El Claro Azul – Oreja en la Niebla para Miguel Ángel Perera.

Verónica de Miguel Ángel Perera al toro de su triunfo en La México.

La cita anual de Xajay con La México queda en un interesante segundo toro que destaca en medio de un encierro roto de fuerza y casta, tan gris la capa de casi todos como el cárdeno toldo que apenas se ilumina fundamentalmente por el tenue azul de Miguel Ángel Perera que reaparece con un triunfo, apenas algo de lo mucho que habrá que ofrecer el torero extremeño. Desigualdad en “Zotoluco”, esfuerzo e ilusión del confirmante Sergio Flores.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Se entiende de inicio con el capote Sergio Flores, el confirmante destacado, gran triunfador novilleril en esta misma Plaza y una de las actuales esperanzas mexicanas.

El que marca su esperada confirmación no entiende ello, es áspero y expreso protesta.

Brega el de Tlaxcala hacia atrás a la salida del caballo, inteligente alterna lados para rematar por derecho en destacada media que, atención, cierra el tercio antes de mostrar al toro crecer en banderillas. Pero, ya rematado el tercio, es renuente a cerrarse en el burladero de la Porra, es más, parece resentir el tiempo que dura la solemne ceremonia de cesión de trastos.

Emotivo y aplaudido brindis filial en las barreras de sombra.

Elige Sergio iniciar por alto, alternado, el serio astado lajeño1 no agradece en modo alguno tal comienzo: se queda corto y torna a peligroso. Flores tarda en retrasar la muleta llegando al desarme. Duro y difícil, siempre a la caza de su lidiador, el torero pisa su terreno y traga miradas, vacía por alto y acaba por pasaportar, siempre por encima, a un toro siempre dispuesto a herir.

El segundo parece cambiar el sino de Xajay. Sale a no dejarse, no irónicamente, es nombrado “Emoción” su sola presencia, aunque no fina, la trae consigo. En medio de la bruma, del vapor frío y el aire gris del nebuloso escenario, el negro astado comienza a protestar con cabezazo y manos por delante cuando “Zotoluco” lancea de comienzo.

Eulalio López, honorable veterano, sabe de salida lo que es su lote y lo que trae este serio astado. No es raro, Nacho Meléndez recibe y da dos puyazos en un solo encuentro. El toro acusa edad y reviste importancia, se duele. “Zotoluco” trata de bregar pero “Emoción” aprieta, engancha y encuentra motivos para saber que hay atrás.

Devueltos los trastos, tras tercio de banderillas donde el toro desplaza con fuerza, “Zotoluco” no cae en la misma trampa que Sergio Flores, tiempo es diferencia. Inicia siempre por abajo. Incluso, pese a la apuración, alcanza a mandar y llegar a los medios justo donde el xajay crece doblemente. Tranco largo, traga López la fuerte embestida y baja la mano para emocionar en derechazos.

Justo cuando la faena parece crecer a campo abierto, lejos de cualquier querencia, en despilfarro de compás, el toro hace lo mismo que al salir del caballo cuando siente las rayas frente a toriles, busca con la cara alta lo que la muleta no ofrece. Entonces hay que volver a la zurda. “Zotoluco”, a pesar de todo su colmillo y conocimiento, se ve sorprendido cuando el toro arranca, al grado de ver su vestido roto.

Decía Alameda, el toro embiste a lo que está a él centrado. Por ello, López regresa a la derecha tras molinete pero en el tercio, donde el toro aprieta pero sin ahogar el sitio del torero quien ahí evidencia la cara alta y donde está, realmente, menos agobiado.

Traga y emociona cerca de tablas y el de negro cuenta con poder en la embestida, lo hace varias veces para quedar cerca del toril, donde reserva y tardea.

Por primera vez, “Zotoluco” congenia con la Contraporra que le indica, con tino, ir a los medios. Y allá va. Donde no hay querencias o un papel que vuele y deshaga los cites.

Pero no exageremos, apenas llega afuera de la segunda raya, justo cuando el toro pide el cite a la izquierda porque, él lo sabe, ya no está el burel para nuevos y redundantes derechazos. Ayudándose, a medio camino, zapatillazo y toque incluidos, le hace pasar en medios pases con la zurda, furiosa estela que por la izquierda se eleva.

En medio de la niebla.

“Zotoluco” intenta pero vuelve a la diestra, lejos de los medios y queda solo en eso. Aun hace el esfuerzo de ir a la izquierda con el toro ya descompuesto en buena medida porque hace falta lo que tanto ha sobrado en su carrera: poder y mando.

Pero no solo en los doblones finales, al paso y posteriores a su llegada exhausto por la espada, casi ahogado frente a los ganaderos. La cosa es romper abajo, imponerse en embroques y remates cada muletazo, como a aquel “Santi” en 2002, también de Xajay.

Falla con el acero y Jesús Morales, tan dadivoso con la nobleza en su última aparición, tan proclive a la “calidad” ni por asomo piensa en homenajear. Así las cosas.

Luego se pierde “Zotoluco” entre lo flojo de “Arte”, el cuarto al borde de arropón y voltereta. Buscando el arte pierde a “Emoción”. Brusco y apurado, contrariado por el extraño del toro en el centro de la suerte –aquí venían bien perder los pasos, su especialidad- remata su paso por el Derecho de Apartado.

En medio de la bruma, el “humo frío” y el cárdeno celaje, un rayo azul proyecta la chicuelina de Miguel Ángel Perera, que tras omitir las verónicas dada la estrecha condición del burel de inicio, luce en la cordobina siguiente y la villaltina más la nueva y muy torera tafallera más el remate verticalísimo de la rebolera. Ovación plena.

Las banderillas evidencian cortedad de raza en el toro, de su viaje incluso. Y de fuerza.

Perera ayuda en el inicio alternado y pronto se coloca en el centro del ruedo para correr la mano, solo tres y el de pecho, muy despacio, muy medido que el toro se rompe, el más estrecho del encierro. La nueva tanda derechista, sin quitar la muleta, muestra a “Sentimiento” perdiendo fuerza sin que lo rescate la casta,  Miguel Ángel opta por vaciar arriba y tirar para el remate grande con el de pecho.

Siempre en los medios

Fuerza la cosa, deja el sentimiento a un lado y opta por la fuerza de obligarle, a fin de abrumar al astado, incapaz de seguir la muleta cuatro veces seguidas y a más. No le pidamos eso a la corrida, solo observemos que la exigencia de la muleta del extremeño requiere algo mejor, prueba de ello el toreo con la izquierda. Ayer lo deja su tauromaquia como su vestido en azul, claro, cierto, pero al fin azul.

Tremendo espadazo derriba al toro. Oreja bien ganada. Y es apenas la obertura.

El sitio de Perera es incuestionable, el ritmo ahora lo es un poco. Pues con el quinto, lo intenta todo pero el retacado, débil y descastado cárdeno muestra a Xajay en una disparidad nada conveniente. De torear más en nuestro país, Miguel Ángel Perera, descubrirá temple, ritmo, sentimiento, lentitud… claro, siempre que sea el toro.

Ya se verá.

La noche se consume entre la niebla, Sergio Flores entre las ansias de triunfo.

Tiene con qué. Pero el toro tiene casi nada.

De la nada, del polvo de frío que desciende en La México, Sergio asciende cuando comienza a serenarse. Poco a poco a correr la mano y a, lentamente, a encelar al cierra plaza que tiene -cómo no- floja condición con la diestra. Otra más, en los medios, con la derecha y parece allanar camino bueno. Y brilla más, iluminado el remate en el afarolado de la tanda al natural que hace tragar al astado.

Todo en los medios, como ha de ser.

Ruge la Plaza México, hasta que…

Aceleramiento, invasión de terreno y otros tantos artificios recomendados desde el callejón, como redondeces, estrellan el casi inexistente tranco del toro y al diestro le llevan al desarme –dos en la tarde- de la improcedente joselillina y el pinchazo que iba y venía del coso hasta apoderarse de él como la niebla. Descabellos y ovación.

La nivola, con perdón de Don Miguel de Unamuno, de la corrida de ayer tarde-noche, implica, muchas veces tomar la decisión importante en medio de la niebla, la clave que determina la existencia, en este caso del arte: la emoción, el sentimiento, el medio y el gozo…

Los medios de la Plaza han sido ayer fundamentales, el centro del universo del anillo taurino, donde se está uno más lejos de cualquier asistencia, donde toda la cátedra observa con igualdad de visión. Justo donde “ser es llamarse”

Justo ahí donde aun incluso niebla es transparencia… aun sea en taurina coincidencia.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2013-2014. Domingo, Noviembre 24 de 2013. Sexta de Derecho de Apartado. Un cuarto de Plaza en tarde fría con cielo absolutamente cárdeno y neblina, muy leve y finas chispas de agua durante los primeros dos turnos. Poco viento.

6 Toros, 6 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) Flojos en lo general y terciados: serios primero, segundo y quinto, en menor tono la presencia del resto. Destaca el segundo de la tarde, “Emoción” nombrado, encastado y emocionante principalmente por el pitón izquierdo, toma dos varas en un solo encuentro. Peligroso el primero, con nobleza tercero y sexto. El segundo, “Emoción” pudo y debió ser homenajeado con el Arrastre Lento.

Eulalio López “Zotoluco” (Botella y Oro) Saludos y Silencio tras aviso. Miguel Ángel Perera (Celeste y Oro) Oreja y Silencio. Sergio Flores (Obispo y oro) Saludos y Palmas.

El tercer espada confirmó con el toro número 625, Recuerdo nombrado, alto y negro.

Destacaron a caballo Ignacio Meléndez al picar al segundo e Ignacio Rodríguez con el quinto. A la brega muy notable Joselito Gutiérrez de la cuadrilla del segundo espada durante el quinto turno y en banderillas con el segundo, lo mismo que Rafael Romero.


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