovino inservible”, manso, descastado, con exagerada falta de fuerza, sin presencia y exigua madurez —digámoslo, sin edad— que ha llevado a la ruina a nuestro magno Espectáculo Taurino.  

Esta inigualable Fiesta nació únicamente gracias a él, a su presencia en nuestro mundo. ¿Entonces, por qué hay quienes están empecinados en destruir a tan bello y único ejemplar de la naturaleza? Por lo visto desconocen —son ignorantes— su historia y su evolución, habrá que recordárselas: Todos los tratadistas que han estudiado los orígenes del toro bravo, coinciden que procede del “Bos Primigenius” o “Uro”, y lo puntualizan como un animal muy desarrollado, velos al desplazarse, y con un carácter fuerte y esquivo. Su hábitat se extendía por todos los bosques de Europa Central, pero inexplicablemente —así es el comportamiento de la naturaleza— fue desapareciendo, quedando su territorio delimitado en algunas zonas de la Península Ibérica. Es aquí donde los zoólogos afirman que aparece el “Bos Taurus Africanus” —toro vendido de Egipto— describiéndolo como un animal de tamaño más pequeño, de astas muy desarrolladas, de capa negra y que poseía una mayor agresividad.  

Las conclusiones de muchos años de investigación de los zoólogos los llevan a determinar que, de la interacción del “Uro” y el “Bos Taurus Africanus”, surge el “Bos Taurus Ibericus”, que finalmente encontró un ambiente propicio para su desarrollo en las zonas de Andalucía, Castilla, Extremadura y principalmente Navarra.  

Así, y con el paso de los siglos, cuando en España se le encuentra fortuitamente, nacerían gracias a él los antiguos “Juegos de Caballeros”, que darían paso a su vez a las corridas de toros con los mozos de a pie, y que se fueron arraigando en el gusto popular. Al paso de los siglos —el espectáculo continuó su marcha— la selección de los bovinos para la lidia dependía ya de la intervención de los hombres —que velaban seriamente por preservar las características “fundamentales y prioritarias” del toro— y es a mediados del siglo XVII cuando aparece en la historia de nuestra ¡“Fiesta Brava”! la figura “prominente y providente” de Pedro Luis de Ulloa y Calís, “Conde de Vistahermosa” , quien compraría en el año de 1770 todo el ganado bravo a los hermanos Rivas, que pastaban en los campos sevillanos de Dos Hermanas.

La Casta de Vistahermosa, después de dos siglos y medio, forma hoy en día la plataforma principal de casi toda la cabaña brava en España, y de igual forma en todos los países en donde se cría el toro de lidia. Una de las derivaciones principales de la Casta Vistahermosa es el encaste…

Se acuñó hace ya bastantes décadas una frase —no podría señalar cuántas, ya que la he escuchado desde mi infancia— que contiene una gran dosis de humor irónico, pero muy precisa en su sentencia y que dicta así: “Con tierra, agua y dinero, cualquiera ¿……? se cree ganadero”. Sin embargo, a diferencia de la inmensa mayoría de los productores del animal manso, descastado y boyantito —un negligente peligro para nuestra fiesta— y sólo para complacer a los ¿“toreros”? estamos seguros que SÍ hay ganaderos serios en sus conceptos, sus valores y su responsabilidad ante el mundo del TORO BRAVO. ¿Qué sería de nuestra fiesta sin la presencia del verdadero Toro de Lidia? Él es la figura y eje central de éste Espectáculo, porque jamás deberemos olvidar y mucho menos omitir, que todo debe girar alrededor de su Majestad El Toro Bravo.

Invitación: para el domingo 3 de diciembre, en la FIL a las 5:00 p.m. será la presentación de un libro más de nuestra bibliografía taurina, que seguramente te complacerás en leerlo.

Publicado en El Informador.

El “toro artista” y los  “cobardes” del tendido 

Toro de lidia. Foto 📸 Santiago Molina.

Por Luis E. Carvajal De SOL y SOMBRA.

La fatídica inauguración de la temporada 2017 – 2018 de La Plaza México suscitó una enardecida lucha en redes sociales y medios de comunicación entre taurinos y aficionados que debatían sobre la dureza de las críticas hacia la empresa y protagonistas del Domingo pasado.

Esta lucha sin sentido tiene dos vertientes. Por un lado existe el taurino “optimista” el que piensa que cualquier crítica a la fiesta de los toros le hace mal porque “¿Qué va a pensar el nuevo público?…Ya no va a querer volver con tanta negatividad”. Ese mismo taurino “optimista” que piensa que para rescatar a nuestra fiesta basta con vanagloriar los triunfos sin trascendencia y encumbrar a ganaderías y toreros que no han logrado unificar criterios sino dividir al tendido.

Por otro lado está el aficionado “pesimista” el que para los taurinos de la otra vertiente es un “reventador” por exigir un espectáculo digno con toreros que engradezcan su profesión y vuelvan a anunciarse con verdaderos toros de LIDIA con casta y bravura. Nada más alejado de dicho deseo son las aspiraciones de José Manuel Gómez ganadero de Teofilo Gómez que aboga como otros hierros por un “toro artista” el mismo que buscó sin descanso Don Juan Pedro Domecq que se ha transformado en reses sin casta y sin codicia ideales para el disfrute del matador en turno que termina en la mayoría de la osaciones por convertiste en “enfermero”. No hay que olvidar jamás que de la nobleza (necesaria para el toreo) a la sosería hay una línea muy delgada que lamentablemente parece no importarles.

Para colmo de males los principales portales y medios taurinos están encabezados por “comunicadores” hundidos en el servilismo y la alabanza buscando justificar lo injustificable con positivismo y en el peor de los casos atacando al aficionado que protesta la decadencia del espectáculo al grado de llamarles “cobardes” como hizo el Sr. Rafael Cué en su reciente columna del periódico “El Financiero”. No señor Cué cobarde es el que calla cuando le arrebatan lo que ama.

Me pregunto yo ¿Cómo se pretende volver a darle vida a la fiesta brava y vender al nuevo público un espectáculo en donde los animales que salen por toriles en los carteles de mayor expectación no imponen RESPETO sino pena, desaliento y disgusto? (OJO: en dichas corridas asiste la mayor cantidad de neófitos y posibles prospectos a aficionados)

En el toreo no todo es subjetividad. Me hice aficionado a los toros porque a la temprana edad de 8 años no había visto jamás un acontecimiento más épico, heroico y cercano a la muerte que un hombre plantado frente a un animal de 500 kilos desviando sus duras embestidas exponiéndose con una simple franela y reduciendo su acometividad con una estética indescriptible. Eso nos une a ambas vertientes y es el motivo de nuestra afición. Que no les engañen.

La fiesta no necesita luchas ni defensa. La fiesta necesita GRANDEZA. Un acontecimiento épico como es la fiesta de los toros debe venderse como tal, con toda su crudeza, esencia y su autenticidad. Solo de ésta manera los espectadores estaremos conscientes de su importancia y recuperarán el respeto que se merecen los protagonistas desde que suenan parches y metales hasta que las mulillas arrastren al último bravo animal que entregó su vida en el ruedo.

El aficionado a los toros debería vivir orgulloso por contribuir cada que pasa por la taquilla a la recreación y preservación de un rito milenario que no tiene comparación en el mundo, y contribuir con la supervivencia de una especie única tan seductora como mística, tan noble y tan fiera, y colaborar en la perpetuación de una de las manifestaciones culturales de mayor calado emocional en toda la historia de la humanidad.

No nos maten las ilusiones. No le quiten su esencia BRAVA a nuestra fiesta.

Twitter@luiscarvajal0

Solo para Villamelones: El auténtico toro de lidia está en crisis.

El Juli ante un Teófilo. Foto Plaza México.

Y el próximo tres de diciembre regresa con otros tres toros el hierro de Teófilo Gómez, aunque usted no lo crea – De SOL y SOMBRA.

Por Manuel Naredo.

Me resisto a pensar que toros así, como los que salieron por la puerta de toriles el domingo anterior en la primera corrida de la temporada grande en La México, sean lo que los toreros actuales deban lidiar en nuestro país. Me resisto a atemperar esa sensación interna que me lleva a pensar que el auténtico toro de lidia está en crisis. Animales pastueños, sin sensación de peligro, que pasan en lugar de embestir y para los que, casi obligadamente, se tiene que eludir la suerte elemental de varas; reses que acaso tienen un largo recorrido, pero nula trasmisión.

Me resisto, en fin, a que el toreo tenga que conformarse con regocijarse con esos largos, templados, enormes muletazos de El Juli en dos de sus tres faenas de esa tarde, a cambio de omitir la auténtica bravura del toro, de olvidarse de ese estado de alerta que caracteriza a un espectáculo tan complejo y apasionante, de resignarse a considerar el segundo tercio como un mero trámite de la lidia.

Y es que pocos podrán negar, y lo harán sin muchos fundamentos, que el toreo de Julián López en esta corrida inaugural careció de calidad; nada más remoto a ello. El joven maestro de Tauromaquia ejerció su oficio con inmaculado poder, con sobrado conocimiento de las circunstancias, de los tiempos y las distancias, y con evidente dominio de las suertes que ejecutó.

Pero faltó lo esencial: el auténtico toro; aquel que pone a prueba la maestría, le da sentido a la lidia, fortaleza a la Fiesta y sabor a los olés.

Tanto se ha ido buscando al toro a modo, el que deje hacer al torero, el que vaya y venga lo más tersamente posible, el que derroche nobleza, el que se distancie lo más posible de crear dificultades y peligro, que en el intento pareciera que, poco a poco, se lo están acabando.

Algo tendría que hacer ya, reflexiono, el campo bravo mexicano si quiere mantener ese título. De otra suerte, de continuar con la crianza de estas reses que distan mucho de trasmitir peligro, tendría que ir renunciando a su propio título. Habría que llamarle entonces, para ser justos con el nombre, campo noble, o campo dulce.

No es restarle méritos a El Juli -le vimos dos excelentes faenas mal coronadas con una suerte suprema viciada-, es tan sólo atreverse a decir que los del domingo, como lamentablemente la gran mayoría de las reses que vemos hoy lidiar en nuestras plazas, no pueden considerarse toros bravos.

Publicado en El Diario de Querétaro 

¿La Fiesta en Paz? Orígenes de una desviación

El Juli frente al tercer astado de su lote de la ganadería de Teófilo Gómez.

Después de lo acontecido el domingo pasado con el encierro de Teófilo Gómez, conviene recordar estas reflexiónes del Maestro Leonardo Páez en donde nos explica el desplazamiento de las bases éticas del toreo hacia la pretensión estética frente a un toro carente de nervio, justo como fueron los toros de la divisa queretana que saltaron al ruedo durante el festejo inaugural de la Temporada Grande 2017-2018.

Por Leonardo Paéz.

Quedó muy claro. La tradición taurina de México, con 490 años y exponentes internacionales de primer nivel a lo largo del siglo XX,  fue reducida a las expresiones de los diestros frente a un toro artista mexicano, ese que más que pelear sabe pasar dócil, suave y repetidor ante el torero, volviendo absolutamente prescindible la suerte de varas y convirtiéndose en dúctil cómplice del toreo bonito, no en el otro protagonista de un encuentro sacrificial menos disparejo.

Resulta gravísimo este desplazamiento de las bases éticas del toreo a la pretensión estética frente a un toro carente de nervio, de temperamento y de elocuente transmisión de peligro, el otro aspecto preocupante, ignorado por el coro de extasiados –empresas, ganaderos, toreros, crítica, autoridades y público– es la suerte que correrá la oferta del espectáculo taurino en México una vez que regresen a nuevamente a su país los diestros-marcas referenciales del nuevo chou tauromáquico.

Un espectáculo sin más emoción que el posturismo ante la toreabilidad comodona, la exaltación de la forma y disminución del fondo, con una acometividad predecible y colaboradora, no amenazante.

Las decadencias tampoco se improvisan.

Hace 24 años, en Guadalajara, Jalisco, a feliz iniciativa de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, presidida entonces por el ganadero Jorge de Haro, se llevó a cabo del 21 al 24 de octubre de 1993 el Primer Congreso Mundial de Ganaderos de Lidia, con la participación de todos los países taurinos, excepto Venezuela y Francia.

Entre las ponencias llamó la atención la del ganadero español Juan Pedro Domecq Solís (1942-2011), a la sazón presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, titulada El toro de lidia en su evolución, del toro de ayer al toro de hoy, por lo insólito de sus consideraciones y lo forzado de sus disyuntivas, desarrolladas desde la década de los 80.

Estableció conceptos como toro fiero y toro artista, afirmando que “el primero representa el concepto torista de la fiesta o la derivación de concepto de lucha. Con él se pretende que sea difícil el dominar al toro y que éste aporte de manera fundamental emoción en la lucha… toreo que podrán hacer los distintos toreros. pero que siempre tendrá una menor composición artística de la que puede hacerse con el toro artista… el toro fiero se defiende más y es más difícil de someter, porque le faltan algunos de los componentes necesarios para hacer que el toreo se transforme casi en una danza, en una verdadera expresión artística y estética”.

Juan Pedro Domecq definía al toro artista por tres cualidades fundamentales: fijeza, ritmo y entrega, y añadía: Necesita estar fijo ante su enemigo (sic) porque el torero tiene que abandonarse en su arte (sic) para poder dominarlo (sic); necesita tener ritmo porque el toreo se ha transformado en danza (sic); necesita tener entrega porque sin la arrancada entregada es imposible (sic) la quietud y la propia entrega del torero.

Ignacio García Villaseñor, ganadero del hierro mexicano de San Marcos, en esa ocasión tuvo el valor civil de advertir: Ahora se ha vuelto una fiesta de toreros, pero habrá que pugnar porque vuelva a ser de toros. Trabajamos muchos años para poder llevar a las plazas una corrida de toros digna para que malos taurinos y malos toreros la echen por la borda. No nos refugiemos en el toro artista para disfrazar la mansedumbre y diluir la casta. 

Los más ya se refugiaron.

Publicado en La Jornada.

“Miguelín” y la eterna mansedumbre 

“Miguelín” exhibiendo la mansedumbre de un toro del Cordobés.

De SOL y SOMBRA.

El 18 de mayo de 1968 el torero Miguel Mateo “Miguelín” salto de espontáneo al ruedo de la castiza Plaza de Las Ventas de Madrid durante la lidia del toro que correspondía al ídolo taurino del momento, Manuel Benítez “El Cordobés”. “Miguelín” quiso manifestar así su protesta por el trato que consideraba se tenía hacia el torero de Palma del Río y demostrar que los astados que toreaba éste no ofrecían peligro alguno.

Efectivamente, el vídeo nos muestra como el torero nacido en Murcia y criado en Algeciras hace lo que quiere con el burel, que mira como atontado lo que ocurre en la arena.

Miguelín” fue siempre un torero especial; había nacido en la provincia de Murcia, aunque casi toda su vida la desarrolló en Algeciras, donde era considerado hijo adoptivo. En la década de los 60 fue uno de los toreros punteros del escalafón, en una época donde era difícil destacar con maestros de la talla de Antonio Ordóñez, “El Viti”, Diego Puerta, Julio Aparicio, Paco Camino, Curro Romero, Antonio Bienvenida … Tomó la alternativa en Murcia de manos de otra figura insigne, Luis Miguel Dominguín, en presencia del venezolano más ilustre que ha pasado por nuestros ruedos, César Girón. “Miguelín” dominaba todos los tercios, pues lucía en el capote y era dominador con la muleta, a la vez que banderilleaba primorosamente debido a su arte y, por encima de todo, a unas enormes facultades.

Su inesperada presencia de paisano en el ruedo de “Las Ventas” fue una demostración de la decisión y el carácter vindicativo del diestro, en una época en la que había saltado la polémica por el afeitado de los astados y en la que “El Cordobés” era el indiscutible número uno del escalafón y sus mentores ejercían tal poder sobre la fiesta que conseguían que el diestro andaluz evitara torear los toros más difíciles. “Miguelín” fue detenido y fuertemente sancionado, pero dio mucho que hablar y a la larga consiguió su objetivo de hacerse notar.

Miguel Mateo “Miguelín” falleció el Algeciras el 21 de julio de 2003 a los 64 años tras una larga enfermedad.

El torero hizo sus pinitos como actor y protagonizó las películas “El Momento de la Verdad” y “El Relicario”, esta última con Carmen Sevilla en 1969.

Una opinión del extraño suceso:

Hace más de 25 años, un 18 de mayo, los aficionados de la plaza de Las Ventas, codo con codo, rodilla con rodilla, mirada con mirada, se preguntaban quién era aquel osado que, traje oscuro, gesto desenvuelto y confianza torera, en acto de descarada espontaneidad, se pasaba por el cinturón un toro de Soledad Escribano de Bohórquez en la mismísima primera plaza del mundo. Y lo que es peor, un toro que pertenecía, en orden de lidia, nada más y nada menos que a Manuel Benítez, El Cordobés. Después de ajustar los primeros prototipos dé prismáticos que se llevaban por aquel entonces, los pocos, y de restregarse los ojos, los más, todos convinieron en que se trataba de… ¡Miguelín! Tuvo tiempo el espontáneo de tocar al toro por delante y por detrás, de dar explicaciones, de pedirlas, sobre el fondo y la forma de heterodoxia, todo ello con el pupilo de Bohórquez a su lado, testigo excepcional de un acto de desmitificación del espada cordobés que, al decir del torero malagueño, se estaba valiendo de su condición de número uno y bálsamo de masas para perjudicar su carrera.

Más tarde, después de la intervención de grises y autoridades, se pudo saber que, ante las dificultades para pasar el reconocimiento veterinario de la corrida que había de matar Benítez ese día 18, sin consultar con nadie, se había trasladado al día 18 la corrida de Escribano de Bohórquez con la que había de medirse, entre otros, Miguelín, el día 19 de mayo.

Es decir, que Miguel Mateo sometió, con 25 años de antelación, a El Cordobés a la máquina de la verdad del toreo. Dicen tanto Suárez-Guanes como Carlos Abella que el hotel Palace de Madrid se constituyó en epicentro de la conmoción de la vida española. Allí llegó el torero de Algeciras pasadas las diez de la noche del día 19 de mayo, después de pagar una multa de 40.000 pesetas en la Dirección General de Seguridad.

Lo primero que hizo, en mitad de la tempestad de informadores, fue entregar 1.000 pesetas de propina -“lo único que tengo aquí”- a un botones del carismático recinto hotelero. Las mismas 1.000 pesetas con las que se podía adquirir, por aquel entonces, una barrera de sombra de la plaza que había visto la irreverencia, la iconoclastia, hacia el establishment taurino de un torero ocupante de las zonas medias del escalafón, y que, desde ese momento, las abandonó para ocupar las más altas.

El Cordobés no debió sentirse extrañado porque él mismo había saltado vestido de calle en las plazas de Madrid, Aranjuez y Córdoba. Similar numerito perpetró Pedrín Benjumea, en Sevilla, en 1973, ante un toro de Palomo Linares, lo que le valió al primero la retirada de la licencia profesional por dos meses. Continuadores, en definitiva, de los hábitos del gran Ignacio Sánchez Mejías, quien, en varias ocasiones, saltó del tendido a parear algún toro, con la aprobación de los toreros intervinientes.

Una vez más se confirma que, en España, los acontecimientos son tales en el momento de producirse y 25 años después.

Miguelín, Dubceck y Dani, El Rojo, tres personajes que sacudieron la conciencia de un mismo país.

Por Antonio Campuzano, periodista para el diario El País.

Twitter @Twittaurino 

Es lo que digo yo: Positivos vs Negativos

“Cuadrilla española en la plaza de toros”. Por Johann Salomón Hegi.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

“No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza” dice un popular dicho y la temporada grande de la Plaza México finalmente arrancó el pasado domingo, aunque con un ligero retraso y con resultados mixtos.

Ante una buena entrada que resultó mejor de lo esperado, El Juli y Joselito Adame se enfrentaron a un encierro de Teófilo Gómez que en líneas generales decepcionó por su juego y extremada mansedumbre.

Las crónicas del festejo ya fueron publicadas por algunos especialistas en la materia y el resultado del festejo es ya ampliamente conocido.

Sin embargo es importante señalar lo que nos ha dejado este festejo inaugural y que sería un error grave de apreciación no comentarlo.

Ya que el festejo nos ha dejado muchas dudas y un ambiente crispado porque lejos de unificar a la afición, parece que solo fomentó la división en el tendido y es que no es para menos, una serie de errores de comunicación impuestos por los matadores y ganaderos crearon un mal ambiente previo, que ante el pobre juego de los toros, terminó por enfadar a los aficionados que asistieron al festejo inaugural.

“Es grave lo que fomentan los ‘positivos’ y los ‘negativos’ en la plaza” me decía el día de ayer un molesto aficionado, “porque los dos son igual de radicales y de nocivos para la fiesta, ya que ambos creen poseer la verdad absoluta y eso les impide enfocarse en uno de los aspectos más importantes, que es la espontaneidad y la naturalidad del espectáculo. Es cierto que los taurinos no abonan mucho al equilibrio de la fiesta, pero parece que hay una guerra entre estos dos bandos por imponer su ideología, misma que esta perjudicando gravemente al público joven que hoy me parece esta más desorientado que nunca” finalizo. Con lo que se produjo una breve pausa en espera de una respuesta.

– ¿No le parece que la empresa que debería de ser más imparcial y firme se esta equivocando en su estrategia de comunicación? le pregunté.

– Totalmente, porque lejos de unificar esta dividiendo. El público que predomina en la plaza será joven pero no pendejo y saben perfectamente quienes agarran dinero y quienes no. Sin embargo los independientes tampoco tienen la verdad absoluta y por pretender expresar su libertad y desenmascarar a los que ya están en la nómina de la empresa, pueden caer en excesos y en posturas con las que yo francamente no siempre comulgo.

– Entonces para usted ¿Cuál es la solución?

– Desgraciadamente pienso que no la hay, antes cuando había menos medios, redes sociales y sitios de información taurina se podía controlar más el flujo de las noticias o los periodistas por medio de algunos empresarios y apoderados, se ponían de acuerdo entre ellos y se arreglaba la cosa. Pero también eso tenía consecuencias negativas, porque se censuraba la crítica constructiva y se caía en la censura y el servilismo. Pero hoy en día con tantas voces, veo muy difícil que ambas partes se pongan de acuerdo y que los taurinos vayan a cambiar su posición. Desgraciadamente en la actualidad el profesional ve a la mayoría de los aficionados como sus enemigos y eso no puede ser, ya que están corriendo al cliente de las plazas, imagínese usted la gravedad del asunto ¡De verdad que está de locos esto!

– Mire usted, yo a diferencia suya, creo que si hay una solución con la que ambos bandos se pueden unificar y es en realidad una fórmula muy sencilla.

– ¿Y esa cual es ésa? – pregunto un poco exasperado.

– Con el regreso de un toro íntegro, serio y con edad que produzca emociones en el ruedo y que sea materia prima de grandes historias y anécdotas. No es tan difícil ni tan complicado, el problema es que los taurinos siguen haciendo que las cosas buenas parezcan malas, como sucedió con los toros de Teófilo Gómez a los que inexplicablemente escondieron durante toda una semana.

– No púes eso si ¿pero quien va a ser el mandón que ponga en orden a todos esos señores?

– Ahí esta la bronca, ya que no hay un líder moral ni una primera figura en la fiesta brava mexicana que pueda poner en orden a la mayor parte del gremio taurino.

– Por eso le decía que no hay remedio.

– No, remedio sí hay, pero falta voluntad.

– Está cabron.

– Eso sí.

– ¿Entonces de la actuación del Juli y de Adame ya no me va a preguntar?

– Pa’ que, si ya se lo que me va a contestar.

– Bueno, entonces aquí la dejamos por hoy.

Colgamos los teléfonos después de una breve despedida y quedamos de volver a llamarnos el próximo lunes.

***

Quisiera finalizar esta columna con una aclaración, en realidad pienso que sí hay una solución más allá de algunas posturas, críticas y ataques verbales detrás de un micrófono o de una pluma.

Y esa solución esta en el TORO, la respuesta siempre ha estado en él. El hilo negro ya esta inventado, no hay necesidad de andar reinventando nada.

Hay que volver a darle al TORO el protagonismo que se merece y el éxito vendrá de la mano.

Es lo que digo yo.

Twitter @LuisCuesta_

El Juli el pasado domingo en la Plaza México.

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CRONICAS Y PERIODISMO TAURINO INDEPENDIENTE

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