La barbería de Enrique Ponce y El Juli

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Animales: Seis toros, seis… y todos afeitados: multa inédita con El Juli y Enrique Ponce.

Por Borja Rodrigo.

Corría el 12 de agosto del pasado año, plaza de toros de Huesca. La capital altoaragonesa celebraba San Lorenzo —sus fiestas mayores— y, como en cualquier ciudad española que lo permita, la festividad venía acompañada de su correspondiente feria taurina, la de la Albahaca, en este caso. La ganadería Vellosino ponía los toros esa tarde a disposición de Enrique Ponce y Julián López, conocido como ‘El Juli‘. El mano a mano entre los dos toreros y los seis animales marcaba el ecuador del cartel que abanderaba la feria. Ambos toreros reeditaban el duelo que ya protagonizaron en 2015, pero el desastre ganadero fue el verdadero protagonista de aquella jornada.

El jurado calificó de decepcionante esa corrida, según las crónicas taurinas de la feria oscense. “Era demasiado cómoda, por no decir sospechosa”, criticaron. Las astas se remitieron, custodiadas por agentes, a la Oficina Central de Asuntos Taurinos de la Policía Nacional en Madrid para que analizaran y comprobaran si, como pensaba el jurado, había algo sospechoso en aquella corrida de verano.

Para cualquier lector que no sea un avezado fan de la tauromaquia: el estudio del astado de los toros es a un torero lo que un análisis de sangre para un deportista, determinará si está dopado —por decirlo de alguna manera—.

¿Y por qué es tan importante el cuerno? Porque permite a los toros medir mejor las distancias y son “decisivos para que estos animales puedan orientarse”, explica a este diario el presidente del Colegio de Veterinarios de Huesca, Fernando Carrera. Por tanto, si el toro está afeitado, la corrida siempre será más sencilla para el torero, explica.

El asta del toro se parte por la mitad para llevar a cabo el correspondiente análisis y tiene que haber una línea blanca que llega casi hasta la punta, donde se interrumpe. Ahí debe haber una marca negra. Si no está, significa que “se le ha quitado el veneno, como dicen los toreros”, explica Carrera. Eso significa que el toro ha sido afeitado.

En el acta de aquella jornada, a la que ha tenido acceso este diario, se puede observar el “reconocimiento pos-mortem” de uno de los astados llevado a cabo por un veterinario. Se trata del tercer toro que salió al ruedo aquella tarde, de nombre Saltón.

En ella puede leerse la ‘autopsia’ del veterinario, en la que destaca el aspecto “anormal” del toro y que tiene “alteraciones en la cutícula”. Es por ello que en virtud del artículo 43 del Reglamento de Espectáculos Taurinos se remitió el acta al laboratorio ante la “presunta manipulación de ambas astas”.

El pasado mes de diciembre, el análisis confirmó la sospecha de los veterinarios que llevaron a cabo el reconocimiento de los seis toros de esta ganadería, que confirmaba que en efecto las astas de estos animales habían sido afeitadas.

Antes de que los animales salgan al ruedo, se lleva a cabo un reconocimiento por parte de los veterinarios, pero no es hasta que el toro ha muerto cuando se puede comprobar si efectivamente se le han afeitado los cuernos. Una vez en el desolladero, se recogen las astas. Ya ahí, un veterinario experto puede decir a simple vista si las astas están limadas, pero no se puede corroborar hasta que se lleva a cabo el análisis.

Carrera elogia cómo se ha llevado a cabo este análisis, ya que se trata de un caso inédito en España, puesto que pocas veces se realiza una “custodia perfecta” del astado hasta que llega al análisis. Sin embargo, en este caso se ha podido demostrar la manipulación en el caso de los seis animales, cuando “lo normal es que como mucho una o dos de todas las astas enviadas a analizar” se demuestre que han sido manipuladas.

“La multa a la ganadería podría superar los 50.000 euros si la falta se considera muy grave, ya que se trata del afeitado de las astas de los seis toros, un caso no visto en España”, explica. La misma ganadería que ponía los toros a El Juli y Enrique Ponce ya fue expedientada en 2015 por haber afeitado a un toro.

El jurado tenía razón en sus conjeturas de aquella tarde en Huesca, las astas de todos los toros habían sido afeitadas, haciendo que el mano a mano entre los toreros y el animal pareciera más un baile en el que uno de los miembros de la pareja no tiene claros los pasos.

Publicado en El Confidencial

1 comentario »

  1. ¡QUÉ PAR DE PILLOS! Sí así con mayúsculas y entre signos de admiración Enrique “Haponce” y El Juli, a ambos malandrines, los acaban de encuerar con el dictamen veterinario de revisión y análisis de las astas de los seis toros de la la ganadería El Vellosino, que esta mancuerna de ladrones, lidiaron el 12 de agosto de 2018, en la plaza de toros de Huesca.

    Es vergonzante y totalmente reprobable lo que hacen cotidianamente ese par de gánsteres de la fiesta de los toros, y lo peor de todo, es que niegan descaradamente sus fechorías de darle coba a las astas de los toros, por este tipo de sujetos sin escrúpulos, las plazas de toros cada vez están más vacías y, la fiesta taurina, la depredan impunemente.

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