Por Óscar López Gamboa.
Como si hubiera sido de poca importancia y trascendencia lo hecho por nuestro paisano el matador Joselito Adame, en las dos corridas que toreó en Las Ventas de Madrid, en sus recién terminados festejos grandes, donde en ambas ocasiones cortó una merecidísima oreja y como calificaron la prensa de aquellos lares, en dichas ocasiones, rozó la Puerta Grande de ése escenario por sus destacadísimas actuaciones. Y como colofón a esos triunfos de Joselito que junto con Iván Fandiño, fueron declarados triunfadores de aquellos seriales.
A ésa gran gesta del torero hidrocálido se sumaron los otros triunfos que respectivamente alcanzaron Diego Silveti y Arturo Saldivar, en la misma plaza quienes también con la entrega profesional que les caracteriza, se llevaron en cada una de sus espuertas una oreja de mucho valor siendo con dichos éxitos, prueba del gran momento taurino por el qué atraviesan ésa camada de jóvenes coletas Aztecas, que están renovando dignamente laureles de la torería mexicana; para mala fortuna del tlaxcalteca Sergio Flores, y también nuestra, el día de su intervención le pintaron “bastos” y fue herido por su primer astado, y toda aquella expectación que había entre nosotros los aficionados mexicanos para que él también saliera con algún premio, se esfumó y para colmo de males al otro joven torero de “Agüitas” Juan Pablo Sánchez, simplemente quedó muy mal a pesar de que le correspondió en suerte, un buen lote con toros de Alcurrucen, que desperdició inexplicablemente, ésa oportunidad que cualquier torero anhela sobre todo tratándose de la plaza de toros de mayor importancia en el mundo, como son Las Ventas, no se da a menudo; que desperdicio aquel.
Pues como iba diciendo ¡Otra vez los desaires! Como lo han hecho siempre los empresarios taurinos españoles con nuestros toreros y la propia prensa taurina de aquel país, lo señala que muchas empresas que celebran sus ferias después de San Isidro, esperan a los triunfadores de ese serial, para contratarlos para sus respectivas plazas ya que triunfar en Las Ventas, es sinónimo de futuros contratos allá y no se diga en América; como es el caso de Pamplona y Bilbao, les hicieron el asco a los toreros mexicanos que triunfaron y fuerte sobre todo, a Joselito Adame, argumentando según esas empresas, que ya habían cerrado sus contrataciones nada más falso; ya que la empresa bilbaína, contrató al torero colombiano Luís Bolívar, a pesar de que éste fracasó en la semana del Arte y la Cultura, así que con ése “Hueso a otro perro”.
Y precisamente con esos desaires, viene a la memoria el recuerdo de aquel deshonroso “Boicot del Miedo” que atinadamente así bautizó una de las grandes figuras del toreo de todos los tiempos Juan Belmonte, al enterarse de que sus colegas y paisanos promovieron ese vergonzoso movimiento en el año de 1936, de echar de España, a todos los toreros mexicanos porque según aquellos, los nuestros les estaban quitando la “chamba” y ese reprobable y cobarde rompimiento taurino que los diestros “gachupas” llevaron a cabo, el cual duró nueve años; ya que en el otoño de 1945, se reanudaron las relaciones taurinas entre ambos países pero aún así, los desaires de entonces a la fecha por parte de los empresarios españoles hacia los toreros aztecas, han seguido salvo algunas escasas excepciones, y les han dado su lugar.
Es triste que todos estos jóvenes toreros mexicanos, hayan hecho prácticamente sus carreras taurinas desde novilleros allá y, son plenamente conocidos por las principales empresas ibéricas así como de su afición, por sus triunfos y por haber actuado en los cosos que administran aquellos entes taurinos y sin embargo, están prácticamente arrumbados allá sin poder ligar más que tentaderos si bien les va: A Diego Silveti, le sonrió la fortuna y el empresario Martín Perrino, le dio una corrida para el 4 de agosto en la ciudad de Íscar, perteneciente a la comunidad de Valladolid, mientras tanto él y sus demás colegas “Tenotchas”, seguirán viendo la caída de las hojas durante los meses de junio y julio y los que sigan; y es muy probable, que llegue el fin de la temporada de aquel país, y los “chavos” estos, no vuelvan a ver un pitón haber si aguantan tantos desaires.
Lo que sí habrá que reconocer que la empresa Taurodelta que gestiona Las Ventas de Madrid, fue la única que apostó por estos “chavales” y no la defraudaron pues, los resultados positivos saltan a la vista que de cinco que hicieron el paseíllo en ese coso, tres de ellos se llevaron 4 orejas, uno salió herido llevándose el reconocimiento de los aficionados y otro, estuvo mal en términos generales, el balance es positivo; pero qué caray todos ellos, fueron desairados por las demás empresas en especial los que triunfaron. Y este “Abarrote Ultramarino”, seguirá despreciando y menospreciando a nuestros toreros indianos por siempre; aunque nos duela, que no nos siga causando extrañeza ésa actitud de “conquistadores”.
Es todo por hoy y hasta la próxima, sí el Divino Creador lo permite.




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