La Corrida Goyesca de Tlaxcala confirmó el enorme momento que viven Héctor Gutiérrez y Diego San Román, quienes protagonizaron una auténtica demostración de rivalidad y compromiso frente a una corrida nada sencilla de Julián Hamdam.
Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.
La empresa Redondeles, por cierto, la empresa joven más pujante del momento en México, tuvo un gran acierto al dar una corrida de toros Goyesca en Tlaxcala, que si consiguen conservarla en su calendario, puede ser una de las fechas más importantes del calendario taurino.
Es importante recalcar la dedicación que ha puesto esta empresa no solo en esta corrida, sino en ofrecer corridas de toros en tiempos sumamente complicados para la industria y sus fundadores se merecen un reconocimiento especial por continuar dando toros en plazas y fechas donde pocos se atreverían a emprender un proyecto. Hoy apostaron por un cartel que muchas plazas en México quisieran anunciar, sin embargo, el encierro seleccionado de Julián Hamdam no estuvo a la altura de las altas expectativas.
En líneas generales, los toros tuvieron una mansedumbre arrebatadora y además algunos salieron peligrosos. Pero el más peligroso de la noche resultó un sobrero de El Vergel que cogió a San Román como para matarlo. Los demás toros fueron mansos, pero algunos se dejaban torear un poco más y esta condición la aprovecharon sus lidiadores.
El primero del encierro fue para Castella y tenía temperamento aborregado, sin embargo, el diestro francés pudo sacarle algunos pases decorosos. El otro fue más emotivo en sus embestidas y allí hubo faena. No toda limpia, artística y maciza, pero sí entusiasta, con la voluntad y determinación de conseguir pases largos y templados por parte del torero francés. La oreja que obtuvo fue merecida.
La faena de Héctor Gutiérrez a su primero fue una faena en progresión. La embestida del toro iba mejorando con el buen toreo; las asperezas que pudiera tener de principio se diluyeron en la desmayada cadencia con que Gutiérrez instrumentaba los pases, y hubo una tanda de naturales que constituyó una excelente muestra del arte de torear.

Con su quinto del encierro tuvo detalles toreros de los que la afición tomó nota; interpretó con arte y ligazón varias suertes, andándole al toro con una torería embriagadora, con la que se echó al público a la bolsa y se llevó una oreja de mucho peso para sumar dos en la noche y abrir la puerta grande.
San Román la pasó mal con su segundo. En uno de los muletazos, el toro, que tenía sentido, le enganchó de lleno, y en el suelo intentó hacerle daño de manera brutal. Maltrecho y ensangrentado se incorporó y volvió a torear en redondo, aún más ceñido, y mató de un estoconazo que lamentablemente cayó bajo, pero el público le pidió la oreja con fuerza.

Serio y algo bronco salió el tercero, pero para medirse con él había un San Román que es un torero de casta, que se ciñe, se faja, se embragueta y además adereza su derroche de voluntad y valor con exquisiteces tales como trincherazos, ayudados y naturales largos bien rematados con el de pecho puro y hondo. Su faena fue emocionante, ajustada y torerísima; ante un toro incierto al que le fue ganando terreno durante su labor. Y aunque el toro de Hamdán se dedicó a sorprender al torero, amagaba embestidas, le tiraba un derrote a la oreja, se quedaba en la suerte con el malicioso propósito de engancharlo por la barriga. No pudo: San Román fue más listo.
Al final de su labor la emoción de la faena y la casta del diestro le produjeron un triunfo de dos orejas y puerta grande.
Al final, San Román y Gutiérrez dieron una gran tarde de toros, al estilo de antes, cuando de verdad había rivalidad en el ruedo. Y esto hoy en día no es poca cosa.
HAMDAM / CASTELLA, GUTIÉRREZ y SAN ROMÁN
Toros de Julián Hamdam y uno de El Vergel, (6º sustituto de uno que se lesionó durante la lidia) desiguales de presentación, mansos y broncos, pero con movilidad. Sebastián Castella: Ovación y oreja. Héctor Gutiérrez: Oreja y oreja. Diego San Román: Dos orejas y ovación.
Plaza de toros Jorge «El Ranchero» Aguilar de Tlaxcala, Tlaxcala. Corrida Goyesca. Entrada: Casi lleno.
Fotos: Tauroagencia.


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