
Por J.C. Valadez – De SOL y SOMBRA.
La feria de Texcoco es el ejemplo perfecto de la mala situación que pasa nuestra fiesta en México, un despropósito en materia taurina -y económica- en donde la fiesta brava parte plaza durante unas semanas con todo el esplendor de su decadencia.
Pero así está la fiesta, no sólo en México ya que si en España ahora se le defiende en la calle como sucedió en Valencia -con manifestaciones públicas con tintes políticos y con acarreados- en el ruedo se le apuñala como paso en la pasada feria de fallas, en donde vimos encierros impresentables lidiados por aquellos que exigen respeto, pero que en realidad son los culpables de la decadencia del espectáculo.
Listos como somos los mexicanos, pero segundones en cuanto a propuestas, ya se esta cocinando una manifestación similar a la de Valencia pero en Aguascalientes para el próximo mes de Mayo.
Ya sabemos lo que será aquello y para lo que servirá, sobretodo si se hace en una ciudad en donde la fiesta de los toros goza de buena salud.
Esa “mexifestacion” si los organizadores tuvieran más casta y ganas de hacer las cosas de frente y con categoría, se debería de hacer en Coahuila o en la Ciudad de Méxio.
Pero ya sabemos que los líderes morales que manejan nuestra “fiestita nacional” optarán por aguas, asi aprovecharán para darse una vuelta por la feria, invitar al Cheche – el gober de las camisas floreadas- y salir en la foto mientras se manifiestan en la hidrocalida capital a ritmo de música banda.
Mexicanos al grito de guerra…
Pero regresando a Texcoco y su serial “mexicurezco” con tintes de Walt Disney, la feria ha sido nuevamente el perfecto ejemplo de que los “malos” están adentro, es decir en casa ¿porque de que otra forma se puede explicar que se anúncie en una encerrona a lo que queda del Pana con una novillada de lujo?
Por cierto que nadie se trago el famoso cuento de Pedro el panadero y el lobo Texcocano y la plaza lució vacia.
Parece que los empresarios no entienden que la afición está harta de tantos fraudes y ferias al vapor, pero los productores de estos seriales “mexicurezcos” no encuentran nuevas prácticas y se empeñan en ofrecer una patética oferta a precios de las grandes producciones de espectáculos primermundistas.
Aquí lo paradójico es que Texcoco ya dejo la categoría de tercer mundo, ya que después de lo visto en el tercer festejo de la feria, ya podemos decir que andan por el quinto mundo.
Y es que lo de Problemoso de Mendoza ya es vergonzoso y la gente lo sabe, por eso en Texcoco apenas metió más de media plaza.
Sus actuaciones son un show ecuestre – taurino con tintes churrigurescos y hasta “chabelescos” porque el maestro ya pinta canas, que nada aportan a la fiesta por todas las tropelías que en sus “festejos mixtos” se cometen.
En la “quinta dimensión” Texcocana estas trampas no serian la excepción y se impuso de nuevo la ilegalidad, ya que el jinete decidió no abrir plaza y salió en tercero y sexto lugares faltandoles el respeto a sus sumisos compañeros de cartel: Ignacio Garibay y Diego Silveti.
Pero no contento con sus malas formas, el navarro lidió dos “chivitos” de Fernando de la Mora y dándole atole con el dedo a los “neo aficionados” modernos, le tumbó dos orejitas ratoneras al primero de su lote.
Después salieron 4 toros como de desecho y muy justos de presencia de Xajay, con los que sólo Ignacio Garibay estuvo en torero, gracias a la sapiencia que dan los años en las vidas de algunos profesionales.
Nos habían dicho algunos aficionados que el pasado domingo presenciaron en Guadalajara una nueva versión mejorada de Diego Silveti, entonces: ¿A Texcoco nos mandaron un doble?
Porque la que vimos en Texcoco es la misma versión eléctrica y mecanizada que le hemos visto en estos últimos años y que usted querido lector ya conoce a estas alturas a la perfección.
Ahora que si usted no está de acuerdo con mis apreciaciones, lo invito a darse una vuelta por el folclórico Texcoco y se de un quemón por su cuenta en la plaza – hoy más bien explanada- de toros Silverio Pérez.
Solo que no diga que no se lo advertí.
Twitter @Twittaurino


Deja un comentario