SAN MARCOS: TRIUNFOS ANTE UN ENCIERRO DE INSIGNIFICANTE PRESENCIA Y DESCASTADO DE LOS ENCINOS

José Adame.

Por Sergio Martín del Campo R.



Indigna y lástima que el sistema taurino mexicano (autoridades, apoderados, figuras y dueños de hierros, entre otros) se dobleguen borregunamente ante las abusivas imposiciones de los ases, sobre todo extranjeros.


Pocos boletos quedaron en los estanquillos de la Monumental, por lo que ésta, en sus escaños se anotó para las estadísticas casi un lleno con apenas dos manchas blancas leves en el departamento más económico.

La queretana dehesa de Los Encinos ha desafinado terriblemente con el resto de los bóvidos jugados en la anterior parte de la serie sanmarqueña al desembarcar sus dueños una partida de ungulados con escasa o nula seriedad. Fueron seis reses de modestas cajas y mal armadas en evalúo general. 

“La gordura no es trapío” es un concepto que muchos acaudalados titulares de divisas no entienden. Al salir el segundo los reclamos del público fueron elocuentes, así mismo, por la falta de casta, los pitos volaron por la atmósfera al ser arrastrados los despojos del segundo y quinto, dejándose escuchar tibias palmas al ser llevados con los carniceros el tercero y el sexto.

Un bicorne veleto, cortito y muy bajo le soltaron por delante a Sebastián Castella (palmas, oreja y palmas) para dar apertura a la fiesta. Y con él se desempeñó en una labor muy torera y de cierto interés, soportando las diligencias en su firmeza, mando y torería suma, resolviendo las casi desentrañables condiciones presentes: el viento que se manifestó y la sosería y pésimo estilo del adversario, sobre el cual estuvo el galo arrancándole muletazos de alto aprecio. Con la espada en mano ejecutó una estocada con habilidad y se vio luego certero al descabellar.

Si su segundo no fue repelido al invadir el redondel, fue por su gordura y su llamativo pelaje berrendo en cárdeno; pero era bajito y muy corto. Sin embargo, como tuviera clase y recorrido, a pesar del aire el extranjero se dio gusto corriéndole la mano templada y elegantemente por ambos cuernos hasta dar entidad a una buena y larga faena muletera a la que no supo sellar con el acero sino hasta el segundo viaje sepultando la espada tendida y algo caída y privándose de las orejas.

Un par de cuernitos inofensivos presentó el quinto; sin embargo, tuvo algo de calidad y recorrido al iniciar la lidia, y el diestro se destapó toreando bien y variadamente al desdoblar el percal; ya con la muleta se hizo tasar de decoroso pues el bóvido, luego de un par de series, se desmoronó por su evidente falta de casta para matar en su momento por los efectos de una estocada buena no sin antes señalar un pinchazo.

La inconformidad de la abundante clientela se hizo manifiesta del momento mismo en que el segundo apareció en el anillo evidenciando su falta de edad, según la apreciación visual de la misma. Incluso un grupo de sol emitió a Joselito Adame (pitos, oreja y dos orejas) el coro de ¡novillero, novillero! Para mayor mal de los pesares, el animal dicho fue soso y débil. En el centro de todo aquello, el espada local se puso voluntarioso, pero logró bien poco, acabándose de echarse encima al público al asestar un sartenazo asesino seguido de un pinchazo sin soltar el arma y dos descabellos.

Otro torillo sin trapío salió en cuarto turno; descastado y sin energía, por si se quiere saber más de él; sin embargo el de Aguascalientes tuvo los argumentos necesarios para encontrarle partido plantándose en el sitio y ondulando la sarga con suavidad, pulso y temple. Sin forzar el asunto entregó así una faena de macizo andamiaje, medido, variado y extenso puntualizada de una estocada trasera y desprendida a la que hubo de unir un certero descabello.

Cardenito y astiabierto fue el que cerró plaza, y como diera a entender cierta raza en su comportamiento, el coletudo le acogió con capa y muleta dando y dándose en resultado una faena variada con verónicas, saltilleras, pases en redondo sobre ambos flancos, forzados de pecho y desdenes, respectivamente sin faltar en su tauromaquia ya solidificada, apuntes de figura. Hecho el número mató en la espectacular y compleja suerte de recibir sepultando el alfanje en aceptable sitio y nuevamente acertando con la espada corta.

Fuente: Noticiero Taurino Mexicano

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s