
Por Javier Rodríguez Marcos.
Algún día echaremos de menos aquellos incómodos silencios de ascensor. En una entrevista de verano de hace 20 años, Jesús Quintero le pregunto a Curro Romero por qué no toreaba en Pamplona. “Porque me duele la cabeza con tanto ruido”, respondió el torero.
“¿Cuál es el público que más te gusta?”, quiso saber también el periodista. Y cuando uno esperaba que hablara de Sevilla, Madrid o Bogotá, el diestro contestó: “El del tenis, es tan educado, organizado y silencioso…”.
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