Radar Taurino – Dando Puerta.

Sergio Flores corre la mano. Fue en La México ¿Recuerdan?

Un gran crítico español habla siempre de la importancia que tiene en el toreo salir hacia delante después de cada muletazo. Decía que, más que atacar, anticipar la acción del toro en el pase siguiente es fundamental. En los toros tras cada movimiento que se haga hay que pensar en el y en los siguientes. Sin embargo, es de extrañar el hecho de que muchos, no nada más toreros, ante la aparición de San Fermín y las novilladas en La México se quedan sin dar ese paso.

Por Luis Eduardo Maya Lora.

Sería en febrero de este año cuando en la Plaza México un diestro español muleteaba al comienzo de la tarde a un cárdeno vuelto. Daba un pase y dado que el toro no resultaba pronto o exigente, el torero podía acomodarse e incluso omitir salir al frente tras cada pase. Obviando la continuidad

“Eso casi siempre marca la diferencia, “Juli” y Ponce nunca dejan de salir delante de la embestida del toro. A algunos toreros jóvenes se les está olvidando.” Ahora lo recuerdo y aplica en todo. Algunos dirían que a no todos los toros se les puede torear así, más que, en el caso, la falta de fuerza era un problema pero también recuerdo que la respuesta era el manejo de la media altura.

“No solo al final, sino desde el cite y a lo largo de cada suerte. Eso cuesta mucho, por eso vale y también marca y embarca la embestida de los toros.” Salir adelante y a la altura correcta. Dos conceptos en los que esperamos profundizar pronto.

Hace unos días, platicando con Jorge Espinosa de los Monteros, célebre abogado, le hacía llegar el siguiente criterio de la Suprema Corte, Quinta Época, que coincide con la “Época de Oro” del Toreo en México. Revisemos:

RADIODIFUSORAS, DESPIDO DE LOS LOCUTORES DE.

Si la parte demandada, contrató al actor como cronista taurino para radiar un programa, diariamente durante diez minutos, estipulándose el tiempo de dos años, se dio orden al jefe de anunciadores de la radiodifusora para que, a partir de cierta fecha, dejara de pasarse la crónica de toros a cargo del actor, así como que en su lugar se pusiera un programa artístico; debe decirse que tal orden es de reputarse como despido del actor, sin necesidad de que se hubiese llevado a cabo materialmente, ya que mediante la misma, se le impidió que ejercitara el derecho que le daba su contrato, para radiar su programa, como cronista taurino; sin que sea de tomarse en consideración lo alegado en el sentido de que el documento en que se contiene la orden para que dejara de radiar el actor, no puede constituir la separación del mismo, sino solamente lo que en lenguaje radiofónico se llama «un corte de programa», lo que sucede diariamente por razones múltiples, si a este respecto no existe demostración alguna. Por tanto, la Junta responsable estuvo en lo justo al estimar a la susodicha orden para que el actor dejara de pasar la crónica de toros, como un cese.

Hasta aquí la Corte en el Amparo directo en materia de trabajo 8781/45 de la Compañía Manufacturera de Cigarros «El Buen Tono», S.A. y coagraviados. 3 de marzo de 1948. Mayoría de cuatro votos.

Algo habrá tenido el toreo en aquellos tiempos que una compañía cigarrera y otras resultaban coagraviadaos y que la Corte daba la razón al “actor” un “cronista” taurino respecto a un cese.

La revisión de los casos en que la Corte habla de toros en México resulta un interesante ejercicio en medio de un entorno de poca profesionalidad taurina y en pleno contexto de ataque al toreo. Desde aquí dejamos un punto de atención por si acaso uno de estos días la Corte tiene en sus manos un asunto, de fondo, taurino. Cuidado.

Pero salgamos para adelante, demos puerta a lo que poco deja y analicemos que salir al frente no se está convirtiendo en la norma que rija el entendimiento taurino. Lo vimos la semana de San Pedro, donde salvo en Burgos con los torrealtas y en Soria con los zalduendos la bravura no termina por aparecer. Quizá lo haga en Pamplona y entonces lo terminará por escasear serán las muletas. Mal indicativo en un año donde resultaba importante que las figuras dieran la cara en la Misericordia, ante su toro y ante la televisión.

Rompieron la cadena y por ello no resulta raro que “El Juli” vuelva a ser el único que “sale hacia delante” Este y otros temas trataremos en el “Radar” sanferminero dentro de ocho días. Pero que conste de una vez que Pamplona, a pesar de musicalías, rondas, parrandas y zumbidos, debe contar siempre. Pena que no sea para ciertos toreros.

Toros demás, novillos de menos, la Plaza México da la impresión que tendrá que “tragar” con la regulación taurina. Hace poco escuchaba el ya “tópico” de la “sobre regulación” que lo repiten todos los capitales de México, todos se quejan de lo mismo. Increíblemente, el negocio taurino no tiene un regulador como sí otras áreas, como los seguros, “más importantes”. La empresa taurina tiene condicionantes, una dar novilladas. Es quizá injusto que Guadalajara, Querétaro, Tijuana, Monterrey, Mérida, Tlaxcala, Puebla, Morelia, León, San Luis Potosí, no tengan la misma obligación de La México, totalmente. Solo que el espectáculo taurino no es Federal.

Pero, por favor, que no sea la Catedral la que flaquee. Sí, no hay condiciones taurinas para dar Temporada Chica. Hace quince o más años que no las ha habido. Pero mucho tiene que ver en la pérdida de afición en “La Afición” la interrupción del proceso taurino al abolir de las mencionadas ciudades, algunas donde incluso hay dos Plazas, de las novilladas.

Los festejos menores prueban no solo las ganas de ser toreros de sus actores principales, sino la afición del público, la entrega de los que se dicen taurinos, el ojo clínico de apoderados, la valía de los críticos, la dignidad y el celo de los ganaderos y también la pasión y entrega de una empresa. Porque es posible que todos los que critican y se pasean con la etiqueta de “inteligentes y selectivos aficionados en los toros” estén más medidos de afición que los hoy “voceros del espectáculo” Que no tienen en su ligera mente taurina, el nombre al uso ni de seis novilleros. Mal.

Así que, Usted, ¿Qué clase de taurino es? Acaso, ¿Derrocha planta en la Plaza o hace plantón? Que no vaya a ser la de malas y en la novillada saquemos el cobre y no asistamos, no nos interesemos por algo que teóricamente nos gusta.

No es pecar de inocente, simplemente hagamos cuentas. En la última década Sebastián Castella, Arturo Macías, Miguel Ángel Perera, Fermín Rivera, “El Payo”, Arturo Saldívar y Sergio Flores, tan nombrados últimamente, todos, han pasado como novilleros en La México. ¿Usted estuvo ahí?

Porque mucho queremos sacar adelante el espectáculo hoy a partir, se ha dicho, del triunfo de los anteriores que ayer cuando fueron novilleros inventábamos cuentos para no ir a la Plaza diciendo: “son nadie” “no tienen afición” “no interesan” “son golfos”.

Por eso en “De Sol y Sombra”, a partir de la siguiente y sanferminera semana, comenzaremos el seguimiento novilleril sin mayor afán que el de analizar si acaso es posible encontrar el prospecto que apunte, que reúna cualidades taurinas. No nos olvidemos, que por derroche de afición no pare, el toreo “es una eterna búsqueda, una eterna espera”.

Twitter: @CaballoNegroII

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