Cabría recordar que en España la última temporada la de 2012 ha sido económicamente hablando, espantosa. En 2012 se han lidiado más de mil festejos mayores (corridas, novilladas con picadores, rejones y mixtos). Esto es, un 14,5% menos que los 1.182 de 2011 y un 53,5% menos que la del 2007. ¿Qué nos dicen los números? Que la depresión económica ha producido una reducción para el mundo de los profesionales taurinos.
Recientemente Simón Casas comentó sobre la feria novilleril de Valencia “es cuestión del vaso medio vacío, medio lleno. Dentro de la coyuntura existente, considero que sí ha sido recompensado el esfuerzo y que podía haber sido peor. Con todo ello, el balance económico de la feria de las novilladas va a ser negativo, debido a la crisis y debido sobre todo a la incapacidad a corto plazo de las entidades públicas a adaptarse a la crisis… Lo que no puede ser que las novilladas cuesten dinero porque entonces habrá cada año menos, menos toreros” y sin embargo ya pretende Simón contratar a José Tomás para julio para las fiestas de San Jaime.
Con todo y como se encuentra el momento álgido de la fiesta, desde el año pasado después de la sensacional actuación de José Tomás en Nimes, se rumoraba la reaparición del gran torero de Galapagar en Aguascalientes. De pronto en la imaginaria, surgió el 27 de abril de 2013 como la fecha esperada.
Hace algunos días en la presentación de la corrida en homenaje a Ponciano Díaz anunciada por los integrantes de la peña taurina 432 y el gobernador de Aguascalientes ingeniero Carlos Lozano de la Torre, éste último dejo entrever que era muy probable la comparecencia (sin dejar de enfatizar que la última palabra la tenía Espectáculos Taurinos de México propietario y empresario de la bella Monumental de Aguascalientes) del Maestro.
La semana pasada en España se especuló que la corrida se caía por los honorarios libres de impuestos que pretendía la administración de José Tomás (en ese momento manejada por Joaquín Ramos y su hermano Andrés) más de ochocientos mil dólares libres de impuestos por lidiar dos toros.
La empresa envió un comunicado respetuoso sin mencionar cifras y al mismo, con un boletín firmado por un periodista español de la administración de José contestó tachando de desinterés, falta de voluntad e informalidad a Espectáculos Taurinos de México.
La respuesta al último boletín de Tomás por la empresa fue rotunda, explicando las cifras pedidas por el torero que son muy lejanas a las que pretendía cubrir la empresa y que por eso se cayó la negociación.
Hubo desacuerdo que significa: Discordia, falta de acuerdo entre ideas, acciones, personas, etc.
Para la empresa, que tiene casi 50 años de ofrecer espectáculos taurinos le representa desquiciar el equilibrio entre honorarios y asistencia y precio de las localidades taurinas en el coso que alberga 16,200 personas en Aguascalientes.
Al torero declinar sobre una cifra que considera justa por lo que ofrece su concepto único del toreo. Ningún otro tiene fuerza para exigir cifras tan descomunales.
A mi parece absurdo ponerse de un lado o del otro, pues la empresa y el torero en el ruedo-su administración es parte- son incuestionables.
Creo es que corresponde a la administración del torero, disculparse de una afirmación absurda y muy majadera sobre una empresa de gran prestigio en el mundo taurino y dejar que el cauce del tiempo traiga de regreso la mesura y con ella la posibilidad de ver en México a un torero de época.
José que tiene tanta grandeza en el ruedo, merece una administración de la misma estatura y tiene en sus manos la titánica tarea de reconocer que en su nombre se han equivocado en los juicios a una empresa y para adelante que la vida continúa.
El milagro de su recuperación le debe dar fuerza para saber que es de sabios equivocarse y respetando su derecho a poner el precio a su quehacer taurino (ninguno tiene derecho a cuestionarlo) sugiero concordia y arrepentimiento.
Seguro estoy que la empresa curtida en menesteres tan espinosos como arreglarse con los toreros no le costaría ningún trabajo (de mediar arrepentimiento genuino) escuchar de manera privada sus argumentos.
Sé que pido mucho pero creo que para la administración de José no es bueno que cierre las puertas para venir a una tierra de la que es hijo adoptivo. Entendiendo que yo pudiera estar pidiendo peras al olmo como me gustaría que los boletines queden atrás y hubiera para el futuro, algún acuerdo.
A muchos nos produciría una enorme alegría ver que el respeto y no la diatriba es quién gana la partida y que la negociación sustituye a la negación en el entuerto. En época de elección papal y de crisis económica mundial, que así sea y prevalezca el caché del toreo tan perdido en estos tiempos.





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