1ª SEVILLA: Lama de Góngora lo estropea con la espada.

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1ª SEVILLA
10/04/13.
Novillos: JUAN PEDRO DOMECQ y PARLADÉ (1), de insignificante presencia y juego desigual.
Novilleros
GONZALO CABALLERO:
de blanco y plata (1). Estocada caída (saludos). Estocada caída y tres descabellos (silencio).
SEBASTIAN RITTER:
de celeste y oro (0). Bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y siete descabellos. Un aviso (silencio).
LAMA DE GÓNGORA:
de grana y oro (1). tres pinchazos y bajonazo (saludos). Cuatro pinchazos y tres descabellos. Un aviso (palmas).

Por CARLOS ILIÁN · SEVILLA

Arranco la feria de Sevilla con tres jóvenes promesas frente a una novillada de Juan Pedro Domecq. Todo un lujo para quienes aspiran a lo más alto. Y además los novillos que saltaron al ruedo de la Maestranza apenas podían lidiarse en una sin picadores. Seis becerrotes insignificantes para que no asustaran a los muchachos. Éstos no salieron, como no, muy dispuestos, aunque cada uno dentro de sus limitaciones.

Esas limitaciones, en el caso de Lama de Góngora, aparecieron en el uso de la espada, emborronando dos faenas muy estimables, en las que este chico demostró que, sin ser un exquisito, sabe conjugar temple con cadencia por lo que su toreo impacta en la retina de los aficionados. Se le agradece que tenga como principio eso de no descargar la suerte, tan común en estos tiempos.

Gonzalo Caballero ligó de lo lindo sobre la mano derecha en su primero, pero se empeñó en prologar la faena hasta que fue volteado. Su segundo fue un becerrote áspero y blando.

El colombiano Ritter se llevó el mejor novillo, el segundo, al que quiso hacer un toreo de salón y aquello le salió blandengue y sin mordida. En el quinto, un inválido, pegó pases en un remedo sin fondo, sin argumento. Este muchacho tiene buenas intenciones pero debe centrarse, con un patrón y un argumento. Ah, y que corte esa pelambrera de rizos de bebé que le resta seriedad.

Vía http://www.marca.com

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