Animalismo, nazismo, izquierda

Mira Rudolf ese que esta ahí como con cara de perdido, es el coletas Iglesias, el te va a cuidar cuando ya nadie se acuerde de mi…

Por FRANCISCO LÓPEZ BARRIOS

Una persona que no haya visto torear a la verónica a Morante de la Puebla no entenderá jamás por qué los aficionados hablamos del Arte del Toreo.

Más del 90% de los llamados “animalistas” no ha visto nunca una corrida de toros. Tampoco los nazis habían leído los libros que lanzaban a la hoguera. Y era más que improbable que las brujas que quemaban los inquisidores fueran propietarias de flipantes escobas voladoras. Por eso se puede afirmar que una de las características de los individuos sectarios es su agresividad y otra su desconocimiento.

Una persona que no haya visto torear a la verónica a Morante de la Puebla no entenderá jamás por qué los aficionados a las corridas de toros hablamos del Arte del Toreo. Y lo más probable es que un animalista del común ignore que Adolf Hitler y su lugarteniente Himmler publicaron las primeras leyes animalistas del continente europeo. Ambos, siguiendo la inspiración de locuelos posdarwinistas como Davenport o Madison Grant, creyeron a pies juntillas en la igualdad de animales y personas, que es el primer paso para tratar a las personas como animales.

Hitler, cuando termino de leer La Caída de la Gran Raza, de Madison Grant, dijo: “Este libro es mi Biblia”. Y en un rapto de sinceridad animalista le confesó a uno de sus ayudantes favoritos, el arquitecto Albert Speer, que su perra “merecía vivir mucho más que la mayoría de sus partidarios, e incluso que el propio pueblo alemán”. Tenía más derecho a vivir, vamos.

¡Ah! Serio asunto este del derecho de los animales. Por ejemplo, ¿una gamba o una mosca son sujetos de derecho? ¿Y un centollo? ¿Solo tienen derecho al Derecho los favoritos de la secta animalista? Uno, para salir de dudas, acude a la inteligencia de Fernando Savater. Y el maestro nos aclara en su libro Tauroética que “la inocencia y la culpabilidad están ligadas a la conducta interesada, no meramente a la instintiva. Es pueril decir que los animales son ‘inocentes’ puesto que no pueden ser ‘culpables’: solo los imbéciles o los pedagogos edificantes que envidian la pureza del comportamiento animal —es decir: que añoran el Jardín del Edén antes del pecado original, y, por tanto, del comienzo de la libertad humana— olvidan esta verdad elemental”.

Pero aquí se trata de buscar culpables para encender de nuevo las hogueras inquisitoriales. Por eso, la conexión nazistoide encuentra también enchufes de alto voltaje en nuestros días. Véanse las opiniones de Peter Singer, autor de Liberación Animal, con participación prohibida en actos culturales en las universidades alemanas por sus teorías filonazis, considerado como padre del animalismo contemporáneo y que señala, siguiendo la estela de Davenport y Grant, a los culpables del maltrato animal en el capítulo 4º de Liberación Animal: los responsables históricos del maltrato animal, son “los judíos, los cristianos, Grecia, Roma, la cultura occidental”. Ahí están identificados, por fin, los monstruos: a orillas del Mediterráneo. Y, encarriladas las argumentaciones en la dirección necesaria: ¿hay dudas de que las corridas de toros son el espectáculo diabólico por excelencia? Ninguna duda. Cosas propias de españoles son las corridas, sí, abandonados a las malas tendencias de sus genes hispánicos, tan distintos de otros como, por ejemplo, “el gen Carolingio de los catalanes”, según aclaró en su día el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, genetista al por mayor en sus ratos libres.

Hoy, los intereses de las multinacionales del espectáculo, de la alimentación, de los accesorios para las llamadas mascotas, lideran un negocio mundial que mueve más de 20.000 millones de dolares al año. A su servicio, una potente penetración cultural centroeuropea, germánica y anglosajona, ha colapsado la conciencia analítica y crítica de muchos ciudadanos del Sur de Europa. Transformándolos en adolescentes emocionales y haciendo del animalismo uno de los abalorios sentimentales que movilizan con más éxito el histerismo colectivo.

Las plazas de toros se convierten en espacios para la especulación urbanística (caso de la de Barcelona) mientras el espectáculo taurino, pura creación popular, revolucionario, dramático, veraz, de fusión entre música, ballet, plástica, ética y estética, se ve acosado sin que la izquierda española mueva un dedo en su favor. Una izquierda que desconoce el origen de la fiesta taurina como victoria popular de los mozos que auxiliaban a los aristócratas en su deporte de alancear toros desde sus caballos. Ellos, los mozos del pueblo, desarrollaron frente al toro estrategias creativas que entusiasmaron a los públicos. Y rompieron las normas que encorsetaban a las clases populares, utilizando el oro, la plata, y la seda, en sus vestimentas, materiales prohibidos al pueblo llano, además, por ejemplo, de hacer el paseíllo sin destocarse aunque el Rey estuviera presente en la plaza.

¡Ojalá la muerte de Victor Barrio sirva para iluminar el mérito extraordinario de quienes, como los toreros, arriesgan su vida para levantar esculturas efímeras frente al toro, y apuestas radicales sobre el doble valor, humano y humanista, de la existencia…!

  • Francisco López Barrios es escritor, periodista y novelista.

 

Opinión: La vida en instantes

Manolo Briones

Por Rafael Cué – El Financiero

Efímeros momentos. El nacimiento de un hijo, la muerte de un ser querido, un amanecer o un atardecer son instantes que detienen el tiempo, grabándose en la memoria y en el alma de los seres humanos; son recuerdos que permanecen vivos en nosotros aunque su tiempo haya pasado.

La tauromaquia está llena de instantes eternos, me refiero a la tauromaquia en general, no sólo a la corrida de toros, que es quizá donde estos instantes adquieren un nivel de emoción e interpretación estética, y por ende artística, que ningún otro espectáculo en el mundo es capaz de ofrecer.

En el campo bravo cada amanecer es un instante, lo es cada nacimiento de un becerro, que al momento de poderse incorporar embiste a cualquier cosa en lo que su madre lo arropa y con la arrogancia de su bravura lo protege y amamanta.

El toro bravo en el campo vive espléndidamente, no existe un animal en el mundo que goce de mayor calidad de vida que éste, pues recibe desde su nacimiento todos los cuidados y convive con otras especies en un perfecto equilibrio ecológico. Es por esto que el argumento antitaurino es tan pobre en verdad, cuando se desconoce el ciclo completo de esta raza única, no creada por el hombre, como muchos rezan en sus discursos llenos de falsedades e ignorancia.

Cuatro años de crianza en la más absoluta paz, donde el ciclo natural del campo transcurre con la pausa esencial del tiempo. Nada sucede a destiempo. Las vacas conviven con sus crías lo que su ciclo natural indica, después el macho pasa a formar parte de un encierro o apartado de toros, con animales de su misma edad y género que comienzan su preparación física para un día ser lidiados en una plaza.

La lidia es el ritual que desde hace más de cinco siglos se lleva a cabo como veneración al toro. Muchos no entienden cómo podemos afirmar que la lidia es una veneración a la vida del toro si al final en la mayoría de los casos el animal muere. Aquí es donde a los antis de poca estatura intelectual se les nublan las ideas —y aclaro que aunque son la gran mayoría, los hay muy inteligentes y cultos, personas con los que se puede dialogar y respetar sus puntos de vista—. El debate no es necesariamente el convencimiento de una de las partes a la ideología contraria. El debate debe ser el intercambio de ideas con el cual ambos personajes enriquezcan sus posturas con base en el conocimiento de la verdad, no como sucede con esta ideología expuesta viralmente en redes, en gran parte de los casos con argumentos falsos y muchos de ellos absurdos, como podemos ver en videos y textos.

Las redes sociales tienen su lado bueno, hay posturas inteligentes de ambos bandos, desgraciadamente en lo general sirven para que le gente haga brillar con nombre propio su estupidez, su desconocimiento acerca de lo que ataca y su bajísimo nivel humano; esto último lo hemos podido comprobar con la muerte de Víctor Barrio en la plaza de toros de Teruel ante las astas de un toro, animal al que ningún taurino le guarda rencor. Ver la miseria de ideas y sentimientos de seres humanos que expresan su felicidad ante la muerte de un torero es dramático y es el cáncer de nuestro tiempo. Esta capacidad de deshumanización que tienen los animalistas es lo que lleva a realizar actos atroces como los atentados en Niza, es lo que lleva a detestar al ser humano simplemente por el hecho de no compartir sus creencias o forma de entender la vida, escudados en el amor por los animales. Para ser un humano noble y respetable primero hay que comportarse de esa forma con los semejantes.

La tauromaquia como arte es fuente de inspiración de todas las bellas artes desde el inicio de las mismas. La fotografía en la tauromaquia forma parte del arte que se expresa dentro y fuera del ruedo; un instante captado tras la lente hace que el momento sea doblemente eterno. En México hay grandes talentos, Manolo Briones, zacatecano de nacimiento, ha sido galardonado por la empresa de la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid, con el premio Taurodelta a la “Mejor labor informativa”, por este instante, la vulnerabilidad del hombre ante el poder del toro, un instante de inmenso peligro y verdad. Los toros matan y es la inteligencia del hombre para esquivar la muerte lo que produce el arte que le da sustento y vida a la tauromaquia.

Twitter: @rafaelcue

José Tomás 2 tardes en Valladolid, Enrique Ponce fuera de la feria…

Una lucha eterna entre dos figurones del toreo.

De S y S.

La ciudad de Valladolid albergara el regreso de José Tomás y no solo una tarde, ya que estará en dos tardes, al igual que las demás figuras con la excepción de Enrique Ponce al que han dejado fuera del serial.

El torero de Galapagar actuará en la corrida del año ¿y quizás de la década? en un homenaje a Víctor Barrio el próximo 4 de septiembre, junto a Padilla, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante. Los beneficios irán destinados a erigir un monumento en honor a Víctor Barrio.

La empresa denomidada Gestión Universal de Espectáculos ha presentado los siguientes carteles:

 •Domingo 4 de septiembre. Homenaje a Víctor Barrio. Toros de distintas ganaderías para Juan José Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante.

Jueves 8 de septiembre. Toros de Zalduendo para Morante de la Puebla, Sebastián Castella y López Simón.

Viernes 9 de septiembre.Dos toros de Luis Terrón (rejones) y cuatro toros de Núñez del Cuvillo (lidia ordinaria) para Leonardo Hernández, José Tomás y José María Manzanares.

Sábado 10 de septiembre. Toros de El Pilar para El Juli, Alejandro Talavante y Roca Rey.

Domingo 11 de septiembre. Toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez para Curro Díaz, El Fandi y José Garrido.

Además, el 3 de septiembre se celebrará la final de la Liga del Corte Puro (a cargo de Toropasión), con los 15 mejores cortadores de España, que se enfrentarán a seis espectaculares novillos.

Todos los festejos darán comienzo a las 18 horas informa www.plazadetorosdevalladolid.es

Toreros vs ‘youtubers….y lo que nos falta.

Toreros vs 'youtubers' -

Por Santiago Navajas.

Me entero de la existencia de JPelirrojo por una polémica en las redes sociales. Al parecer es un youtuber muy famoso. Un youtuber es alguien que hace comentarios, practica con videojuegos y/o bromea en vídeos que cuelga en Youtube, que les paga entre dos y diez euros por mil visualizaciones.

Habrá niños que en lugar de querer ser médicos o futbolistas sueñen con ser youtubers cuando sean mayores. Suelen ser jóvenes y aunque usan un lenguaje desenfadado y tienen habilidad en la edición se caracterizan por ser «políticamente correctos» aunque aparentemente sean contestatarios. Progresistas por fuera, conservadores por dentro, los youtubers practican una iconoclastia tan banal como superficial, simulacros de rebeldes afines a causas impostadas y con mucho tirón entre la muchachada funcionalmente analfabeta. Forman parte del tsunami de «opinión basura» que inunda las redes sociales, destinada al consumo rápido y descerebrado de los adolescentes de la generación Pokemon.

Sin embargo, a JPelirrojo le ha salido el tiro por la culata. Porque para defender su presunto amor por los animales no se le ocurrió otra cosa que aplaudir en Twitter la muerte en la plaza del torero Víctor Barrio. Por ejemplo:

«Estaría siendo hipócrita al afirmar que no me alegro cada vez que un torero muere, sea en la plaza o sea en un accidente de coche. Y siento si eso me convierte en mala persona para ti, pero me siento tan feliz cuando un toro coge y mata a un torero como cuando marca tu equipo un gol».

En mitad de las guerras de religión que asolaban Europa, Sebastian Castellio cinceló esta máxima genial contra todo tipo de fanatismos:

«Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre».

Por supuesto, JPelirrojo es mucho más famoso que Castellio en Twitter del mismo modo que Justin Bieber tiene más oyentes en Spotify que Alessandro Scarlatti.

Hubo muchas protestas en Twitter contra esa implícita apología de la violencia que hacía don JPelirrojo, por lo que Nestlé, la empresa que le había contratado para que fuese su imagen de marca de unos helados, lo retiró de la campaña porque, explicaba la compañía suiza, el youtuber se había alegrado de la muerte de un ser humano. Nestlé le fichó en el uso de su libertad de contratación porque es una celebrity; y le ha despedido porque es un miserable moral.

Hace un año también se alegró de la muerte de un hombre corneado por un toro el humorista británico Ricky Gervais, el cual manifestaba que en la «lucha» entre hombre y bestia, deseaba que ganase el toro. Una barbaridad semejante a la de desearle la muerte por atragantamiento a Gervais cuando se coma un bocadillo de chorizo. Porque Gervais no es vegetariano pero sí que «sólo» come animales que sean de corral y que en la presentación en el plato no le recuerde que habían sido seres vivos. Es decir, que el pollo empanado se lo come pero siempre que tenga forma de corazón, a ser posible sonriente.

Al grado supremo de hipocresía propongo denominarla «a la Gervais» del mismo modo que hay carne a la Strógonoff. En un ejemplo opuesto, Zuckerberg, el creador de Facebook, ha llegado a ser casi vegetariano, como Gervais, pero con una estrategia diferente. El creador de Facebook se comprometió a comer únicamente los animales que matase él mismo, lo que le llevó a conocer ganaderos que le explicaron las técnicas para sacrificar animales aminorando el sufrimiento inherente al acto de matar.

Actitudes como la de JPelirrojo o Gervais muestran que, más que amor por los animales, en ocasiones los animalistas lo que sienten es un gran odio hacia los seres humanos producido, seguramente, por algún trauma personal. Simplistas y superficiales, incapaces de entender otra cosmovisión sobre la vida y la cultura, los animalistas fanáticos, como JPelirrojo o Gervais, revelan con su intransigencia y vileza como una presunta compasión, aireada con ostentación y alevosía, no es sino una sublimación de un autoodio mal asimilado. Explicaba Wittgenstein que aunque pudiésemos hablar con un león no nos podríamos comunicar con él porque no hemos vivido al contexto en el que se ha desarrollado.

Gervais, que es a Wittgenstein lo que JPelirrojo es a George Steiner, cree ser capaz de ponerse en lugar del toro para interpretar lo que está pensando. Esta sobredosis de sentimentalismo barato y empatía de mercadillo hacia los animales, que se manifiesta en histeria y vileza cuando muere un hombre, es un síntoma de algo más profundo: el cambio de paradigma de un modelo educativo centrado en la razón a otro basado en las emociones.

* Profesor de Filosofía

Fuente: diariocordoba.com

“Descubriendo un torero” para nuestra fiestita nacional

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De S y S.

Aunque no parezca la fiesta brava en México no esta muerta o al menos no del todo como lo demuestra la convocatoria de la tercera edición del Certamen Nacional Descubriendo un Torero, que en esta ocasion ha sido lanzada a través de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL).

Mediante un escueto comunicado -no faltaba más, porque aqui en México las cosas nos gustan al vapor- y sin especificar el número de novilladas, ni las fechas en que se celebrarán los festejos ni sus sedes, la convocatoria para los que gusten mandar su CV y laborar ¿que no era esto un arte? podrán presentar su documentación e inscribirse hasta el próximo viernes 22 de julio.

Entre los numerosos requisitos o trabas segun las quiera usted ver, se encuentra el tener como edad máxima 21 años, nacionalidad mexicana, presentar la afiliación a la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, o en su caso a la Unión Mexicana de Toreros. En caso de no estar afiliado, se deberá presentar un seguro médico vigente para aquellos novilleros que si les sobra el parne y andan en esto por hobbie.

La convocatoria tambien marca como requisito presentar una carta de recomendación de por lo menos tres taurinos reconocidos a nivel nacional que estén respalda por fotografías y videos de las actuaciones más recientes de los interesados. Si en este punto usted ya penso “esta cabron” ¿A poco todavia hay tres taurinos en activo y reconocidos en nuestra fiestita? le sugerimos que pare usted de leer por favor. No se burle, que esto es muy serio.

En fin, la convocatoria tambien menciona que la documentación se recibirá únicamente a través del correo electrónico: descubriendountorero@gmail.com.  ya que no se recibirán documentos físicamente en oficina ni por medio de terceros, además que no se aceptarán solicitudes fuera del periodo de recepción.

Como puede usted leer, todo muy romantico y profesional, demasiado ad-hoc con nuestra fiestita -antes fiesta brava- nacional.

Sin lugar a dudas tiene mucho merito organizar estos seriales, pero cuando se hacen con tantos errores como en las ediciones anteriores, los resultados son nulos ante la falta de profesionalidad de algunos de sus organizadores.

Twitter @Twittaurino

 

Antonio Cosío: “No hay nada definido con Miguel Alemán. Hay cinco empresarios que pelean La México”

Alemán Magnani: ¿En stand by?

Antonio Cosío Pando, director general de Las Brisas Hotel Collection, asegura que hay al menos cinco empresarios que han mostrado su interés por quedarse con la administración de la Plaza de Toros México.

Por Enrique Hernández.

Antonio Cosío Pando, director general de Las Brisas Hotel Collection, asegura que hay al menos cinco empresarios que han mostrado su interés por quedarse con la administración de la Plaza de Toros México.

“Hay nombres que han sonado por todos lados y varios de ellos están dentro de los que estamos considerando y esperamos tomar una decisión en el muy corto plazo”, señala el empresario.

“Se está en el proceso de determinar quién va a quedarse con el nuevo contrato de la Plaza de Toros México”, dice a Forbes México.

—¿Seguirá en manos de Miguel Alemán?, — se le cuestiona a Cosío Pando.

—No está nada definido. Hay varias que están interesadas y estamos en el proceso de definir quién será el inversionista. En cuanto tengamos una definición exacta y precisa con mucho gusto se los daremos a conocer.

—¿Cuántos son los empresarios interesados por la Plaza de Toros México?

—Hay entre cuatro y cinco grupos de empresarios aparentemente por quedarse con el contrato de la Plaza.

Cosío Pando es hijo de Antonio Cosío Pando Ariño, quien es director general de Compañía Industrial Tepeji del Río, así como es consejo de Teléfonos de México, Kimberly Clark de México y Corporación Moctezuma.

Antonio Cosío Pando Ariño es ingeniero civil por el Instituto Autónomo de México, tiene 80 años de edad, y  es propietario de la Plaza de Toros México.

Forbes México informó que hace unas semanas que Rafael Herrerías anunciaba su adiós como administrador de la Plaza de Toros México, ya que las corridas dejaron de ser negocio en la capital mexicana.

“(Dejé el mundo taurino) porque no ha sido buen negocio y no soy propietario del inmueble”, reveló Rafael Herrerías responsable de La Monumental de Insurgentes en entrevista con Forbes.

Unos días antes, esta publicación también adelantó que la familia Alemán no abandonaría la operación de la Plaza de Toros México, a pesar de que durante dos décadas han puesto dinero a las corridas de toreros de consagrados y novilleros.

“(La Plaza de Toros) no es un buen negocio porque hemos puesto dinero en algunas ocasiones”, dijo Miguel Alemán Magnani, presidente del Grupo Alemán.

“Reestructuramos la administración de la Plaza México, pero no nos retiramos del negocio y seguiremos ahí”, explicó Alemán Magnani, quien afirmó: la realización de las corridas de toros en el recinto ubicado cerca de Insurgentes es solo por el gusto y pasión a la fiesta brava.

Entre los empresarios mexicanos que quieren quedarse con el coso de Insurgentes está tambien Javier Sordo Madaleno, quien es socio de la familia Alemán  a través de negocios inmobiliarios como Antara Polanco.

En ese proyecto estos empresarios y otro grupo inversionistas destinaron más de 208 millones de dólares.

– Read more at: http://scl.io/SvgGBvkl#gs.SknUa0A

La penúltima “faena” de José Tomás

Por

Todavía en Francia, recibo una llamada desde Madrid por la que me dicen con verosimilitud que, junto a varias figuras, José Tomás va a torear el festival que se va a celebrar en Valladolid el próximo 4 de septiembre para recaudar fondos a fin de sufragar el costo del monumento a Víctor Bario que se quiere erigir en Sepúlveda. Pero en la misiva, también me dicen que Enrique Ponce no actuará en este festival como estaba previsto por lo siguiente: Resulta que el maestro valenciano también iba a actuar una tarde en la feria vallisoletana de La Virgen del San Lorenzo. Comparecencia que tampoco tendrá lugar porque con los carteles ya cerrados y a última hora, al señor Tomás se le ha ocurrido actuar también en una corrida formal y, ¿saben ustedes qué día la elegido para hacerlo? Pues el de la tarde en que iba a torear Enrique Ponce a quien, de inmediato, le han quitado del cartel por aquello de que el galapagarino asegura la masiva venta de abonos y Ponce no. Ponce lo único que asegura es torear como el mismísimo Dios. Pero eso carece de importancia ante lo importantísimo que es el parné.

Ya sabemos la enorme fuerza que está teniendo José Tomás en las taquillas de las poquísimas plazas donde se anuncia este año sobre la base de su fama y proyección que dimana de sus escasísimas comparecencias en los ruedos, en no dejarse televisar bajo ningún concepto y en la mayor operación de marketing que haya disfrutado torero alguno en toda la historia. Otra cosa muy distinta le ocurriría si sus temporadas fueran las que corresponden  a las grandes figuras: el máximo de corridas posibles desde Olivenza a Jaén pasando por Fallas, Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao y Zaragoza, alternando con las demás figuras, matando los toros con el tamaño y el trapío que corresponde a las más importantes y dejándose  televisar en directo allá donde las retransmisiones  se lleven a cabo. Ni en sueños.

Pero bueno. El caso ha sido que al verse Ponce apeado contra su voluntad de su corrida ferial en Valladolid, ha hecho lo debido por sentido del honor y por pura coherencia profesional y personal: quitarse del festival por propia voluntad y no por razones de fechas ocupadas coincidentes que es lo que han dicho todos los que ya han anunciado el evento. Pero vamos a ver, tíos. ¿Es que no les da vergüenza disimular – ¡Mentir! – tan descaradamente.? ¿Quién o quienes los lo manda…?

Enrique Ponce, eso sí, mantiene su compromiso, hace bastantes días anunciado, de donar sus honorarios de la corrida que se va a celebrar en Cantalejo para sufragar los costes de monumento a Víctor Barrio. Dinero que por supuesto engrosará lo que se recaude en Valladolid.

En fin, que allá cada cual… Lo que ha quedado claro una vez más es que Enrique Ponce es una excelentísima persona y un torero cabal además de histórico e insuperablese se le mire por donde se le mire. Y que José Tomás será el que más gente meta en las poquísimas plazas donde torea. Pero, a la vez, sigue siendo una malísima persona y un pésimo compañero. Un truhán. ¿A que ni se le pasa por la cabeza hacer lo mismo con Ponce en Sevilla, en Madrid y en Bilbao…? ¿por qué no pide el sitio de Ponce en la corrida de Samuel Flores que va a matar Enrique en la feria de Albacete?…

Del resto de los implicados en la fechoría, solo decir una cosa: que no tienen ni un átomo de dignidad. Pues eso.

A las cinco de la tarde

«Lo demás era muerte y solo muerte a las cinco de la tarde…» Lorca escribió y plasmó el dolor de la muerte de un torero, la sangre, la sábana blanca… El toro solo corazón arriba… Y en estos días muchos españoles escriben en las redes sociales su reacción ante el desgraciado fallecimiento de un joven torero: hay bandos, los taurinos y los antitaurinos y más, a ver quien es más bruto, más salvaje.

Seguro que el toro daría lecciones siendo animal no racional como es. ¿Cómo puede alguien alegrarse de la muerte de un joven torero? ¿Cómo puede alguien añadir al dolor de la familia estas barbaridades? Quién me lea dirá «ah claro», que como me gustan los toros… Pues no, no me gustan, no. No estoy de acuerdo con esta fiesta, creo que acabará, que la evolución se impondrá. Pero al leer las barbaridades que leo, ya lo dudo… ya dudo de que estemos evolucionando.

María Eugenia Oller. Valencia.

Las sucias cloacas del odio

  • JAVIER VILLÁN

Ha muerto un torero aún en agraz, pero de infinitas posibilidades. Su posible futuro es lo de menos. Lo de más es que la muerte de Víctor Barrio ha removido lo más abyecto del hombre, el odio contra la Fiesta, las cloacas por las que discurre los más turbio del ser humano. Los que han vertido tal cúmulo de salvajadas contra el muerto, su esposa y sus padres, son asesinos en potencia; asesinos potenciales no de toros y de la innumerable fauna de la que nos alimentamos, sino de hombres, de mujeres, de la inocencia de niños que educan.

Me niego a llamarlos antitaurinos. Quienes combaten desde la inteligencia y la sensibilidad la Fiesta, tienen sus razones que no comparto, pero que escucho. Estos animales no merecen ser llamados antitaurinos, sino salvajes simplemente. No se puede amar a un animal, el toro, cuando se odia tanto a un hombre y “a toda su parentela”. Lo que un tal Belenguer, maestroescuela, una tal Laura García, un tal Hassel, rapero creo, y un tal Petirrojo no sé qué, nada tiene que ver con las legítimas opiniones de ecologistas, europeístas y animalistas; son animaladas de juzgado de guardia.

El año pasado, en su novela Mágica ceremonia, Francisco López Barrios alertaba sobre estos posibles desmanes más que dialécticos, puramente agresivos. Y lo pusieron a parir. Le llovieron bofetadas desde ambas trincheras: profecía cumplida.

La Fiesta de los toros es un patrimonio histórico, pese a quien pese; es un arte en el que el artista se juega la vida. A veces la pierde, para regocijo de unos cuantos bárbaros. La cornada es una posibilidad asumida como parte del contrato. Y la muerte también. La muerte es un hecho obsceno por sí misma, pero jugarse la vida al albur de un lance, va más allá de toda consideración filosófica.

También a un minero puede explosionarle un barreno y un albañil caerse del andamio y matarse; cierto y por menos dinero. Pero nadie lo celebra ni baila sobre su cadáver. ¿De dónde tanto rencor? Nadie me convencerá de que es el amor al toro. Es el odio al torero; el odio a la humanidad entera.

Publicado en EL MUNDO

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