“Te doy para que me des” Los medios taurinos subvencionados.

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El mal de la fiesta, egoísmo miserable

Por Jesus López Garañeda.

Cuantos que escribimos de toros solemos pensar y creer que hemos descubierto al culpable de todos los males que se achacan a la fiesta y de dar con las causas y soluciones para la crisis de la misma.

Incluso ahora con las modernas redes sociales a las que se van acercando las empresas con más obligación que deseo por aquello de no permanecer al margen de la modernidad, consideran que, como se hacía antiguamente, hasta el mismo apoderado enviaba la crónica a la redacción de los periódicos.

Ahora son mozos y ayudas de espadas, animosos amigos del torero o bien sus gabinetes de prensa y propaganda ante la FALTA DE INGRESOS de tantos y tantos profesionales de prensa y máquina de retratar quien con un twitter de chichipún, con un comentario y unas fotos facebookeras al uso publican en páginas cibernéticas las excelencias, los trabajos y faenas, los premios de aquel o aquellos a quienes creen ensalzar y promocionar a su forma, enviando desde sus tabletas o teléfonos móviles el comentario más o menos atinado, mejor o peor redactado y poco pensado debido a la inmediatez del envío.

En la biografía de un sin vivir que ha escrito el fundador de “Loterías y toros” Fernando González Viñas acerca de Manolete se recogen multitud de ejemplos diáfanos, meridianamente claros de componendas, actuaciones interesadas y demás de algunos empresarios y apoderados taurinos, pero también escritores y periodistas que mediante “pagos en metálico o regalos cambiaban sus crónicas benévolas por la inserción pagada en publicidad”… Buen ejemplo de ello dio la revista “La lidia” subvencionada por Frascuelo para recibir el mejor trato posible.

Con el número tan elevado que existe de medios de comunicación dedicados a llevar y traer las noticias, los comentarios, las reseñas y las opiniones mejor o peor fundadas, creo que siempre habrá motivo de queja entre muchos empresarios taurinos que ven cómo tienen que dar acreditaciones para que, de baracalofi, muchos de nosotros pasemos al interior a presenciar un festejo taurino para dar a quienes no han acudido al mismo nuestra particular versión de lo visto, porque, se mire como se mire, la visión del crítico siempre es subjetiva, la de él mismo y no otra.

Ahora bien, el miedo al qué dirán y si lo harán mal, mayor desasosiego entre la clase organizadora no cabe. Sin embargo, echando cuentas, poco, muy poco o nada representa la cosa al final en la de resultados sobre una feria dada en una plaza de mayor o menor categoría. Cierto que todo suma.

Aunque a todos nos gusta más que un merengue aparecer en los medios. El orgullo y la vanidad personal hacen el resto.

Decía que en cualquier feria que se precie, la difusión de la misma es fundamental. Y la herramienta que ahora se tiene es la global y en la que cualquiera puede actuar de crítico taurino con un teléfono o con un ordenadorcillo de mala muerte. Por tanto, invitar a los toros a un medio de comunicación no debería ser causante de tanto revuelo como se da. Lo malo es que de ese centenar de invitaciones generosas a medios de comunicación, luego solo aparezca reflejada la información producida y de inversión propagandística en cuatro o cinco a lo sumo.

Prensa de papel, cibernética, Radio, televisión, programas y actos… Todo al final se hace porque se cree que de esta manera, al ser conocedor del acontecimiento un número mucho más elevado de personas, el asunto tendría más proyección mediática y sería el anzuelo para que el público asista a contemplar otros que en lo sucesivo programe la misma mercantil.

De esta manera al recoger en su particular memoria el relato hecho por un tercero, el periodista sea profesional, ocasional o aficionado que aquí todo es bueno para el convento, la empresa ve solucionado su aspecto de divulgación.

Siempre chocamos con las banderías, filias y fobias peor guardadas y mejor mostradas por este o aquel protagonista temporal de la Fiesta. El egoísmo eterno de “te doy para que me des” tan recurrido y solicitado por la condición humana en general.

La unión entre la prensa y los participantes directos en la fiesta es razonable, no debe ser aprovechada, ni abusadora o especuladora, sino más bien clara, serena y sosegada, aunque el dinero es lo que rompe a tantos y tantos los esquemas. Y pues en esto, como en todo, las flores de un día de la información taurina suelen marchitarse al momento prácticamente de nacer sin que nadie lo pueda evitar, estamos obligados a entendernos, pero evitando y no disimulando de un lado y otro a los gorgojos del pan empresarial.

Aquí y mientras nos dejen ponemos opiniones, conocimientos, razones y las soluciones para salir de este hoyo profundo y miserable en el que todos dicen está metida la Fiesta de toros.

Vía; http://www.federaciontaurinavalladolid.com/el-mal-de-la-fiesta-egoismo-miserable/

Nota.- Tratando de respetar siempre el texto original, De SOL y SOMBRA no suele en la mayoria de los casos corregir su presentación, ortografía o puntuación, siendo todo, como el texto, única responsabilidad de su autor.


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