La novillada celebrada el patriótico día 15 de septiembre de 2013 en La México, para los que tuvimos el gusto de tratar al Ingeniero Luis Autrique Gómez Gordoa fue al unísono un momento de tristeza y alegría, la primera, por lo dolorosa que fue su desaparición física y la segunda, ser testigos de cómo su familia encabezada por su señora esposa y su hija acompañadas por un gran amigo de Luis, el ganadero Manuel Fernández, asistieron a presenciar la lidia de sus novillos criados con gran esmero por el ingeniero en la dehesa que se ubica en San Diego de la Unión, Guanajuato para cumplir la ilusión de un hombre amante de los toros y de los caballos.
Y sin estridencias, el encierro fue en general cumplidor con los de a caballo y permitió el lucimiento de los novilleros por las condiciones de nobleza característica preponderante en la ganadería de Autrique, tal vez el tercero para Juan Pedro Romero fue un poco más áspero y el de mejor recorrido fue cabalmente aprovechado por Luis Ignacio Escobedo del que después de pinchazo y gran estocada recibió una merecida oreja.
Los nombres de los novillos fueron alusivos a la memoria de mi tocayo; Amigo, Mexicano, Audaz, Brujo, Ingeniero, Don Luis los que se fueron sin una oreja fueron el cuarto Don Luis que como comento fue muy bien toreado por Luis Ignacio y Audaz, lidiado con gran técnica por parte del novillero español Miguel de Pablo y rematado con gran estoconazo justamente premiado con una oreja por el juez de plaza y matador de toros en retiro, Gilberto Ruiz Torres.
En el año 1986 el ganadero Don Luis fue uno de los primeros en toda la República Mexicana en recibir un registro como ganadero de la asociación de criadores de caballos españoles de pura raza (ANCCE). Su primer ejemplar lo compró al inolvidable Don Antonio Ariza Cañadilla quién por cierto fue el responsable del amor de los criadores mexicanos a los caballos andaluces y hacia la propia escuela ecuestre.
La ganadería de reses de lidia la adquirió Luis Autrique en 2002 y a mí me tocó escuchar de su hijo del mismo nombre la ilusión de su papá por convertirse en criador de toros bravos habiendo ya tenido la experiencia de los caballos. Luis se la compró a Curro Rivera con vacas de Valparaíso y luego a Chafic Handam y Marcelino Miaja, les compró vacas y sementales de San Martín hoy propiedad de Don Alberto Baillères. Originalmente la ganadería se llamó Belaunzarán y posteriormente San Andrés y se ubicaba en Zacatecas hoy en día pace en San Diego de la Unión Guanajuato.
El 28 de febrero de 2010 con un encierro de Autrique se abrió un nuevo renglón en la historia de la Plaza México ya que con estos toros recibió la alternativa de matadora Hilda Tenorio, primera mujer que tomó este importante paso en el ruedo capitalino y se convirtió en la primera que se inició como becerrista, novillera y matadora de toros en La México en la fecha de la presentación de la ganadería, histórica para el toreo nacional, su padrino fue Manolo Mejía y el testigo, el almeriense Ruiz Manuel.
El ganado de lidia, en general, es de temperamento fuerte y va de frente, acostumbrado a vivir a su aire, su instinto le impulsa a atacar cuando se siente amenazado y por eso es apto para la lidia, el reto para un ganadero es equilibrar la fiereza con la nobleza en el laboratorio del campo bravo y la genética, por eso, a quienes le dedican tanto del precioso tiempo personal los respetamos profundamente pues el animal no conoce de minutos de respiro y representa un trabajo de todos los días del año, desde luego sustentado el criador por el apoyo de su gente del campo y la oficina, pero la preocupación la viven todos los días y por eso el palco ganadero de cualquier plaza, echa humo para bien y para mal, el día del festejo.
Celso, caporal de la ganadería desde hace diez años cuando le pregunté ¿Cómo era el ganadero en su trato? Me respondió “era una persona muy preocupada por su ganado, diario me hablaba y se le entrecorta la voz…era muy bueno” Las peñas de La México con cuyos miembros guardaba buena relación, en su homenaje, le entregaron placas alusivas a su trayectoria en el festejo del 15 de septiembre, sus familiares dieron vuelta al ruedo recibiendo el cariño de los aficionados y sintiendo seguramente el alma de Luis acompañándolos en un momento especial de su recuerdo.
Dónde quiera que tu espíritu flote mi querido ingeniero, un recuerdo de amistad a tu memoria, dejaste a muchos que te estimamos y te llevaremos presente mientras existamos, a tú familia, nuestro respeto solidario.



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