Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.
Toda obra de arte nueva no solo supone una ruptura con el pasado, si no que altera el pasado mismo. La corrida de este domingo en la Plaza México tendría que ser en teoría, el nuevo comienzo o el renacer de una nueva época del toreo en México.
Si hacemos un recuento al pasado en el toreo los grandes cambios siempre han sido precedidos de eventos como el de este domingo, y no es que si la tarde resulta triunfal vayamos a olvidar las grandes hazañas de Silverio Pérez, de Manolo Martínez o de David Silveti, pero lo que sí puede cambiar es nuestra percepción del pasado.
José Adame, Arturo Saldívar y Diego Silveti tienen en sus manos la llave que pueda abrir ese tesoro de arte y emociones (al que denominamos fiesta brava) que ha estado dormido en la última década, esperando el momento que surga una nueva generación de verdaderos ídolos en nuestra fiesta nacional que revolucionen y reivindiquen el espectáculo taurino, como lo hicieron las grandes figuras del toreo en México que los precedieron.
Sin duda es el cartel del año taurino 2013 en México, porque ningún cartel anunciado este año en nuestro país tiene el fondo, la trascendencia y la importancia de este. Empezando por el escenario, nada menos y nada mas que la Plaza México, la plaza más importante de América aunque a muchos les cueste admitirlo. La México es la plaza que da y quita no sólo en América, en algunos casos hasta en Europa.
En segundo lugar el encierro que se ha reseñado y seleccionado para la ocasión, después de una serie de abusos perpetrados contra la afición capitalina, las administraciones de los matadores junto con la empresa, se dieron a la tarea de traer un encierro bien presentado de la ganandería Queretana de Barralva. Pero llevando aún más lejos el concepto del trapío, se decantaron por la línea del encaste español de Atanasio Fernández, que sigilosamente crían los hermanos Álvarez Bilbao.
Estos ingredientes nos hacen soñar con la ilusión de que regrese la bravura al ruedo de La México, tan añorada en los últimos años y que apenas ha surgido con cuenta gotas en algunos astados en las últimas temporadas. Todo, menos la mansedumbre y debilidad le será perdonada a los ganaderos en esta ocasión tan trascendental para la fiesta en México.
Y por último la tercia anunciada, que esta compuesta por tres toreros mexicanos triunfadores en el pasado serial Isidril en Las Ventas de Madrid. El primer espada José Adame es sin duda el caballo negro de la torería nacional en el presente año, un torero que desde sus inicios apuntaba cosas interesantes pero que con el tiempo se fueron diluyendo entre un toreo insaboro y muchos cambios de administración que impidieron un progreso más diligente de su carrera.
Sin embargo José sabía algo que muchos escépticos no conocíamos de el y por eso no desistió en su sueño, primero llego la regularidad en sus actuaciones por todo el país, después como antesala a la consagración confirmo su buen momento en una tarde en Sevilla, donde demostró el temple que atesora y su poderío, para después conseguir con broche de oro la ilusión que seguramente le perseguía desde su época de becerrista, que era la de que algún día alcanzaría la cúspide del toreo en México.
La cual se produjo en Las Ventas de Madrid, donde si bien es cierto no alcanzo el triunfo esperado por sus fallas con la espada, si demostró que en el hay un torero que si lo respetan los toros, seguramente puede llegar a lo más alto del escalafón en España y mantenerse en Mexico durante muchos años como figura del toreo. En su última actuación en la Plaza México donde se presentó tras una larga y exitosa campaña en España, cortó cuatro orejas en una inolvidable tarde.
Arturo Saldívar, es sin duda el que más veces ha triunfado y cortado más trofeos de la tercia en La Plaza México en tan sólo 3 festejos en las últimas tres temporadas. Saldivar al igual que Adame y Silveti se ha formado en España y consolidado en México. Es un torero polémico que puede pasar del toreo artístico al toreo eléctrico de un muletazo a otro, pero que no se deja ganar la pelea ante nadie. Poseedor de una gran personalidad, es un muchacho que se ha forjado desde abajo, lo cual lo ha posicionado como ídolo de nuevas generaciones que ven en Saldivar un ejemplo de tenacidad, superación y valor ante la vida. Este domingo no tendrá un día de campo, pero seguramente su actuación será de todo menos intrascendente.
Cierra la tercia Diego Silveti, torero de una dinastía que comenzó en 1917 en la Ciudad de Barcelona, cuando su Bisabuelo Juan Silveti Mañon tomó la alternativa. Diego es sin duda un consentido de la afición capitalina, que ya conoció la gloria en esta plaza en aquella faena cumbre a “Charro Cantor” de Los Encinos al que le cortó el rabo.
Sin embargo el peso del apellido Silveti pesa mucho y la gente espera mucho más de el en cada tarde. Razón por la que pienso que Diego se ha convertido en un torero muy admirado al igual que envidiado, ya que despierta admiración entre la afición por sus deseos y perseverancia de convertirse en figura del toreo, así como levanta resentimientos entre sus detractores que piensan que su carrera ha sido un jardín de rosas.
Este domingo ante el encierro de Barralva, Diego tendrá la oportunidad de silenciar a los detractores que lo acusan de torear en su país toros con poco trapío y de no competir con sus compañeros de generación en escenarios de primera categoría.
Yo no tengo duda de que Diego saldrá adelante y demostrara el tesón, el profesionalismo y el arte que aflora de su alma cuando hay que dar un paso adelante, justo como lo han hecho siempre las grandes figuras y sus mismos ancestros.
Con todos los ingredientes antes mencionados ya sólo me queda decir que la mesa está puesta, ahora nos toca llenar la Plaza México y demostrarle al mundo taurino que la afición mexicana esta ilusionada y esperanzada con esta generación que repito, tiene en sus manos el futuro de la fiesta en México.
Si la tarde resulta triunfal, con ella seguramente caerán muchos complejos e inseguridades que han afectado el espectáculo taurino en las últimas décadas, ya que este festejo es un paso adelante hacia el futuro que debe de marcar a los protagonistas, así como a la afición para no volver a dar un paso hacia atrás, porque como algún día escribió el inolvidable Maestro Pepe Alameda “Un paso adelante y muere el hombre, un paso atrás y muere el arte”.
Después del domingo un paso atrás en la promoción del espectáculo o en el trapío de los toros que intenten lidiar las figuras de ultramar en el máximo escenario, podría ser una cornada mortal para la fiesta en la capital. No lo permitamos.
* Abrirá el festejo la rejoneadora Monica Serrano con un novillo reglamentariamente despuntado de Fernando de la Mora para rejones.
Es lo que digo yo.
Twitter @LuisCuesta_





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