«La corrida de Madrid fue histórica, hubiese indultado dos toros»

 

Una semana después del triunfo en Las Ventas, el ganadero burgalés Antonio Bañuelos repasa las claves de la tarde y adelanta la repercusión que ha sentido. Javier Jiménez cortó dos orejas.

Por Iñigo Crespo.

BURGOS«Fue uno de los días más bonitos de mi vida y una de las tardes más importantes que he vivido como ganadero. No era una corrida más, era pasar un examen en la plaza que marca y determina el futuro de toreros y ganaderos». De este modo explica Antonio Bañuelos lo que siente tras haber lidiado en Las Ventas, el pasado 21 de agosto, la corrida más completa del año en la Monumental de Madrid. «Fue una tarde histórica, de haberse lidiado en San Isidro, nos hubiésemos llevado el reconocimiento en forma de azulejo en el patio de arrastre. De este modo, nos hemos llevado el cariño y la unanimidad de los aficionados y de la crítica especializada», subraya.


Seis toros serios y de excelentes hechuras. Cuajo, estampa y personalidad. «El primer éxito fue la presentación y por eso nos dieron la enhorabuena. Lidiamos una corrida muy de acuerdo a lo que estamos seleccionando que son toros bajos, con una media de unos 520 kilos de peso, muy hondos de hechuras, con sus caras bien colocadas. Los seis toros tuvieron plaza y demostramos que no hace falta lidiar un toro de 600 kilos para que haya seriedad», señala el ganadero burgalés.

De juego, la corrida fue espectacular. Espectáculo Bañuelos. «Fueron seis toros de un gran comportamiento, sobre todo el tercero y el sexto, a los que hubiese indultado sin ninguna duda porque fueron el prototipo de lo que debe ser un toro bravo. Se emplearon en el caballo y embistieron en la muleta por abajo con mucho celo y mucha profundidad», recuerda, antes de abundar en un matiz: «Me emocionó ver a los toros persiguiendo los engaños por abajo, con el morro por el suelo, yendo a más durante las faenas y viendo al público emocionado».

Antonio Bañuelos destaca que la virtud principal del encierro: «Fue que tuvo bravura y clase, dos elementos no muy fáciles de conjugar pero que a base de selección, sanidad y manejo lo estamos consiguiendo». 

El ganadero burgalés explica: «En la actualidad hemos conseguido criar un toro muy en la línea de Maribel Ybarra que es la base genética de nuestra ganadería y con cuyos parámetros llevamos años trabajando». En este sentido, resalta: «Hemos sabido adaptar muy bien la alimentación y en los últimos años estamos aprovechando mucho los avances científicos para aplicarlos a la crianza del toro bravo».

El sexto toro de Madrid -Número 34, ‘Aseñorado’, de nombre- fue extraordinario y particularmente bravo y codicioso. «La cabeza la tendremos de recuerdo en La Cabañuela y su materia genética la aprovecharemos porque no se puede desperdiciar ese fondo de bravura y esas características de juego y hechuras», admite Bañuelos.

Puerta Grande


La tarde en Las Ventas no solo sirvió para el triunfo del ganadero sino para poner en circulación a un torero de Espartinas que ya venía apuntando muchas cosas buenas: Javier Jiménez. Puerta Grande para el rubio torero sevillano. «Es la primera ocasión que sacamos a hombros a un torero en Madrid y eso nos hace estar doblemente satisfechos», explica Antonio Bañuelos. «Cortó dos orejas que bien podían haber sido tres por la dimensión de su toreo y por cómo supo aprovechar las virtudes de sus dos oponentes», recuerda.

Una de las peculiaridades de la corrida venteña fue su edad: los seis ejemplares fueron cinqueños. «Y eran hermanos de camada de corridas que no salieron como nos hubiese gustado el año pasado como la de Bilbao», asegura Antonio Bañuelos. «El pasado año nos faltó la regularidad que habíamos tenido otras temporadas pero una corrida con el juego que dio esta de Madrid viene a reafirmar nuestro trabajo y a darnos un golpe de confianza en el buen trabajo que estamos realizando».

En cuanto al futuro, Bañuelos adelanta que en los cercados y en tierras burgalesas de Hontomín: «Tenemos 80 toros preparados para la próxima temporada más algunos cinqueños que dejaremos de la camada de este año. Nos encantaría volver a Madrid el curso próximo y creo que también merecemos una segunda oportunidad en ferias donde no nos salieron las cosas como nos hubiese gustado en nuestro debut».

Fuente: El Correo de Burgos

OPINIÓN: El toreo, una mafia sin competencia

Ivan Fandiño en la Feria de Bilbao. FERNANDO DOMINGO-ALDAMA.

Por Antonio Lorca.

El torero Andrés Roca Rey sufre una seria voltereta en Málaga y se ‘cae’ de la feria de Bilbao. El cartel queda en un ‘mano a mano’ entre López Simón y José Garrido por imposición del primero y la posterior e inexplicable aceptación de la Junta Administrativa. Se cerró, así, el paso a otro torero joven -caso de Javier Jiménez, reciente triunfador en Las Ventas-, y el público, lógicamente, expresó su malestar.

El rejoneador Diego Ventura aún no ha debutado en los Sanfermines por decisión expresa de Hermoso de Mendoza, que manda en aquella plaza, ante el silencio culposo de la Casa de Misericordia.

Enrique Ponce, figura indiscutible, lleva años lidiando inválidos y demostrando que es un perfecto resucitador de muertos vivientes.

El Juli, otro torero que ha alcanzado la gloria por méritos propios, está encasillado en un encaste bondadoso y tullido que le permite mantenerse con comodidad en las alturas.

José Tomás, un diestro de leyenda, goza de unas rentables vacaciones. Erigido en fenómeno social, huye con descaro de la exigencia, y hace caja, (¡y qué cajas!), ante corridas muy escogidas en plazas sin responsabilidad.

No son más que cinco ejemplos, pero el toreo actual está plagado de casos como estos. Y de todos ellos se pueden entresacar dos conclusiones y una causa. Las primeras: por lo general, las corridas son un pestiño, y, en consecuencia, el público abandona las plazas.

La feria de Bilbao ha sido un desierto; en presencia de las figuras más reconocidas y con los toros más comerciales, las entradas no vendidas se han acumulado en las taquillas. El mismo caso se ha producido en la reciente feria de Almería. Madrid es un dolor cada tarde, y esta es la tónica habitual en todos los ciclos taurinos que se celebran en este país. La verdadera noticia es una plaza llena. Y lo más curioso, -también lo más preocupante-, es que no sucede nada. Nadie se da por aludido. Está demostrado que las figuras no interesan, pero continúan en el palmito. Fracasan las empresas, pero ahí siguen. El toro está desaparecido, pero no importa.

¿Qué ocurre, entonces? (La causa)

Ocurre que el toreo es una mafia, un grupo organizado para la defensa de sus intereses sin demasiados escrúpulos, que actúa al margen de sus clientes, a los que engaña y decepciona tarde tras tarde. Por eso, la gente no va a las plazas, porque está cansada de mentira y aburrimiento.

Una mafia cerrada a cal y canto que impide la necesaria revolución y el paso a los nuevos toreros. Y cuando alguno consigue entrar porque se le considera beneficioso para el sistema, se convierte en el peor enemigo de sus compañeros aspirantes. Por esta razón, entre otras, es tan difícil que los jóvenes triunfen. Si ser figura ya es más difícil que alcanzar el papado de Roma, el asunto se complica si el sistema obstaculiza y cercena los sueños de los que llegan. En dos palabras: que el negocio es de cuatro, y ya se esmeran en que no aumente el número de los que se reparten los beneficios. Por eso, los carteles son siempre los mismos, interesen o no a los públicos.

Además, el sector taurino no conoce la competencia en el sentido comercial del término. No existe regulación del mercado que promueva la ‘competencia justa’ entre los toreros y los obligue a un esfuerzo para conseguir el mayor número de clientes.

El toreo es un monopolio de cuatro figuras y cuatro empresas que imponen toros y compañeros. Abusan de su posición dominante y ofrecen a los clientes un producto que, a la vista está, solo interesa a los que se benefician de él. Vamos, que si el toreo fuera algo serio, no se le permitiría a José Tomás anunciarse en plazas de segunda con toretes de amable condición, del mismo modo que el Real Madrid no juega con el Alcantarilla C.F.

Por todo ello, -y por fuertes razones políticas y animalistas-, la fiesta de los toros desaparecerá más pronto que tarde. Pero no sucederá tal cosa por imposición de los que mandan, sino por la desidia de los que pagan.

Y todo ello sucede con la cooperación necesaria de unos periodistas -aquí nos incluimos todos- empeñados en cuidar, proteger y preservar la fiesta de los toros, y, en consecuencia, ocultar sus pecados.

El periodista, ya lo dijo el crítico Alfonso Navalón, “no debe erigirse en publicista del sistema”, ni en agradador de toreros, empresarios y ganaderos, ni en besamanos de todos ellos. El periodista debe buscar la verdad y contarla. Sin más.

¿Sufriríamos los anodinos carteles, los toros tullidos, las acomodadas e insulsas figuras y los dislates y profundas injusticias del mundo del toro si existiera una clase periodística comprometida y exigente con la fiesta?

Muy pronto, la fiesta de los toros será historia, y serán muchos los que, entonces, lamentarán su desaparición.

Pocos, sin duda, se acordarán del gravísimo daño infligido por la mafia del toreo, por ese reducido, compacto, rancio, viejo, inmovilista y egoísta grupo de taurinos que se reparte las migajas de un negocio condenado por ellos a muerte.

Quizá, entonces, López Simón lamente su oposición a ofrecer una oportunidad a un compañero; quizá, Hermoso de Mendoza recuerde a Ventura; quizá, Ponce caiga en la cuenta de que una retirada a tiempo es una victoria y muchos puestos libres para los jóvenes; quizá, El Juli entienda entonces que no se pueden lidiar borregos todas las tardes; y algunos empresarios comprendan, de una vez, por qué cada vez se vendían menos entradas. Quizá, a José Tomás le remuerda la conciencia de no haber ejercido el liderazgo para el que nació, y por haber aprovechado su leyenda para ganar mucho dinero fácil en circunstancias poco exigentes.

Quizá, entonces, este periodista se deba confesar de no haber sido más responsable y comprometido. Pero ya nada tendrá solución.

Fuente: El País.

​‘Soñadores de Gloria’ Temporada México Hispana Por Bardo de la Taurina

Quienes habitan en la tierra de la piel de toro, sin duda no escapan del saber que por acá en la que una vez fue la Nueva España y a la que luego se le nombró como ‘El Cuerno de la abundancia’ y que hoy sigue siendo cuerno pero no de toros sino de chivo (tartamudas y/o metralletas) y donde además una de las características es el eterno inconformismo en la fiesta de los cuernos, la cual  desde hace rato andaba como ausente, mas en algo que digamos fue un convivio, reunión, verbena de la más ancha de las mangas, la empresa Tauroplaza México,  que es  la actual y punto, la otra ya es difunta, ya se palmó y tampoco es como pa’ que estemos regodeándonos en el recuerdo y ni en en las lamentación, que si las hay, pero ya nadie las va remediar porque las generaciones perdidas no es cosa de borrón y cuenta nueva. 

Hoy son tiempos distintos en que quienes vienen al frente del consorcio, traen en la espuerta formas angulares de ver la fiesta, ideas novedosas, progresivas y hasta diferente manera de agarrar el taco, una de esas formas nuevas lo es, cuando menos hasta hora, que la empresa en lugar de tener ‘orejas’ tiene los oídos  prestos a  las formas de pensar de quienes no están en la nómina, me consta en carne propia, que la gente que ya está aquí sabe escuchar y hasta con interés, aunque a muchos les parezca extraño, este escribano fue invitado a la gala de presentación en  forma  respetuosa, digna y elegante por parte de la empresa, conforme lo marca el manual de Carreño  agradecí la invitación la cual decline,  por varias razones, por las generalmente no asisto a este tipo de eventos;

Primeramente porque me engento, los reflectores me ciegan, no me gusta ver las luchas por el protagonismo de los externos, en mi cuaderno no está  conjugar el verbo besamanos,  a mí que me gusta hablar de la Fiesta Brava y entre tanta gente tendría que andar buscando con quien platicar de toros, además pos como ya casi no se miran aquellos novilleros de  perchas toreras tendría que andar preguntando  – ¿y usted jovencito en que la gira?, – pues yo soy torero, – ¿y entonces porque tan solito? – pues porque nadie me conoce, – ¿pero si lo conoce la empresa? – ¡Si! voy a torear en la temporada, – pues ya fregó con eso le basta y le sobra, ya después cuando le salga el chon lagañas  se lo zumba, bien toreadito, a su aire, con valor, con  enjundia y solo acuérdese que las orejas hay que cortarlas a como dé lugar, con una faena acorde a su juvenil técnica, con la espada o a mordidas, pero hay que cortarlas  y entonces ya lo conocerán.

Eso sí  a través de  mis valedores me entere  cómo va a estar el fandango y se me hace a todo dar, me gusto saber que van a traer chavales de importación  los que aparte de que le darán atractivo a los carteles serán cuñas pa’ medir de que están hecho  los gallitos y ojala ninguno se vaya a  encoger, va haber  festejos  sin equinos que obviamente serán pa’ aquellos que hasta ahora no se han subido al carrusel de los caballitos, pues de otra manera si la fase 1 que la denominaron  ‘Duelos Taurinos’ les sale campechana, pues como que no iría con una empresa que trae la cara limpia, luego vendrán los festejos pa’ los que ya se rasuran y saben llevar y quitar al novillo del caballo y quienes con buenas maneras, cojones y suerte podrán torear, una  y otra  vez abalados por   las peludas  o por una decisión sensata.

También supe  que se va a formar  un jurado pa’ lo que sea necesario, alguien me dijo o lo leí que lo harán con los grupos, porras o catervas, ahí si la empresa tendrá que ir con pies de plomo, pues aunque que en varias de las cofradías militan algunos taurinos que le entienden a esto, también es cierto que lo que  prevalece en ellas son más que nada  personas entusiastas, lo que es muy válido pero es muy distante a tener la capacidad para valorar a un novillero en el estricto sentido y eso es muy delicado, pues en manos de un jurado podría estar el futuro de un chaval, por lo que sería  bueno aplicar eso de ‘zapatero a tus zapatos’, los aficionados sentaditos en el tendido con su bota y su puro, y conformar el jurado con profesionales que le han sentido el cante al toro y que saben por dónde van las cosquillas, un representante de La Asociación de Matadores, uno de la Unión Mexicana de Toreros   y otro de la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros, tres que además es número ideal por aquello de mayoría, sin riesgos de empates. 

Sigo pensando que dentro de las innovaciones  se pudo optar por  las doce del día por el asunto de las lluvias, pero a como está, ya está y solo esperar que no se les olvide clavar un cuchillo a medio ruedo pa’ ahuyentar los nubarrones.

Los precios serán accesibles, la chorcha antes del festejo se antoja y hasta unas tertulias podrían surgir por ahí… no olvidar el pañuelo blanco y evitar la patanería de lanzar los cojines al ruedo.

¡Suerte! Empresa, Toreros,  Ganaderos y criterio afinado a los del palco.

El mejor remedio para la ansiedad…

Una temporada decepcionante. Parece ser que lo del 2015 fue tan solo un espejismo…

De S y S.

San Sebastián de los Reyes (Madrid).- Se presentaba López Simón despues del petardo de Bilbao y lo hacía para encerrarse con seis toros en solitario. Era una tarde ideal para superar la crisis de ansiedad y respiratoria que sufrió hace unos días en Bilbao y tambien para sacudirse un poco los fantasmas de su mala temporada 2016. 

Pero nada de eso paso en su totalidad. Ya que ha sido una encerrona intrascendente e incolora, esto gracias al impresentable ganado que ha lidiado y al poco aguante fisico y mental que acuso este torero, ya que depues de que doblara el cuarto toro estaba practicamente desfondando. 

El Festejo 

Abrió la tarde un toro noble de Daniel Ruiz con el que realizo una faena algo ligada, que a la postre le valió para cortar la primera oreja de la tarde.

Con el segundo, de Vellosino, estuvo voluntarioso y dio una vuelta al ruedo.  Con el tercero, el mejor “toro” de la corrida, de Daniel Ruiz, López Simón anduvo variado y recibio un doble trofeo por una faena templada.

Con el cuarto, de Olga Jiménez, López Simón se impuso a las condiciones del torito y consiguió sumar otra oreja más. La faena al quinto, no paso a mayores por lo complicado del astado y porque el torero estaba muy fatigado. 

Su faena al sexto tampoco dijo mucho y abrevio sabedor de que ya tenía asegurada la puerta grande del coso de “La Tercera”.

Twitter @Twittaurino

FERIA DE BILBAO: Adiós con una tarde gris, gris ceniza

Iván Fandiño, en su primer toro. FERNANDO DOMINGO-ALDAMA.

A pesar de un buen Fandiño, la feria se cerró con otra mala corrida como resumen de una semana que ha quemado a la afición bilbaína.

Por Álvaro Suso.

La última tarde de la feria de Bilbao fue gris. Después de los infernales calores de la semana, llegó el día gris; gris el cielo y gris la corrida. El gris de las cenizas de los aficionados bilbaínos que se han quemado con la espantosa semana de toros que han vivido.

Otra descastada y floja corrida, la enésima. Le tocó el turno a Jandilla, que venía de buenos años en esta plaza, pero en esta ocasión no resultó. Con el trapío justo, los de Borja Domecq no se movieron en la muleta porque llegaron moribundos al último tercio. No tuvieron fuerzas desde la salida, apenas fueron picados y su transmisión para la faena fue nula.

Con esos mimbres poco se podía rascar en medio de la desesperación de unos tendidos que protestaron varios toros hasta que el tercero fue devuelto a los corrales. Pero los toreros echaron el resto y no dejaron que se escapara nada de lo que tenían los de Jandilla, salvo tercero y quinto, con buena clase.

Los de Urdiales no transmitieron y el riojano, ovacionado al finalizar el paseíllo por su triunfo de esta semana, vio su labor difuminada.

Iván Fandiño lo intentó todo y rayó a una gran altura. En su primero se hizo valedor a una oreja que habría tenido mucha más fuerza que otras de las cortadas en la feria, pero el palco no vio mayoría de pañuelos. El vizcaíno se gustó al natural ante un ejemplar de muy poquita fuerza, pero supo medirlo y hacer una faena ligada y con calidad. Lo remató con unas manoletinas de rodillas por si a alguien le quedaban dudas de su deseo de triunfo.

En el quinto se estrelló con un marmolillo al que recibió con una vibrante larga cambiada de rodillas y con el que no cedió ni un ápice. Una de las tardes más maduras del de Orduña en Vista Alegre.

David Mora tuvo en sus manos el triunfo. Si con el sobrero no llegó a entenderse, con el sexto, el mejor de los ejemplares de Jandilla, aprovechó en el inicio de la faena la clase del toro, siempre por abajo, largo y con la transmisión que no tuvieron sus hermanos.

Pero al toledano le faltó fondo para prolongar esa calidad y su labor se vino abajo demasiado pronto; además mató mal y su éxito se quedó en unos pobres saludos.

La de ayer también fue una tarde para olvidar, como varias de las vividas esta semana, aunque los tímidos pitos finales desde los tendidos debieran servir para que no caigan en el olvido y se recuerde lo harta que está la afición de Bilbao y lo quemada que se encuentra la feria en estos momentos. Quizás por eso la tarde fue tan gris, tan gris ceniza.

JANDILLA / URDIALES, FANDIÑO Y MORA

Siete toros de Jandilla, desigules de presentación, con muy poca fuerza, con clase la mayoría y destacó el buen sexto.

Diego Urdiales: Estocada delantera y descabellos (saludos). Estocada haciendo guardia y estocada (saludos).

Iván Fandiño: media trasera y descabello (vuelta con petición). Estocada (saludos).

David Mora: cuatro pinchazos y estocada (silencio tras aviso). Pinchazo y estocada (saludos tras aviso).

Saludaron por su actuación en banderillas Iván García y Víctor Martínez en el segundo y Ángel Otero en el sexto.

Plaza de Bilbao. 28 de agosto. Novena de las Corridas Generales. Media plaza.

publicado en El País.

8 con 8: Cincuentenario Por Luis Ramón Carazo

Eloy Cavazos por Carlos Cazaliz.

Por Luis Ramón Carazo.

Está vida ofrece poca certeza, los proyectos que trazamos muchas veces se deshacen, sin siquiera estar claros de lo que impidió se hicieran realidad, por esa razón, habría que quitarse el hipotético sombrero, ante una persona que por muchos años, ha permanecido fiel a su vocación que surgió desde niño.

Eloy Cavazos, nació el 25 de agosto de 1949, en Villa Guadalupe, Nuevo León e hizo su debut como becerrista en 1959 y fue el 12 de julio de 1966 cuando debutó en su categoría de novillero, en la Plaza México, alternando con Gonzalo Iturbe (hoy en día como su hermano, ganadero de reses de lidia) y Leonardo Manzano, con novillos de Santa Martha.

El novillo de la presentación en la capital de nuestro país se llamó Trovador y su actuación fue destacada, al recibir como premio por una faena vibrante, las dos orejas. El hijo del guardián de la plaza de Guadalupe se convirtió con el transcurrir del tiempo en figura del toreo.

El 28 de agosto de 1966, hace cincuenta años, en Monterrey, Nuevo León en la plaza Lorenzo Garza fue ungido matador de toros por su padrino el torero de León, Guanajuato, Antonio Velázquez y el testigo Manolo Martínez quien por cierto, el 16 de agosto cumplió años de haber dejado el mundo material. Con Generoso de la ganadería de San Miguel de Mimiahuápam, se celebró su alternativa, su rivalidad con Manolo fue la constante en su carrera.

El 14 de enero de 1968, confirmó la alternativa en la Plaza México, el padrino fue el llamado Príncipe del toreo Alfredo Leal, el testigo fue el torero hidalguense Jaime Rangel, el encierro lidiado fue de Jesús Cabrera y el toro se llamó Talismán.

Su historia es propia de una novela, motivante para quienes pretenden escalar en la vida, cuando niño sufrió muchas carencias económicas, aunque rebosaba el amor familiar, cuando se le toca el tema de su pasado infantil, se le llenan los ojos de lágrimas.

En La México, obtuvo ocho veces el trofeo máximo de un rabo.

En España fue un cañón, y su estadística en Madrid es una de las más contundentes entre los toreros  mexicanos, 8 actuaciones, 6 orejas y 2  salidas a hombros en la plaza de las Ventas,  solo Carlos Arruza lo supera con una más recordando que para salir en hombros en Madrid, se tiene que obtener al menos dos orejas en la actuación, lo cual por lo exigente del público, es muy complejo..

Eloy es el último matador de toros mexicano en salir en hombros por la Puerta Grande hace ya más de cuarenta años.

En el camino de su vida, muchos, en especial Rafael Báez como apoderado, le han dado su apoyo, pero como el poeta sabiamente afirmaba, Eloy es el arquitecto de su propio destino y el 27 de agosto  en un festival, en su cortijo en su tierra natal,  lo celebró toreando y triunfando.

Guardo en la mente el momento memorable de su reaparición en La México el 27 de abril de 1984 cuando actúo en mano a mano con José María Manzanares con toros de Garfias, la faena al toro Mesonero fue una de las más brillantes ejecutada en el coso capitalino y la de Gazpachero de Manzanares sin culminarla con la suerte suprema,  fue también portentosa.

Dejo para posterior análisis el anuncio esperanzador de la reapertura de La México que abre sus puertas a las novilladas el 11 de septiembre, pero lo de Eloy era impostergable y se une a una semana en el que vientos de fronda hubo para el toreo de México.

Así como también para el análisis quedará la reacción del aficionado en Bilbao, ante la imposición de un mano a mano entre López Simón y José Garrido en el que los despachos se cargaron a Javier Jiménez,  reciente triunfador en Madrid. La desabrida feria de éste año, antaño evento muy importante del calendario taurino español,  hoy tiró a yermo por la pobre asistencia del púbico a la plaza de Vista Alegre.

El toreo le urge cambiar ni duda cabe ya nos estamos tardando, esperemos que sea tomado en cuenta por la empresa que en la parte operativa dirige el matador Mario Zulaica.

Se me olvidó otra vez…

De S y S.

No es quizás una noticia taurina, pero seguramente que va ligada a la vida y momentos de muchos taurinos:

Lamentablemente se confirmó que el cantante Alberto Aguilera Valadez, mejor conocido como Juan Gabriel, murió de un infarto este domingo a las 11:30 de la mañana en Santa Monica California, en Estados Unidos. El viernes ofreció un concierto en Los Angeles como parte de su gira “MeXXIco Es Todo”.

Se nos fue el artista, pero su musica se quedará para siempre entre todos los que hemos sonreído, reído y hasta llorado alguna vez con su música. 

Descanse en paz el gran Juan Gabriel.

Twitter @Twittaurino

Recordando a Manolete: «Era un elegido»


Por Antonio Gil.

El 28 de agosto, Córdoba y el mundo entero recordará siempre a Manolete. Sus amigos se acercan hasta su tumba con un puñado de flores y de emociones. Los periódicos le dedicarán algún espacio, aunque sea breve, como eco de aquella noticia cuyo impacto dio la vuelta al mundo, con la imágenes imborrables de Canito, aunque este año ya no está entre nosotros. La cámara de Canito, el gran reportero gráfico de los ruedos, recogió para siempre la cogida de Manolete en la plaza de toros de Linares, su gesto de dolor en el rostro, el apresuramiento azaroso de sus compañeros para trasladarle a la enfermería, así como la última imagen, la del último pase que dio el torero en su vida. 

Canito nos contó mil veces sus vivencias de aquella tarde: “Enseguida supe que había sido una cornada grave. Sonó en toda la plaza como si alguien hubiese partido una tabla. El problema fue que Manolete era una persona muy honrada. Y echó el resto. Mató con la suerte contraria. Ese fue su error. Mató al toro saliendo para fuera. En caso de haberlo hecho de suerte natural, el toro se hubiese ido hacia los medios, pero hizo lo que tenía que hacer en tal caso: girar el pitón y metérselo en la ingle. Sonó como si hubiesen partido un madero. Un crac que nos dejó a todos de piedra. Él gritó: ‘¡Ay, ay!’. El toro saltó por encima y se fue a morir a la puerta de chiqueros. Lo viví todo desde la barrera, desde donde hago las fotos. Ví la cogida a seis o siete metros de distancia. En el callejón, como siempre. Con Camará y otros, comentando la corrida. Estabamos diciendo que el toro, tal y como estaba entrando al capote, lo podía coger. No sé qué le pasaba aquel día. Estaba el hombre con alguna preocupación en la cabeza porque una figura máxima del toreo no puede equivocarse de esa manera”. 

La descripción exhaustiva de Canito pone los pelos de punta. La cogida y la muerte de Manolete llegaron a la entraña viva de Córdoba, que, desde aquellos momentos trágicos, se volcó en cataratas de afectos, recuerdos, alabanzas, monumentos y cantos encendidos. 

Rafael Soria Molina, sobrino de Manolete y extorero, ha dejado también muchas pinceladas sobra la mítica figura: “Mi tío era una persona que reunía unas cualidades fuera de lo normal. Era un elegido. Tenía un gran tesón. Y un concepto de la vida muy especial. Su semblante era serio, pero cuando estábamos solos comiendo, en casa, le gustaba a él que le contásemos chascarrillos y confidencias. Hizo muchas obras de caridad. Lo que pasa es que no se enteraba nadie. Él creó su escuela. Manolete tenía en la mente su concepto de lo que era torear y lo llevó a cabo. A casi todos los toros, a casi todos, que es difícil, les hacía la faena que llevaba en la cabeza. Le costó mucho trabajo entender al toro. Manolete perfeccionó el arte del toreo Y eso sí que es difícil”. 

Cada 28 de agosto, Córdoba le recuerda, evoca su semblanza, visita su tumba, y le deja el beso de las flores, el abrazo de un afecto que quizás no le tributó en vida. 

Acaso porque esperaba ese último valor, esa última entrega hasta encontrar la muerte.

*Sacerdote y Periodista.

Fuente: Diario de Cordoba

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