Plaza México 6ª Temporada Grande: Torería de ‘El Payo’ al natural.

El Payo al natural. Foto la Plaza México.

‘El Payo‘ estuvo inspirado en la sexta corrida de la Temporada Grande y esculpió el toreo con su primero, al que toreó con elegancia y con aterciopelado temple. Algunos de sus naturales en cámara lenta fueron verdaderas obras de arte.

Se lidiaron ocho toros de Xajay con la estampa propia de su encaste, embestidores y fuertes, con un par de toros importantes.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

Los toros de Xajay respondieron a la confianza que los aficionados habían depositado en ellos: no muy aparatosos, pero musculosos, proporcionados, astifinos, limpios de lámina y guapos de cara. El primero fue noble y tuvo calidad, mientras que el segundo que fue bravo y encastado recibió el arrastre lento. El cuarto tuvo unas embestidas constantes y repetidas que le permitieron al ‘Payo‘ realizar una de sus mejores faenas en esta plaza.

Y fue precisamente ‘El Payo‘ el que hizo el toreo y ademas al natural. A la mitad de la faena a su primero, se echó la muleta a la izquierda, adelantó la muleta y se trajo al toro toreado. Todos fueron hondos, largos y sentidos.

El natural es la suerte esencial del toreo. Un natural ejecutado a modo -con sus tiempos de parar, templar, mandar y cargar la suerte- contiene la emoción y la belleza supremas del arte de torear. Y de esos instrumentó ‘El Payo’ al cuarto toro de la tarde, del hierro de Xajay.

Una media de cartel de El Payo. Foto Firma Arjona.

Empezó la faena con el capote, interpretando el toreo a la verónica en estado puro. Brisa, empaque y hondura, explicado con el percal cómo se mece el lance en tres tiempos y se remata con una media de pintura, con aroma de toreo grande. Continuó con un estatuario de muleta escalofriante y después ligó dos magníficas tandas de redondos y un cambio de mano torerísimo. Y luego interpretó los naturales demostrando que para ejecutar el arte del toreo no hacen falta tantas complicaciones. Basta echarse la muleta a la izquierda y torear como lo hizo ‘El Payo‘: con pureza y verdad. Una pena que fallara con la espada su faena y que todo se redujera a una salida al tercio, pero ahí quedaron para el recuerdo algunos momentos de gran toreo.

Con su segundo no le faltaron ánimo y pundonor toreros. Consiguió algún par de muletazos de impecable reunión, se cruzó y buscó las embestidas del animal. Al final ganó la pelea, pero nuevamente la espada le ha jugado una mala jugada.

Sebastián Castella también ha tenido una tarde importante, algo que se pudo apreciar en la lidia del segundo toro de la tarde y en la faena que le realizó. La clave de aquello fue que el de Xajay tenía casta y el torero lo era a carta cabal. Con el toro de casta no hay quien se aburra, porque presenciábamos una lidia emocionante y argumentada en todos los tercios.

Sebastián Castella.

Ante esto y un mal tercio de varas del picador Daniel Morales -que en lugar de intentar destroncar al toro, buscó únicamente su lucimiento personal– Castella tuvo que emplear a fondo sus conocimientos lidiadores, armarse de todo el valor del mundo para dominar aquel cuajado ejemplar de embestida vivaz, trepidante y fuerte, que siempre acudió codicioso a la muleta con ansias de embestir, pero también de hacer daño. Y fue así como Castella se inventó una faena importante a base de aguantar sus embestidas bravas, conducirlas donde los propósitos dominadores aconsejaban y, finalmente, darse el lujo de templar el toreo con esa facilidad que dan los años y la maestría adquirida. El epílogo de su obra habría sido un éxito si no llega a malograrlo con la espada.

Con el segundo de su lote -perfectamente lidiado por el subalterno Antonio Chacón quien dio una lección magistral sobre la lidia- intentó repetir su toreo vertical, lo que le originó situaciones comprometidas, ya que el toro fue aprendiendo hasta que le complicó la vida al diestro francés.

Paco Ureña por su parte ejecutó en su primero una faena muy encima del animal a base de la mano derecha. Mató mal y se retiro en silencio. Con el sexto del encierro, estuvo más variado con la franela, aprovechando al máximo las escasas condiciones de su astado en una larga faena por la que escuchó un aviso. Ha sido una desilusión no haber podido ver en plenitud a uno de los toreros más serios y auténticos del actual escalafón mundial de matadores.

Paco Ureña.

El novel matador de toros André Lagravere ‘El Galo’ anduvo dispuesto en el toro de su confirmación, con el que tuvo un inicio de faena prometedor, pero con el que no terminó por alcanzar el nivel requerido. Algún natural suelto bien dibujado, un par de pases de pecho que barrieron el lomo del toro de Xajay, y unos lances templados cuando recibió a ese toro de su confirmación fueron lo momentos más importantes de su faena.

El Galo.

En el segundo y ha pesar de su poco rodaje como matador, no anduvo por debajo de las cualidades del toro e inclusive tuvo una petición mayoritaria de oreja que el Juez de Plaza finalmente no concedió.

Ahora no podemos dejar de señalar que André ha tenido un lote de triunfó y que si este hubiera caído en manos de cualquiera de los otros tres lados, seguramente el resultado final del festejo para la tercia compuesta por Castella, Ureña y El Payo, así como para el hierro de Xajay hubiese sido otro.

Al final del festejo me quedé con el muestrario de buen toreo en el cuarto toro, que era, de lo bueno, lo mejor y con la maestría del toreo de Castella en el segundo. Y no es que hubiera sido mucho, pero ese toreo tuvo más valor que mucho del otro toreo que hemos visto en la presente temporada.

Para el próximo jueves 12 se anuncia un interesante cartel con Sergio Flores, Luis David Adame y Andrés Roca Rey con toros de la ganadería de Begoña, hierro que regresa a la Plaza México tras 23 años de ausencia.

XAJAY / CASTELLA, UREÑA, ‘El PAYO’ Y ‘EL GALO’.

Plaza México. Sexta corrida de la Temporada Grande. Toros de Xajay, de hechuras variadas pero bien presentados en general, de los que destacó el segundo por su bravura por lo que fue premiado con el arrastre lento y el 4° por su clase y transmisión.

Sebastián Castella: Ovación tras aviso y leves palmas. 

Paco Ureña: Silencio y ovación tras dos avisos. 

Octavio García ‘El Payo’: Ovación con saludos (1 aviso) y silencio. 

André Lagravere ‘El Galo’ que confirmó la alternativa: Palmas tras aviso y vuelta tras petición de oreja.

Entrada: Más de un cuarto de plaza.

Twitter @LuisCuesta_

3 Comentarios »

  1. Una gran sorpresa las claras idea y las maneras que mostró el torero El Galo en su confirmación, muchos kilates en su quehacer toda la tarde, en verdad una grata sorpresa ver un torero tan joven Mexicano con una tauromaquia sin maquillajes y pura, no te desespere torero que una oreja más o menos no tiene importancia, lo esencial es que los aficionados salimos soñando con la ilusión de volverte a ver y que no cambies tus ideas y tus maneras.

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