
A pesar de la ya acostumbrada desigualdad de la presentación del ganado o del juego nunca sencillo del ganado, los toreros brindan espectáculo acorde a la expectación. Salida a hombros de los dos toreros mexicanos en tarde de contrastes y… de emociones.
Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.
Se abre la Puerta del Encierro. Adame y “El Payo” son paseados camino de Mixcoac.
La doble salida a hombros habría tenido más torería y derroche de afición, si la Afición aguardase la lidia del toro de regalo, no obstante el frío o lo extenso de la tarde.
El final acarrea el broche de fuego a una intensa tarde taurina.
Decía Manuel Machado que en la Plaza, “Veinte mil corazones laten en un silencio claro y caliente…” Los corazones hoy soportan cuarenta y cinco minutos previos al primero de lidia ordinaria. En parte, porque Emiliano Gamero da un paso adelante en su concepción taurina, entiende que torear es imponer el ritmo y estilo que el toro requiere u obliga tener, que anteriormente el jinete parecía carecer.
Ante un ejemplar estrecho en todo sentido que mansea previo y se duele al primer rejón, trata de cambiar su sino al encelar de un lado al otro e intentar clavar al quiebro, pero con tanto toque de lado a lado resta el tranco del toro. Clava desigual y sólo al hilo de las tablas encuentra, poco a poco, progresivamente, su ritmo. Adornos entre cada suerte.
El toro exige temple y Emiliano, entre conectar con el público y el tiempo que pide el burel, comienza a ponderar lo importante ajustar en tiempo los cites y el embroque previo a clavar. Y emociona aun el toro complique a cabezazos la colocación. Entonces, aparece un caballo fino y coloreado en porcelana, toreramente llamado “Buendía”, para preparar hermosa y toreramente, en los medios, formidable banderilla.
Con la gente caliente tras lograda realización, Gamero puede ahí entrar a matar.
No lo hace y pasa de faena al astado. La cosa se queda en la cortedad una salida al tercio, cierto. Pero hay ovaciones firmes y, como esta, esperanzadoras… que aun valen más.
Comienza la lidia ordinaria con discreto toro en presencia para “El Juli”, que manda desde el recibo a pies juntos por los adentros hasta rematar a compás y a campo abierto.
“Juli” presiente la tendencia del astado a salir con la vista desparramada en el quite por chicuelinas. Extiende, cerca de la boca de riego a compás abierto toda la embestida del toro hasta desfondarle con esa cara alta que busca zafarse de muleta. Julián empapa, hace recorrer el viaje del vuelo de su brazo, derechazos jugando cintura y corriendo la mano pero el burel confirma ser lo que se intuye al meter el morro antes que los pitones.
Peor por el izquierdo. No obstante la muleta, pese a la embestida áspera, se rompe.
Entonces, al forzar y tratar de invadir el terreno del toro, “El Juli” es sorprendido a la mitad de un muletazo invertido y derribado. En ciertos casos, el agobio o la intromisión se pagan caras. La gente le envuelve en el clamor de la dosantina en cercanía pero el diestro pincha y acierta en descabello. Todo queda la cerrada emoción.
Tal como la faena a su segundo que muestra afición y poderío, extensión y amplitud en la muleta al grado de casi hacerle romper pero como el toro queda sin fondo, la cosa queda sin mayor historia. Tarda en matar y solo quedan el silencio y la magistratura de la capacidad taurina desplegada.
Y las ganas de verle otra vez.
En los toros, al momento de premiar, más vale que falte y no que sobre.
En los turnos de Joselito Adame han sobrado dos cosas, el arrastre lento al segundo y la segunda oreja en el quinto turno.
Ha faltado verle banderillear lo cual, incluso resulta mejor pues se serena en el quite a compás abierto, en la suerte natural con el capote. Ahí hay orden tras derribo al caballo, temple, caminar al frente y remate fabuloso, prólogo de una buena brega del debutante Héctor Rojas que hace mejorar tremendamente al astado, discreto de cabeza.
El inicio cerca de tablas y por alto, alternado, se cierra con tremendo pase de la firma. Emoción y expectación se rompen en los primeros derechazos en el tercio donde Adame liga, girando sobre propio eje y sin reponer, quizá porque no puede hacerlo, quizá porque encuentra la embestida ahí para hacerla romper y rematar pleno de torería.
Tras dejar la muleta puesta con la izquierda, aflorando y mejorando la embestida que mengua conforme las tandas avanzan, Joselito remata y cierra levemente a la primera raya al negro toro. Ahí llega el culmen de la suavidad y la despaciosidad porque el hidrocálido regodea cada centímetro de muletazo, con la curva y la mano baja, en abandono previo que rompe la espera de la Afición.
Momento cumbre. Capacidad sabíamos tenía, temple y soberanía ya sabemos que tiene.
No obstante inoportuno desarme, sale hacia las rayas y con la espada en la derecha para pegar la vitolina al paso previa tanda final a pies juntos. Cita a recibir. El aguante, la pausa ante la tardanza y el golpe final de Adame en la estocada de los toreros machos, no obstante los pasado, pone en sus manos premio doble y puerta grande segura.
Mal Jesús Morales al decretar el Arrastre Lento, mitad obra del torero. No hay pasodoble que acompase la vuelta al ruedo, solo un corrido, para la historia la faena es de torería no de regionalismo.
El tercero desarma a “El Payo” al primer cite con el capote justo cuando urge más estar preciso técnicamente. Derriba a Efrén Acosta hijo, en banderillas complica la labor y “Payo” inicia cerca de tablas por alto, brindando aire justo cuando el toro finta el gazapear previo a ser rematado.
Esa finta se convierte en la realidad de encelarse con la muleta a la larga distancia aun sin ser citado y arrancarse con toda la alegría de su tranco a la zarga que le manda largo y traza el derechazo entregado y rotundo, no obstante al final de la tanda el toro afloja.
Hay emoción de nuevo, cuando, por dos veces, pega el cambiado por la espalda antes de doble tanda por derechazos. El temple encela y en buena medida, por ello, “Payo” ha sido capaz de hacer que el toro arranque y desplace toda esa distancia y proseguir con la mano izquierda.

Ahí, con la zurda, pierde los pasos entre pase y pase preciso hasta llevar largo y la faena crece, parece mantener y continuar la estela en el remate rotundo arriba. Pero la hasta ahora efectiva comunicación entre su apoderado, Alberto Elvira, y el torero, sufre un imprevisto al cambiar el procedimiento hacia la redondez y los cites invertidos.
Justo cuando “El Payo” es desarmado, el toro confunde a un sector pues supone tal mácula que el torero ha estado por debajo. La respuesta es no, equivoca el final de faena, se expone a la recriminación absurda justo cuando lo orgánico de su línea natural imperaba sobre lo funcional de la redondez.
Menos mal mata bien.
La gente está a punto de voltear contrario pues parecía ser faena para dos. Mismo caso que el toro anterior en el homenaje, improcedente por el mismo motivo.
Luego al declive de la emoción en el cuarto lo endereza Joselito al arrebatarse y arrebatar en el quinto turno en una faena esforzada, de giros rápidos en los remates, previo a gran espadazo. Era de una, Jesús Morales, con cara de resignación y gesto de contrición, da la segunda, responsabilidad de él y exageradamente.
Y la gente, “satisfecha”, abandona el coso. Por el frío. Quedan pocos estoicos. Seamos, decía Renato Leduc, como las montañas que ante el sufrimiento climático no inmutan.
Sufre “El Payo” con el sexto. Da la sensación que pesa en él lo acontecido con Joselito. Por eso, como no queriendo, tras desarme, regala, en tiempo, un sobrero, estrecho y alto, vuelto y de alegre salida de la misma ganadería titular. El regalo es motivo de gestos y malos modos en el callejón, gente que a la primera tanda brincaban y saltaban de gusto.
En parte por que “El Payo” luce con una embestida franca y alegre, por bajo entregada. Perfectos los remates y bien logrados los muletazos naturales. El derechazo es compacto, la muleta bien puesta hasta que… la redondez y los giros, los pases por la espalda terminan por “calentar” y dar a la gente lo que quiere.
Se queda a la mitad el toreo fundamental pero en pleno el regocijo y la emoción de la multitud. Que estalla en la gran estocada, sensación, quizá la mejor del festejo y que Don Jesús vuelve a aflojar dos orejas, una habría bastado.
Pero que no baste para sobre dimensionar lo ocurrido ayer tarde-noche las orejas, los números no pueden con el sentimiento, con la expectación. La salida a hombros es el mejor premio.
Y solo el tiempo colocará la prueba definitiva para saber si lo que ayer vimos, mañana puede volver a ser.
Que así sea.
Twitter: @CaballoNegroII.
RESUMEN DEL FESTEJO.
Plaza México. Temporada Grande 2013-2014. Domingo, Noviembre 10 de 2013. Tercera de Derecho de Apartado. Tres Cuartos de Plaza en tarde fría nublada y oscurecida pronto, viento a partir del cuarto de la lidia ordinaria. La lluvia perdonó hasta que arrastraron al octavo.
8 Toros, 1 D’Guadiana (Divisa Verde, blanco y rosa) para rejones. Alto y estrecho de sienes, pobre de cabeza, se dolió al primer rejón, tardo y reservón en banderillas; y 7 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) lidiado el octavo como sobrero de regalo. Desigual de presencia, terciada la primera parte y mejor presentados del tercero al sexto, el séptimo ha tenido el tipo de la casa, cárdeno y alto, estrecho de pitones. En lo general la corrida ha empujado ante los montados, derrumbado segundo y tercero, desarrollando ambos bravura así como el séptimo, único que realmente lo ha merecido. Los tres fueron homenajeados con el Arrastre Lento. Áspero el lote del primer espada.
El Rejoneador Emiliano Gamero (Ovación con Saludos). Julián López “El Juli” (Azul Noche y Oro) Ovación y Saludos. Joselito Adame (Tabaco y Oro) Dos Orejas y Dos Orejas con leves protestas. Octavio García “El Payo” (Tabaco y oro) Oreja con Protestas, Silencio y Dos Orejas en el de Regalo. Segundo y tercer espada salieron a hombros.
Destacó a la brega Héctor Rojas de la cuadrilla del segundo espada. El banderillero Gerardo Angelino pasó a revisión médica tras saltar la barrera durante banderillas del primero de la lidia ordinaria, al parecer, sin mayor complicación.
Twitter: @Twittaurino



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