RECAPITULANDO: La Paciencia y la Memoria – Reafirmación de Silis en Concierto de Avisos.

Piedras Negras, una semana antes de su reaparición capitalina, recibe una pésima noticia: cuando en La México sale el toro, las cuadrillas terminan en su verdadero nivel y pueden cambiar y echar a perder la mejor de las intenciones. Aquí se mezclan una desigual pero interesante corrida de Rancho Seco, que reaparece, y la reafirmación de que Juan Luis Silis puede tener un futuro en esto del toreo a pesar de sus fallos con el acero ante su segundo. Mala tarde del resto de los espadas donde Ortega muestra ya un decaimiento de sus facultades y Godoy sus limitaciones con el mejor del encierro. Mientras Antonio Mendoza deja muy tristemente una estadística que nadie quisiera ni vivir ni recordar.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Silis triunfa.

Capitaliza su suerte en el sorteo, supera la adversidad previa y, pese a no redondear e incluso lucir rebasado en su segundo, habrá de estar en la de triunfadores. Esto ocurre en medio de un ambiente de mediocridad, en las cuadrillas, en los alternantes y, lastimosamente, en una empresa que pretendiendo innovar cae en la trampa de un formato que lejos de ser interesante releva a la empresa de pensar y planear dejando todo en manos de terceros.

Decimos esto dado el relajo que traen las cuadrillas.

Si Juan Luis Silis hubiese dejado las cosas sueltas, recargando la lidia en los de plata y pasamanería, nada de lo ocurrido con el primero habría pasado. Esto es tan cierto que no por nada el de Santa Anita desde que recoge la suave embestida del primero, “Pelotari” nombrado al que, a pesar de dar el paso atrás en los lances, alcanza a cerrar con buena manera en la media.

Es entonces cuando el toro canta su condición al salir suelto y estropear las tapatías para dejar en suerte, se estrella con el caballo y entonces Silis toma la decisión de cambiar el tercio, serenamente y sin apuros para entonces citar, ahora sí, por tapatías y cuajar cuatro lances, al paso y con el capote por detrás que gustan a la gente por templados y por su compás, además deja en suerte las cosas para el segundo tercio.

Con las espantosas cuadrillas.

Pasada en falso, espantadas, mala colocación, falta de temple y con todo lo que en el toro esto produce. Aun así Silis, tras sentido brindis al cielo, entiende a “Pelotari” se impone inmediatamente en el inicio abajo y los primeros derechazos, tanto que el toro de la confirmación se raja, se pierde y mira a la querencia, todos los fundamentos de Silis afloran para emocionar con la derecha y mostrarse con la izquierda pese a la desatención del toro.

Y esto reduce el alcance de la faena mas no su emoción.

Porque Silis no se viene abajo, al contrario, mientras más intenta rajarse el toro, más se templa el torero que pega dos tandas más bajo la Contraporra y entonces la curva del derechazo trae el toreo ligado y el convencimiento de que este torero y su relegación ha sido producto de la desidia empresaria.

Todavía desahoga y remata por manoletinas, sin más movimiento que el del toro. Silis no se toma la molestia, auténticamente, de ir por la espada, ya la trae y, con esa decisión, en corto y por derecho, tras citar a recibir la entera llega, apenas desprendida.

Y la oreja, la vuelta y la esperanza.

Pero toda la ilusión acaba ahí, incluso el sol que aparece en la triunfal vuelta, se va de La México, como para no ver todo el desastre que vendría, con la mansedumbre del segundo, roto por dentro sin casta frente a un torero como Christian Ortega sin línea, con muchas dudas y errores, como tomar los palos y no mostrar el oficio aprendido, ni quitárselo con torería.

Nada

Y Mendoza, que, salvo el espantoso chongo por coleta, está bien con la muleta en ambos. Incluso con el duro primero al que en cercanías muleteó, se muestra frágil, terriblemente desconcentrado al matar. Incluso al espantoso sexto que, también, se le va vivo.

Todo esto para que el único toro bravo, que embiste al capote que derriba y empuja al caballo que crece en banderillas es fatalmente lidiado por Godoy y su cuadrilla. El tapatío no pisa el terreno siempre por fuera y sin sabor, ni mínimo se muestra como aquel novillero triunfador.

Silis equivocaría en no dar el segundo puyazo al larguísimo quinto que se le va para arriba se le va el toro y para abajo su espantosa forma de descabellar. De milagro, por obra y gracia de el señor Jesús (Morales) salva el tercer aviso.

Y a pesar de formas y su ausencia, un formato que fracasa y no responde a las necesidades de los que pagan, el toro está presente y solo esperamos que, así como Silis tiene que asegundar, la Plaza México no debe aflojar y estas corridas, no son de cuaresma, de ayuno y de guarda, sino de epifanía invernal.

Quiera Dios que esto sea.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Feria de la Cuaresma 2017. Domingo, Marzo 12 de 2017. Primera de Feria. Menos de Un Cuarto de Plaza en tarde soleada de inicio y nublada y con frío posterior. Diversas ráfagas de viento durante toda la lidia molestando la misma.

6 Toros, 6 de Rancho Seco (Divisa Caña y Rojo) Desigual de presencia y variopinta, muy bonito y serio el primero de la tarde, pasado de edad y larguísimo el sexto, duros y fuertes. Descastada en general y mansa con excepción del cuarto, nombrado “Campanero” muy ovacionado al derribar y tomar dos puyazos, crecerse en banderillas pese a tres pasadas en falso y embestir la primera mitad del último tercio no obstante lo mal lidiado.

Indebidamente la Empresa somete a un jurado la asignación del turno del sexto y quinto sin consenso general respecto del lidiador del cierra plaza.

Christian Ortega (Negro y Oro) Pitos. Juan Luis Silis (Malva y Oro) que confirma, Oreja y División tras Dos Avisos. Óliver Godoy (Sangre de Toro y Oro) División tras Aviso. Antonio Mendoza (Blanco y Oro) que confirma, Bronca tras Tres Avisos en Ambos.

Segundo y Cuarto espadas confirmaron su alternativa con los toros “Pelotari” y “Don Juan”, corridos en primer y segundo turno, respectivamente de la ganadería titular.

Salvo el tremendo puyazo de Alejandro Martínez III al cuarto tras ser desmontado de inicio y Ángel Martínez Hijo que saluda en el tercero, ni Christian Sánchez ni Héctor Martínez que saludaron tras el segundo tercio de los turnos cuarto y quinto debieron hacerlo luego de ser parte éstos últimos de una de las peores tardes para las cuadrillas que echan a perder mucho de la lidia tal como han estado Alfredo Ibarra, el propio Christian Sánchez al no bregar correctamente y pasar en falso un par de veces, pésimamente Juan Ramón Saldaña siempre enganchado con el capote.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s