Por EL VITO
Cuando la Empresa de la Plaza México informó los carteles para la Temporada Grande 2015 – 2016, sobresalía al final de la rueda de periodistas, cual una brillante lentejuela, entre muy buenos carteles la fecha del 31 de enero del 2016.
El motivo de la animación no es otro que la del 31 de enero es la fecha que anuncia la reaparición en La México de José Tomás.
No hay otro torero que provoque lo que José Tomás induce al cartel y provoca en las taquillas.
Así ocurrió en Nimes, Francia cuando se encerró con seis toros de Juan Pedro. Ha sucedido en las plazas españolas donde se ha presentado, como en ocurrió en las recientes temporadas de Valencia y, más tarde en Barcelona cuando los estertores del toreo en la Monumental de la Ciudad Condal.
En menos de 12 horas, luego del anuncio de los más de veinte carteles que divulgó el funcionario de la empresa, se corrió la voz de que se habían agotado las 41 mil localidades en el gigantesco embudo de Insurgentes para el mano a mano de José Tomás con Joselito Adame.
¿Exageración? Posiblemente. De inmediato, y sin fundamento, se acusó a los organizadores de acaparamiento y de retención de boletería, para luego revenderla en vísperas del festejo cuando la locura invada a los desesperados fans de José Tomás.
Puras especulaciones, aunque para nadie es un secreto, ni cabe un comino de duda, que las 41 mil localidades que salgan a la venta serán insuficientes para el tsunami que se ha provocado al anunciar al torero de Galapagar.
Mientras, comienzan a tejerse comentarios sobre situaciones que con la vuelta de la rueda de los días han de convertirse en leyendas. Está el caso, por ejemplo de Alejandro Beltrán, un aficionado que reclama haber sido el primer aficionado que ha asegurado un lugar en el coso de Insurgentes para el festejo del mano a mano entre Adame y José Tomás. Beltrán lo hizo a las 10:30 de la mañana del 2 de noviembre, cuando compró tres boletos para el 31 de enero en la México.
Aunque se hayan registrado muy buenas entradas en épocas recientes, hace años que la Plaza México no agota las entradas como ocurrió en aquella temporada de inauguración con Manolete, más tarde muchas tardes con ídolos de la fiesta como Armillita, Silverio, Procuna en la Edad de Oro, más tarde en la Edad de Plata Rafael Rodríguez, Manuel Capetillo y Chucho Córdoba. Estrecha le quedó la plaza al huracán Manuel Benítez “El Cordobés” y el torero más polémico y discutido de todos, Manolo Martínez llenó el inmenso escenario muchas tardes.
Las expectativas provocan largas filas desde hace varios días. Beltrán, un minero que viajó desde Saltillo (Estado de Coahuila, norte de México), llegó a las puertas de la plaza el jueves a las 11.00. Unas 106 horas después se ha hecho con las primeras entradas.- “José Tomás es un torero de época, que ha marcado un periodo porque no hay nadie que se arrime a limpiar la baba del toro tanto como él”, comentó Beltrán en un reportaje que se hizo en un diario capitalino antes que se abra la primera ventanilla.
La Plaza México no ha cambiado los precios habituales de las localidades (entre 60 y 7 dólares) y cientos de mexicanos se han volcado a las taquillas para conseguir un lugar en la celebración del 70 aniversario de la plaza. Las filas de aficionados crearon un cerco alrededor de la mole de concreto el pasado lunes, desde muy temprano. En la espera de que las taquillas abran, la tensión entre aficionados y revendedores de entradas ha calentado los ánimos.
Algunos hombres ofrecían desde muy temprano lugares en la primera fila por algo de dinero y más tarde ya vendían entradas de tendido. “Nosotros sabemos quienes son los revendedores porque no han estado formados aquí todo el tiempo”, reclamó uno de los aficionados a la policía. La reventa de boletos en México es común y generalmente ocurre a las puertas de los recintos en una transacción que no es legal.
José Tomás no ha vuelto al ruedo desde el pasado 2 de mayo que se presentó en Aguascalientes. Allí tuvo un esperado regreso después de cinco años de ausencia tras sufrir una cornada que casi le cuesta la vida. El próximo 31 de enero los toros serán de las ganaderías de Fernando de la Mora y Los Encinos. La México espera recibir a 41.000 espectadores en la que se espera sea una corrida histórica.





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