El Asesino de la Libertad de Prensa por Bardo de la Taurina 


Cuenta la historia que la primera corrida de toros que se dio en la entonces llamada Nueva España, ocurrió en el año de 1523 y por otro lado, se constató que fue en 1531, cuando da inicio la leyenda de quien llaman la Virgen de Guadalupe, así que; primero los toros y luego la virgen, más el martes próximo quedaran fusionadas las dos liturgias, toda vez que la empresa de la plaza más grande del mundo escogió ese día pa’ celebrar la que han llamado una corrida extraordinaria, cuya engorda de arcas va a ir a parar a una causa benéfica, que son los damnificados de los últimos sismos en México, el cartel que está cojo, pues no se puede hablar de una marquesina de lujo sin la participación de Enrique Ponce, el cual no actuara por la pura ojetada, temor, envidia y mala leche del dictador de Galapagar, lo cual no quiere decir que porque al árbol de navidad le falte la estrella luminosa, deje de ser atractivo, tan no es así, que el evento promete que harta gente ponga dinero en la gran urna de cemento, lo cual está muy bien, lo que no está bien es que Pepe Tomy (José Tomás) se haya acomodado el tinglado a como se le da la gana, con sus barrabasadas como el impedimento de que la corrida no se televise, privando de muchos millones de pesos a la causa benéfica, luego salió con su repugnancia de no permitir que su cara cadavérica y su figura color de cera, sea grabada o fotografiada, con el agravante de que ha hecho firmar a la prensa un convenio absurdo, que no tiene ninguna razón de ser sobre derechos de privacidad, pa’ irse contra quien le haga un Close Up de sus patas de gallo.

Más siendo sinceros, después de como bordo el toreo Enrique Ponce hace unos días, no creo que haya ya nada que sorprenda, ni viniendo de quien pretende asesinar la libertad de prensa en un país que no es el suyo, donde los periodistas que damos la cara sin maquillaje, que sabemos que cada crónica puede ser la última y no obstante eso, aquí estamos con nuestros errores y nuestras equivocaciones, con nuestra forma de ver la fiesta, sin que esto quiera decir, ni por asomo, que nos asista la verdad.

Pero nunca dispuestos a servirle a la censura que está al servicio y a la conveniencia de un hombre que antes que torero es un mito, al que se le va a ver más por morbo, por esnobismo, que por su toreo, que sí lo tiene y en el caso particular, porque uno carga la obligación de entregarle al lector una nota, esa que usted galapagueño no quiere que se apoye con gráficas, imágenes, vÍdeos, como si el trabajo de los maestros de la lente fuera indigno, indigno es pisotear, prohibir el derecho a trabajar para que su pedestal se siga sosteniendo con el halo del misticismo, de lo diferente, del ocultismo, de lo sacro, cuando lo único que su toreo tiene, es que comienza donde siempre debería de comenzar el ritual de la lidia, pero como hoy salvo los gigantes, se torea y se escribe por twitter, y por eso usted resulta diferente, verdadero, pero también es un dictador de bota dura que está fuera de cacho, porque en este país nos agarran a chingadazos todos los días, violencia, inseguridad, fraudes, secuestros, engaños, falsas promesas, discursos, incrementos, impuestos, mordidas, baja educación, manifestaciones, pederastia, violaciones, drogas, pobreza, corrupción y todavía usted nos quiere venir a imponer su ley mordaza, ¡pobre diablo!

Más lo peor, lo es el hecho de que a quien algunos llaman la figura mexicana, vaya a sacrificar su puesto que era el de honor a favor de abrirle la corrida a pie a Pepe Tomy y con ello el beneficio se extiende a Julián López ‘El Juli’ y a José María Manzanares, quienes así irán en los lugares estelares, ya de la tradición, de lo reglamentario, del respeto, de lo ético, pues pa’ que hablamos, vayan pensar que ando perdiendo el tiempo.

Y hablando de tiempo lo que no sé, si ya lo previeron y por ello pregunto a tiempo, ¿qué va pasar si a alguno de los toreros, un toro le mete el pitón por el ombligo? con esa componenda de la alternancia de nacionalidades ¿quién va salir a despachar al corneador?, ¿el torero de mayor antigüedad que lo es Pepe Tomy? o ¿J. G. Adame Montoya que fungirá como primer espada?, y como alguno de los dos podría decir a la mera hora ¡Y yo por qué? así que más vale ponerse de acuerdo desde ahora y notificarlo al público, porque si la cornada llega con un toro entero o que le quede lidia, ya sabemos por quién se va a inclinar la gente pa’ que lo termine de torear y mejor prever desde ahora, un mal entendido que pueda afear lo que con tanto entusiasmo ha preparado la empresa, y solo desear, que los toros que traiga cada matador, no vayan a ser la manzana de la discordia y si lo son en esta ocasión, ese pecado no será de la empresa, sino del juez, y ahí es donde queremos ver que si por ahí viene uno chiquito, tiernito, con sus pitoncitos pubertos, quiero ver quién va a ser el digno que diga ¡este no pasa! y recordarle al de arriba que vamos a asistir a una corrida de toros, no a una piñata de peludas.

Y pa’ que no digan que no colaboro ahí les van los pormenores del cartel y hasta una exhortación pa’ asistir al evento: Plaza México, martes 12 de diciembre a las 4.30 de la tarde.

8 Toros 8, de La Joya, Jaral de Peñas, Montecristo, Xajay, Santa María de Xalpa, Fernando de la Mora, Villar del Águila y Villa Carmela.

Rejoneador & Matadores; Pablo Hermoso de Mendoza, José Tomás, Julián López ‘El Juli’, José María Manzanares, J. G. Adame Montoya, Octavio García ‘El Payo’, Sergio Flores y Luis David Adame.

*Este es el orden en el que deberían de salir, que es distinto al formato en que lo van hacer, dónde los españoles irán; en primero, tercero, quinto y séptimo lugar.

¿Sobre quién recaerá ésta responsabilidad? 

¿Empresa, Delegación Benito Juárez, Comisión Taurina de la Ciudad de México, Asociación Nacional de Matadores, Toreros?, entre estos está a quien pasarle la factura, aunque la defensa argumente que lo hicieron para que se diera la alternancia entre los toreros de las dos patrias como símbolo de fraternidad, otras hipótesis lo son; que Pepe Tomy exigió que alguien de a pie le abriera, lo cual sería sumisión, o cabe la posibilidad de que si se sostenía el orden de antigüedad los españoles irían por delante en bloque, con el riesgo de que se produzca una desbandada en los tendidos después del cuarto muerto, como quiera que sea se cayó en un acto laxo que dará lugar a que; todo lunar en el vestido sea bienvenido. ¡Que Viva la Pepa!

¡Ay virgencita de Guadalupe…! Te trajeron de España hace quinientos años y aun sigues siendo condescendiente con tus paisanos.

Y solo decir que en el ensayo previo este domingo Sebastián Castella y Ginés Marín, fueron testigos de que Sergio Flores, practicara el triunfo con una imagen guadalupana, alrededor del anillo, bajo la mirada de uno de los jóvenes Adame que vendrá el martes a la nevera torera.

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Ocho con Ocho: Santacolomeños Por Luis Ramón Carazo

Sergio Flores. Foto Plaza México.

Las ganaderías mexicanas en los últimos años han buscado la variedad mediante la importación de astados de España, bien sea físicamente cuando se pudo hacerlo en 1996 o con el uso de diferentes tecnologías de reproducción en los siguientes años.

Xajay lidió el 10 de diciembre de 2017, una corrida de ocho toros en La México, de los cuales varios tanto en su pelaje, como en su encornadura y su morfología física, revelan que la ganadería ha trabajado con astados de Santa Coloma uno de los pies de simiente de Victorino Martín.

La ganadería española tiene como antecedente el hierro de Ibarra que dio pie a la mezcla a principios del siglo pasado, para que el Conde de Santacoloma tuviera dos vertientes; la de Albaserrada que es una mezcla de Santacoloma y Saltillo y lo más puro en manos hoy en día de los sucesores de Joaquín Buendía.

Los toros prototipos de este encaste, son bien armados de encornadura y en su pelaje muestran entre otras coloraciones la de cárdenos; esto es mezcla de pelos negros y blancos; como lo fuera el quinto de la tarde de nombre Que Bonito y que correspondió al torero tlaxcalteca Sergio Flores quién mantiene su buena racha en el coso de Insurgentes y logró un trofeo por una faena compacta a un toro que acometía con codicia, humillado y con recorrido.

A Castella le correspondió un toro en segundo lugar con el que tuvo una destacada actuación luciendo su experiencia, su grado de madurez a sus más de 20 años de alternativa, misma que por cierto sucedió en Beziers, Francia con dos que por ahora caminan por su propia avenida y me refiero a Enrique Ponce y a José Tomás, el primero padrino y el segundo testigo de la ceremonia de investidura del francés, como matador de toros.

Ginés Marín deja ver buenas maneras en su quehacer taurino y refleja lo bien que ha caminado en Europa, dónde se convirtió en la sensación de la temporada por sus grandes actuaciones en especial la tarde de su confirmación de alternativa en Madrid, sin embargo no tuvo enemigos a modo y nos deja con la expectativa de verle con otra materia prima.

Luis David Adame también pudo conectar en el capote y con la muleta con el aterido público, por el frío que corría en el Embudo de Insurgentes, convertido en una nevera, en la que resaltaban las prendas de invierno de los asistentes, tampoco la suerte suprema no fue su aliada, sin embargo dejó una grata impresión de amplias posibilidades a futuro.

En pocas palabras; de seguro Xavier Sordo buscará más un comportamiento como el Que Bonito que de los otros astados, poco emotivos y que dejaron que desear en su comportamiento, tanto con el hierro de Xajay, como de Villar del Águila y seguramente buscara en sus empadres la respuesta a sus inquietudes de criador, el ahora también, empresario taurino.

Poco más que decir en general de lo acontecido el 10 de diciembre y enfilarnos a la corrida del 12 de diciembre, en la que a beneficio de los damnificados, se celebrará una corrida especial en su puesta en escena y en la que se alterará el orden de lidia con base en las alternativas y se recurre a emparejar un torero español y un mexicano, empezando por Pablo Hermoso de Mendoza.

Antes de rasgarse las vestiduras por el desacato al Reglamento Taurino de la capital, es importante que tomemos en cuenta que los matadores están de acuerdo en y las autoridades también, sin embargo sea el hecho, un caso excepcional y no una constante.

El lleno para el martes está asegurado y la plaza lucirá sus mejores galas para demostrar que el toreo como parte de las tradiciones mexicanas, está siempre presente para aportar a paliar el dolor que causó a México los movimientos telúricos que nos sacudieron físicamente y en el alma.

Sabíamos que La México, como ya lo hizo en septiembre, alzaría la mano y todo el medio estará volcado para decir ¡Venga México!

Tenemos futuro.

Triunfa Guillermo Hermoso en la Angelópolis

Los Hermoso en Puebla. Foto Karen Rojas.
Los Hermoso en Puebla. Foto Karen Rojas.

Por Jaime Oaxaca.

En la corrida realizada en la plaza portátil ubicada en San Andrés Cholula, se alzó como triunfador el rejoneador Guillermo Hermoso de Mendoza al cortar tres orejas, premios excesivos, mientras que Sergio Flores lograba una, que nadie solicitó. Tanto Pablo Hermoso de Mendoza como Leo Valadez se fueron con las manos vacías. Los toros de Marrón decepcionaron, predominó la mansedumbre y la sosería.

El ganadero José Marrón envió ocho ejemplares. A cada torero le correspondió un chico y otro mejor presentado. Hubo cierta bravura en el segundo, cuarto y octavo, el resto descastado, mansurroneando, algunos sin un solo pase, otros acusaron debilidad. 

Guillermo Hermoso de Mendoza, aún novillero, es un joven con carisma, le cae bien a la gente, monta bien y es evidente que está en el inicio de su carrera. Su primero, cuarto de la tarde, fue un novillo bien presentado al que le clavó dos rejones de castigo, banderillas largas y cortas, dejó el rejón de muerte al primer intento, la gente pidió la oreja que le fue concedida e intempestivamente le soltaron la segunda.

En el cierra plaza se vio mejor, el novillo era chico, toreó bien a caballo, hasta pudo lucirse con la suerte de costado aunque sin ajustar la cabalgadura con el burel, luego de las banderillas clavó el rejón de muerte, el novillo no dobló, echó pie a tierra para descabellar, lo que hizo en dos ocasiones, su cuadrilla pidió la oreja, parte del público también y ante el contento general le soltaron un auricular a todas luces benévolo.

Sergio Flores abrió plaza. Lanceó bien, inició con la muleta con pases por bajo, después algunas tandas a una res que soseaba al embestir por lo que la faena fue intrascendente. Mató de estocada y sin que nadie lo pidiera le concedieron una oreja.

De su segundo, quinto de la lidia, sólo valió la estocada que fue ovacionada, el toro parado, sin embestir por lo descastado. No tuvo un pase.

Pablo Hermoso de Mendoza mató segundo y sexto. Al primero, el chico de su lote, le clavó dos rejones de castigo y el toro perdió facultades evidentemente poco juego dio. Pablo se las sabe de todas, todas, cuando el toro no se mueve es el jinete quien gira alrededor del burel y eso es suficiente para entusiasmar a la concurrencia, tuvo que echar pie a tierra para descabellar. Su segundo tuvo un comportamiento indefinido al inicio de la lidia porque no iba al caballo pero sí al capote de brega. Después del primer rejón de castigo al menos ya el cornúpeta iba más a la cabalgadura cuando el jinete lo encelaba, hasta clavó un par de banderillas a dos manos, se puso pesado con el rejón de muerte. En ambos fue silenciada su labor.

Leo Valadez derrochó voluntad. El cuarto de la tarde lo lanceó bien al recibir, quitó por zapopinas. Inició de rodillas con la muleta, después algunas tandas al rematar una de ellas se llevó un susto sin consecuencias, el astado perdió fuerza y Leo se puso pesado con la toledana, tanto que le sonaron dos avisos. Al séptimo, de escasa cornamenta, casi nada le pudo hacer porque el animal eres descastado, alguna tandita sin emoción. Tuvo silencio en su lote

La tarde enfrió en el tercero, a ratos molestó el viento, se llenó un tercio de la plaza, varios de los asistentes se fueron después de la intervención de Pablo Hermoso de Mendoza.

Publicado en El Popular 

¿La Fiesta en Paz? Adiós a la fiesta brava; paso a una fiesta breve

Por Leonardo Páez.

Con el éxtasis del domingo pasado en la plaza México –algo más de un cuarto de entrada– quedó implantado definitivamente el concepto de espectáculo taurino posmoderno que habrá de acortar la vida de la llamada fiesta brava, aunque ahora las corridas se prolonguen por casi cuatro horas y las faenas sean de 60 muletazos, una vez que empresas, ganaderos y toreros eligieron la docilidad a la bravura y la toreabilidad mecánica a un encuentro sacrificial azaroso y medianamente equitativo, mientras las autoridades continúan con los desaciertos que hace décadas permean la vida nacional, y los públicos, a merced de comunicadores taurinamente correctos, mal distinguen entre un toro de casta y una burra preñada. Pero hay que repetirlo: una fiesta sin bravura es basura y tiene sus días contados, gracias a los conocedores que decidieron evitar el toro con edad para sostener a predecibles toreros-marca y a afanosas pero baratas figuras-cuña. Son los menguados logros de una tradición taurina que no supo mantener los contenidos éticos de la lidia, sino que prefirió plegarse a los dictados del neoliberalismo centavero y los fraudes que lleva consigo.

Sostenida en una sistemática desinformación al público aficionado, al que lejos de darle lo que pide ni siquiera enseñó a pedir, esta deliberada desinformación taurina se empeña en revestir de autenticidad el despojo de que es objeto el arte de la lidia, ya mediante astros histriónicos –hace años sólo de importación– frente a toros pasadores carentes de emoción, ya con las opiniones sesgadas de especialistas al servicio del sistema de poder económico-taurino, como otra rama del poder a secas.

Esa nefasta desinformación, además de consolidar al poder taurino y sus opacos procedimientos de negocios, quebranta el carácter ético y dramático de la tauromaquia al tergiversar el concepto de bravura, convirtiéndola en caricatura de sí misma y en parodia de heroísmo, al reducirla a grotesca y sanguinolenta toreografía, agudo neologismo del crítico poblano Horacio Reiba para designar el posturismo hueco ante toros sin fondo. ¿Qué queda entonces de la esencia del espectáculo taurino? Torear bonito reses dóciles, como otra forma de antitaurinismo, y lo más opuesto a torear con valor, inteligencia y belleza a partir de las exigencias técnicas de una bravura con edad.

Encontré en mi corresponsalía de guerra –conmigo y con el mundo– un bello poema, fechado en 2004, del puño y la letra del maestro Raymundo Ramos, titulado En la muerte de mi estimado amigo el señor licenciado don Francisco Liguori Jiménez. Como se trata además de dos conspicuos taurófilos de fecunda aportación a las letras de México, lo comparto con el lector:

“Yo diré que te vi como en un sueño,/ cuando el perfil borbónico lucía/ como el más claro sol de Andalucía/ en el Al-Andalús orizabeño./ Eras –¡caro Francisco!– el diseño/ de Quevedo y Gracián, en la osadía/ de tu arte de ingenio, que sabía/ lo que hay que saber, diáfano empeño/ de tu epigrama que se vuelve historia./ ¡Señor de las hosannas y aleluyas,/ tú que todo destruyes, no destruyas/ las puertas de toriles de la gloria,/ y ábrele el cielo azul de tu memoria/ al que nunca olvidó las obras tuyas!”

Imposible imaginar a Liguori (Orizaba, 1917-Ciudad de México, 2003) y a Ramos (Piedras Negras, Coahuila, 1934) extasiados con un Ponce atusándose las cejas y el copete mientras cita genuflexo al novillón de Teófilo Gómez. Todavía hay niveles.

Publicado en la Jornada.

RECAPITULANDO: Amargo Dulzor de Enrique Ponce – Tobogán Teófilo Gómez.

Doblón de Enrique Ponce a “Vivaracho” para quitar el freno de mano inicial.

Francamente poco podíamos esperar de Teófilo Gómez. Peor aun luego de la danza de corrales semanal. Enrique Ponce no necesita de estas maniobras sino alejarse de sospechas y de un gesto mayor: enfrentar a un toro mexicano de más cartel que las birrias queretanas con la que ya lo hemos visto hasta saciar. No importa el desastre de Teófilo para que un nuevo milagro se teja a partir de los mínimos exigidos en el toro para que Ponce trace una nueva lección, esta ocasión, de precisión de altura y donosura, de clase y arte para hacer embestir a un torito sardo al que, matando fatal, corta dos orejas en plena entrega de La México, severa con Adame y “El Payo” con dos actuaciones que nacen parecidas pero que al final la clase del último marca diferencia.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se le abre plaza a Enrique Ponce con un rejoneador. ¿Necesita de ello? No.

Se le trae con Teófilo Gómez, sí, otra vez. Y con Barralva. ¿Necesita de ello? No.

Por ello la tarde, que comienza con ovación de auténtico lujo para el valenciano, pasa al aburrimiento con Jorge Hernández Gárate, acartonado al grado de entablerarse y fallar con el rejón de muerte. A la doble frustración de ver al primero saltar despavoridamente y atorarse en la tronera de picadores.

El Juez, Braun, destemplado como siempre, lejos de la acción, toma la pésima decisión de no devolver y el marfileño terno en oro bordado, deslumbrante de Ponce, tan recordado porque con tal combinación desde 1995 ha bordado diversas tardes para la historia en esta plaza, desde el toro de Mimiahuapam en dicha Temporada, la corrida de Los Encinos en Diciembre de 2000 o el faenón a “Llanero” (sí) de Bernaldo en el Aniversario de 2005.

Blanco y Oro, hoy marfil, que se convierte en filipina de enfermero.

O de terapeuta.

Solo así entendemos que, con todo y lo lastimado, lleguen chicuelinas, derechazos de mano alta y templada, despaciosas pero carentes de mayor emoción. Mata mal y solo hay ovación.

Pero la cosa no para ahí. Tenemos que el sospechoso de cuerna segundo se encuentra con la peor versión posible de torero alguno. Atacado de atacar, de zapatillear, de echar afuera y sin temple, de verse desarmado y, claro, exigido, José Adame se achica con el único toro de lidia ordinaria que toma la muleta largo y repetido. Tan poco tiene de toreo que se acerca a donde Manolo Rodríguez, que no ha echado el famoso sombrero, para mendingarle el tan mexicano tocado y hacer de la lidia un simple numerito.

Tras arrimón con un toro que pide espacio hace la gracia de tirarse con sombrero en mano en gesto artificial y forzado.

Como su actitud y pésima manera de estar en la Plaza.

Pincha claro, porque para matar bien, salvo casualidades, hay que haber toreado a tal nivel, más a un toro que le ha exigido someter. No pasa. Como tampoco pasa nada con el barralva quinto, otro torete soso que le levanta los pies al hidrocálido que ya se olvidó que para banderillear, como para todo en el torear, hay que estar bien colocado. Como gusta de pasarse de la cara, al segundo par, desentrenado, se pasa tanto que queda a contraquerencia y claro, el jarabe que le baila el barralveño apenas es la medida del terrible nivel de Adame.

Peor quedaría al matar mal y llegar ya no al enojo sino a la indiferencia de la gente.

Como uno más.

Así pudo quedar el “Payo” insípido y notablemente frustrado ante el tercero con el que, además de verse sin tino, se nota sin actitud. Afortunadamente, luego de intentar Ponce con el manso y débil cuarto, segundo teófilo, en una faena demasiado insistente, sobre piernas para tratar de que el manso avanzar y con dos cambios de mano por bajo de cartel, “El Payo”, por fin, para despertar de todos, se da a torear a la verónica.

Y de qué manera, el toreo como nunca debería de variar.

Cuando piramidalmente el compás que sostiene la suerte hace que el tronco gire y los brazos desahoguen la embestida hacia las muñecas, la plaza rompe y el toro, manso y desesperantemente soso, incluso mejora. Y esto ocurre en doble aspecto, “Payo” no

“El Payo” a la verónica, a pie firme, compás de pirámide y mano templada. FOTO: Edmundo Toca.

afloja, se templa en el nuevo quite y al cerrar la media verónica, vertical y torera, el ambiente se va para arriba y se dispara cuando la gente abruma como nunca a Ponce y este regala un toro.

A partir de entonces, con el efecto que genera esto, la faena del queretano, crece, desde el péndulo inicial hasta los derechazos redondos, los naturales de pleno empaque y los cambios de mano que no hicieron sino acentuar la mansedumbre y la necesidad, como hizo, de que “El Payo” se impusiera de nuevo y con la derecha abrochara la faena que…

Echa a perder con la espada… otra vez. ¿Por qué? Solo Dios…

Y como hubo protestas, con razón, “El Payo” estaba por taparse, menos mal Enrique Ponce no le deja y así se desahoga y purga la mala suerte de la tarde para dar paso a la capa roja, negra y blanca de “Vivaracho” el sardo y precioso astado, aunque destragado y chico, regalo de Teófilo Gómez que mete el freno de mano de la sosería, esa palabreja donde comienza la nobleza a mostrar los síntomas de su verdadera condición.

Ponce la siente en el capote, como en el lance por pitón derecho, hay salidas que muestran al sardo pajarear. Pero tras breve puyazo, lo realmente “Vivaracho” cobra vida gracias a la magistral y torera, de ritmo teñida, de temple creada y aunque de plata bordada, brega de Mariano de la Viña que dio a Enrique Ponce el milagro en oro centenario de lograr que el de Teófilo por lo menos no detuviera su embestida.

La México casi ni lo nota, de otro modo, lo habría sacado al tercio.

Ponce lo sabe. Brinda a todos y los doblones, constantes y sonantes, rematados algunos a la media altura, brindan el alivio y el amparo pero también son los cimientos a partir de los cuales los derechazos de las dos primeras tandas hacen que el toro tome el engaño al natural pero frene en el remate contrario, más si ve las tablas. Entonces la mano izquierda se rompe, previo aleteo en el cite, que traza un natural de estaquillados en horizontal perfecta en un ejercicio de colocación de encelamiento y de sometimiento de ese opaco deseo de no embestir hacia el pleno e iluminado camino del convencimiento de tomar el engaño.

Y al natural, el cite insiste  a la tardanza que convence y prepara los pases genuflexos y pese a no ser, primeramente lo rotundos como después, ajusta cuando el toro protesta al sentir los adentros, regresa con derechazo cumbre y nuevo cambio de mano de gloria revestido.

Previo al cierre y al remate por bajo.

Que mientras otros juegan al poste y al arrimón, Ponce echa mano de la personalísima dosantina genuflexa, luego de haber repasado todo el toreo natural al extremo, en triple poncina que termina, con La México rota y Ponce en torero desplante marcando en la arena, con el ayudado su pisada en la plaza de su máximo cartel.

Solo que la espada cae en pésimo sitio: baja y perpendicular.

Se esfuma cualquier trofeo, La México dio dos y, algunos pidieron el rabo. Mal otorgadas las primeras, bien negado el segundo. Ese fue el acíbar entre tanto almíbar, entre tanto, impensable dulzor que parecía no llegar ante lo manso y descastado del encierro.

Que solo las virtudes más finas de Enrique Ponce podían obtener.

¿Qué será el día que escape de el “Síndrome de Teófilo”?

Que nuestros ojos, igualmente triunfal, lo vean.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Diciembre 3 de 2017. Tercera de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fría con viento intermitente. Palco equivoca, para variar, el Arrastre Lento al sobrero de regalo dada su falta de fuerza, tardanza y sosería, así como la premiación de la segunda oreja al primer espada. De igual manera, terrible error no devolver, tras lastimarse luego de brinco al callejón y quedar atorado en la tronera de picadores, al primero. Público consentidor con el toro y severo con el toreo (remitirse a la crónica)

8 Toros, 1 para rejones de El Vergel (Amarillo, Obispo y Verde) Anovillado con cierta casta entre el tercio y las tablas funcionó en el último tercio. Y 7, el séptimo como sobrero, 3 de Barralva (Divisa Azul Pastel, Amarillo y Rosa) los lidiados en primero, segundo y quinto turnos; sospechosos de pitones, acochinado el primero que salta la barrera y luego de quedarse atorado con una cuerda en el pitón derecho, se astilla y aun así no es devuelto. Mansos el resto y descastados; 4 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Celeste, Blanco y Plomo) Chicos, mansos y sospechosos de pitones. Bonito de hechuras aunque chico el sardo lidiado como primero, con fijeza y nobleza en las telas pero tardanza en decidir la arrancada y sosería tras el remate de las suertes, homenajeado exageradamente con el Arrastre Lento.

El Rejoneador Jorge Hernández Gárate, Silencio. Enrique Ponce (Marfil y Oro) Ovación con Saludos y Vuelta tras Aviso y Dos Orejas en el de Regalo tras petición de rabo. Salió a Hombros. Joselito Adame (Azul Rey y Oro) División y Silencio. Octavio García “El Payo” (Obispo y Oro) División tras Dos Avisos y Oreja con Protestas.

Simplemente genial, templado, largo y con donosura la brega de Mariano de la Viña al sobrero, ya había lidiado a una mano al cuarto. Al de regalo en el segundo tercio le empapa de tela, sin enganchar, le descubre el temple y le hace tomar el engaño largo, situación fundamental para el resultado de dicho turno. El resto como siempre, a media o mala agua.

Fotograma de la faena de Ponce a “Vivaracho” de un lado a otro encela al sardo astado.

Opinión: El rito sacro


Por José Antonio Luna.

¡Embarazoso! ¿Qué hacer para no maltratar a los amigos que emocionados, me comentan acerca del faenón de Enrique Ponce al “teofilito”?.

-¿Qué tal? ¡Estuvo enorme! ¿No? ¡Una faena histórica!- me dicen palpitantes de entusiasmo.

-Nada, pues… muy bonita…- contestó como se engaña a un niño cuando pregunta si existen los Reyes Magos.

Otros, han optado por no tocar conmigo el tema de los toros. Me comentan acerca del clima, del último petardo de Peña Nieto o de López Obrador o de Margarita, da igual, en este país decadente da lo mismo el color de la bandera partidista, al fin y al cabo, todos, casi a diario, pegan tremendas tracas. Pero de toros, mis cercanos no tocan el tema. Pensarán, supongo al ver sus caras, “mejor ni le comento, ¡qué hueva soplarme el rollo de este amargado!”.

La verdad plana y llana es que pienso que después de la faena de Enrique Ponce a  “Vivaracho” en la Plaza México, no queda más que el palacio de Bellas Artes. ¿Por la belleza? Sí, y también, por la falta de peligro. Lo que sigue es la faena ya sin toro, sobre todo eso, sin las enormes molestias que genera un toro. Por cierto, “Vivaracho” de vivo no tenía nada, fue un pazguato de libro. Adiós a la autenticidad, pero, en cuanto a lo bonito, pues, sí, muy bonito.

En su obra Muerte en la tarde, Ernest Hemingway habla de que el diestro es un dispensador de la muerte, pero, además, él mismo es un ser que regresa del territorio de la muerte. Sin embargo, eso habrá sido en la época en que vivió el premio Nobel de Literatura perteneciente a la Generación Pérdida. Ahora, ya no es así y tal vez sea lo decepcionante. No es que uno quiera que el toro mande al otro mundo al torero, pero el peligro cierto de que eso pueda suceder en cualquier momento, debe estar latente durante todo el tiempo que el merengue campa en la arena. Con los “teofilitos”, “bernalditos”, “marroncitos”, “ferdinandos” y demás fauna caritativa, ya no es posible, y “como dijo don Teofilito” – la frase es más oportuna que nunca- no volverá a serlo jamás. La faena contemporánea ha devenido en componer figuras preciosistas, “poncinas” al cante. Corren los tiempos del goce estético en su máximo esplendor  y nada más. De disfrutar una faena en un teatro, estamos a dos minutos. ¡Viva el toro bobo!, amaestrado, con el sabor de un pepino sin chile y limón.

Las escenas más patéticas de lo que va del serial, son las que enmarcan el toreo posmoderno que nos aqueja. Sin quererlo, es Joselito Adame el protagonista. La primera, cuando tropieza frente al toro de Teófilo Gómez y el cornúpeta en vez de emprenderla a cornadas contra él, se lo queda mirando anonadado. La segunda, es con el pupilo de Barralva que después de propinarle una serie de cates no logra prender una cornada en el cuerpo del coleta caído, o sea, no consigue el propósito primordial de un toro. Ovación cerrada a los peluqueros.

Así que me cuestiono, para qué desbaratarle la ilusión a mis amigos, diciéndoles que nada puede sobrevivir para siempre y que el “toreo verdad” está pronto a doblar vencido. Cómo recetarles que al toreo no lo matarán los corruptos del Verde Ecologista, tampoco los políticos analfabetos y oportunistas, ni siquiera los del Green Peace, que -aquí entre nosotros- admiro por sus otros empeños, sino que lo están matando faenas como la de Ponce a “Vivaracho”, esas que uno dice “qué bonita”, pero que en el fondo, sabe con certeza, que ya no forman parte del rito sacro de la tauromaquia, me explico, que son faenas ya lejanas a la liturgia celebradora de vida en que el sacerdote y a veces víctima, oficiaba poniendo las femorales en el lindero mismo de la muerte.

Publicado en Intolerancia

Mario Zulaica: “Un maestro como José Tomás tiene especial interés para el público”

Mario Zulaica durante la rueda de prensa del festejo Guadalupano con algunos de medios de comunicación. Foto Plaza México.

Un cartel excepcional con un trasfondo especial. La tradicional corrida Guadalupana que se celebra cada 12 de diciembre en la Plaza México esta vez será benéfica. Ni toreros, ni empresa, ni banderilleros, y tampoco los ganaderos, van a tener lucro. Todo el dinero recaudado en la taquilla irá íntegramente a los damnificados por el sismo del pasado 19 de septiembre.

Por Rosa Jiménez Cano.

La corrida ha generado una expectación única, tanto que se espera colgar el cartel de “no hay boletos”. La demanda de entradas sobrepasa varias veces los más de 45.000 espectadores que permite la plaza. Tan solo falta concretar la venta del derecho de apartado, el equivalente a los abonados en el fútbol o las plazas en España.

El motivo, en gran parte, de tanta demanda es José Tomás. El torero español, que se define a sí mismo como mexicano, se prodiga cada vez menos en los ruedos. La última vez que hizo el paseíllo en esta misma plaza, en junio de 2016, mano a mano con Joselito Adame, se registró un lleno como hacía años no se daba. El diestro de Galapagar (Madrid) ha seguido una preparación a puerta cerrada en España y días antes del festejo se desplazará cerca de Aguascalientes, zona que considera su casa.

El cartel está compuesto por cuatro toreros españoles y cuatro mexicanos. El maestro de Galapagar estoqueará un astado de Jaral de Peñas, El Juli lo hará con uno de Montecristo. El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza con La Joya y José María Manzanares con Villar del Aguila. Por parte de los aztecas, Joselito Adame ha escogido a Santa María de Xalpa, El Payo con Fernando de la Mora, mientras que Sergio Flores se las verá con un toro de Xajay y Luis David Adame con Villa Carmela.

Detrás de la iniciativa está Mario Zulaica (San Luis Potosí, 1981), gerente de la plaza, que antes fue actor y torero. “Queríamos unir las buenas intenciones de la familia taurina y mostrar nuestro apoyo”, explica, “hemos conseguido un cartel con las máximas figuras mundiales, con competencia. Es ya un acontecimiento”.

Destaca cómo dado el calado del sismo, tanto toreros como ganaderos se sumaron de inmediato. “Un maestro como José Tomás tiene especial interés para el público. Su solidaridad hace que el festejo gane interés, pero sin hacer de menos a nadie. Es un cartel redondo”, apunta. También tiene palabras de agradecimiento para Enrique Ponce, fuera del cartel, pero que donó sus emolumentos el pasado domingo para la misma causa.

Pocos minutos después del sismo, Zulaica se puso en acción: “Estábamos a punto de embarcar la novillada del siguiente domingo. Hablamos con seguridad y vimos que el inmueble, milagrosamente, estaba bien. Entendimos que teníamos que ponernos a disposición de todo el que lo necesitase”. Así fue como la Plaza de Toros México se convirtió en centro de recolección y acopio. “Las donaciones fueron superiores a lo esperado y había que dar el destino adecuado. Nos coordinamos con voluntarios y secretaría para recolectar y distribuir. Otros centros de recogida de la ciudad lo derivaban a la plaza”, detalla el gerente. En total consiguieron 245 toneladas de víveres entregadas en ocho días sin parar.

Los operarios de la plaza también tuvieron un papel relevante. Se desplazaron con el material del inmueble para ayudar en rescates. “El desarmador lo mandamos a la Escuela Rébsamen”, explica el gerente.

Zulaica se maneja con soltura en los medios. Una de sus inquietudes es cambiar la imagen que se tiene de la fiesta de los toros entre los que la desconocen. “Al menos, que se respete y se tenga como una expresión cultural que nos une”, subraya.

Además de este festejo, ya se han celebrado dos corridas benéficas en Pachuca y Aguascalientes. El día 13, también en la México, tendrá lugar una subasta de los vestidos y objetos que donen los matadores del festejo del día anterior.

El directivo no hace proyección en cuanto a números de recaudación, sino que prefiere centrarse en el impacto: “Estamos hablando con organizaciones para hacerlo de la mejor manera, para que haya un reparto duradero y con sentido. Uno de los aprendizajes de los primeros días es saber gestionar. Quizá tenga sentido hacer un estudio de las zonas afectadas y necesidades para que la proyección y la ayuda sean reales, que sirvan para salir adelante”.

Publicado en El País 

Castella entregará su segunda piel este domingo en La México 

El traje de luces más solidario de Sebastián Castella en La México.

El diestro francés se une a la subasta #FuerzaMéxico que recaudará fondos para los damnificados por el terremoto

Sebastián Castella regresa este domingo 10 de diciembre a La Plaza México y lo hará con un compromiso solidario: el torero francés donará el vestido con el que actúe esa tarde a la subasta #FuerzaMexico, a beneficio de los damnificados por el terremoto que asoló el país azteca el pasado 19 de septiembre.

La subasta se celebrará el próximo 13 de diciembre y en ella se podrá pujar por distintas obras de arte, entre las que se encontrará el traje de luces con el que Castella hará el paseíllo este domingo en la Monumental de Insurgentes. «Donar este vestido es para mí como entregar mi segunda piel para ayudar a un país que llevo en el corazón por todo lo que me ha dado, tanto en lo personal como en lo profesional», afirma el diestro francés.

Sebastián Castella abrirá un cartel en el que también están Sergio Flores, Ginés Marín y Luis David Adame ante toros de Xajay.

Publicado en COPE

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