
A la ribera del río Manzanares, y junto al Estadio Vicente Calderón, el brillo del día soleado se confunde con la cara indisimulada de satisfacción del torero Alberto López Simón, atlético confeso, que atiende a GENTE horas después de que su equipo se clasificara para la final de la Champions League tras un partido que, según confiesa el madrileño, vivió “a flor de piel” después de un tentadero en el campo. “El doblete no lo viví porque era muy pequeño, lo que sí sufrí fue el descenso”, recuerda el torero revelación del pasado San Isidro, que también el pasado 3 de mayo, para completar un día redondo, recogió el premio otorgado por Taurodelta.
Este viernes día 6 empieza la feria del toreo por excelencia, una cita en la que Alberto López Simón saboreó la gloria el año pasado con una puerta grande. Una salida a hombros que no era la primera del año ni tampoco sería la última. Con “muchos miedos, incertidumbre y nervios” se prepara un triple compromiso que después del triunfal 2015 y un comienzo de temporada alentador, ha levantado una gran expectación entre los aficionados. Únicamente reconoce una superstición: “No me gusta subir ni bajar el ascensor vestido de torero”.
LA GOYESCA CAMBIÓ SU VIDA
Fue el 2 de mayo de 2015 el día en que su vida sufrió “un cambio radical”. Pasaban los años y no lograba su objetivo. Reconoce, incluso, que su exigencia y forma de ver la vida le estaban haciendo “infeliz”.
Pero todo cambió el Día de la Comunidad de Madrid de hace un año. Fue entonces cuando este joven torero de Barajas tuvo claro que no podía desaprovechar la oportunidad que se le había presentado después de un invierno de “muchísimo trabajo” y “mentalización”. Una tarde en la que el drama, la verdad y la entrega quedaron patentes en su figura para cosechar una merecida puerta grande de Las Ventas, algo con lo que todos sueñan desde niños pero que únicamente está al alcance de unos pocos elegidos. Un triunfo que pagó con sudor, sangre y lágrimas, lo que le impidió disfrutarlo en plenitud. “Pese a la cornada, no entré a la enfermería porque sabía que si lo hacía tendría muy difícil volver a salir. Por eso pedí que se corriera turno y lidiar los dos toros seguidos”, afirma el madrileño. “En ese momento pensé en toda la gente que se había volcado conmigo durante todo el invierno y tenía claro que no podía defraudarles”, cuenta el diestro.
El torero formado en la Escuela Marcial Lalanda de Madrid, que no oculta su admiración por José Tomás, al que califica como uno de sus “referentes”, afirma también que es una buena noticia la existencia de toreros nuevos y jóvenes valores que han “despertado la ilusión en los aficionados”. “Ahora hay un punto más de competencia, que siempre ha existido, pero es si cabe más real y más bonita”, añadió.
SATISFACCIÓN
Sobre su objetivo para esta temporada en Las Ventas, López Simón no oculta que será difícil igualar las tres puertas grandes del año pasado, pero asegura que la “entrega” volverá a ser del 100%. “Me sentiré satisfecho si yo, interiormente, al llegar al hotel siento que me he vaciado por dentro”, nos cuenta. “Uno sabe y siente si ha sido capaz de pasar esa línea que todos los toreros sabemos que existe”, afirma el madrileño.
De Las Ventas, sobre la que dijo que “impone mucho”, destacó que se vive la presión “desde que te anuncias en los carteles”. “Todo se vive con la máxima intensidad”, añadió.
Terminamos como empezamos, hablando del Atlético y de la estrecha relación del club con muchos toreros que no ocultan sus colores colchoneros, como José Tomás, El Juli o Miguel Abellán: “La filosofía que tenemos en mente tiene mucho que ver con la forma de enfocar la pasión del Atleti. El esfuerzo y el sacrificio no se negocian”. Empieza San Isidro.
| DEBUT CON CABALLOS EN LA MONUMENTAL DE BARCELONA |
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Cerrada desde el año 2011 por decisión política, Alberto López Simón recuerda con nostalgia el día de su presentación de novillero con caballos en la Plaza de Toros de Barcelona. Fue también un 2 de mayo, en este caso del 2010, cuando debutó en el escalafón novilleril en un cartel formado por Conchi Ríos y Jesús Fernández, con toros de la ganadería de Mari Carmen Camacho. “Me da mucha tristeza porque nos están coartando la libertad, tanto a nosotros como a los propios aficionados. Nos utilizan para que no se hable de lo que importa”, remarca López Simón justo seis años después de aquel día. |
Fuente: gentedigital.es




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