Lo que Decimos Nosotros – Radar Taurino, Sin Tapujos y a Tres Manos previo a la Temporada Grande 2014-2105.

Paseillo en La México en la Época de Oro del Toreo.

Cuando el dueño y editor De SOL y SOMBRA, Luis Cuesta, me convocó a participar en un experimento tripartita en torno al serial invernal que el domingo se encenderá en el “Comal Monumental” pues la mera neta me llenó de orgullo y la distinción me ruborizó, máxime que también iría al alimón y al frente Eduardo Maya. Así que con un gran gustazo me coloco atrasito de ambos dos en el sitio que le corresponde a un sobresaliente. Gracias Luisito por darme este chance y gracias Lic. Maya por no ponerse moños y dejarme entrar a la espuerta del compartimiento. Su amigo, Bardo de la Taurina.

Por: Luis Cuesta, El Bardo de la Taurina y Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

El Bardo no es afecto a compartir créditos en las marquesinas, primero porque a los que no valen nada ‘pos’ ni pa’ que aunque sea poquito pero, ¿Qué caso tiene engordarles el caldo? Desde luego que hay otros señores que me cuadran bien cuadradito y con ellos comparto aunque trato de evitarlos por esas cosas de la timidez y por aquello que dijo una tarde–noche la comunicóloga, Miriam Cardona: “El Bardo se maneja en el bajo perfil”, aseveración en la que no le acertó del todo la señorita aguascalentense porque la realidad es que El Bardo ‘no se maneja’ es de ¡bajo perfil!

Mas retomo la hebra y diré que existen también señorones a los que respeto, admiro, y son luz que en mucho alumbran la cincuentona vida de la caligrafía taurina de este berraco, esos personajes que es lo que son en toda la extensión de la palabra que son muy poquísimos entre ellos en barrera de primera fila se sientan o más bien se acurrucan en la espuerta de mi orgullo de seguidor Luis Cuesta Perusquia y Luis Eduardo Maya Lora.

Y pues ahora creo que tengo que echarme unas líneas, aclaro sin haber recibido línea sobre como vislumbro el “¿ambiente?” de cara a la inauguración de la “Temporada de Renovadas Lluvias y Frías Tardes” palabrillas que encierran lo que mi menda percibe aparte de que para el domingo noto varias ausencias en este evento, la primera es no me he topado con los cábulas revendedores lo cual es una muy mala señal, y aclaro no se vaya a creer que esto se debe a eficacia policiaca.

¡Qué va!

Ya sabemos que a estos rapases no los detiene naiden, pero esto no deja de ser preocupante y sí en cambio enciende farolillos rojos en cuanto a la entrada que se puede esperar, es decir será ‘robalera’ -termino que se usa para definir lo mediano, el cual proviene del pez robalo que se mueve a media agua- o sea, media plaza aplastadas por las helidas asentaderas del público ya sería confirmar el pronóstico.

¡Qué Pena!

Mas la pregunta de salida natural, ¿A qué se deberá esto en el calado del público? Pues yo diría o más transcribiría lo que en los alrededores o en el entorno se percibe por parte del público, en orden comenzando por los toribios que por lo que me dijeron vienen campechanos tres solventes y tres ajustados como faja de cabaretera y con menos cabecitas que las más impresionante de dulce que se están vendiendo pa’ celebrar el día de los que ya chuparon faros.

¡Maldita manía!

Ganaderos que no saben que una corrida de toros se forma con seis ejemplares y no con tres. ¿Y la ética?

Luego en el ambiente permea más allá de la expectativa, revuelo y deseo de ver al arcángel José Antonio “Morante de la Puebla” el cual por cierto en esta capillita no se ha mandado un sermón de esos que estremecen hasta la medula.

El hecho de andar dudosos pero más bien apuntando pa’ arriba, ven a “El Payo” con una manifestación de animadversión total, unánime, general se pronuncia la gente por la metida de calzador en el cartel abridor del joven Silveti, de quien todos dicen lo vieron abaniquear la Temporada pasada a los dos bureles de mayor rechupete que salieron por la que antes era la mentada puerta de los sustos.

Y es que para el público esto significaría que el susodicho no debería de ser requerido para esta Temporada y en cambio le firmaron cuatro toros más los de emergencia en tan solo las dos primeras tardes.

Bueno y como a mí me contrato Cuesta nada más pa’ chismearles cómo está el ambiente previo, hasta aquí la dejo.

Pasemos al cartel.

Twitter: @BardoTaurina.

SOBRE MORANTE DE LA PUEBLA Y “EL PAYO” – “Es Lo Que Digo Yo” por Luis Cuesta.

El arte en un instante. La muerte que acecha. La emoción. La cita heroica que todo lo detiene El regreso de Morante de la Puebla a la Plaza México marca sin duda el retorno del último exponente de la escuela gitana del toreo y de la gracia sevillana. El último de su especie que ha hecho y dicho el toreo clásico admirablemente con empaque, despaciosidad, torería y una profundidad incomparable como ocurrió una tarde mágica de noviembre del ahora ya lejano 2012, cuando abandono la México en volandas entre gritos de ¡Torero! ¡Torero!…

Por: Luis Cuesta – De SOL Y SOMBRA.

Morante de impar figura, es de los pocos todavía que marcan la diferencia.

Romántico, artista, tiene corazón, carisma, emoción y transmisión. Su elegancia y su personalidad son el sello distintivo que ira este domingo de la mano de un halo de misterio que seguramente atraerá a un nutrido número de seguidores y también de detractores a La Plaza México. Detractores que no le perdonan nada, que no lo saben esperar ni lo quieren entender.

Porque con Morante es todo o nada. No hay medianías.

El maestro Esplá dice que hay tres tipos de miedo: el racional a la bestia, el irracional, que es el que se crea cada uno, por ejemplo, a fracasar; y el miedo a tener miedo.

¿Miedo Morante?

Miedo seguramente le tendrá a ese neo-aficiónado moderno que ira este domingo buscando que los toreros lo diviertan y que no sabe que para eso, se va uno al cine. Porque a los toros

Morante a Hombros en La México.

los aficionados de verdad no van a divertirse, van a disfrutar.

“Torear no es vivir: es sobrevivir” le confeso Morante un día al periodista Quino Petit. “A mí no me gusta el toreo perfecto. ¿Eso qué es? El toreo debe ser romanticismo.”

Este domingo si los toros de Barralva lo ayudan, Morante tratara de seguir escribiendo su nombre con letras mayúsculas en el libro de la tauromaquia de la Plaza México.

Soñemos.

¿Es una incógnita o no “El Payo”?

Esa es la pregunta que nos hacemos tras seis años de alternativa, muchas ilusiones y también algunos sinsabores en su carrera.

El segundo espada del cartel regresa a la Plaza México con un buen ambiente tras dos años importantes, 2012 y 2013, donde ha brindado buenas actuaciones en el máximo escenario, pero sin terminar de redondearlas por diversas circunstancias.

Lo que nadie puede negar de “El Payo” es que es un torero que tiene la onza, uno de los pocos en México que cambia los silbidos por olés de una tanda a otra como un ave de  tempestades. Torea hondo el queretano, recio, seco y llega a los tendidos con la misma facilidad que lo hace el torero de pincelada y filigrana, porque su mensaje tiene toda la fuerza de lo auténtico.

Castigado por los toros, como todos los que van con la verdad por delante, quizás lo que más le afectó al principio de su carrera fue la cornada que sufrió en la Santa María de Querétaro un 25 de diciembre del 2009, de la que se recuperó pero con la lentitud propia de sus lesiones para posteriormente vivir una tarde desastrosa en Las Ventas en mayo del 2012. Una tarde en la que muchos pensaron se iba a sepultar su carrera.

Pero de los errores algunos aprenden, principalmente los listos y «El Payo» se reinvento, convirtiéndose en un profesional responsable que se ha enfocado religiosamente en pulir su técnica, demostrado con hechos que es un torero con oficio y la afición necesaria para poder construirse una historia exitosa dentro del toreo en México.

Su regreso a La México se da con la ganadería de Barralva, ganadería que conoce a la perfección y de gratos recuerdos para él y gran parte de la afición, porque muchos aficionados aun recordamos la gran faena al toro “Cachetón” de Barralva en el ya lejano 2012.

¿Es una incógnita o no “El Payo”? No lo sé.

El mismo tendrá que contestarnos esta pregunta durante el transcurso de la temporada grande.

Porque el tiempo pasa y no perdona.

Twitter: @LuisCuesta_

LA INTENCIÓN Y LA EMOCIÓN. Sobre Silveti y Barralva – Radar Taurino en Dos Tiempos.

En medio de polémicas ausencias, de revuelo porque últimamente la medianía militante primero se ve al torero y no toro, la Temporada Grande de la Plaza México, con todo y sus criticados por criticables carteles siempre la Monumental, en sus horas previas, entra en un Parte de Tregua con el tendido del cual daremos cuenta esperando la Temporada convenza a la Afición y más que su tendido, a su entendido.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA.

Seamos claros.

La Temporada está hueca: corta de encierros, corta de toreros.

Y en tal vacío el menor de los Silveti hace su cuarto paseíllo inaugural, consecutivo. Diego, expuesto a la crítica, al toro, a los demás toreros, solo opone lo rudimentario de su toreo, el arrebato, lo no siempre bien rematado y las ya acostumbradas dudas.

Su gran éxito guadalupano de 2011 hoy parece lejanísimo.

Solo en la actual Plaza México ocurre que un torero cuente con tantos salvoconductos luego de dejar pasar dos de los mejores toros del año pasado, el barralva y el jabonero de La Joya. Su buena suerte es proverbial. Lotes completos pasan por sus trastos y pocas veces son cuajados, menos es cuando convence y escasa es su evolución.

Dueño de un buen tipo y porte, de un antecedente único, Silveti es la muestra de que a la “ilusionante baraja” de toreros “jóvenes” les empieza a correr el tiempo en contra y las temporadas están pasando, las tardes se suceden, los lotes se sortean y no cuajan.

Poco abonan a la historia.

Ojalá no se esgrime el argumento de que “hay que esperar 10 años al torero mexicano para que cuaje” Los tiempos cambian. La historia hoy espera aún menos y las disculpas no sirven en un ambiente más necesitado de verdades que de reflejos y espejismos.

Uno de ellos el cite de Diego con la muleta.

Es grave que el brazo de Silveti no fluya, que esté amarrado y a veces la muleta embarulle. Le tengo visto varias tardes este año y su suerte sigue intacta pero su toreo no avanza, queda a merced ya no solo de la cornada sino de que los toros se le vayan sin torear. Y esa es la duda de nuevo que está por demás decir, que no puede permitir otro episodio como el acaecido con “Farolero” de Barralva.

Mal que le hagan venir, como el año pasado, dos domingos seguidos. Esperemos el segundo sea de expectación, no de hastío.

Quiera Dios y de nuevo las constelaciones giren y se alienen, la luna sea argenta, la madrugada de “Mañanitas” y el toro, azúcar para que Diego Silveti vuelva a hacernos soñar

El muletazo por bajo de Diego Silveti a «Charro Cantor»

el toreo como aquella noche, tenía que ser, decembrina hace ya tres eternos años.

Cuando hizo brotar las mejores notas de “Charro Cantor” y cuando aquel toro hizo sacar el tequila más fino de la casa y la mayor de las improntas. Que como escribí en aquella madrugada guadalupana aquí en De SOL Y SOMBRA: “que para nosotros, mejor que nunca, sea tan solo el comienzo.”

Diego tiene, por principio, en su mano la necesaria respuesta.

Y el encierro.

Llega Barralva al fin a un cartel donde la expectación en su nombre se centra.

Son ya doce años y un poco más desde que la ganadería de Barralva presentó en La México su encaste español, aquella tarde de los dos toros devueltos por mansos, la confirmación de Pepín Liria de manos de Antonio Urrutia y la gran faena de Rafael Ortega al impresionante y bravo sobrero lidiado en quinto lugar.

De entonces para acá es Barralva una ganadería siempre esperada.

De ella hoy se espera más que nunca.

Mención aparte merece su celebérrimo encierro de Mayo de 2006. El de “Don Palillo”, un señor toro y el lote maravilloso de Leonardo Benítez, más el sensacional quinto que conjuntaron un encierro que a partir de aquel día nunca más ha podido conjuntar un encierro que mantenga la emoción y el trapío de manera sostenida.

Quizá el encierro de la década.

Porque misteriosamente, Barralva ha mandado posteriormente a La México las corridas del encaste español que por alguna razón, salvo toros sueltos muy importantes, han bajado en trapío y también, desde el año pasado, en emoción. Las corridas de mayor lujo llegan a

«Farolero» el mejor toro de la Temporada pasada.

Guadalajara. He sido testigo de la histórica de Marzo pasado y recuerdo aquel toro impresionante por trapío, bravura y nobleza que indultó “El Conde” en el Nuevo Progreso y otro sensacional que José María Luévano desorejó.

El Progreso ha tenido la suerte que a La México ha llegado sesgada.

La de Marzo ha sido otra cosa. De cabo a rabo.

En medio de polémicas electrónicas porque el encierro en fotos “dice menos” que el año pasado, Barralva repite con una terna que salvo Morante, tiene ya que escribir con esta ganadería en La México. “El Payo” siempre con el encaste mexicano y Silveti con una página negra para él pero brillante y luminosa para la ganadería: de pelo rojo, pitones acaramelados y nombrada, “Farolero”.

Pero, verdad por delante, solo fue uno la última vez.

Cierto que el primero de Joselito Adame, “Travieso” tuvo emoción pero no ha sido un toro completo, ha sido más bravuconería, una bravura menor en palabras del propio Atanasio Fernández Iglesias, que el completo despliegue del espléndido toro que ha sido el castaño, pelaje al que el Mago de Campocerrado exigía y mucho más.

Desafortunadamente nos perdemos los aficionados capitalinos el contraste que podría haber en una Temporada como esta, si en los carteles tuviésemos la mejor versión de Barralva en la apertura y la mejor versión, en tamaño y calidad, por ejemplo de Los Encinos semanas después.

En ese sentido, la ganadería de Santa Rosa Jáuregui tiene el camino libre, con su siempre buena prensa y principalmente la emoción que siempre la afición espera.

Al fin Barralva llega con su encaste español a un cartel rematado, éste casi lo es. Prácticamente los ganaderos tienen un sueño cumplido, muletas a la altura del fondo de sus toros y apuestan fortísimamente a que será de campanillas. Los humos de la miel de la bravura arriban.

Nos ilusiona.

Pero la Fiesta, esa conjunción de contradicciones, ese rigor y derroche, clasicismo y barroquismo juntos deja en suspenso el saber si “los mansos” esta vez “se quedaron en la ganadería”

Que nadie más que San Cornelio lo exculpe o lo decida.

Twitter: @CaballoNegroII.

REMATE A MODO DE CIERRE – Epílogo Taurino por Luis Cuesta.

A veces el ser humano es tan desmemoriado e injusto que olvida con el tiempo, lo que en otros momentos contempló o escuchó haciéndole llegar al fondo de alma.

Por eso alguien dijo “que la vida es un suspiro sin retorno y que acabada la corrida, enseguida viene la noche para lo bueno y a veces para lo malo”. Esperemos que este domingo en la Plaza México se produzcan momentos que nos queden para siempre grabados en la memoria, pero que principalmente alimenten nuestro espíritu taurino.

En De SOL y SOMBRA sabemos que la afición capitalina es muy entendida, nadie lo duda, y que vibra con el toreo puro y con la bravura del toro bien criado, pero a la hora de la verdad, cuando el toreo es menos puro (o pura bazofia, que también se dan casos), o no hay toro, no pasa nada y a lo mejor vibra también, como si le diera lo mismo.

Ante semejante panorama ¿Qué puede hacer la crítica? Pues decirlo y en paz, y cada afición con sus gustos y sus exigencias.

Es lo que digo Yo.

Twitter: @LuisCuesta_.

«Chicuelo» en el bronce de Alfredo Just. Leyendas y Figuras en La México. Foto Sectur DF.

5 Comentarios »

  1. A toro pasado mi opinión pues, apenas hoy lunes, doy lectura sobre el presente comentario del señor Luís Eduardo Maya Lora, con respecto al ya arcáico defecto del brazo de Diego Silveti, fue certero y veraz y ayer domingo una vez más dejó de manifiesto eltorero en cita, de que no supera dicho defecto.

    Me gusta

  2. Ya que mencionas en el articulo que «El Toreo de DIiego Silveti no avanza,¿Porque no le das unas clasecitas para ver si lo haces figura del Toreo?,ya que ustedes los reporteros lo saben todo!!…

    Me gusta

  3. Lo que no creo que se olvide, es la tarde en la que Diego Silveti lloró emocionado y contagio al publico esa emoción, no solo al que asistió esa tarde a la Mexico, sino a muchos que lo vieron en la transmisión televisada.
    Esas emociones no se dan todos lo días, no recuerdo a ningún torero que lo haya logrado. Nadie, con la excepción quizá de su Padre, lo ha conseguido. El sello de la dinastía Silveti y la filosofía de lo que ha sido su esencia; La Etica, la Estética y la Patética, no son cosa de todos los días, pero éste domingo inaugural de la temporada grande, estoy seguro que se repetirá, para deleite de los aficionados que saben apreciar la entrega, el valor y la verdad de un torero que esta llamado a ser una figura, le pese a quien le pese. Si a alguien le da por decir cosas, a mi con mas razón.
    Que haya suerte y los toros embistan, con eso será suficiente.

    Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s