Por la alameda con Alameda Por Bardo de la Taurina.

Decía el maestro José Alameda; -Quién sabe elegir un tema y después redactar la primera y la última frase, esta salvado-. Así que vamos por el milagro abriendo a todo lujo con una aportación de la biblioteca más importante del mundo con  16, 704   volúmenes de libros, amén de la calidad que guardan y la majestuosidad de exhibición que lo es ‘La Biblioteca Salvador García Bolio’, eje central del ‘Museo Centro Cultural Tres Marías’, a cuya vera resaltan las obras magnas de genios como por citar; a Goya, a Picasso, a Dalí y por ese tenor hasta llegar al gigantismo del colombiano universal Fernando Botero, que comparte con el amo de los pinceles taurinos de hoy día Diego Ramos, quien ya entrado en gastos mira altivo en un quien vive la obra del mexicano Rafael Sánchez de Icaza, todo ello en las coordenadas que nos ubican en la antigua Valladolid hoy Morelia, Michoacán.

Y bueno, de ese acervo por motivos que ya usted ira descubriendo a manera de homenaje al maestro José “Pepe Alameda”, nos brindan los ilustres personajes Dr. Marco Antonio Ramírez Villalón, Presidente del Consejo del propio museo y Don Salvador García Bolio  director de la biblioteca y creador del portal GARBOSA, quienes a Porta Gayola en mano a mano nos brindan sendas obras de arte, a las que sin la suerte de un trébol de cuatro hojas difícilmente en cualquier parte del orbe se tendría acceso a ellas y especialmente en formato digital como solo en esa magnitud la puede ofrecer ‘La Biblioteca Digital GARBOSA’. (bibliotoro.com) a la que desde luego se une ‘La Gaceta Taurina’, ‘El Toro en la Cultura’, que rebasa en visitas periódicas el 1,000, 000.

La primera de las obras su solo título es una cereza al paladar cultural y taurino, y sino usted juzgue ante que Tío literario estamos: ‘Manolete visto por Rodolfo Gaona’, autor José “Pepe Alameda”, El Redondel, Editorial Grupo Amigos de Manolete, Bilbao, sin año.

Y ya en los medios nos destocamos ante un privilegio de joya escrita en letras de oro, como es el título; ‘El Toreo Arte Católico y Disposición a la Muerte’, <con un apéndice sobre ‘El Motivo Católico en la P. O.>, autor José “Pepe Alameda”, Editorial Casino Español de México, año 1953. (Conseguirlo impreso, es un milagro).

Si la Fiesta es arte, es porque existe gente de arte y no se puede tener arte sin haber suspirado la majestuosidad cultural del museo del mundo, que es mexicano y taurino.

Museo Centro Cultural Tres Marías. Una puesta en escena

Que gusto da, que dé gusto, que guste o disguste una columna por dos razones, siendo la primera que no pasa desapercibida y la segunda que llegue hasta la polémica, esto pa’ un escribano es cosa grande, máxime en esta época en que mucho de lo escrito metafóricamente es viruta pa’ el boiler, como aquellas bolsas de combustible amarillentas y grasosas ¿se acuerda usted de ellas?, y si a eso le sumamos el que se ha puesto de moda a manera de recurso, el ver solo las trasmisiones castrándoles el sonido, ya sea en su totalidad o solo cuando se escucha la voz de determinados microfoneros, así que aquí  si vale aquello de que; más vale una imagen que mil palabras, ¿usted cómo ve las trasmisiones de los festejos?, las que hay que dividirlas en dos; las profesionales y las de los aficionados. -Si uno trasmite desde la plaza de toros no debe de pontificar ni hacer conferencias, sino enriquecer la visión del auditorio, lo cual no significa agregarle una serie de datos eruditos: basta subrayar  la vitalidad de ciertas acciones.- “Pepe Alameda”

La referencia anterior corresponde a que esta semana (28 de enero de 1990) se recordó el treintavo aniversario de la desaparición física del maestro José “Pepe Alameda”, por ello tomaremos algunos referenciales de la entrevista que le realizó la escritora Cristina Pacheco para su libro ‘Los Dueños de la Noche’ de Editorial Planeta. Y pa’ que no se vayan a molestar por bien de su salud hepática los medios hablados y visuales, transcribo lo que sobre el tema dijera alguna vez el Maestro Alameda -Uno se hace buen cronista con el tiempo, con la práctica, con la madurez que lo enseñan a uno a despojarse de todos los vicios y muletillas que restan frescura al lenguaje. Oral o escrito el lenguaje más bello es el más simple.-

-El mejor cronista taurino es el que sabe que la fiesta que parece repetirse es siempre distinta.-

Bueno, andábamos en lo criticado como fue la columna hermana de ésta  que se publicó el lunes, por cierto totalmente exenta del dogma de fe, basada en la actuación que tuvo el Matador Antonio Ferrera recién en la Plaza México (26 de enero) a la que esta pluma se refirió en forma de alabanza particular a lo que realizó en su segundo ¿enemigo o colaborador? Primero debo aclara a quienes culebrearon a esta víbora que lo expresado fue en relación directa a lo realizado por el torero extremeño bajo el influjo del sentimiento, presencia y principio del “Panismo” de Rodolfo Rodríguez, que más que torear lo que hacía era elevar a una puesta en escena su interpretación barroca de la lidia, la que por supuesto era recargada como adaptada y aumentada, lo fue la de Antonio Ferrera, con el mérito de que además parece ser fue ejecutada con unos avíos que no eran de él y que le quedaban grandes, por ser del propio “Pana”, ¿Qué querían?, que Ferrera basara su puesta en escena en el tremendismo “Cordobesiano” de Manuel Benítez, o en el “Silverismo” de Silverio Pérez, que además su autoría en mucho se le debe al maestro de Carmelo Pérez,  “El Che” Peláez. ¡Pues claro que no!, si se trataba de homenajear al de Apizaco, lo que en cierta manera los antiguos sabemos que al hacerlo también estaba comulgando en el toreo de Jorge Reyes, “El Soberano”.

Más del maestro de la radio que nació en ella, en 1941, en la XEBZ, -La corrida no es un espectáculo inventado, sino un resultado histórico- ¿y que hizo Ferrera?, ¿inventar? ¡no!, tomo de la historia de “El Pana” algunos pasajes y otro coloquialmente se lo sacó de la manga como fue la interpretación de la Suerte Suprema, en la que cito al toro tan de largo y por eso él fue graduando poco a poco la velocidad, previa a volcarse sobre el maná porque sabía perfectamente que el de Villa Carmela no se le iba a arrancar,  se trató de una puesta en escena, una actuación, y con ello hay de dos sopas o se avienta al olvido la leyenda de Rodolfo Rodríguez “El Pana” o se reconoce a Antonio Ferrera como un intérprete, que salió a interpretar un papel específico, y subraya “Pepe Alameda” como si nos leyera imaginariamente respecto a que hemos usado palabras como puesta en escena, actuar, guion, -Siempre he creído que es un espectáculo por el que pagan muchos, pero en el fondo es para muy pocos.-

Desde luego yo creo que a muchos de los que hoy critican, desaprueban y hasta satanizan lo hecho por este torero español, en el fondo les gusto, pero estar de acuerdo con la mayoría no les da oportunidad de hacerse notar y ese es el juego, más allá de  que nos guste o no,  lo hecho por el matador nacido en Buñola, por arriba de la subjetividad del toreo y de la libertad pa’ expresarlo tanto en la arena como en los tendidos y solo decir sobre el tema, que pienso que en mucho ha sido criticado por varias razones, entre ellas que se realizó en la Plaza México que pa’ muchos es una piñata a la que hay que pegarle a como se pueda, luego con ese triunfo del torero también triunfa la empresa al haberlo elegido y eso es pecado, más aún el matador ibérico hasta donde se sabe es apoderado por la empresa y eso equivale a sacrilegio, agregando que además en esta temporada en que los jueces en general han andado como en la noche de las tinieblas, pues un acierto lamparea hasta querer mandar al ‘bote de lo orgánico’ las dos orejas tal vez mejor concedidas esta temporada.

Más del maestro Alameda -No quiero decir que el público en general no entienda de toros. al contrario: en su totalidad tiene una intuición que difícilmente se equivoca. Lo que sucede es que no conoce los resortes, los motivos técnicos o que no podría explicar lo que ve y lo que siente.-

Y así va como un torero hace la tarea compenetrándose en el mágico hechizo de tocar las fibras del público, que está ávido de ser tomado en cuenta,  derecho que muchas veces se le niega al ser ignorado, como sucedió con ese segundo toro que venía más escobillado que una escobeta de escusado público y que con ese agravante puso en tela de juicio a toda una estructura que inicia  en  la Jefatura del Gobierno ciudadano y de ahí el reparto de responsabilidades empieza a desgranarse, como granos de maíz prieto o sino que alguien nos explique porque si se debió de haber lidiado ese toro, afortunadamente Antonio Ferrera en esta ocasión no solo voló a las alturas del toreo del “Pana”, que no de Rodolfo Rodríguez porque el personaje es otra cosa, sino que también asumió el papel de “Avión Presidencial” en su función de distractor porque de otra manera el papel protagónico lo hubiese llevado el toro  siniestrado, lo que hubiese dado como resultado que la prole al final se volcase en reclamos airados por haberse lidiado al burel, ¿a quién le correspondía que esto no hubiese sucedido? vamos a la escuelita la que aborrecen los NINIS y veamos las opciones;

a) Si la colisión del toro se dio dentro de los corrales, la determinación de no lidiarlo debió de haber recaído en las autoridades, la empresa, ganaderos y apoderado, (la empresa lo pudo acondicionar pa’  un rejoneo posterior, sin perder dinero).  

b) Si el hecho se achaca a un estrellón en el ruedo, la responsabilidad era absoluta de las autoridades y si estas se hubieran agotado habría sido válido que el matador se negara a torearlo respetándose a sí mismo y desde luego al público y ante una supuesta negativa de las autoridades el torero debió de alzar el dedo en señal de que regalaría un toro, tomar la muleta en su momento, uno, dos muletazos de aliño y a meterle el fierro.

c) Subrayar que el público debió de jugar un papel protagónico y negarse incluso ausentándose de la plaza a que ese toro fuera lidiado., -Siempre se debe comenzar por el toro.- José Alameda.

Y que tal iniciar la despedida con algo del maestro José Alameda Valdemoro dedicado a los toreros pero que muy bien se podría aplicar a los paladines de las redes sociales -Un torero al que coge mucho un toro es malo. Le voy a poner un ejemplo: Manolo Martínez. Él tiene muchas cornadas, pero nunca lo trompica un toro. Partiendo de esto, la cogida es un fracaso del torero.-

Y algo que le va  al porqué de la lidia Panista y Ferrerista: -Lo que no comprendo es porque a los artistas se les piden siempre tantas explicaciones. Parece que no basta lo que hacen. <Al pobre artista le piden / lo que no piden a un pájaro: / nadie piensa que la alondra / debiera de explicar su canto>.-  y pa’ remachar pa ’quienes se siguen abriendo las venas por las diferentes maneras de preparar y ejecutar la Suerte Suprema, el maestro nos deja esto; –Paco Gorráez, fue un gran matador a volapié y recibiendo. Una vez le pedí que me explicara el secreto de su arte. Me contesto: <No sé. Puedo matar a un toro con absoluta destreza, pero ignoro como lo hago.>.-

*La obra ‘Los Dueños de la Noche’ fue editado por Planeta en 1990, año del deceso del maestro José Alameda, el libro puede ser encontrado ocasionalmente en librerías convencionales o en las llamadas de viejo.

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