De SOL y SOMBRA.
-Nosotros no somos viejos aficionados, aunque llevemos casi treinta años viendo corridas y poco menos escribiendo de toros. Y no lo somos porque se nace viejo aficionado. O se nace nuevo. No se hace ni lo uno ni lo otro. El viejo aficionado, el clásico, es partidario de Lagartijo sin haberlo visto. Y el nuevo suele ser fervoroso y seguidor de El Cordobés, antes de ver al Cordobés. La fiesta es así. Y que Dios nos la conserve.
Celestino Fernández Ortiz – El Ruedo, 27 de febrero de 1964.




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