Feria de San Isidro: El que quiso…¡pudo! 

Juan del Alamo. Foto Manolo Briones NTR Toros.
Por Paco Jara para De SOL y SOMBRA.

Las Ventas de Madrid.- Hoy se celebró un festejo más de la llamada semana torista dentro del serial Isidril. En el cartel tres toreros que venían buscando cada uno algo diferente, El Cid tratando de renacer, Adame buscando después de 45 años por fin abrir la puerta grande para un coleta mexicano y un Juan Del Álamo que fue el único que llegó decidido a todo para lidiar un encierro de Alcurrucén donde han destacado los corridos en 3o y 4o lugar. El encierro lo completo un toro del hierro de El Cortijillo.

Manuel Jesús con “Coplero” de El Cortijillo un negro listón bragado con 546 kilos en los lomos ha sido un mar de dudas, no ha sucedido nada durante su labor y después de una entera tendida y un golpe de descabello, se ha retirado en silencio. 

Con su segundo de nombre “Antequerano” un toro negro chorreado bragado de capa, con 560 kilos ha estado en algo que ya se ha hecho costumbre en su historial, mejor dicho, una mala costumbre; ha estado irregular ante un toro de triunfó. Ahí quedo en el recuerdo ese “Antequerano” que en el segundo encuentro con el caballo fue de largo y con el que El Cid solo ha dejado detalles dejandose ir un toro con las orejas puestas. Al final señaló una entera y un golpe de descabello para saludar, creo yo, inmerecidamente desde el tercio. Palmas en el arrastre para el de la familia Lozano.

Por su parte José Guadalupe Adame ha tenido una segunda mala tarde en este San Isidro, en la que ha confirmado que está muy, pero muy lejos de ser alguien importante de este lado del continente y quién siga diciendo que es una figura del toreo en México, está en un grave error. 

Si bien su primero “Listillo” un colorado con 521 kilos no ha sido un buen toro, Joselito tampoco ha estado solvente. Después de 3 pinchazos y 3 golpes de descabello acabo con el de Alcurrucén para escuchar un aviso y algunos pitos.

Con “Afectísimo” un negro bragado de 527 kilos, lo más rescatable de su labor ha sido su inicio con ceñidos ayudados por alto, para después estar toda la faena fuera de cacho, sin sitio, sin encontrar la distancia, ni las alturas, ni los terrenos que el toro pedía. Por momentos estuvo haciendo el toreo que práctica en cualquier plaza de segunda o tercera categoría en México y daba la impresión de que se le olvidaba en donde estaba. El de Alcurrucen pedía distancia, mando y sometimiento y al no encontrarlo en la muleta de su matador, terminó igual que todo el tendido, aburrido. Dejo una estocada desprendida, dos pinchazos y un bajonazo para nuevamente escuchar pitos. 

Ya son muchas tardes de José Guadalupe en Madrid y no se cuántas más le van a aguantar. 

Juan Del Álamo quiso y pudo, y es que el que quiere puede, claro, siempre y cuando vaya acompañado de una solida y sustentada tauromaquia. 

Con su primero, “Licenciado” un colorado bragado meano de 551 kilos que tuvo un inicio incierto, Juan estuvo técnicamente perfecto y con sapiencia, ya que pudo ver los defectos y las virtudes del toro desde el capote. Y es que tras una salida incierta “Licenciado” rompió para bueno y parecía que planeaba en sus embestidas de tanto humillar. 

Con la muleta inició con unos doblones muy toreros que nos dejaron ver que “Licenciado” podría ir a más. Despues llegaron dos tandas por el derecho que calaron fuerte en el tendido por la enorme transmisión de las embestidas, y aunque en algunos momentos del Alamo anduvo un poco apresurado, enderezó el rumbo al cambiarse la muleta a la mano izquierda y fue en ese momento cuando llegó lo mejor de la faena; tres naturales de cartel que hicieron vibrar al tendido. Despues llegaron dos naturales más y un par de trincherillas que hicieron crujir los cimientos de Las Ventas. Se volcó con la espada sobre el toro dejando una estocada entera, pero un pelín desprendida. Sin embargo el de Alcurrucén vendio cara su muerte de bravo, en los medios, dejando en suspenso el final triunfal de la vibrante faena. 

Al doblar “Licenciado” la petición fue mayoritaria, pero el presidente Trinidad López ha querido ser el “protagonista” y solo ha concedido una oreja cuando la plaza exigía las dos orejas. Pero ¡va! esos son despojos, el que paga y manda en este espectáculo lo obligó a dar dos vueltas al ruedo. Y es que una cosa es ser EXIGENTE y otra muy distinta ser INTRANSIGENTE.

Cerró plaza “Bocineto” un toro con 570 kilos de capa negro salpicada. Desde su salida hasta que Del Álamo tomó la muleta todo había sido una capea, capotazos por todos lados, uno por aquí, otro por allá, en resumen un desastre de brega. Un picotazo por aquí y otro par más por allá. Sin embargo Juan ha sido muy inteligente y sabiendo que tenía a la gente en el bolsillo se fue ha plantarle pelea con muletazos de mucho valor, algunos cortos pero el toro no permitía el lucimiento. Se  tiro ha matar nuevamente con mucha verdad para dejar una estocada caída y tendida. Pero la petición fue mayoritaria y más allá de lo reglamentario, Trinidad ha sacado el pañuelo para pagar (mal hecho) la oreja que le había negado en su primero. 

Al final Puerta Grande para Juan Del Álamo

Para algunos será merecida para otros no, pero en conjunto y más allá de la oreja de su primero, logró por los menos para los que estábamos en la plaza, unificar criterios y eso en Las Ventas siempre ha sido algo muy difícil. 

Twitter @paco1rafigura

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