1916. Juan Belmonte se entrena derribando reses en la finca nazarena de Quintillo.

1916. Juan Belmonte se entrena derribando reses en la finca nazarena de Quintillo

Otros toreros, como ‘El Espartero’ o Joselito ‘el Gallo’ pasaron aquí temporadas invitados por José Anastasio Martín.

– De SOL y SOMBRA.

Desde el patio de naranjos del cortijo Quintillo se divisa la Giralda de Sevilla, aunque muchos de los famosos y políticos que hasta aquí vienen,  invitados a las fiestas taurino-campestres que organiza su propietario, ignoran que se encuentran en suelo de Dos Hermanas. La finca es propiedad de José Anastasio Martín, famoso criador de reses bravas. Su ganadería, creada por su abuelo,  Anastasio Martín, en 1838, luciendo divisa verde y encarnada, forma parte ya de la historia de la fiesta nacional. Los conocidos como ‘toros de Anastasio’ son bravos, poderosos para la pelea, pero al mismo tiempo  ligeros y manejables.

Por esta razón, además de por la hospitalidad de su dueño y por su cómoda cercanía a Sevilla (de la que dista sólo una hora en coche de caballos), es Quintillo lugar de peregrinaje habitual de los amantes de la tauromaquia. El mismísimo rey Alfonso XIII, amigo personal del ganadero, y el Conde de Romanones (compadre de Martín) son agasajados con frecuencia en la finca nazarena. También acude la prensa, que otorga eco y celebridad a los encajonamientos de reses a las que asiste, las tareas de herraje y las tientas de vacas que sirven de entrenamiento y diversión a los toreros. Célebres son, en el siglo pasado, las faenas de ‘El Espartero’ y, ya en nuestro siglo XX, las tientas de ‘Minuto’, Manolo Bienvenida (el Papa Negro), los hermanos Gallo o, por citar el más reciente  invitado, Juan Bemonte.

El famoso torero, acompañado de su hermano, el valiente novillero Manolito Belmonte, y del diestro Riverito, ofreció, a galope tendido, una magnífica faena de acoso y derribo a una hermosa becerra, pintoresca acción que  recoge la fotografía y que presenciaron con deleite muchos amigos allí congregados, además de personalidades de la política y las letras.

Joselito el Gallo: un día, toros; otro, liebres

1916. Juan Belmonte se entrena derribando reses en la finca nazarena de QuintilloLa nueva figura del toreo, el gelveño José Gómez Ortega, Joselito ‘El Gallo’, en una foto en Quintillo, lugar donde toreó por primera vez. Entre octubre y diciembre de 1912 residió aquí con sus hermanos Rafael y Fernando, preparando la temporada taurina. Además de ejercitarse en las faenas de su profesión, aprovechaba para correr liebres con su magnífica colección de perros de pura raza, adiestrados para el acoso.

Nos cuentan que en el salón principal del cortijo se guarda, en una urna, una media botella sin beber de ‘El Espartero’, junto a una cata. En ella escribió que se la terminaría de beber “cuando volviera de Madrid”, algo que no ocurrió, pues allí encontró la muerte el 27 de mayo de 1894. El balcón del comedor, en forma de palco, da a la plaza de toros, de forma que permite una vista privilegiada de las tientas y becerradas.

La finca fue su regalo de boda

El ganadero José Anastasio Martín es también concejal del Ayuntamiento de Sevilla. La finca de Fuentequintillo fue el regalo que su padre, Anastasio Martín Suárez, le hizo al casarse con Dolores Carmona. Su amigo, el rey Alfonso XIII, le ha querido nombrar Marqués de Casaquintillo, pero él lo ha rechazado por no tener hijos varones.

Fuente: http://www.lasemana.tv

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