A la memoria de Manolete en el 65 aniversario de su muerte

Por El Guerra para De SOL y SOMBRA

Se cumple un aniversario mas de la corrida de toros de don Eduardo Miura, celebrada en la Plaza de Toros de Linares (Jaén), la tarde del (28-08-1947), en la que el toro Isleño le asestó una cornada mortal a Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” falleciendo a las cinco y tres minutos de la madrugada del siguiente día, en noche cerrada todavía -cumpliéndose noventa y cinco años de su nacimiento y sesenta y cinco de su muerte el (29-08-2012) ese trágico dia fue sin duda el acontecimiento humano más relevante de 1947 en España.

El impresionante número de personas que dicen –podrían ocupar dos “Plaza México- que se reunió en el Coso de Santa Margarita aquella tarde trágica, es histórico. De los que tenían uso de razón en aquellos años y le conocieron,  disfrutaron  de su toreo, y hasta lograron que el Monstruo Cordobés le dedicase y firmase unas fotografías, deben quedar muy pocos y los que queden, están en la recta final de ser octogenarios.

Dos excursiones realizó Manolete a México, la primera en 1945 presentándose en la Capital Federal de México el 9 de diciembre, alternado con Silverio Pérez y Eduardo Solórzano, esa tarde corto una oreja que le fue entregada en la enfermería al tener un percance al entrar a matar. Entre el final de 1945 y principios de 1946 actúa en 39 corridas entre México, Colombia, Perú y Venezuela.

Hay que recordar que a su llegada a Mexico, gran parte de la prensa mexicana le criticó abiertamente tratándole “como abanderado del franquismo” pero todo quedó arreglado cuando D. Indalecio Prieto, Jefe del Gobierno Republicano Español en el exilio, lo reunió en el país hermano con varios intelectuales de la talla de don Pedro Garfia, poeta; don Antonio Jaén Morente, escritor; don Juan Rejano, poeta cordobés amigo suyo de la infancia; Rafaelita González, prima de Camará. 

Manolete se reunió un par de veces con Indalecio Prieto, quien dijo del matador: “Manolete es el único español desde Hernán Cortés que ha venido a México y no ha hecho el ridículo.”

México entendió a Manolete por su su forma personal de interpretar el toreo, pero mientras Manolete triunfaba rotundamente, una airada campaña anti-Manolete torero  y anti-Manuel Rodríguez hombre y héroe, surgía en España a sus espaldas.

Sus detractores no le perdonaron que triunfara con tanta fuerza en España y México en esa ultima temporada del 46-47,  fue tanta la presión que cada festejo que toreó la temporada de 1947, última de su alta magistratura taurina, fue más que una corrida, una exigencia anímica que le llevó hasta la muerte.

También el publico le protestaban el precio de las entradas, pero por otra parte, toreros que gozaban del fervor de una crítica ortodoxa pero de escasas miras, nunca perdonaron al espada de Córdoba que les anticipara la retirada, como fue el caso de Marcial Lalanda, quien juzgaba a Manolete de torero corto que se desenvolvía bien con los toros chicos y afeitados, cuando precisamente fue él quien protagonizó un enorme escándalo en Valencia, al aparecer afeitada en los corrales de la plaza la corrida del Conde de la Corte prevista para su despedida de la afición de aquella ciudad.

Manolete era el torero que más cobraba, porque era el que más se arrimaba, precisamente por eso ocupaba el trono del toreo y mandaba en la Fiesta. Analizando detenidamente fotografías y videos de Manolete podemos observar que nos hallamos ante un toreo que no ha perdido actualidad por su manera de interpretar el toreo.

También Domingo Ortega, aprovechando que soplaban vientos a favor cuando Manolete ya no podía replicarle, conferenció sobre la «verdad» del toreo censurando al diestro que no adelantara la pierna contraria cuando se arranca el toro, porque no cargaba la suerte. Era una clara referencia al toreo de perfil del espada cordobés. Pero si la verdad del toreo se resumiera en esa acción de avance de la pierna de salida, todos los toreros, desde Manolete hasta nuestros días, habrían sido unos farsantes.

Y no fue así. Conviene precisar que Manuel Rodríguez cargaba la suerte siempre que volcaba el peso de su cuerpo sobre la pierna de salida, que es la máxima expresión de entrega y dominio sobre el toro, sin que en ello tenga mucho o poco que ver que el compás permanezca abierto o cerrado.

Pero el tiempo ha puesto la cosas en su lugar y aunque la mayoría no le vieron, todos coinciden que fue el torero de más resonancia mundial que había existido hasta ese momento. Un torero irrepetible, que toreó hasta ese entonces, más cerca que nadie, logrando borrar los limites entre el terreno del toro y del torero, siendo Juan Belmonte el iniciador de esa corriente estética en el toreo.

De los poco periodistas y cronistas de esa época que quedan vivos en la actualidad y conocieron personalmente a Manolete es el legendario nonagenario Don Neto, que asi nos explica brevemente via telefónica su sentir sobre el Califa de Cordoba: “Torero de sentimiento porque el torero fuera de la plaza era muy sentimental. Torero de pundonor. Un torero que en su rostro reflejaba, precisamente, el sufrimiento del torero. Y ese sufrimiento y esa ansiedad la demostraba en su toreo. Ése era Manuel Rodríguez, Manolete. Fuera un gran hombre,  dentro del ruedo, un gran torero. Ése era Manuel Rodríguez, Manolete”.

Twitter: @Twittaurino

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