Cumplio sin suerte sus dos compromisos en España Arturo Saldivar tras su paso por Madrid y Sevilla en menos de una semana, pero la suerte no estuvo de su lado tristemente. Tras tres temporadas (casi cuatro) como matador, es momento de reflexionar que se hizo bien en el pasado, que se ha dejado de hacer y que se puede hacer mejor.
Tristemente nos damos cuenta que nuestras promesas nacionales, que se han formado en España como novilleros y tras un esperanzador año 2013 por algunas plazas españolas, al dia de hoy, su peregrinar por España no esta resultando como todos hubieramos deseado.
Ojala que Arturo no desista del sueño de convertirse en figura del toreo en Europa y se quede alla, que no tire la toalla, que se meta al campo, pero ante todo, que no tire por la libre y se regrese a nuestra “fiestita nacional” en donde no hay ni pena ni gloria, hasta que inicie el otoño.
LUIS CUESTA.
De SOL y SOMBRA.
Arturo Saldívar, que se presentaba como matador de toros en la plaza de Sevilla, no dejó una buena impresión en conjunto. En su primero, bajo y astifino, que embistió con la cara alta, se mostró valiente, con una apertura de plantas asentadas. Logró una buena serie con la diestra, intercalada con un fallero improvisado, salvando una cornada. Pero el resto, no cobró vuelo y tampoco estuvo acertado con los aceros. Con el noble sexto, un animal bajo y con nobleza, Saldívar no se acopló. LUIS NIETO (DIARIO DE SEVILLA)
Aunque con el sexto se ofuscó hasta límites preocupantes, me interesó Arturo Saldívar con su primer toro, incierto y reservón, que desparramó la vista inquietantemente y al que el mexicano le pegó pases de buen estilo y le aguantó amagos hasta jugarse varias veces la cornada. Los espectadores reconocieron su mérito durante la faena, pero lo ignoraron tras ser arrastrado el toro, como si anduvieran ocupados en pegar saltos al compás de una charanga. Todo se andará, a este paso. ALVARO ACEVEDO (BURLADERO)
Saldívar anduvo valiente con el tercero, basto y sin entrega, y se amontonó con un manejable sexto. Muchos pases y poco en claro. No arranca la feria. ¿A quién miramos? Hay muchas lecturas y una muy clara. A día de hoy, el plan b no está funcionando. Y no se trata sólo de la ausencia de figuras. PATRICIA NAVARRO (LA RAZON)
El mexicano Arturo Saldívar, con la mente en blanco y el corazón helado, no aprovechó el buen pitón derecho del choto lidiado en tercer lugar y se estrelló contra la mansedumbre del sexto. De Sevilla se va como llegó: inédito. CARLOS ILIAN (MARCA)
Y Saldívar pasó por Sevilla como vino; es decir, que no ha dejado recado alguno. Bueno, es valiente, pero también un consumado pegapases con lo joven que es. Se quedó quieto ante su primero, un animal muy descastado, y no dijo nada. En el sexto, estuvo a punto de matar de aburrimiento al respetable en su totalidad. Eran ya las nueve menos cuarto de la noche, mientras Arturo Saldívar seguía dando pases insulsos y las asistencias no daban abasto para repartir oxígeno entre los moribundos espectadores. ¡Un horror…! ANTONIO LORCA (EL PAIS)
No mucho más bonito aparentaba un tercero badanudo, y tocado arriba del descarado pitón izquierdo, que topaba amoruchado y brusco al palilllo de la muleta de Arturo Saldívar. Firme faena que en una serie diestra y resuelta con una espaldina espabiló la típica indiferencia de este público cuando no conoce. Y sin conocer de verdad se quedó con un cuajado sexto que se defendió agarrado al piso para confirmar la enésima y gran derrota de todos: la devastación que se cierne como el reinado de Mordor sobre la Tierra Media de la torería. Un largo tiempo de oscuridad se presiente. ZABALA DE LA SERNA (EL MUNDO)
Sorprendió Arturo Saldívar ante su primero, un toro que llevó la cara alta y luego se desplazó violentamente. Muy firme el torero, pisando terrenos comprometidos y vaciando las embestidas. Una faena a más, sin alharacas pero con poso. Ha acabado metido entre los pitones y se ha entregado de verdad. Pena la espada. El sexto sólo ha tenido medios muletazos y no ha acabado de romper. Lo ha intentado Saldívar pero sólo ha podido mostrar voluntad. ANDRES AMOROS (ABC)
Demasiado suelto, demasiado corretón y demasiado poco fijo salió el primer Garcigrande, tercero de corrida y primero de Arturo Saldívar en la plaza sevillana. Y dejó su sello el mexicano en dos series de mano diestra lenta, templada, académica. Valor muy seco el de Arturo, aplastado en el albero y responsable con su tarde, apostando por su propuesta hasta que terminó exprimido el animal, aunque no fuera suficiente para tocar pelo tras el pinchazo. Muy despacio llegaba el sexto, toro serio y con trapío sobrado, a las telas de Saldívar, que le dio suavidad con el capote y firme mando en la muleta, porque había que tragarle mucha tela al animal, de llegada dormida al embroque y constante vencida para adentro. Tiene redaños y las cosas claras el mexicano con más verdad de los que pisa España, pero comenzó el toro a protestarle la presencia y se acabó la historia. E. NARANJO (CULTORO)
Se presentó Arturo Saldívar como matador de toros en La Maestranza ante un toro de Garcigrande que se desplazó por el pitón derecho aunque el mexicano vio esa condición un poco tarde. Por el izquierdo fue menos franco el toro. Lo mejor de su actuación llegó en un final de cercanías dentro de una faena sin cuerpo y en la que fue silenciado.
No dijo nada su faena al sexto, toro justo de raza desde el principio con el que nunca llegó a enfadarse. Su faena fue siempre al hilo, sin terminar de apostar. No era de relumbrón el toro, pero el torero se quedó en exceso por las afueras. Mató Saldívar de pinchazo y media y, de nuevo, fue silenciado. VICTOR GARCIA RAYO (APLAUSOS)
No humilló el tercer toro y los lances del mexicano Arturo Saldívar resultaron tropezados. En seguida perdió las manos. Ni uno de los pases por alto con la derecha con los que Saldívar empezó su faena resultaron limpios. Si los dos primeros derechazos hasta ser desarmado en el tercero. El toro empezó a tardear y el mexicano no echó el paso adelante. Y así no se puede ligar cuando los toros tardean. Quieto al natural. Por fin una buena ronda con la derecha. La gente, paciente, estaba deseando aplaudir. Amago de cogida en un descuido. Arrimón derechista a toro casi parado. Muy destructurado el azteca. Y sensación de que no había sabido aprovechar la nobleza del animal. Tripitió con los aceros.
El sexto se desentendió de los primeros capotazos de Saldívar que continuó desdibujado y desconfiado como ya le habíamos visto antes. Tampoco este toro fue el que quisimos ver en esta mediocre corrida. Le taparon la salida en el primer y largo puyazo. Lo que faltaba. Y por su cuenta se fue al segundo, más liviano, saliendo al paso de lechón y con la cara altita. Ni en banderillas ni en la muy larga faena de muleta pasó nada que mereciera la pena destacar. Muy gris la actuación en conjunto del diestro azteca. JOSE ANTONIO DEL MORAL (DE TOROS EN LIBERTAD)
Twitter @Twittaurino




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