
Por El Guerra – De SOL y SOMBRA.
Algo esta pasando en la temporada del Juli y en su equipo de trabajo, las razones internas pocos las conocen, pero los hechos los conocemos todos. Las buenas actuaciones del torero de San Blas, salvo una puerta grande ratonera y etílica en Pamplona, son muy contados.
Algunos críticos subsidiados por El Juli hablan de maestría en cada tarde como camuflaje de los defectos, el mal gusto y los amaneramientos de los que es presa Julián en este 2014.
Nada le sale, pero nada al Juli este año, ni los toros le embisten ni los públicos se le entregan como antes, tampoco logra llevar más gente a los tendidos a pesar de haber reducido su temporada a solo 30 actuaciones.
Julián finalmente con su ideología ha conseguido dividir el toreo y con la deserción de Manzanares del G-5 y sus declaraciones, queda demostrado que no hay peor tonto que aquel que no aprende de sus errores, para más señas, el G10.
Caído ya el telón del G5 los dos eventos más trascendentes en cuanto a encierros después de los de Madrid, serían los de la Feria de Pentecostés de Nimes con toros de Miura y en la de Mont de Marsan con reses de La Quinta del encaste Santa Coloma.
Pero ese gesto se convirtió en una decepción al lidiar el de San Blas un encierro de miuras anovillado produciendo en Nimes un escándalo, que todavía le retumba en los oídos al matador, a su equipo y al empresario Simón Casas.
La misma decepción se produjo ayer con el encierro de La Quinta y como era de esperarse el repudio del público ante lo acontecido recayó en la figura del artífice del mismo: Juli.
Decian en la radio francesa que fue de tal magnitud el escándalo, que Roberto Domínguez apoderado del Juli, abandono la plaza en el quinto toro dejando muchas dudas en el aire….
La Cronica del Festejo
2ª de Feria en Mont de Marsan (Francia). Fandiño repite triunfo montois y petardo de un Juli a la deriva
Por J.A. Del Moral.
El nuevo éxito que ayer tuvo el de Orduña en la plaza francesa pareció un calco del que obtuvo el año pasado en el mismo escenario, también actuando junto a El Juli a quien, por cierto, bañó. Como aquel día, Fandiño cortó tres orejas y salió a hombros frente al mejor lote de la por lo demás decepcionante corrida de La Quinta que resultó ser tan débil como descastada. Apenas se picaron los seis toros simulando la suerte y el primero se derrumbó a poco de iniciar la faena Antonio Ferrera que tuvo una más que discreta actuación – cortó una oreja del cuarto toro, mientras El Juli no estuvo a la altura del segundo que fue el más aprovechable de su lote. Increíblemente desconocido, El Juli anduvo asustado y hasta desbordado por el geniudo quinto por lo que fue fuertemente abroncado por la mayoría del público que abarrotó la plaza pese al tremendo calor que reinó en la capital de Las Landas. Vimos la corrida envueltos en vapores de altísima temperatura cual sumergidos en una gran taza de hirviente consomé…

Cuando El Juli anunció como iba a ser su temporada de 2014 en aquel acto celebrado en el Circulo de Bellas Artes de Madrid que tanto dio que hablar pese al reducido número de festejos, treinta, que dijo iba a torear este año, se puso énfasis en que iba a protagonizar dos gestos. Actuar en la Feria de Pentecostés de Nimes con toros de Miura y en la de Mont de Marsan con reses de La Quinta. Ninguno de los dos fue tal porque en Nimes se corrieron miuras anovillados y enclenques con el escándalo consiguiente que aún dura, y los de ayer, aunque estuvieron bien presentados, carecieron de fuerza, de casta y de importancia salvo los dos que le correspondieron a Iván Fandiño a quien sonrió la suerte y regaló al público las dos mejores faenas que le hemos visto en esta temporada. Exactamente igual que el año pasado aunque luego de su gran triunfo en esta plaza gala, regresó a sus habituales éxitos mediocres cuando no la sufrir varias derrotas cada vez que alternó con Miguel Ángel Perera como en su mano a mano celebrado en Dax y en la corrida de Bilbao que coincidieron.

Pero por encima del por todos reconocido triunfo de Fandiño y con ser éste verdaderamente legítimo por cómo toreó con el capote, por las excelentes faenas que llevó a cabo aunque la segunda no fue merecedora del doble trofeo que muchos protestaron a cuenta del feo espadazo con que mató al sexto – al tercero sí que lo mató muy bien –, lo ocurrido con El Juli fue la gran noticia de la tarde. Y lo fue porque nunca habíamos visto a don Julián tan a la deriva con un toro, el quinto, que aún siendo realmente deslucido y complicado como los muchos que tuvo que afrontar en su larga y fecunda vida profesional, tomó tantas precauciones y decidió matarlo a poco de empezar un trasteo a la defensiva, movido y hasta desbordado, que dio la impresión de estar siendo víctima de una situación de insólita impotencia, dada su tantas veces demostrada maestría con toda clase de reses. Además y para colmo, al gran petardo le precedió un brindis al público con el que El Juli quiso anunciar que iría a por todas. Lamentablemente, esas todas se trocaron por la imagen de un toreo en franco declive.
Consumados tan mala y escandalosamente estos dos gestos que fueron requeté publicitados y que nada tuvieron de tales pese a ser vendidos en toda clase de medios como si fueran el no va más, una vez superada y mediada la campaña sin mayores hazañas de El Juli, una vez y definitivamente en entredicho a más de rota y deshecha la alianza con otras cuatro figuras para llevar a cabo el inadmisible chantaje que supuso el finalmente frustrado intento de quitar a la empresa gestora de la plaza de La Maestranza de Sevilla y poner en su lugar a los apoderados mexicanos de Morante de la Puebla – otro que tal bailó antier como El Juli en Mont de Marsan -, la actual situación de El Juli la podemos calificar de catastrófica además de un serio baldón que está ensuciando su brillante carrera.
Tiempo y actuaciones le quedan todavía a El Juli para remediar algo lo que ya es irremediable en esta burla que están tratando de envolver como si fuera algo magnífico y fuera de lo común, recurriendo a continuos anuncios de ofrendas benéficas – las obras de caridad jamás deberían hacerse públicas –, de lecciones de toreo de salón y de otras muchas muestras de cercanía a los menores que se interesan por el toreo que muchos consideran un remedo exageradamente utilizado cual el famoso dicho “dejad que los niños se acerquen a mi”. Es demasiado, es algo que incluso está colmando la paciencia de los buenos aficionados que todavía algunos quedan, porque la realidad es otra. La realidad es torear poco, ganado lo más posible frente al ganado más fácil posible y que, encima, casi siempre pertenece a una sola ganadería, la de Garcigrande de don Domingo Hernández y, cada día que pasa, también cada vez más en poder de don Julián López que, a este paso, hasta podría superar las “hazañas” de su admiradísimo colega, José Tomás. Pues va apañado…
Via: http://www.detorosenlibertad.com/?p=45948


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