De SOL y SOMBRA
El toreo es naturalidad, y cuando no existe la naturalidad ya aquello es muy forzado. Las cosas forzadas no son buenas en nada.
Y por eso se le ven a muchos los tirantes toreando y la cabeza de alguno que va a dar con el suelo.
Si esto es a lo que te dé el brazo y la muñeca. Ya más lejos no, que parece que te vas a caer tras la muleta… Debe haber una armonía.
Torear es de cadera a cadera y arrebujarse con el toro.
Curro Romero.



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