

De SOL y SOMBRA – Redacción.
Continúa el ahora llamado #PonceGate en Guadalajara, en donde todos culpan a Enrique Ponce por el rechazo del encierro de Jaral de Peñas y no al juez de plaza y ganaderos.
La verdad que lo que esta sucediendo en Guadalajara es un caso confuso y extraño, que una vez más saca a relucir la poca transparencia con la que se mueven las autoridades y los profesionales del mundillo taurino.
Vamos a ver en si en las próximas 24 horas finaliza esta “telenovela taurina” que están protagonizando un juez de plaza con criterios bipolares y serviciales, una empresa permisiva y una figura del toreo que se encuentra en el ojo del huracán por sus pronunciados y supuestos engaños a la afición mexicana.
Conclusiones.
Entonces al no haber toros: ¿Se suspenderá el festejo por no haber cumplido la empresa con el reglamento de tener un encierro reseñado con un mínimo 72 horas de anticipación?
¿Llegarán los teofilitos al Nuevo Progreso?
¿Serán tres y tres toros de dos ganaderías a modo o como dice la empresa en el comunicado, un encierro completo?
¿De verdad Ponce quería matar Jaral de Peñas en Guadalajara o todo estaba planeado como sucedió en Querétaro y sucederá muy posiblemente en San Luis Potosí?
Tiempo al tiempo.
Twitter @Twittaurino



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