9ª de Feria en Sevilla. Ponce, gran faena de apaga y vámonos…

20140509-044602 p.m..jpg

Por pinchar, perdió las dos orejas del quinto toro de la variada corrida de Victoriano del Río. No fue ni de lejos uno de los mejores, quinto y sexto. Se lo inventó Ponce sacando más de lo que tenía.

El final de la obra fue contemplado con la gente en pie. El valenciano no pudo hacer nada con el inválido que abrió plaza. Mal Sebastián Castella por espeso y vulgar, dejó escapar al excelente quinto. Joselito Adame fue el triunfador numérico del festejo (vuelta por su cuenta y oreja) gracias a su valiente entrega y acendrado entusiasmo.

Por José Antonio del Moral.

Cuando Enrique Ponce fue “tocado” para que se sumara al G-10, declinó participar. Solo hubiera faltado eso para que la maniobra se completara con un G-6. Pero Ponce no es el sexto de nada, ni amigo de formar grupitos, ni falta que le hace. Además de grandioso torero con la carrera más brillante de la historia – no hay ni creo que habrá nadie que logre lo que él ha conseguido – , es un gran señor y en su cabeza no caben martingalas de ninguna clase. Y menos, chantajes. Ponce solo habla toreando. Dotado de infinita paciencia, sabe esperar. Y, cuando le llega la ocasión, es el más feroz de los contrincantes sin que ponga cara ni haga gestos de serlo. Es como un eterno niño que parece no haber roro nunca un plato, solo que cada vez que puede y son muchas destroza los esquemas del enemigo, elegantemente. Como sin darse importancia. Lo saben muy bien todos los toreros que han pasado a su lado y, sobre todo, los que han pretendido destronarle. Son los que más le envidian aunque no lo digan sin poder evitar que siempre les ronde por la cabeza. Lo que se convierte en odio.

Ayer volvió a Sevilla en AVE a primeras horas de la tarde para cumplir su segundo compromiso, sabiendo que para su corrida en Madrid ya se han agotado las localidades. Alli no llegó la peste mexicana.

Tras el primer compromiso sevillano, sin suerte alguna con sus toros, Ponce se resintió del percance de Valencia y algunos creyeron que no volvería a Sevilla cuando se quitó del festival de Granada que se celebró al día siguiente. Se quitó precisamente para estar más en forma en su segunda corrida de esta feria.

Entre tanto, continuó entregado por entero a su puesta a punto en las ganaderías de Victoriano del Río y en la de Alcurrucén de los hermanos Lozano. Le gustan los toros de ambas casas y conoce perfectamente cómo son. El primer toro indultado en Francia, en Nimes concretamente, fue a manos de Ponce. Y su por ahora último gran e indiscutible golpe de autoridad lo dio el año pasado en Bilbao con dos corridas, una de ellas de Alcurrucén. Se han hecho muchas apuestas para lo que ocurriera en la tarde de ayer en Sevilla. Veremos si tiene más suerte que en la anterior.

El toro con más peso de la corrida, 590 kilos, salió por delante. Un señor toro aunque bien proporcionado. Tomó el templado capote de Ponce con nobleza y metiendo la cara. Al rematar la serie de verónicas con media, se pegó una voltereta que acusó después al perder las manos. Fue picado livianamente, pese a lo cual quedó evidentemente mermado. También lo acusó en banderillas y un sector del público empezó a impacientarse. Derrumbado el toro al dar el tercer muletazo, Ponce ensayó la media altura con la derecha sin conseguir evitar otra claudicación ni que se derrumbara por completo el morlaco por lo que se oyeron voces muy desagradables. Bastó un pinchazo hondo para que fuera apuntillado y continuaron las protestas.

A Ponce solo le quedaba un toro para resolver la malísima suerte que le había acompañado en su feria. Ninguno de los tres toros que llevaba matados había valido para nada. Al cuarto, negro, alto y engatillado de cuerna lo saludó con templadas verónicas rodilla en tierra y en pie con el compas abierto. Por el momento, bien. Peleó el animal con bravura. Bonito recorte de Ponce para dejarlo colocado para el segundo puyazo que también tomó de bravo aunque tardeó. Indefinido el toro en banderillas salvo por lo mucho que tardeó. Bien Jocho. No hubo brindis. ¿Mala señal? No en las manos de Ponce que empezó por bajo muy torero, dos con la derecha y de pecho. Tres más templadito con relajo. Cambio y el de pecho sin apenas brío el toro. Lo puso Ponce y de qué manera atacando y templando una barbaridad. Música. Soberbio en la siguiente, ligando cuatro como si fueran un solo pase. No humilló el toro al natural resolviendo con perfumada trincherilla. Y sensacional la última tanda por redondos prolongados con infinito temple. La poncina fue estreno de gala en el gran escenario de La Maestranza. Cumbre y a más en los de pecho para cerrar la obra. Había sacado del toro mucho más de lo que tenía. Nadie daba nada por él hasta que lo tomó la mano derecha del valenciano. La mano torera de Dios. Distraído al perfilarse para matar, dejó un par de pinchazos por echarle el toro la cara arriba en el embroque antes de agarrar la estocada que le hubiera valido cortar las dos orejas. Pero qué más daba. Sevilla había visto al grandioso torero a su mayor placer y maestría. Enorme, clamorosa la ovación y la posterior vuelta al ruedo que Ponce dio con la parsimonia y el señorío que le caracterizan.

La ovación final en los medios se eternizó. Qué lujo, señores, qué inmenso placer. Y eso después de recibir una de las cornadas más graves de su vida. Chapeau. Que dios te guarde, maestro de maestros.

El segundo cayó en manos de Sebastián Castella. Castaño y bien puesto. El francés fue desarmado al lancear a pies juntos y enganchado al llevar el capote por arriba, supongo que para evitar que este también se cayera. Y es que también le faltaban las fuerzas. Lástima, porque fue alegre al caballo desde lejos y mostró bravura. De mírame y no me toques fue el segundo puyazo. Quitó Joselito Adame por chicuelinas remanguilleras y no debió hacerlo. Restó viajes al toro y, encima, le salió mal.

Afortunadamente, pareció que el toro se fue arriba en banderillas. Tuvo buen tranco y galopó aunque el tercio resultó muy premioso. Gran par de José Chacón. Castella empezó la faena en el tercio con estatuarios de su especialidad citando desde muy lejos. El toro se fue a tablas, volvió por sí mismo y, por fin, acudió veloz. Los estatuarios se consumaron ligados a pases de pecho sin enmienda. Cuatro con la derecha que el animal tomó con nobleza aunque queriéndose ir. Y tras cuatro naturales sin brillo, se paró. La tardanza en embestir y lo rajado que fue este animal, depararon mucha premiosidad al trasteo. Castella cortó la faena y mató de buena estocada.

Después de lo de Ponce, la tarde sufrió el bajón clásico del término de la comparación. Y mira que Castella anduvo con ganas y hasta inspirado con el capote. Marronazo del picador en el primer encuentro. Señalado simplemente el segundo.

Otro inoportuno quite de Adame mal resuelto, perjudicial para el toro, no sobrado de fuerza y protestado al ser desarmado. Torerísimo Ambel en banderillas. Largo tomó el capote de Chacón el toro en la brega. Sacado al tercio, respondió muy bien a Castella con la derecha. Vulgar, por las afueras y muy ligero el francés. No gustó a todos. Algo mejor pero sin alma al natural. Continuó pesadísimo y mató de pinchazo y estocada. Por debajo del toro anduvo Sebastián. Este toro se fue con las orejas puestas y eso no puede ser, Sebastián.

Horrible el vestido de Joselito Adame. De opereta barata. Se fue a porta gayola para recibir al bonito burraco tercer toro y a duras penas la dio porque, nada más pasar el animal, se revolvió furioso desluciendo los intentos de lancear. De inmediato lo consiguió Adame aunque sin poder evitar otro enganchón. En varas, el animal cantó la gallina en cuanto a fuerza. Quite de Adame por aparatosas zapopinas que gustaron a la gente y perjudicaron al animal. Se notó en banderillas. Brindis de Adame. Buenos doblones rodilla en tierra para empezar la faena. Y una vez abierto el toro a los medios, tras un veloz molinete, bien por redondos en dos tandas. Repuesto en animal, embistió tardeando pero con encastado brío. Trasmitiendo mucho. Aunque ligó varios naturales, los mejores fueron los últimos de la primera ronda. Y de nuevo bien y muy entregado con la derecha. La faena caló mucho en el tendido. Mató de media estocada tendida y dos descabellos. Tras recibir una gran ovación, dio una vuelta al ruedo un tanto por su cuenta.

Farol a porta gayola de Adame en el recibo del sexto, el de mejores hechuras de la corrida. Y vibrante por verónicas después con media muy barroca. Bravo en el caballo. Le midieron el castigo. Tardío quite de Adame por chicuelinas. Apuros en banderillas. Y otro brindis al público del azteca. A ver si esta vez lo consigue. Ayudados por alto a pies juntos, natural y de pecho muy bueno. El toro vale mucho. Uno de los dos mejores de la tarde. Entusiasta, que no templado en los redondos de la primera tanda. Mejor, más ligadas la segunda y la tercera. Muy acelerado al natural aunque los dio. Y lo mismo otra vez por redondos hasta sufrir una voltereta de padre y muy señor mío por atropellarse amontonado. Sin mirarse, continuó tal cual al compás de la rajadura del toro hacia tablas. Lo mejor fue la gran estocada con que mató. Le valió una oreja productivista tras dos descabellos. ¡Que viva México!

Ficha. Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Viernes 9 de mayo de 2014. Novena de feria. Novena de feria. Tarde muy calurosa con casi tres cuartos de entrada aparente.

Seis toros de Victoriano del Río y Toros de Cortes (del mismo encaste), voluminosos y algunos con exceso de kilos. Dieron juego desigual. Muy noble aunque derrengado e inservible el primero. Noble y bravo aunque muy a menos hasta rajarse el segundo. Tardón aunque noble y encastado el tercero. Indefinido hasta tomar la muleta del matador a noble aunque remiso por el lado derecho el cuarto. Estupendo el quinto. Bueno el sexto.

Enrique Ponce (añil y oro): Pinchazo hondo, protestas por cómo había sido el toro. Dos pinchazos y estocada, aviso y enorme ovación con vuelta clamorosa.

Sebastián Castella (añil y oro): Buena estocada, aviso y silencio.

Joselito Adame (granate y azabache): Media estocada tendida y dos descabellos, gran ovación y vuelta por su cuenta. Gran estocada y dos descabellos, oreja.

Vía: wwwdetorosenlibertad.com

20140509-044956 p.m..jpg


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

3 responses to “9ª de Feria en Sevilla. Ponce, gran faena de apaga y vámonos…”

  1. Avatar de Luis González
    Luis González

    ¿Peste mexicana? ¡Mide tus palabras gachupín!

  2. Avatar de Jaime valenzuela
    Jaime valenzuela

    De plano, Ponce te encanta y Adame no te pasa. Así sucede.

    1. Avatar de laura
      laura

      estoy de acuerdo con jaime valenzuela. como quiera adame triunfo.

Deja un comentario

Anuncios